El Gobierno admite el pedido de Macri por los fondos de la Ciudad
El ministro de Economía, Luis Caputo, y el alcalde porteño acordaron buscar un esquema para cumplir el fallo de la Corte por la coparticipación; habrá una mesa de técnicos
Matías Moreno
Jorge Macri y Luis Caputo, ayer, en el Ministerio de Economía
El jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, inició ayer una negociación compleja con la administración de Javier Milei con el objetivo de lograr la restitución de fondos coparticipables para financiar la policía porteña y destrabar el conflicto por una deuda de $350.000 millones.
El alcalde quedó satisfecho tras reunirse durante la tarde de ayer con el ministro de Economía, Luis Caputo, en el Palacio de Hacienda. Es que el funcionario nacional reconoció el reclamo de la Ciudad y se comprometió a buscar un camino para cumplir el fallo que dictó la Corte Suprema en 2022, cuando Alberto Fernández estaba al frente delEjecutivo. Sin embargo, el resultado fue el arranque de un largo proceso: Caputo admitió la voluntad de pagar, pero resta saber cuándo se ejecutará y qué esquema se instrumentará.
Mientras avanzan con el plan de shock de ajuste para reducir el gasto público e intentan sortear las trabas judiciales y políticas a las reformas para desregular la economía, Milei y Caputo repiten como un mantra que “no hay plata” en las arcas públicas. De hecho, anunciaron la reducción al “mínimo” de las transferencias discrecionales a las provincias como parte del paquete para reducir el déficit fiscal.
Jorge Macri llegó a la primera cumbre con la expectativa de que Milei comience a depositar el 2,95% de los recursos que fijó el máximo tribunal en su medida cautelar. Además, la Ciudad pretende que el Estado nacional asuma la deuda de 350.000 millones de pesos que se acumuló desde hace un año debido a la decisión de Fernández de no acatar la orden judicial. Y se retiró del primer round de la negociación con un triunfo político.
Apenas concluyó el encuentro en el Palacio de Hacienda, los voceros de Caputo y Jorge Macri confirmaron que la gestión de Milei “no desconoció la situación legal existente”. Además, anunciaron la conformación de una mesa de trabajo, que estará integrada por representantes de equipos técnicos de ambas administraciones y tendrá la tarea de analizar los números y consensuar un esquema financiero que permita a la Nación cumplir con el fallo e incrementar el reparto de fondos para solventar la policía porteña. “Vamos a buscar la manera, en este contexto de grave situación fiscal del país, de vehiculizar que se cumpla el fallo y se pase del 1,4% de coparticipación al 2,95%”, explicó una fuente porteña al tanto de las tratativas.
Tanto Caputo como Jorge Macri calificaron de “buena” la primera reunión para desactivar el conflicto y evitar que la Corte intervenga y dicte una sentencia definitiva. De esta forma, le enviaron señales al máximo tribunal de que intentarán encontrar una salida política y una solución consensuada. Era justamente lo que esperaban los jueces antes de que iniciara la feria. A fines de noviembre, después de que Milei se impusiera en el balotaje, la Corte rechazó las excusaciones y recusaciones que presentó Fernández contra los jueces antes de dejar el poder. Y quedó en condiciones de resolver la cuestión de fondo en la causa y los pedidos de embargo que presentó la Ciudad. No obstante, en los Tribunales apostaban a que, con el recambio de autoridades en la Nación y la Ciudad, se restituya el diálogo entre ambas jurisdicciones para lograr un acuerdo.
En un comunicado escueto, Caputo dijo que su cartera “se comprometió a interiorizarse en los detalles técnicos” del reclamo del gobierno porteño. La Casa Rosada deben hacer equilibrio ante el conflicto porteño porque Milei requiere recolectar votos para conseguir el aval del Congreso a la ley ómnibus y varios gobernadores, como Axel Kicillof, reclaman el reparto de recursos coparticipables.
En sintonía con el pronunciamiento de Caputo, Jorge Macri celebró que la gestión de Milei haya reconocido el “derecho” que tiene la Ciudad. Pese a que contrastó esa actitud con la postura intransigente que mantuvo la gestión del Frente de Todos, fue cauto respecto de las chances de que la Casa Rosada ejecute el pago en el corto plazo. “Esperamos que se pueda cumplir con el fallo de la Corte, entendiendo las limitaciones que el gobierno nacional tiene hoy: las de un país que lo han dejado en una situación muy débil”, puntualizó.
El jefe de gobierno llegó al Palacio de Hacienda acompañado por un scrum de colaboradores: concurrieron Néstor Grindetti, ministro coordinador; el titular de la cartera de Hacienda, Gustavo Arengo, y el secretario de Asuntos Estratégicos, Guillermo Romero. “No se desconoció nuestro reclamo y estamos muy tranquilos”, comentó Grindetti una vez concluido el encuentro.
Jorge Macri pide que Milei cumpla con la medida cautelar que dictó el máximo tribunal del país a favor de la Ciudad, cuando Fernández estaba en el poder. En ese fallo, la Corte dispuso que, hasta que resuelva la cuestión de fondo en la causa por la quita de fondos de un punto que activó Fernández, en 2020, el Estado nacional debía pagarle a la Ciudad el 2,95% de la masa coparticipable.
El gobierno del Frente de Todos no solo recusó a los jueces por el fallo, sino que optó por no acatar la sentencia.
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
El bono para importadores no atrae y amenaza la estrategia monetaria del Banco Central
El instrumento no solo busca atrasar los pagos en dólares de las SIRA aprobadas pero no canceladas, sino también funcionar a la vez como “aspiradora” de pesos
El jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, inició ayer una negociación compleja con la administración de Javier Milei con el objetivo de lograr la restitución de fondos coparticipables para financiar la policía porteña y destrabar el conflicto por una deuda de $350.000 millones.
El alcalde quedó satisfecho tras reunirse durante la tarde de ayer con el ministro de Economía, Luis Caputo, en el Palacio de Hacienda. Es que el funcionario nacional reconoció el reclamo de la Ciudad y se comprometió a buscar un camino para cumplir el fallo que dictó la Corte Suprema en 2022, cuando Alberto Fernández estaba al frente delEjecutivo. Sin embargo, el resultado fue el arranque de un largo proceso: Caputo admitió la voluntad de pagar, pero resta saber cuándo se ejecutará y qué esquema se instrumentará.
Mientras avanzan con el plan de shock de ajuste para reducir el gasto público e intentan sortear las trabas judiciales y políticas a las reformas para desregular la economía, Milei y Caputo repiten como un mantra que “no hay plata” en las arcas públicas. De hecho, anunciaron la reducción al “mínimo” de las transferencias discrecionales a las provincias como parte del paquete para reducir el déficit fiscal.
Jorge Macri llegó a la primera cumbre con la expectativa de que Milei comience a depositar el 2,95% de los recursos que fijó el máximo tribunal en su medida cautelar. Además, la Ciudad pretende que el Estado nacional asuma la deuda de 350.000 millones de pesos que se acumuló desde hace un año debido a la decisión de Fernández de no acatar la orden judicial. Y se retiró del primer round de la negociación con un triunfo político.
Apenas concluyó el encuentro en el Palacio de Hacienda, los voceros de Caputo y Jorge Macri confirmaron que la gestión de Milei “no desconoció la situación legal existente”. Además, anunciaron la conformación de una mesa de trabajo, que estará integrada por representantes de equipos técnicos de ambas administraciones y tendrá la tarea de analizar los números y consensuar un esquema financiero que permita a la Nación cumplir con el fallo e incrementar el reparto de fondos para solventar la policía porteña. “Vamos a buscar la manera, en este contexto de grave situación fiscal del país, de vehiculizar que se cumpla el fallo y se pase del 1,4% de coparticipación al 2,95%”, explicó una fuente porteña al tanto de las tratativas.
Tanto Caputo como Jorge Macri calificaron de “buena” la primera reunión para desactivar el conflicto y evitar que la Corte intervenga y dicte una sentencia definitiva. De esta forma, le enviaron señales al máximo tribunal de que intentarán encontrar una salida política y una solución consensuada. Era justamente lo que esperaban los jueces antes de que iniciara la feria. A fines de noviembre, después de que Milei se impusiera en el balotaje, la Corte rechazó las excusaciones y recusaciones que presentó Fernández contra los jueces antes de dejar el poder. Y quedó en condiciones de resolver la cuestión de fondo en la causa y los pedidos de embargo que presentó la Ciudad. No obstante, en los Tribunales apostaban a que, con el recambio de autoridades en la Nación y la Ciudad, se restituya el diálogo entre ambas jurisdicciones para lograr un acuerdo.
En un comunicado escueto, Caputo dijo que su cartera “se comprometió a interiorizarse en los detalles técnicos” del reclamo del gobierno porteño. La Casa Rosada deben hacer equilibrio ante el conflicto porteño porque Milei requiere recolectar votos para conseguir el aval del Congreso a la ley ómnibus y varios gobernadores, como Axel Kicillof, reclaman el reparto de recursos coparticipables.
En sintonía con el pronunciamiento de Caputo, Jorge Macri celebró que la gestión de Milei haya reconocido el “derecho” que tiene la Ciudad. Pese a que contrastó esa actitud con la postura intransigente que mantuvo la gestión del Frente de Todos, fue cauto respecto de las chances de que la Casa Rosada ejecute el pago en el corto plazo. “Esperamos que se pueda cumplir con el fallo de la Corte, entendiendo las limitaciones que el gobierno nacional tiene hoy: las de un país que lo han dejado en una situación muy débil”, puntualizó.
El jefe de gobierno llegó al Palacio de Hacienda acompañado por un scrum de colaboradores: concurrieron Néstor Grindetti, ministro coordinador; el titular de la cartera de Hacienda, Gustavo Arengo, y el secretario de Asuntos Estratégicos, Guillermo Romero. “No se desconoció nuestro reclamo y estamos muy tranquilos”, comentó Grindetti una vez concluido el encuentro.
Jorge Macri pide que Milei cumpla con la medida cautelar que dictó el máximo tribunal del país a favor de la Ciudad, cuando Fernández estaba en el poder. En ese fallo, la Corte dispuso que, hasta que resuelva la cuestión de fondo en la causa por la quita de fondos de un punto que activó Fernández, en 2020, el Estado nacional debía pagarle a la Ciudad el 2,95% de la masa coparticipable.
El gobierno del Frente de Todos no solo recusó a los jueces por el fallo, sino que optó por no acatar la sentencia.
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
El bono para importadores no atrae y amenaza la estrategia monetaria del Banco Central
El instrumento no solo busca atrasar los pagos en dólares de las SIRA aprobadas pero no canceladas, sino también funcionar a la vez como “aspiradora” de pesos
Javier Blanco
La demanda del bono que diseñó el Gobierno para atender la abultada deuda contraída por la administración Fernández mediante la aprobación de “Siras” (por SIRA, Sistema de Importaciones de la República Argentina) con los importadores no repunta. Es algo que amenaza con complicar los planes oficiales para acabar en el corto plazo con la emisión monetaria, aun cuando se haya cortado la asistencia directa del Banco Central (BCRA) al fisco.
Por segunda vez, esa entidad ofreció a las empresas con permisos impagos la chance de suscribir hasta US$750 millones de la Serie 1 del bono para la reconstrucción de una argentina libre (Bopreal), pero solo logró que le presentaran ofertas de compra –que aceptó en su totalidad– por US$57 millones, es decir, 7,6% del total puesto a disposición.
El resultado llama la atención porque fue incluso peor que el registrado en la subasta original, la semana pasada, algo que se había vinculado entonces con los problemas operativos que existían para que las empresas pudieran participar y el bajo incentivo a la demanda que provocaba una brecha cambiaria que venía de tocar un piso del 9%, en relación con el dólar CCL, cuando se abrió la licitación (dura 48 horas).
Con los US$68 millones (9% de lo ofrecido) de aquel día el total emitido apenas llega a los US$125 millones, monto muy escaso en relación con los US$1500 millones ofrecidos.
En especial porque, luego de aquel magro debut, el BCRA (por la comunicación A 7935) había sumado dos incentivos para alentar la demanda de esta serie del bono que es la más larga (vence en 2027) pero paga la mayor tasa (5% anual) y es la única que permite su uso como moneda para cancelar impuestos.
Por un lado, la extensión hasta el 31 de enero de 2024 del beneficio de acceso al mercado oficial de cambios –a partir del 01/02– para cancelar deudas por importaciones pendiente sal 12 de diciembre de 2023 por hasta un 5% del valor nominal de Bopreal Serie 1 adquirido (en la medida en que el agregado sea de al menos el 50% del total de deuda para dicho importador).
Por otro lado, la posibilidad de acceder a divisas a partir del 1º de abril por medio de la venta de títulos dolarizados por hasta el monto equivalente a la diferencia entre el valor nominal de Bopreal comprado “y el valor obtenido por la liquidación de los mismos en divisas en el exterior”.
Por si fuera poco, a comienzos de la presente semana, el Central publicó una guía para que los importadores sepan cómo suscribir los Bopreal, con los que busca absorber pesos del mercado a cambio de una promesa de pago de los dólares diferida hasta por cuatro años.
Con la emisión del bono para cancelar la deuda comercial, el BCRA buscaba atraer pesos “ociosos” en el mercado a la espera de dolarizarse.
De allí que el Bopreal fuera ideado como un mecanismo para patear la demanda de dólares de importadores “heredada” pero que a la vez sirviera para la absorción monetaria.
El renovado traspié hace que crezcan las convicciones de quienes venían apuntado sobre un “error” de diseño en el instrumento con que se busca atender esa deuda sin agregar presión sobre unas reservas del BCRA que, pese a mostrarse en recuperación, siguen siendo fuertemente negativas: en términos netos rondan los -US$8000 millones y medidas líquidamente aún están algo por debajo de los -US$10.000 millones.
Pero también las dudas sobre el stock total real de esa deuda. “La sospecha es que en la deuda comercial había mucha avivada, razón por la cual no habrá muchos que se animen a entrar en el registro oficial para certificarla”, explicó a un la nacion calificado operador tras pedido de anonimato, aunque admitiendo que aún es prematuro para saberlo.
“Si tu deuda es por US$10 millones, suscribís eso y vale 0,50, tenés cubiertos US$5 millones, pero te siguen faltando otros US$5 millones y recién podés operar CCL sin salir del MULC [oficial] el 1º de abril. Hay que explicar que, a esa fecha, no sabés cuánto va a valer el CCL y cuál será la brecha. Incluso a la brecha actual (aunque esté rebotando) tienta más hacer CCL y perder el acceso al MULC por 90 días”, explicó el economista y administrador de carteras de inversión Alejandro Kowalczuk.
Para Leonardo Chialva, director de Delphos Investment, es temprano para sacar conclusiones .“Lo que más incide hoy en su muy baja demanda es que nadie entiende cómo valuar al Bopreal, y para hacer cálculos habría que tener algún precio de referencia, que aún no hay. Recién mañana [por hoy] se liquida la primera emisión y empezaríamos a saber más o menos por dónde empezar para estimar el dólar implícito”, explica.
Por lo pronto, el Padrón de Deuda Comercial por Importaciones con Proveedores del Exterior creado por AFIP está abierto desde hace algunos días y hasta el miércoles 10 inclusive (de no mediar prórrogas). Sin embargo, aún no hubo información oficial sobre los montos registrados hasta ahora. A su vez, el BCRA confirmó que continuará con los llamados a licitación de este instrumento “en forma semanal hasta fines de enero”
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
Eliminan el impuesto PAIS para importaciones temporales
El Gobierno suprimió el pago de ese gravamen para empresas que usan insumos para exportar
La demanda del bono que diseñó el Gobierno para atender la abultada deuda contraída por la administración Fernández mediante la aprobación de “Siras” (por SIRA, Sistema de Importaciones de la República Argentina) con los importadores no repunta. Es algo que amenaza con complicar los planes oficiales para acabar en el corto plazo con la emisión monetaria, aun cuando se haya cortado la asistencia directa del Banco Central (BCRA) al fisco.
Por segunda vez, esa entidad ofreció a las empresas con permisos impagos la chance de suscribir hasta US$750 millones de la Serie 1 del bono para la reconstrucción de una argentina libre (Bopreal), pero solo logró que le presentaran ofertas de compra –que aceptó en su totalidad– por US$57 millones, es decir, 7,6% del total puesto a disposición.
El resultado llama la atención porque fue incluso peor que el registrado en la subasta original, la semana pasada, algo que se había vinculado entonces con los problemas operativos que existían para que las empresas pudieran participar y el bajo incentivo a la demanda que provocaba una brecha cambiaria que venía de tocar un piso del 9%, en relación con el dólar CCL, cuando se abrió la licitación (dura 48 horas).
Con los US$68 millones (9% de lo ofrecido) de aquel día el total emitido apenas llega a los US$125 millones, monto muy escaso en relación con los US$1500 millones ofrecidos.
En especial porque, luego de aquel magro debut, el BCRA (por la comunicación A 7935) había sumado dos incentivos para alentar la demanda de esta serie del bono que es la más larga (vence en 2027) pero paga la mayor tasa (5% anual) y es la única que permite su uso como moneda para cancelar impuestos.
Por un lado, la extensión hasta el 31 de enero de 2024 del beneficio de acceso al mercado oficial de cambios –a partir del 01/02– para cancelar deudas por importaciones pendiente sal 12 de diciembre de 2023 por hasta un 5% del valor nominal de Bopreal Serie 1 adquirido (en la medida en que el agregado sea de al menos el 50% del total de deuda para dicho importador).
Por otro lado, la posibilidad de acceder a divisas a partir del 1º de abril por medio de la venta de títulos dolarizados por hasta el monto equivalente a la diferencia entre el valor nominal de Bopreal comprado “y el valor obtenido por la liquidación de los mismos en divisas en el exterior”.
Por si fuera poco, a comienzos de la presente semana, el Central publicó una guía para que los importadores sepan cómo suscribir los Bopreal, con los que busca absorber pesos del mercado a cambio de una promesa de pago de los dólares diferida hasta por cuatro años.
Con la emisión del bono para cancelar la deuda comercial, el BCRA buscaba atraer pesos “ociosos” en el mercado a la espera de dolarizarse.
De allí que el Bopreal fuera ideado como un mecanismo para patear la demanda de dólares de importadores “heredada” pero que a la vez sirviera para la absorción monetaria.
El renovado traspié hace que crezcan las convicciones de quienes venían apuntado sobre un “error” de diseño en el instrumento con que se busca atender esa deuda sin agregar presión sobre unas reservas del BCRA que, pese a mostrarse en recuperación, siguen siendo fuertemente negativas: en términos netos rondan los -US$8000 millones y medidas líquidamente aún están algo por debajo de los -US$10.000 millones.
Pero también las dudas sobre el stock total real de esa deuda. “La sospecha es que en la deuda comercial había mucha avivada, razón por la cual no habrá muchos que se animen a entrar en el registro oficial para certificarla”, explicó a un la nacion calificado operador tras pedido de anonimato, aunque admitiendo que aún es prematuro para saberlo.
“Si tu deuda es por US$10 millones, suscribís eso y vale 0,50, tenés cubiertos US$5 millones, pero te siguen faltando otros US$5 millones y recién podés operar CCL sin salir del MULC [oficial] el 1º de abril. Hay que explicar que, a esa fecha, no sabés cuánto va a valer el CCL y cuál será la brecha. Incluso a la brecha actual (aunque esté rebotando) tienta más hacer CCL y perder el acceso al MULC por 90 días”, explicó el economista y administrador de carteras de inversión Alejandro Kowalczuk.
Para Leonardo Chialva, director de Delphos Investment, es temprano para sacar conclusiones .“Lo que más incide hoy en su muy baja demanda es que nadie entiende cómo valuar al Bopreal, y para hacer cálculos habría que tener algún precio de referencia, que aún no hay. Recién mañana [por hoy] se liquida la primera emisión y empezaríamos a saber más o menos por dónde empezar para estimar el dólar implícito”, explica.
Por lo pronto, el Padrón de Deuda Comercial por Importaciones con Proveedores del Exterior creado por AFIP está abierto desde hace algunos días y hasta el miércoles 10 inclusive (de no mediar prórrogas). Sin embargo, aún no hubo información oficial sobre los montos registrados hasta ahora. A su vez, el BCRA confirmó que continuará con los llamados a licitación de este instrumento “en forma semanal hasta fines de enero”
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
Eliminan el impuesto PAIS para importaciones temporales
El Gobierno suprimió el pago de ese gravamen para empresas que usan insumos para exportar
Melisa Reinhold
El Gobierno eliminó el impuesto Para una Argentina Inclusiva y Solidaria (PAIS) para toda aquella mercadería importada que sea empleada para la elaboración de productos destinados a la exportación (dentro del régimen de importación temporaria). La medida busca impulsar la “actividad productiva exportadora”, un pedido que le había hecho semanas atrás la Unión Industrial Argentina (UIA) al nuevo ministro de Economía, Luis Caputo.
La iniciativa se oficializó a través del decreto 14/2024, publicado ayer en el Boletín Oficial, y da marcha atrás con el decreto 377/2023 de julio del año pasado. En ese entonces, en plenas negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y con un dólar oficial atrasado, el gobierno de Alberto Fernández incorporó el impuesto PAIS para la importación de bienes (7,5%) y servicios (25%).
Tras la asunción de Javier Milei, el 10 de diciembre pasado, la alícuota de las importaciones de bienes aumentó a un 17,5%. Sin embargo, en el Gobierno aceptaron que en la última modificación hubo “una mala redacción” de la norma y se incluyó en el pago del tributo a muchos sectores que trabajan con la llamada importación temporal. Con el decreto de ayer, el gravamen deja de existir en este segmento. “Con el fin de estimular el crecimiento de la actividad productiva exportadora, resulta conveniente no afectar con el referido impuesto a las importaciones de mercaderías que habrán de emplearse en la elaboración de productos destinados a su exportación, razón por la cual deviene necesario excluir del alcance del impuesto PAÍS a las operaciones de importación o de ingreso de mercaderías al amparo de aquellos regímenes”, justificó el texto oficial del decreto.
“La norma modifica la situación frente al impuesto PAIS respecto al acceso a divisas para las importaciones temporales para su posterior exportación”, dijeron desde Economía. “Antes, las importaciones temporales pagaban impuesto PAIS y ahora ya no. La norma aclara que, en el caso de importaciones temporales que ingresan a zonas francas para ser procesadas para exportación, estas ahora quedarán exentas y a su vez elimina el impuesto PAIS para todas las otras importaciones temporales. No hay cambios respecto a la situación de Tierra del Fuego, cuyas importaciones tributan impuesto PAIS al ingresar a la isla”, afirmaron en esa cartera.
Festejo y crítica
Desde la Unión Industrial Argentina (UIA) señalaron que en la única reunión que tuvieron con Caputo fue uno de los pedidos que hicieron desde el sector. Sin embargo, todavía hay algunas importaciones dentro del régimen general que terminan siendo insumos de exportación, consideradas “importaciones híbridas”, que al día de hoy pagar el impuesto PAIS y “complican” la exportación final de productos.
El impuesto PAIS todavía seguirá presente en la mayoría de los sectores de la economía. Tras la devaluación del tipo de cambio oficial, durante la primera semana de gestión del nuevo gobierno, el Ejecutivo aumentó la alícuota a un 17,5% para la compra de dólares para el pago de importaciones de mercadería y servicios de transporte asociados al comercio exterior. El resto de los servicios, sigue enfrentando una carga tributaria del 25%.
El impuesto Para una Argentina Inclusiva y Solidaria (PAIS) también aplica en la compra de dólares para el ahorro o el pago de gastos hechos con la tarjeta de crédito en moneda extranjera. En ambos casos, la alícuota es del 30%, con fecha de caducidad –por ley– en diciembre de este año.
El Gobierno eliminó el impuesto Para una Argentina Inclusiva y Solidaria (PAIS) para toda aquella mercadería importada que sea empleada para la elaboración de productos destinados a la exportación (dentro del régimen de importación temporaria). La medida busca impulsar la “actividad productiva exportadora”, un pedido que le había hecho semanas atrás la Unión Industrial Argentina (UIA) al nuevo ministro de Economía, Luis Caputo.
La iniciativa se oficializó a través del decreto 14/2024, publicado ayer en el Boletín Oficial, y da marcha atrás con el decreto 377/2023 de julio del año pasado. En ese entonces, en plenas negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y con un dólar oficial atrasado, el gobierno de Alberto Fernández incorporó el impuesto PAIS para la importación de bienes (7,5%) y servicios (25%).
Tras la asunción de Javier Milei, el 10 de diciembre pasado, la alícuota de las importaciones de bienes aumentó a un 17,5%. Sin embargo, en el Gobierno aceptaron que en la última modificación hubo “una mala redacción” de la norma y se incluyó en el pago del tributo a muchos sectores que trabajan con la llamada importación temporal. Con el decreto de ayer, el gravamen deja de existir en este segmento. “Con el fin de estimular el crecimiento de la actividad productiva exportadora, resulta conveniente no afectar con el referido impuesto a las importaciones de mercaderías que habrán de emplearse en la elaboración de productos destinados a su exportación, razón por la cual deviene necesario excluir del alcance del impuesto PAÍS a las operaciones de importación o de ingreso de mercaderías al amparo de aquellos regímenes”, justificó el texto oficial del decreto.
“La norma modifica la situación frente al impuesto PAIS respecto al acceso a divisas para las importaciones temporales para su posterior exportación”, dijeron desde Economía. “Antes, las importaciones temporales pagaban impuesto PAIS y ahora ya no. La norma aclara que, en el caso de importaciones temporales que ingresan a zonas francas para ser procesadas para exportación, estas ahora quedarán exentas y a su vez elimina el impuesto PAIS para todas las otras importaciones temporales. No hay cambios respecto a la situación de Tierra del Fuego, cuyas importaciones tributan impuesto PAIS al ingresar a la isla”, afirmaron en esa cartera.
Festejo y crítica
Desde la Unión Industrial Argentina (UIA) señalaron que en la única reunión que tuvieron con Caputo fue uno de los pedidos que hicieron desde el sector. Sin embargo, todavía hay algunas importaciones dentro del régimen general que terminan siendo insumos de exportación, consideradas “importaciones híbridas”, que al día de hoy pagar el impuesto PAIS y “complican” la exportación final de productos.
El impuesto PAIS todavía seguirá presente en la mayoría de los sectores de la economía. Tras la devaluación del tipo de cambio oficial, durante la primera semana de gestión del nuevo gobierno, el Ejecutivo aumentó la alícuota a un 17,5% para la compra de dólares para el pago de importaciones de mercadería y servicios de transporte asociados al comercio exterior. El resto de los servicios, sigue enfrentando una carga tributaria del 25%.
El impuesto Para una Argentina Inclusiva y Solidaria (PAIS) también aplica en la compra de dólares para el ahorro o el pago de gastos hechos con la tarjeta de crédito en moneda extranjera. En ambos casos, la alícuota es del 30%, con fecha de caducidad –por ley– en diciembre de este año.
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.