La Patagonia escenificó su pelea con la Casa Rosada en la votación del Senado
Quince de los 18 senadores de las seis provincias del sur rechazaron el DNU presidencial; se unieron tras el recorte de fondos a Chubut
Mariela Arias
Los gobernadores Weretilneck, Ziliotto, Figueroa y Torres, en un encuentro en el Senado
EL CALAFATE.– Crece el abroquelamiento de las provincias del sur en torno a la defensa de los intereses regionales y evidenciaron su desafío a la gestión de Javier Milei: 15 de los 18 senadores patagónicos rechazaron anteayer el decreto de necesidad y urgencia con el que el Presidente intenta desregular la economía. La postura común de los legisladores empezó a madurar en la cumbre de Puerto Madryn, hace dos semanas, cuando se reunieron los gobernadoresdelasseisprovinciaspatagónicas.
Algunos se expresaron en redes, otros guardaron silencio, hay quienes denunciaron “aprietes” e incluso hubo votos sorpresa que dejaron a la vista las internas provinciales. Lo cierto es que por ahora los gobernadores no aflojan en su postura de enfrentamiento ante el gobierno nacional mientras atienden sus propios frentes, que van desde el fantasma de la privatización de empresas nacionales con sede en las provincias y despidos masivos hasta el anuncio de la apertura de importaciones.
Desde que se reunieron en Villa La Angostura para reactivar la Región Patagónica como bloque, los gobernadores Claudio Vidal, de Santa Cruz; Ignacio Torres, de Chubut; Rolando Figueroa, de Neuquén; Alberto Wereltineck, de Río Negro; Gustavo Melella, de Tierra del Fuego, y Sergio Ziliotto, de La Pampa, empezaron a tener una comunicación casi a diario. Por eso no sorprendió que los legisladores de las seis provincias, casi en su totalidad, hayan rechazado el DNU.
“Hablan mucho por teléfono, circulan cada documento que firman, cada uno le suma sus propios aportes”, confió una fuente de trato diario con los gobernadores. Aseguran que ninguno lidera el grupo y todos coinciden que no quieren ser vistos como opositores ni golpistas. “Queremos que al gobierno nacional le vaya bien”, insisten y en cada documento que firman reiteran la disposición al diálogo. Ahora, rechazan la restitución del impuesto a las ganancias.
Esta semana el foco se corrió para Santa Cruz, ante el anuncio de despedidos en la UTE Represas Patagonia y la sombra de una posible privatización del Yacimiento Carbonífero Río Turbio, YCRT. El gobernador Claudio Vidal advirtió que entre ambas actividades se emplean a 5000 trabajadores en la provincia y ató la continuidad de ambas actividades a una decisión política de la Nación. La primera es una empresa totalmente subsidiada, mientras que la otra tiene trabada la “resolución de procesos contractuales” que permitirían el ingreso de nuevos fondos.
Para respaldar a Vidal en su reclamo de YCRT los gobernadores se pronunciaron con un documento: “Las últimas gestiones dejaron graves consecuencias de funcionamiento, de infraestructura, económicas, patrimoniales y laborales. El negocio de unos pocos perjudicó a los trabajadores y al país”, enunciaron, al tiempo que propusieron un acuerdo de productividad para salvar al complejo carbonífero y ferroportuario. Los tres senadores de Santa Cruz rechazaron el DNU. Se trata de la exgobernadora Alicia Kirchner, de Unión por la Patria, y los senadores José María Carambia y Natalia Gadano, ambos de un partido provincial, aliados a Vidal.
Sobre el rechazo al DNU, el fueguino Gustavo Melella felicitó a los tres senadores fueguinos: Eugenia Duré y Cristina López, de Unión por la Patria, y al radical Pablo Blanco. “Destaco el trabajo y las convicciones de los senadores de Tierra del Fuego”, mencionó en la red X, y remarcó: “Hoy se abre un tiempo de diálogo y discusión madura, pero con respeto y seriedad”.
López denunció por medios fueguinos el “apriete a los senadores” para votar a favor del DNU y aseguró que la situación se podría repetir en la Cámara baja.
“Así como estuvieron apretando a muchos senadores, a gobernadores también, va a pasar exactamente lo mismo, esperemos que en Diputados también voten por convicción, que no se dejen apretar, que no se dejen subestimar y que se pongan a la altura de las circunstancias y empiecen a votar a favor del pueblo, no por apriete”, afirmó López al ser entrevistada por FM Master’s, de Ushuaia. Dijo que ella no recibió llamadas.
En el caso de Chubut, los senadores no se encolumnaron unánimemente contra el rechazo al decreto presidencial. Mientras que Carlos Linares, de Unión por la Patria, votó en contra, al igual que Edith Terenzi, de Cambio Federal –quien trabaja en sintonía con Torres–, la que sorprendió fue la senadora Andrea Cristina, quien fue la única chubutense que votó a favor del DNU.
Por su parte, los tres senadores neuquinos –Carmen Lucila Crexell, de Juntos por el Cambio, Oscar Parrilli, y Silvia Sapag, del Frente de Todos–, así como los tres senadores rionegrinos –Martín Doñate, Silvina García Larraburu y Mónica Silva– rechazaron el DNU. Doñate y García Larraburu conforman el bloque Unidad Ciudadana, mientras que Silva pertenece a Juntos Somos Río Negro, el partido fundado por el gobernador Alberto Weretilneck.
En el caso de La Pampa, solo rechazó el DNU el senador Daniel Bensusán, de Unión por la Patria, en tanto que Victoria Huala y Daniel Kroneberger, ambos de Juntos por el Cambio, respaldaron la decisión de su partido y acompañaron el decreto presidencial.
EL CALAFATE.– Crece el abroquelamiento de las provincias del sur en torno a la defensa de los intereses regionales y evidenciaron su desafío a la gestión de Javier Milei: 15 de los 18 senadores patagónicos rechazaron anteayer el decreto de necesidad y urgencia con el que el Presidente intenta desregular la economía. La postura común de los legisladores empezó a madurar en la cumbre de Puerto Madryn, hace dos semanas, cuando se reunieron los gobernadoresdelasseisprovinciaspatagónicas.
Algunos se expresaron en redes, otros guardaron silencio, hay quienes denunciaron “aprietes” e incluso hubo votos sorpresa que dejaron a la vista las internas provinciales. Lo cierto es que por ahora los gobernadores no aflojan en su postura de enfrentamiento ante el gobierno nacional mientras atienden sus propios frentes, que van desde el fantasma de la privatización de empresas nacionales con sede en las provincias y despidos masivos hasta el anuncio de la apertura de importaciones.
Desde que se reunieron en Villa La Angostura para reactivar la Región Patagónica como bloque, los gobernadores Claudio Vidal, de Santa Cruz; Ignacio Torres, de Chubut; Rolando Figueroa, de Neuquén; Alberto Wereltineck, de Río Negro; Gustavo Melella, de Tierra del Fuego, y Sergio Ziliotto, de La Pampa, empezaron a tener una comunicación casi a diario. Por eso no sorprendió que los legisladores de las seis provincias, casi en su totalidad, hayan rechazado el DNU.
“Hablan mucho por teléfono, circulan cada documento que firman, cada uno le suma sus propios aportes”, confió una fuente de trato diario con los gobernadores. Aseguran que ninguno lidera el grupo y todos coinciden que no quieren ser vistos como opositores ni golpistas. “Queremos que al gobierno nacional le vaya bien”, insisten y en cada documento que firman reiteran la disposición al diálogo. Ahora, rechazan la restitución del impuesto a las ganancias.
Esta semana el foco se corrió para Santa Cruz, ante el anuncio de despedidos en la UTE Represas Patagonia y la sombra de una posible privatización del Yacimiento Carbonífero Río Turbio, YCRT. El gobernador Claudio Vidal advirtió que entre ambas actividades se emplean a 5000 trabajadores en la provincia y ató la continuidad de ambas actividades a una decisión política de la Nación. La primera es una empresa totalmente subsidiada, mientras que la otra tiene trabada la “resolución de procesos contractuales” que permitirían el ingreso de nuevos fondos.
Para respaldar a Vidal en su reclamo de YCRT los gobernadores se pronunciaron con un documento: “Las últimas gestiones dejaron graves consecuencias de funcionamiento, de infraestructura, económicas, patrimoniales y laborales. El negocio de unos pocos perjudicó a los trabajadores y al país”, enunciaron, al tiempo que propusieron un acuerdo de productividad para salvar al complejo carbonífero y ferroportuario. Los tres senadores de Santa Cruz rechazaron el DNU. Se trata de la exgobernadora Alicia Kirchner, de Unión por la Patria, y los senadores José María Carambia y Natalia Gadano, ambos de un partido provincial, aliados a Vidal.
Sobre el rechazo al DNU, el fueguino Gustavo Melella felicitó a los tres senadores fueguinos: Eugenia Duré y Cristina López, de Unión por la Patria, y al radical Pablo Blanco. “Destaco el trabajo y las convicciones de los senadores de Tierra del Fuego”, mencionó en la red X, y remarcó: “Hoy se abre un tiempo de diálogo y discusión madura, pero con respeto y seriedad”.
López denunció por medios fueguinos el “apriete a los senadores” para votar a favor del DNU y aseguró que la situación se podría repetir en la Cámara baja.
“Así como estuvieron apretando a muchos senadores, a gobernadores también, va a pasar exactamente lo mismo, esperemos que en Diputados también voten por convicción, que no se dejen apretar, que no se dejen subestimar y que se pongan a la altura de las circunstancias y empiecen a votar a favor del pueblo, no por apriete”, afirmó López al ser entrevistada por FM Master’s, de Ushuaia. Dijo que ella no recibió llamadas.
En el caso de Chubut, los senadores no se encolumnaron unánimemente contra el rechazo al decreto presidencial. Mientras que Carlos Linares, de Unión por la Patria, votó en contra, al igual que Edith Terenzi, de Cambio Federal –quien trabaja en sintonía con Torres–, la que sorprendió fue la senadora Andrea Cristina, quien fue la única chubutense que votó a favor del DNU.
Por su parte, los tres senadores neuquinos –Carmen Lucila Crexell, de Juntos por el Cambio, Oscar Parrilli, y Silvia Sapag, del Frente de Todos–, así como los tres senadores rionegrinos –Martín Doñate, Silvina García Larraburu y Mónica Silva– rechazaron el DNU. Doñate y García Larraburu conforman el bloque Unidad Ciudadana, mientras que Silva pertenece a Juntos Somos Río Negro, el partido fundado por el gobernador Alberto Weretilneck.
En el caso de La Pampa, solo rechazó el DNU el senador Daniel Bensusán, de Unión por la Patria, en tanto que Victoria Huala y Daniel Kroneberger, ambos de Juntos por el Cambio, respaldaron la decisión de su partido y acompañaron el decreto presidencial.
Con la colaboración de Ana Tronfi y Paz García Pastormerlo
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
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Si avanza el proyecto de Milei, 1.500.000 personas volverán a pagar Ganancias
El oficialismo lo incluyó en la nueva versión de la “Ley de bases”; prevé regresar a un esquema como el de 2023, cuando fue reformado por MassaEsteban Lafuente
El Gobierno insistirá en el Congreso con el paquete de medidas fiscales en paralelo al proyecto de “Ley de bases”. En ese esquema, retoma la iniciativa con su iniciativa para modificar el impuesto a las ganancias, que volvería a un escenario similar al que regía antes de los cambios en 2023 e implicaría que 1,5 millones de asalariados volverían a estar alcanzados.
La apuesta del Gobierno es avanzar con la discusión de Ganancias e incluir su propuesta dentro del paquete de medidas fiscales –junto al blanqueo, la moratoria y otrasen el Congreso. Antes, lo había presentado como un proyecto independiente.
Además de proponer un cambio de nombre -busca llamarlo Impuesto a los Ingresos Personales-, el Gobierno llevó al Congreso el mismo esquema que había propuesto en enero. Traducido a números, la propuesta del Ejecutivo prevé que empezarán a tributar los asalariados que alcancen un salario bruto de $1.250.000 en el caso de los solteros (empleados o jubilados sin deducciones por familia), que redunda en un ingreso neto de $1.053.291.
En tanto, para el caso de un empleado asalariado que aplica deducciones por dos hijos menores de 18 años y cónyuge, el piso de ingreso mensual a partir del cual pagaría este impuesto sería de $1.590.062 brutos, lo cual equivale a un salario mensual de $1.393.353 netos al mes.
No obstante, para conviviente, la persona en cuestión no debería superar como ingresos propios los $2.360.829 en todo 2024, según lo establece el proyecto. A su vez, la deducción por hijo podría hacerse si se trata de menores de 18 años o si están incapacitados para el trabajo. En el primer caso, la declaración produce que se descuente del ingreso un monto de $92.494 mensuales antes del cálculo del impuesto; en el segundo caso, lo deducible es de $184.988 mensuales.
De esta manera, la iniciativa del poder Ejecutivo busca revertir los cambios que se aplicaron en 2023, impulsados por el entonces ministro de Economía y candidato presidencial Sergio Massa y aprobados en el Congreso con el voto positivo del entonces diputado y candidato presidencial Javier Milei.
En ese esquema, se había establecido un impuesto cedular (es el esquema vigente actualmente), que alcanza a quienes tienen un ingreso mensual de al menos 15 SMVM (salario mínimo, vital y móvil). Actualmente, esa cifra es de $3.042.000 (el SMVN en marzo de 2024 se ubica en $202.800).
“El presente proyecto tiene por fin restablecer el equilibrio dentro del esquema de la Ley del Impuesto a las Ganancias, incorporando dentro del impuesto a los ingresos a aquellos sujetos que evidencian una capacidad contributiva suficiente para ser alcanzados por el tributo, respetando la progresividad que es el principio rector de dicha norma”, dice en los considerandos el nuevo proyecto que envió al Congreso el Poder Ejecutivo.
En la práctica, se estima que unos 1,5 millones de trabajadores volverán a pagar este impuesto, luego de haber quedado excluidos tras la última reforma. Es el universo de los asalariados de mayores ingresos del país: según datos del Indec al tercer trimestre de 2023, los argentinos con ingresos mensuales superiores a los $400.000 estaban en el 10% más alto del país.
El proyecto oficial del impuesto a los Ingresos Personales contempla nuevamente un esquema de alícuotas progresivas, que van del 5% al 35%, y escalas incrementales. Se establece, además, que tanto los mínimos no imponibles como los valores de las escalas tendrán ajustes cuatro veces por año de forma trimestral, en enero, abril, julio y octubre de cada año, según la evolución de la inflación que mide el IPC elaborado por el Indec.
“El proyecto propone volver al esquema original del Impuesto a las Ganancias sobre los trabajadores en relación de dependencia, con un mínimo no imponible menor al esquema modificado el año pasado en medio de la campaña electoral, y con una escala progresiva que va del 5% al 35%. También vuelve a poner en vigencia las deducciones del impuesto, como las cargas de familia, que le dan un aspecto personal al impuesto, es decir, que cada trabajador paga según su situación particular y gastos personales, algo que se había eliminado en la última modificación”, explica el contador Joaquín Locati.
El proyecto de Ingresos Personales también incluye una referencia al escenario de cambios de 2023. Es que las modificaciones concretadas el año pasado por el entonces ministro Massa, que implicaron en campaña un alivio para miles de trabajadores de altos ingresos, habían sido realizadas por decreto.
El escenario, que incluso fue advertido días atrás por el ministro del Interior, Guillermo Francos, sería resuelto de aprobarse esta ley. “Ratifícase, para las remuneraciones y/o haberes que se devengaron a partir del 1° de octubre de 2023 y hasta aquellas percibidas al 31 de diciembre de 2023, plantea un artículo del proyecto oficial.
El proyecto también introduce modificaciones que impactarán en los montos alcanzados, y podría generar polémicas con algunos gremios.
En concreto, la iniciativa presentada propone eliminar exenciones y deducciones que actualmente rigen para el cálculo del impuesto, como los ingresos por aguinaldo, horas extra, bonos por viáticos y movilidad, bonos por productividad o las guardias obligatorias del personal de salud, entre otros ítems.⬤
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