En el tercer trimestre del año la economía creció 3,9%
Según el Indec, la comparación interanual arrojó una caída de 2,1%
Carlos Manzoni
Con un fuerte impulso de la inversión y el consumo, el producto bruto interno (PBI) registró en el tercer trimestre del año un avance de 3,9% en relación con el período de abril a junio. En comparación con el tercer trimestre de 2023, en tanto, hubo una caída de 2,1%. El dato entre trimestres muestra un cambio de tendencia, luego de tres períodos con caída, aunque es también un dato que la industria y la construcción cayeron en octubre. El agro fue, en tanto, el sector más dinámico.
Luego de un primer semestre con números en rojo, la economía cambió su tendencia en el tercer trimestre y registró un crecimiento de 3,9% respecto del período de tres meses previo, de la mano de un fuerte impulso de la inversión y también del consumo. Si bien esto puede tomarse como un quiebre de la dinámica previa, debe tenerse en cuenta que en septiembre la expansión se frenó, y que en octubre volvió a caer la actividad en la industria y en la construcción, todo según cifras oficiales.
Los datos del producto bruto interno (PBI) del tercer trimestre fueron publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) en su informe de avance del nivel de actividad, en el que, además, se informó que en la comparación con el tercer trimestre de 2023 hubo una caída de 2,1%, un resultado bastante más aliviado de lo que se proyectaba.
En la medición intertrimestral desestacionalizada se destaca el impulso que tuvo la inversión, que mostró un crecimiento de 12%. El consumo privado, en tanto, mostró un avance de 4,6% (el público solo creció 0,7%). “En cuanto a la demanda, todos los componentes tuvieron un incremento trimestral; en términos desestacionalizados las exportaciones crecieron 3,2%; el consumo privado aumentó 4,6%; el consumo público, 0,7%, y la formación bruta de capital fijo (inversión) creció 12,0%”, detalló el informe del Indec.
En cuanto a los sectores, volvió a ser el agropecuario el que más ayudó, aunque cabe aclarar que en su análisis sectorial el Indec no aporta datos trimestrales desestacionalizados, sino solo la estadística interanual. De este modo, se puede ver que la actividad de agricultura, ganadería, casa y silvicultura creció 13,2% (el sector estuvo afectado en 2023 por la sequía); la explotación de minas y canteras avanzó 6,6%; hoteles y restaurantes, 9%; electricidad, gas y agua, 0,4%; enseñanza, 0,7%, y los hogares privados con servicio doméstico, 0,2%.
En el Gobierno, la información dada por el Indec fue tomada con gran entusiasmo. El economista Martín Vauthier, director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) y uno de los asesores más cercanos al ministro de Economía Luis Caputo, destacó en la red social X: “El nivel de actividad creció 3,9% trimestral en el tercer trimestre del año, y se ubicó, en términos desestacionalizados, solo 0,1% por debajo del nivel del cuarto trimestre de 2023. La suba trimestral fue mayor a la estimada previamente por el EMAE [Estimador Mensual de la Actividad Económica]”.
El economista Aldo Abram, director de la fundación Libertad & Progreso, comentó que el dato del tercer trimestre fue mucho mejor de lo esperado e, incluso, de lo anticipado por el EMAE –también elaborado por el Indec–. “Es una buena señal en términos de un inicio de la recuperación económica, que esperamos que continúe en el cuarto trimestre y que se mantenga y se consolide durante 2025”, consideró.
Abram agregó que, dados estos resultados, parece posible que se cumpla la proyección que se hizo en el proyecto de presupuesto, de un crecimiento de 5% para 2025. “Creo que si no estamos ya en una recuperación en V, como esperaba el Gobierno, es fundamentalmente por el cepo. De todas formas, esta evolución es mucho mejor de lo que dicen aquellos que ven una recuperación en forma de pipa. Va a tener una pendiente positiva mucho mejor que eso”, opinó el economista.
Por su parte, el economista Camilo Tiscornia, director de C&T Asesores Económicos, señaló que mientras que el último dato del EMAE hablaba de una caída en el tercer trimestre de 2,6% (interanual), ahora lo que se ve es que eso se corrigió y lo que quedó es una baja menor, de 2,1%. “¿Qué implica eso, cuando se pasa al dato desestacionalizado para comparar contra el trimestre anterior?”, se preguntó. “Que había un crecimiento de 3,4% y hay uno de 3,9%”, respondió.
Tiscornia también explicó que lo distintivo que aporta este informe del Indec es que publica la apertura del PBI del lado de la demanda, y es ahí donde él observa un dato muy importante: el que indica que en el tercer trimestre el consumo privado creció 4,3% desestacionalizado. “Ante el comentario de muchos que se preguntaban cuándo iba a arrancar el consumo, acá lo que se ve es una recuperación muy fuerte. Obviamente que al comparar con 2023 aún hay una caída de 3,2%, pero que es mucho menor que la de trimestres anteriores. Lo que mostraban variables como el salario real, el nivel de empleo y datos de ventas, que reflejaban una tendencia a la recuperación, ahora se está confirmando”, enfatizó el economista.
El economista Gabriel Caamaño, director de Outlier, destacó que, en línea con el fin de la recesión, hubo una recuperación de la inversión bruta fija respecto del trimestre previo, que rebotó aun más abajo que el PBI, porque las caídas previas fueron más significativas. “Eso se ve en la tasa de inversión, que sigue baja aun a pesar de la recuperación. Se ubica en 16,4% con PBI a precios corrientes, versus un 2023 que dio 18,6%, y que ya era flojo”, analizó.
Para el economista Antonio Aracre, se trata de un dato muy auspicioso, porque se venía de tres trimestres de caída –el último de 2023, con una baja de 1,9%; el primero de 2024, con caída de 2,1%, y el segundo, con 1,7% abajo–. “Esto se explica por diferentes razones. El consumo privado, que venía en caída y dio un alza de 4,6%; la inversión, que venía muy abajo y que arrojó 12%; las importaciones, que ya están en positivo y que indica que hay una reactivación, porque lo que más se importa son bienes intermedios para producir, y las exportaciones, que siguen siendo el gran motor”, concluyó.
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Proyectan que a fines de 2025 el dólar estará en $1400
Según los economistas, la actividad avanzaría un 4% el año próximo
María Julieta Rumi
El ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó días atrás que “sin dudas” se eliminará el cepo en 2025. Tras esa afirmación, ahora los economistas proyectan que la cotización del dólar oficial y la del informal convergerán a fines del próximo año. La incertidumbre radica en cuándo se eliminarán completamente los controles en el mercado cambiario, si antes o después de las elecciones. También hay dudas sobre si habrá una devaluación o una mínima corrección del tipo de cambio oficial.
El informe del estudio llamado LatinFocus Consensus Forecast –que reúne las proyecciones de más de 50 consultoras y bancos privados tanto de la Argentina como del exterior– indica que, según el índice promedio de las estimaciones, a fines de 2025 el dólar oficial mayorista alcanzaría los $1403, mientras que el blue se ubicaría en $1406.
Los economistas, además, prevén un crecimiento del PBI de 4% en 2025, un índice que se ubica 0,2 puntos por arriba de lo que esperaban en el relevamiento hecho en noviembre. Para 2026, en tanto, se estima un avance de 3,5%.
Respecto del tipo de cambio, para 2026 se prevé que los valores lleguen a $1770 y $1705, respectivamente. Un mes antes, en el informe de noviembre, la proyección para fines de 2025 era de $1541 para el dólar oficial y de $1646 para el blue. Para 2026 se estimaban $1919 y $1911 en cada caso.
“Estimamos que para diciembre del año que viene el mercado [cambiario] ya estará unificado. Nuestra visión es que desde enero o febrero a más tardar la tasa de devaluación se reducirá del 2% al 1%, como dejó claro el equipo económico. En cuanto a la brecha, no la vemos desbordándose, aunque podría aumentar unos puntos, ya que las elecciones suelen generar ruido. Además, la eliminación del dólar blend, que aporta mucha oferta al contado con liquidación (CCL), podría tener impacto. Desde mi punto de vista, el Gobierno preferirá pasar las elecciones con algún tipo de control sobre el mercado cambiario para evitar sobresaltos, y será después de las generales cuando se termine de normalizar el mercado, a menos que logren reunir una buena cantidad de dólares antes, lo cual les daría poder de fuego”, consideró Alejandro Giacoia, economista de Econviews. La consultora proyec
En diciembre del año próximo el dólar oficial y el paralelo valdrían lo mismo
En el último mes, la estimación promedio del crecimiento del PBI tuvo una mejora
Algunos analistas creen que la tasa de devaluación oficial se reducirá en enero
estaba un dólar oficial a $1540 para fines de diciembre de 2025, pero redujo su estimación a $1395.
Por su parte, Fernando Baer, economista asociado de Quantum Finanzas, indicó que su escenario base es que el cepo se levantará, con alta probabilidad, en la primera mitad de 2025, y que una eventual devaluación será mínima. Y proyecta un dólar oficial a fines de ese año de $1257.
Claudio Caprarulo, director de Analytica Consultora, opinó que la salida del cepo vendrá acompañada de una corrección en el tipo de cambio, aunque en la firma aún están afinando sus cálculos (en el informe proyectaban un dólar oficial a $1702 para fines de 2025). “Nuestro escenario base es que el cepo se desarma, al menos parcialmente, en 2025, lo que implicaría una corrección en el tipo de cambio”, añadió.
Por otro lado, la proyección promedio del índice de inflación es, según LatinFocus, del 35,6% para 2025. Eso representa una baja de 6,5 puntos respecto de las estimaciones de un mes atrás. En 2026, la inflación alcanzaría el 22,4%.
“La city considera que la estabilización macroeconómica es un hecho y que el equilibrio fiscal es innegociable. Esto permite proyectar hacia 2025 el éxito de haber reducido la inflación del 25% mensual a un 2,4%. Otro beneficio de haber controlado el avance del costo de vida es que no solo son menores las proyecciones son, sino también la dispersión entre los pronósticos”, dijo Nery Persichini, head of research & strategy y product leader de GMA Capital.
“Una economía equilibrada permite que la dinámica del tipo de cambio no se desvíe demasiado del sendero nominal de los precios. Sin shocks externos, esto implica que el mercado espera que el tipo de cambio real se mantenga estable y no se aprecie más. El ministro Caputo adelantó que el cepo se levantaría en 2025, aunque el momento exacto es incierto. Las restricciones comerciales prácticamente han sido eliminadas. La cuña de los controles sigue siendo financiera. Sin embargo, el mercado tiene confianza en que este plan funcionará, ya que no hay más emisión monetaria para financiar el déficit fiscal y porque los dólares han aparecido (blanqueo y emisiones corporativas) y seguirán apareciendo (FMI y superávit energético)”, concluyó.
El ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó días atrás que “sin dudas” se eliminará el cepo en 2025. Tras esa afirmación, ahora los economistas proyectan que la cotización del dólar oficial y la del informal convergerán a fines del próximo año. La incertidumbre radica en cuándo se eliminarán completamente los controles en el mercado cambiario, si antes o después de las elecciones. También hay dudas sobre si habrá una devaluación o una mínima corrección del tipo de cambio oficial.
El informe del estudio llamado LatinFocus Consensus Forecast –que reúne las proyecciones de más de 50 consultoras y bancos privados tanto de la Argentina como del exterior– indica que, según el índice promedio de las estimaciones, a fines de 2025 el dólar oficial mayorista alcanzaría los $1403, mientras que el blue se ubicaría en $1406.
Los economistas, además, prevén un crecimiento del PBI de 4% en 2025, un índice que se ubica 0,2 puntos por arriba de lo que esperaban en el relevamiento hecho en noviembre. Para 2026, en tanto, se estima un avance de 3,5%.
Respecto del tipo de cambio, para 2026 se prevé que los valores lleguen a $1770 y $1705, respectivamente. Un mes antes, en el informe de noviembre, la proyección para fines de 2025 era de $1541 para el dólar oficial y de $1646 para el blue. Para 2026 se estimaban $1919 y $1911 en cada caso.
“Estimamos que para diciembre del año que viene el mercado [cambiario] ya estará unificado. Nuestra visión es que desde enero o febrero a más tardar la tasa de devaluación se reducirá del 2% al 1%, como dejó claro el equipo económico. En cuanto a la brecha, no la vemos desbordándose, aunque podría aumentar unos puntos, ya que las elecciones suelen generar ruido. Además, la eliminación del dólar blend, que aporta mucha oferta al contado con liquidación (CCL), podría tener impacto. Desde mi punto de vista, el Gobierno preferirá pasar las elecciones con algún tipo de control sobre el mercado cambiario para evitar sobresaltos, y será después de las generales cuando se termine de normalizar el mercado, a menos que logren reunir una buena cantidad de dólares antes, lo cual les daría poder de fuego”, consideró Alejandro Giacoia, economista de Econviews. La consultora proyec
En diciembre del año próximo el dólar oficial y el paralelo valdrían lo mismo
En el último mes, la estimación promedio del crecimiento del PBI tuvo una mejora
Algunos analistas creen que la tasa de devaluación oficial se reducirá en enero
estaba un dólar oficial a $1540 para fines de diciembre de 2025, pero redujo su estimación a $1395.
Por su parte, Fernando Baer, economista asociado de Quantum Finanzas, indicó que su escenario base es que el cepo se levantará, con alta probabilidad, en la primera mitad de 2025, y que una eventual devaluación será mínima. Y proyecta un dólar oficial a fines de ese año de $1257.
Claudio Caprarulo, director de Analytica Consultora, opinó que la salida del cepo vendrá acompañada de una corrección en el tipo de cambio, aunque en la firma aún están afinando sus cálculos (en el informe proyectaban un dólar oficial a $1702 para fines de 2025). “Nuestro escenario base es que el cepo se desarma, al menos parcialmente, en 2025, lo que implicaría una corrección en el tipo de cambio”, añadió.
Por otro lado, la proyección promedio del índice de inflación es, según LatinFocus, del 35,6% para 2025. Eso representa una baja de 6,5 puntos respecto de las estimaciones de un mes atrás. En 2026, la inflación alcanzaría el 22,4%.
“La city considera que la estabilización macroeconómica es un hecho y que el equilibrio fiscal es innegociable. Esto permite proyectar hacia 2025 el éxito de haber reducido la inflación del 25% mensual a un 2,4%. Otro beneficio de haber controlado el avance del costo de vida es que no solo son menores las proyecciones son, sino también la dispersión entre los pronósticos”, dijo Nery Persichini, head of research & strategy y product leader de GMA Capital.
“Una economía equilibrada permite que la dinámica del tipo de cambio no se desvíe demasiado del sendero nominal de los precios. Sin shocks externos, esto implica que el mercado espera que el tipo de cambio real se mantenga estable y no se aprecie más. El ministro Caputo adelantó que el cepo se levantaría en 2025, aunque el momento exacto es incierto. Las restricciones comerciales prácticamente han sido eliminadas. La cuña de los controles sigue siendo financiera. Sin embargo, el mercado tiene confianza en que este plan funcionará, ya que no hay más emisión monetaria para financiar el déficit fiscal y porque los dólares han aparecido (blanqueo y emisiones corporativas) y seguirán apareciendo (FMI y superávit energético)”, concluyó.
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