martes, 25 de julio de 2023

MEDIDAS CAMBIARIAS E IMPOSITIVAS


Devaluación parcial: será más caro el dólar ahorro y sube a $340 para el agro
El impuesto a las importaciones será de 7,5% en bienes y de 25% en servicios
Francisco JueguenEsperan que por las exportaciones del agro ingresen unos US$2000 millones más
En un intento de quitar presión sobre el mercado cambiario y recomponer las alicaídas reservas del Banco Central, el Gobierno anunció ayer una serie de medidas, que habrían sido acordadas con el FMI y que implican una devaluación parcial del peso. Con ese fin, dispuso equiparar la cotización del dólar ahorro para el público con el llamado dólar tarjeta. Esto implica un aumento, según la cotización del viernes, de $464,47 a $492,63. Por otra parte, las exportaciones de una serie de productos del campo recibirán un dólar de $340 hasta el 31 de agosto (hasta ahora regía una cotización de $300). Por esta vía, el Gobierno espera que el sector liquide unos US$2000 millones adicionales.
dispuso aplicar un impuesto PAIS del 7,5% en las importaciones de bienes y del 25% en las de servicios, con algunas excepciones (por ejemplo, todo lo vinculado con salud, educación y la producción de alimentos de la canasta básica). Las medidas fueron criticadas por dirigentes y productores del campo.
Con escasas reservas en el Banco Central (BCRA), y en el marco de una negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Gobierno avanzará con una devaluación parcial. En ese camino, dispuso un aumento del precio del dólar para el acceso al público (el llamado “solidario”), encarece el acceso a las importaciones extendiendo el impuesto PAIS y ofrece un tipo de cambio preferencial mayor para algunas exportaciones del agro, de $340. Las medidas comenzarán a regir desde mañana y forman parte de un paquete de decretos y resoluciones oficiales.
Como primer anuncio, el BCRA, la AFIP y la Secretaría de Agricultura lanzarán lo que ellos llaman una “simplificación cambiaria”, como el Ministerio de Economía le venía prometiendo al FMI desde la cuarta revisión del acuerdo de facilidades extendidas. Se trata nada más y nada menos que de una devaluación fiscal (a través de nuevos impuestos). El Fondo Monetario viene reclamando una devaluación del dólar para girar millonarios desembolsos y evitar un default de su propia deuda. El ministro de Economía, Sergio Massa, y la vicepresidenta Cristina Kirchner se niegan a aplicar un salto brusco del tipo de cambio oficial –pese a que este se mueve cerca de 7% por mes– por el temor a una espiralización de la inflación en plena campaña electoral.
En ese sentido, el llamado dólar solidario o ahorro (la cotización minorista oficial más el 30% del impuesto PAIS y un 35% de percepciones del impuesto a las ganancias) se unificará al alza ahora con el dólar tarjeta (impuesto país más 45% de percepciones impositivas). En tanto, el dólar Qatar (paga impuesto país del 30%, un 45% de anticipo de ganancias más un 25% de bienes personales) para consumos superiores a los US$300 mensuales seguirá existiendo. Las personas que compran actualmente el dólar ahorro son 900.000 y adquieren, en promedio, US$150 por mes, según datos proporcionados por el equipo económico. La decisión saldrá en una resolución general de AFIP en el Boletín Oficial.
Al cierre del viernes pasado, el llamado dólar solidario estaba en $464,47, mientras que el tarjeta cotizó a $492,63, en ambos casos incluyendo los impuestos. En ese sentido, ahora todo se moverá con relación a este último piso como base para el acceso del público a la demandada divisa estadounidense. Se trata, así, de una devaluación fiscal de más de $28 renombrada como “simplificación”.
Como segunda medida, se extenderá el impuesto PAIS a las importaciones de gran parte de los bienes y los servicios. Según informaron fuentes oficiales, se generalizará una alícuota del 25% para todos los servicios. Quedarán exceptuados los fletes (ya pagan un 7,5% de ese gravamen), salud y educación (están exentos en la ley de solidaridad) y recitales y turismo (que siguen al 30%). Esta modificación saldrá por una resolución general de la AFIP. “No se aplica (la alícuota) a los que usen dólares propios”, indicaron las fuentes oficiales, que además precisaron que el impuesto lo perciben los bancos en el momento en el que los importadores acceden al mercado de cambios.
Fuentes oficiales indicaron que los servicios del estilo Netflix, Spotify, Google Play o Apple Store no quedarán afectados, ya que ya están incluidos en el “esquema de tarjetas” y además pagan IVA. “Eso no lo cambiamos”, dijeron.
Por otra parte, el Gobierno extenderá el mismo impuesto (PAIS) a bienes importados. Será una alícuota de 7,5%. Tampoco se aplica si las compras al exterior se pagan con dólares propios. En esta medida entran las zonas francas y el área aduanera especial de Tierra del Fuego. El decreto, indicaron, se publicará mañana y se sumará una resolución general de la AFIP. Estarán exentos los medicamentos, el material para combatir el fuego (ya los excluye la ley de solidaridad), los bienes suntuarios (que ya están gravados con un 30%), los combustibles, lubricantes y bienes vinculados con la generación de energía, así como insumos y bienes intermedios vinculados con la canasta básica alimentaria del Indec.
“No vamos a afectar las importaciones temporales que generan exportaciones (agroindustria y automotrices)”, contaron las fuentes oficiales sobre lo incluido en el decreto 1330/2004 y el régimen específico RAF.
Mejora para la exportación
Por otra parte, se ofrecerá al campo un dólar de $340 para algunas producciones del agro. Hoy ese dólar es de $300 y rige hasta el 31 de agosto. No solo entrarán economías regionales, sorgo y girasol, (hoy incluidas), sino que se sumará al maíz. No entrará la soja. Massa se presentará mañana en la Exposición Rural junto con otros candidatos de la oposición. El campo ya reclamó al ministro de Economía que, antes que estos tipos de cambios diferenciales, requiere un solo tipo de cambio.
Con esta nueva cotización, el Gobierno espera que ingresen unos US$2000 millones por exportaciones del campo.
Por otra parte, las principales entidades empresariales, entre las que están AEA, la UIA y la CAC cuestionaron ayer el nuevo adelanto de ganancias compulsivo decretado por el Gobierno con el objetivo de sumar nuevos ingresos a través de una mayor presión tributaria sobre el sector privado.
Las fuentes oficiales indicaron a que se espera que todaslas medidas agreguen recaudación extra a los ingresos de este año por 0,8% del PBI, lo que serían unos $1,3 billones en el año. El Gobierno, en negociación con el FMI, mantendría la meta de déficit fiscal en un 2% del PBI para este año (era 1,9% en el acuerdo original que actualmente se está recalibrando). Con estas medidas espera sumar más pesos a las arcas de la AFIP, golpeadas por la sequía y la baja de la recaudación vía retenciones.
La Argentina está negociando con el Fondo Monetario Internacional, que dirige Kristalina Georgieva, la quinta revisión del acuerdo. Pese a las demoras y las promesas previas incumplidas, en el Ministerio de Economía celebraron el progreso en la negociación y dijeron a que lograron cerrar los  términos centrales del acuerdo, al igual que el programa de desembolsos del segundo semestre, sobre el que no quisieron adelantar detalles. Y estimaron que el acuerdo final y definitivo podría firmarse “el miércoles o el jueves” de esta semana.

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Aun con avances, cerrarían el acuerdo con el FMI “en los próximos días”
El Fondo dijo que se lograron los objetivos y los parámetros “base” del pacto final; terminaron “los aspectos medulares” del trabajo técnico
Rafael Mathus Ruiz .Massa y Kristalina Georgieva, en uno de sus últimos encuentros en Washington
WASHINGTON.– Después de tres meses de negociaciones y de casi una semana de discusiones cara a cara en Washington, el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) se demora y se espera que esté listo recién “en los próximos días”. El Fondo indicó en un mensaje en redes que todavía resta cubrir un trecho de trabajo técnico antes de alcanzar un acuerdo definitivo entre las autoridades argentinas y el staff, estirando la definición cuando falta apenas una semana para la fecha límite del 31 de julio, el día en el que la Argentina debe afrontar vencimientos por alrededor de 2700 millones de dólares y el board del FMI entra en el receso de verano (boreal).
“Los equipos del Ministerio de Economía y Banco Central de Argentina y el staff del FMI han finalizado los aspectos medulares del trabajo técnico de la próxima revisión. Se han acordado los objetivos y parámetros centrales que serán la base para un staff level agreement que se espera finalizar en los próximos días, para luego avanzar hacia la revisión del programa de la Argentina. Dicho acuerdo busca consolidar el orden fiscal y fortalecer las reservas reconociendo el fuerte impacto de la sequía, el daño a las exportaciones y los ingresos fiscales del país”, indicó el organismo en un mensaje en redes.
El inusual mensaje del Fondo llegó en la antesala de la apertura de los mercados el lunes y luego de una semana de negociaciones en Washington, y mientras todavía se esperaba un anuncio oficial del Ministerio de Economía de un nuevo paquete de medidas (conocidas anoche), que incluyen un nuevo dólar para el agro y una ampliación del llamado impuesto PAIS a ciertos bienes importados, que permita resguardar las reservas del Banco Central y postergar una devaluación del dólar oficial. La misión de funcionarios argentinos en Washington concluyó con su regreso a
Buenos Aires, y las discusiones con el organismo continuarán de manera virtual, indicaron fuentes del Ministerio de Economía.
Pese a las demoras y las promesas previas incumplidas, en el Ministerio de Economía celebraron el progreso en la negociación y dijeron a que lograron cerrar los términos centrales del acuerdo, al igual que el programa de desembolsos del segundo semestre, sobre el que no quisieron adelantar detalles. Y estimaron que el acuerdo final y definitivo podría firmarse “el miércoles o el jueves” de esta semana. Una vez más, en el Palacio de Hacienda dejaron latente la posibilidad de que el ministro de Economía y candidato presidencial del oficialismo, Sergio Massa, viaje a Washington para la rúbrica final.
Con todo, el Palacio Hacienda ya ha adelantado en numerosas oportunidades el acuerdo con el organismo, que, pese a los avances de los últimos días, sigue sin estar listo. La semana pasada, Massa había dicho que el acuerdo estaba “muy cerquita”, y a fines de junio había dicho en un encuentro en la Cámara de la Construcción que el programa con el Fondo iba a anunciarse “en las próximas horas”.
Expectativa prolongada
“Nada está acordado hasta que todo está acordado”, graficó una fuente en Washington, al remarcar que el ida y vuelta continuará hasta que el Fondo difunda el comunicado con el acuerdo técnico, o staff level agreement.
Aunque el mensaje del Fondo fue un testimonio del progreso en la negociación, la ausencia de un acuerdo definitivo volvió a prolongar la expectativa alrededor de una de las negociaciones más complejas que han tenido la Argentina y el FMI. Si bien la expectativa estaba puesta en que la misión encabezada por el viceministro de Economía, Gabriel Rubinstein, y el jefe de asesores, Leonardo Madcur, se iría de Washington con el acuerdo listo, la nueva demora estiró la incertidumbre unos días más.
La semana dejó avances, ya que el Fondo, por primera vez, mencionó en su mensaje que se habían acordado “los objetivos y los parámetros centrales” que serán la base del acuerdo final, un comunicado que fue reforzado desde Buenos Aires. Pero así y todo, los mensajes en Washington y en Buenos Aires –donde se mostraron muy conformes con el trabajo de los últimos días– dejaron en claro que todavía resta un trecho por recorrer para llegar a la firma final, la cual, con todo, aparece ahora más cerca que antes.
El tiempo ciertamente apremia. El acuerdo con el staff debe ser elevado luego al Directorio Ejecutivo para su aprobación. El board entrará en receso el próximo lunes 31 de julio, el mismo día que la Argentina debe pagarle al FMI vencimientos por alrededor de US$2700 millones. Usualmente, el Fondo se toma entre dos o tres semanas para elevar un acuerdo técnico al board, pero se puede hacer una excepción para acortar ese plazo. Llegado el caso, el board, que ya ha tenido al menos una reunión informal para discutir la negociación con la Argentina, también puede ser convocado de manera virtual durante su receso para discutir el caso argentino.
Pero la prolongación de las discusiones para cerrar el acuerdo definitivo con el staff del Fondo y el avance del calendario empieza a unir el cierre de la negociación con las elecciones primarias (el próximo 13 de agosto), en las que Massa es uno de los candidatos. Ese escenario abre la posibilidad de una singularidad: que la Argentina llegue a las PASO sin un acuerdo técnico con el Fondo, o con un acuerdo técnico, pero sin la aprobación final del board, que regresa de sus vacaciones el 11 de agosto, el viernes anterior a las elecciones. Ante esa posibilidad, el Ministerio de Economía podría verse entonces forzado a volver a recurrir al swap con China para cancelar el vencimiento del 31 de julio con yuanes, tal como se hizo con el último pago.

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