Guillermo Calvo afirmó que la dolarización es una “solución extrema”
El economista dijo que “es para considerar”; negó que el bimonetarismo sea una realidad hoy en el país
Esteban Lafuente
“El bimonetarismo es cuando el peso y el dólar tienen el mismo rol para las transacciones, y ese todavía no parece ser el caso en la Argentina”, afirmó el economista Guillermo Calvo, uno de los académicos argentinos más destacados del mundo, al analizar la dinámica macroeconómica local y el rol de la divisa estadounidense.
El profesor de la Universidad de Columbia (Estados Unidos) se refirió al debate actual en torno a la adopción del dólar en la Argentina y describió que la aceleración inflacionaria genera una caída en la demanda de pesos y una mayor búsqueda de refugio en el dólar. Y si bien afirmó que “no se puede descartar” una hiperinflación, negó que el país tenga hoy una economía “bimonetaria”.
“El dinero y la liquidez son temas que aparecen siempre en las crisis, y hoy están causando disturbios. Estamos un poco confundidos”, afirmó Calvo ayer en una videoconferencia en el marco de la Conferencia de FIEL, organizada por la consultora económica.
En ese sentido, advirtió por la diferencia entre el rol que tienen el peso y el dólar hoy en la Argentina, específicamente en su uso para operaciones cotidianas. “Algo tiene liquidez transaccional cuando se puede vender fácilmente a un precio previsible a corto plazo”, dijo el execonomista jefe del BID. Y advirtió: “Todos sabemos que el dólar es líquido en la Argentina, pero no puedo ir al supermercado a pagar con dólares. Eso puede ser una gran diferencia”.
Calvo afirmó que en el bimonetarismo, el peso y el dólar tiene el mismo rol para la transacción. “Y hoy en la Argentina funciona sí para algunas cosas, como la compra de departamentos, autos o cosas por el estilo, pero ir al supermercado requiere tener pesos”, dijo.
Además, alertó acerca de que, junto a la dinámica del dólar y su liquidez, un tema central para la Argentina, en un contexto de aceleración inflacionaria, es el “salario real”, que se deteriora hace cinco años como consecuencia del incremento en el costo de vida. “Hoy los precios en el supermercado son más importantes en el día a día y políticamente que el precio de un Mercedes”, afirmó.
El economista opinó que “si el agujero fiscal a financiar es mayor que lo que se puede recaudar con el impuesto inflacionario, la hiperinflación no se puede descartar”. A su vez, consideró el contexto y las condiciones para el establecimiento de un “bimonetarismo”, que estará condicionada por la dinámica fiscal, la emisión monetaria y la inflación.
Según Calvo, en la Argentina se usa el impuesto inflacionario para financiar el déficit, y podría ocurrir una corrida contra el peso que reduzca la recaudación de ese impuesto. “Y si eso pasa y quiero seguir financiando, hay que aumentar la oferta monetaria más rápido, lo que provoca más inflación y empeora la distribución del ingreso, dado que hoy los más pobres son los más intensivos en el uso del peso”, advirtió.
Asimismo, se refirió al caso de Venezuela, que tuvo años de hiperinflación y desplome de su PBI, en un contexto que derivó en un “bimonetarismo” que “se generó espontáneamente”. “En Venezuela, la inflación destruyó totalmente el valor de la moneda local. Y esa es una manera muy fea de llegar al bimonetarismo”, concluyó Calvo.
En cuanto a la dolarización, dijo que es una “solución extrema” que llega al debate porque la Argentina no construyó credibilidad en el Banco Central. “Para tener democracia uno necesita tener reglas de juego, y si tengo un Banco Central que lo puedo usar a piacere es un problema. Eso es lo que ha hecho llegar al país alas tasas de inflación más altas en la historia”, dijo Calvo.
Además, destacó que la dolarización que propone Javier Milei es “una cosa extrema, que se ha hecho en algunos lugares” y que planteada como herramienta “para poner algún tipo de control al Banco Central” es un plan “para considerar”.
Para el economista, hoy la Argentina “está fuera del mundo” y carece de credibilidad en los mercados internacionales. “Con la dolarización se puede perder la herramienta monetaria, pero también fijémonos a dónde nos trajo, y no es la primera vez”, afirmó. En este contexto de crisis económica en la Argentina y dificultades en países emergentes, el académico propuso la creación de un Emerging Market Fund (EMF), un organismo multilateral que opere como prestamista de última instancia para estos países.
“El bimonetarismo es cuando el peso y el dólar tienen el mismo rol para las transacciones, y ese todavía no parece ser el caso en la Argentina”, afirmó el economista Guillermo Calvo, uno de los académicos argentinos más destacados del mundo, al analizar la dinámica macroeconómica local y el rol de la divisa estadounidense.
El profesor de la Universidad de Columbia (Estados Unidos) se refirió al debate actual en torno a la adopción del dólar en la Argentina y describió que la aceleración inflacionaria genera una caída en la demanda de pesos y una mayor búsqueda de refugio en el dólar. Y si bien afirmó que “no se puede descartar” una hiperinflación, negó que el país tenga hoy una economía “bimonetaria”.
“El dinero y la liquidez son temas que aparecen siempre en las crisis, y hoy están causando disturbios. Estamos un poco confundidos”, afirmó Calvo ayer en una videoconferencia en el marco de la Conferencia de FIEL, organizada por la consultora económica.
En ese sentido, advirtió por la diferencia entre el rol que tienen el peso y el dólar hoy en la Argentina, específicamente en su uso para operaciones cotidianas. “Algo tiene liquidez transaccional cuando se puede vender fácilmente a un precio previsible a corto plazo”, dijo el execonomista jefe del BID. Y advirtió: “Todos sabemos que el dólar es líquido en la Argentina, pero no puedo ir al supermercado a pagar con dólares. Eso puede ser una gran diferencia”.
Calvo afirmó que en el bimonetarismo, el peso y el dólar tiene el mismo rol para la transacción. “Y hoy en la Argentina funciona sí para algunas cosas, como la compra de departamentos, autos o cosas por el estilo, pero ir al supermercado requiere tener pesos”, dijo.
Además, alertó acerca de que, junto a la dinámica del dólar y su liquidez, un tema central para la Argentina, en un contexto de aceleración inflacionaria, es el “salario real”, que se deteriora hace cinco años como consecuencia del incremento en el costo de vida. “Hoy los precios en el supermercado son más importantes en el día a día y políticamente que el precio de un Mercedes”, afirmó.
El economista opinó que “si el agujero fiscal a financiar es mayor que lo que se puede recaudar con el impuesto inflacionario, la hiperinflación no se puede descartar”. A su vez, consideró el contexto y las condiciones para el establecimiento de un “bimonetarismo”, que estará condicionada por la dinámica fiscal, la emisión monetaria y la inflación.
Según Calvo, en la Argentina se usa el impuesto inflacionario para financiar el déficit, y podría ocurrir una corrida contra el peso que reduzca la recaudación de ese impuesto. “Y si eso pasa y quiero seguir financiando, hay que aumentar la oferta monetaria más rápido, lo que provoca más inflación y empeora la distribución del ingreso, dado que hoy los más pobres son los más intensivos en el uso del peso”, advirtió.
Asimismo, se refirió al caso de Venezuela, que tuvo años de hiperinflación y desplome de su PBI, en un contexto que derivó en un “bimonetarismo” que “se generó espontáneamente”. “En Venezuela, la inflación destruyó totalmente el valor de la moneda local. Y esa es una manera muy fea de llegar al bimonetarismo”, concluyó Calvo.
En cuanto a la dolarización, dijo que es una “solución extrema” que llega al debate porque la Argentina no construyó credibilidad en el Banco Central. “Para tener democracia uno necesita tener reglas de juego, y si tengo un Banco Central que lo puedo usar a piacere es un problema. Eso es lo que ha hecho llegar al país alas tasas de inflación más altas en la historia”, dijo Calvo.
Además, destacó que la dolarización que propone Javier Milei es “una cosa extrema, que se ha hecho en algunos lugares” y que planteada como herramienta “para poner algún tipo de control al Banco Central” es un plan “para considerar”.
Para el economista, hoy la Argentina “está fuera del mundo” y carece de credibilidad en los mercados internacionales. “Con la dolarización se puede perder la herramienta monetaria, pero también fijémonos a dónde nos trajo, y no es la primera vez”, afirmó. En este contexto de crisis económica en la Argentina y dificultades en países emergentes, el académico propuso la creación de un Emerging Market Fund (EMF), un organismo multilateral que opere como prestamista de última instancia para estos países.
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En un mes, nueve colegios anunciaron que cierran
Por la situación económica, les informaron a los padres que no abrirán el año próximo.
Evangelina Himitian
El colegio había abierto en 2012
La noticia sorprendió y entristeció. Llegó por mail a los padres del Instituto Julia P. de Achával Lastra, de Garín, en el partido de Escobar. Decía lo que muchos temían: los rumores de un cierre inminente, por la crítica situación económica, que hacía inviable seguir prestando el servicio, como lo había hecho esta escuela privada durante los últimos 11 años. Los números no cerraban y las autoridades anunciaban que la razón por la que no les habían mandado la nota de la matriculación y el acuerdo escolar porque justamente que no llegarían a 2024. No inscribirían ni cobrarían matrícula porque el año que viene ya no abrirá sus puertas.
Esta noticia dejó sin colegio a unos 225 alumnos que asisten a los niveles inicial y primario. El mensaje llegó a fines de septiembre y desde entonces los padres y madres buscan otra institución de similares características para sus hijos. No es sencillo el panorama. Por eso, desde el Municipio de Escobar, apenas se conoció la novedad del cierre, dispusieron un equipo para colaborar con los padres. Se tramitaron en algunos casos, becas o descuentos especiales, ante la falta de una oferta similar a la del Achával, desde lo educativo y desde lo económico.
La nota llegó antes de la fecha límite para las escuelas privadas de presentar el acuerdo escolar y la matriculación para el año siguiente ante el Ministerio de Educación y de la Secretaría de Comercio de la Nación, que se prorrogó hasta el 18 de diciembre, como parte de la crisis que atraviesan los establecimientos privados por la situación económica y la dificultad para alcanzar acuerdos con los padres en materia de las cuotas de 2024.
“Queridas familias: nos dirigimos a ustedes para manifestarles nuestro agradecimiento por haber sido parte de nuestra comunidad educativa, donde por más de 11 años hemos compartido la educación de sus hijos. No obstante, la institución debe cerrar sus puertas debido a la situación económica que atraviesa nuestro país. Por lo que nos vemos en la obligación y decisión de no matricular para el año 2024”, dice la carta que recibieron los padres.
Y sigue: “La crisis económica nos impide cumplir con las obligaciones de mantenimiento necesarias y especialmente con el pago de los salarios docentes e iniciar responsable y seriamente el nuevo ciclo lectivo. Vamos a concluir el año con el desarrollo de las actividades propuestas, según lo programado para el ciclo escolar 2023. Reiteramos nuestro agradecimiento por la confianza brindada y queremos tengan la certeza de que hicimos todo lo posible para continuar ofreciendo un servicio de calidad”, remata.
El colegio había abierto en 2012 en Concejal Larroca 770, a cinco cuadras de la plaza central de Garín, cuando compró las instalaciones del Instituto La Colmena, que cerró por problemas económicos. En 2019, la escuela fue denunciada por un sindicato docente por situaciones irregulares en el pago de salarios a maestros, según consignaba la denuncia que abarcaba a otros institutos privados. En la pandemia, la baja en la matrícula complicó más la situación. Y tiempo después, se explica, la situación no mejoró ya que no tenían subvención del Estado.
Apenas se conoció la noticia del cierre, los padres de quienes egresaban de primaria en 2024 se lamentaban en las redes sociales, entre otras cuestiones que los entristecían reclamaban que el colegio no hubiera informado antes, porque ya habían comprado la campera y la chomba, con la leyenda de egresados 2024, el nombre de los chicos y el del colegio.
Buzos sin estrenar
“Es muy triste esto. Nuestros hijos están por pasar a sexto y egresar, con sus buzos para estrenar el año que viene. La ilusión y ahora la tarea difícil de separarse, conseguir vacante con lo difícil que está”, le dijo Melisa P, una madre al portal El Día de Escobar. Algo similar expuso otra madre, Marisol B.: “Mi nene pasaba a sexto y ahora ya perdimos toda la ropa de egresados”.
Desde la escuela confirman el cierre. “No es algo que decidimos nosotros, sino los propietarios de la escuela. Es muy triste”, explicó a Ana María Negro, la la nacion directora del primario. “Acompañamos a las familias para asegurarnos que todos sean reubicados y que desde lo pedagógico no tengan problemas”, aseguró.
Desde Escobar, informaron que de las 225 familias afectadas, unas 50 se acercaron al área de Educación de la municipalidad para rematricular a sus hijos. “Se hicieron gestiones con las escuelas 5 y 35, con el Instituto Ayelén, donde se gestionó un descuento en los aranceles y con el Colegio Estrada. Ya 25 familias resolvieron la situación y otras 25 faltan definir detalles para que esté confirmada su matriculación al ciclo 2024”, se informó.
Nueve docentes de esta escuela enviaron sus currículums a las autoridades de Escobar y “serán parte de distintos proyectos educativos como la primera escuela primaria de gestión municipal que estamos construyendo en Barrio Amancay, Maquinista Savio”, se comunicó.
Este cierre se suma a una larga lista de escuelas de gestión privada que por la crisis económica no seguirán adelante con su proyecto educativo.
Un relevamiento de julio pasado de la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de la Provincia de Buenos Aires (Aiepba) en las 2400 escuelas que nuclean, encontraron que hay unas 200 escuelas en situación crítica. Entre ellas, 53 son de nivel maternal; 158, inicial; 147, primario; 134, secundario; 16, superior; 2, centros de formación profesional, y siete de modalidad especial. El 75% de las escuelas en crisis perciben aporte estatal. Ante la consulta de si las familias soportarían el último aumento de salarios docentes en los aranceles, el 45% dijo que sería imposible.
“Cada vez se amplía más la brecha entre lo que pueden cobrar los colegios y los incrementos en costos de las instituciones que presentan severas dificultades para funcionar. En menos de dos años, la capacidad operativa económica de los centros educativos de gestión privada perdieron 43% en relación con la inflación de ese período”, explicó Martín Zurita, secretario ejecutivo de Aiepba.
En las últimas semanas se conoció que un colegio bilingüe de Quilmes, el Instituto MancedoMidlands College, anunció que no abriría en 2024, lo mismo que la Nueva Escuela Spegazzini, en el partido de Ezeiza, que anunció un cierre parcial.
Un tradicional jardín de infantes bilingüe de la ciudad de Buenos Aires, El Centavo-Cinderella, suspendió ya sus actividades del año próximo. En este caso, el problema estuvo directamente vinculado con el aumento del alquiler del inmueble que ocupa en Juncal 1264, en Recoleta.
En tanto, el porteño Coghlan College, un jardín maternal con casi 40 años de historia, anunció con un mes de anticipación que no seguiría funcionando y cerró sus puertas a principio de este mes.
También dos tradicionales colegios religiosos de Olivos –Niño Jesús de Praga y Jesús en el Huerto de los Olivos– se fusionarían para seguir funcionando, ante la baja de la matrícula y la suba de los costos laborales. La lista de otras instituciones que evaluando el cierre en distintos distritos es larga y se alimenta a diario.
La noticia sorprendió y entristeció. Llegó por mail a los padres del Instituto Julia P. de Achával Lastra, de Garín, en el partido de Escobar. Decía lo que muchos temían: los rumores de un cierre inminente, por la crítica situación económica, que hacía inviable seguir prestando el servicio, como lo había hecho esta escuela privada durante los últimos 11 años. Los números no cerraban y las autoridades anunciaban que la razón por la que no les habían mandado la nota de la matriculación y el acuerdo escolar porque justamente que no llegarían a 2024. No inscribirían ni cobrarían matrícula porque el año que viene ya no abrirá sus puertas.
Esta noticia dejó sin colegio a unos 225 alumnos que asisten a los niveles inicial y primario. El mensaje llegó a fines de septiembre y desde entonces los padres y madres buscan otra institución de similares características para sus hijos. No es sencillo el panorama. Por eso, desde el Municipio de Escobar, apenas se conoció la novedad del cierre, dispusieron un equipo para colaborar con los padres. Se tramitaron en algunos casos, becas o descuentos especiales, ante la falta de una oferta similar a la del Achával, desde lo educativo y desde lo económico.
La nota llegó antes de la fecha límite para las escuelas privadas de presentar el acuerdo escolar y la matriculación para el año siguiente ante el Ministerio de Educación y de la Secretaría de Comercio de la Nación, que se prorrogó hasta el 18 de diciembre, como parte de la crisis que atraviesan los establecimientos privados por la situación económica y la dificultad para alcanzar acuerdos con los padres en materia de las cuotas de 2024.
“Queridas familias: nos dirigimos a ustedes para manifestarles nuestro agradecimiento por haber sido parte de nuestra comunidad educativa, donde por más de 11 años hemos compartido la educación de sus hijos. No obstante, la institución debe cerrar sus puertas debido a la situación económica que atraviesa nuestro país. Por lo que nos vemos en la obligación y decisión de no matricular para el año 2024”, dice la carta que recibieron los padres.
Y sigue: “La crisis económica nos impide cumplir con las obligaciones de mantenimiento necesarias y especialmente con el pago de los salarios docentes e iniciar responsable y seriamente el nuevo ciclo lectivo. Vamos a concluir el año con el desarrollo de las actividades propuestas, según lo programado para el ciclo escolar 2023. Reiteramos nuestro agradecimiento por la confianza brindada y queremos tengan la certeza de que hicimos todo lo posible para continuar ofreciendo un servicio de calidad”, remata.
El colegio había abierto en 2012 en Concejal Larroca 770, a cinco cuadras de la plaza central de Garín, cuando compró las instalaciones del Instituto La Colmena, que cerró por problemas económicos. En 2019, la escuela fue denunciada por un sindicato docente por situaciones irregulares en el pago de salarios a maestros, según consignaba la denuncia que abarcaba a otros institutos privados. En la pandemia, la baja en la matrícula complicó más la situación. Y tiempo después, se explica, la situación no mejoró ya que no tenían subvención del Estado.
Apenas se conoció la noticia del cierre, los padres de quienes egresaban de primaria en 2024 se lamentaban en las redes sociales, entre otras cuestiones que los entristecían reclamaban que el colegio no hubiera informado antes, porque ya habían comprado la campera y la chomba, con la leyenda de egresados 2024, el nombre de los chicos y el del colegio.
Buzos sin estrenar
“Es muy triste esto. Nuestros hijos están por pasar a sexto y egresar, con sus buzos para estrenar el año que viene. La ilusión y ahora la tarea difícil de separarse, conseguir vacante con lo difícil que está”, le dijo Melisa P, una madre al portal El Día de Escobar. Algo similar expuso otra madre, Marisol B.: “Mi nene pasaba a sexto y ahora ya perdimos toda la ropa de egresados”.
Desde la escuela confirman el cierre. “No es algo que decidimos nosotros, sino los propietarios de la escuela. Es muy triste”, explicó a Ana María Negro, la la nacion directora del primario. “Acompañamos a las familias para asegurarnos que todos sean reubicados y que desde lo pedagógico no tengan problemas”, aseguró.
Desde Escobar, informaron que de las 225 familias afectadas, unas 50 se acercaron al área de Educación de la municipalidad para rematricular a sus hijos. “Se hicieron gestiones con las escuelas 5 y 35, con el Instituto Ayelén, donde se gestionó un descuento en los aranceles y con el Colegio Estrada. Ya 25 familias resolvieron la situación y otras 25 faltan definir detalles para que esté confirmada su matriculación al ciclo 2024”, se informó.
Nueve docentes de esta escuela enviaron sus currículums a las autoridades de Escobar y “serán parte de distintos proyectos educativos como la primera escuela primaria de gestión municipal que estamos construyendo en Barrio Amancay, Maquinista Savio”, se comunicó.
Este cierre se suma a una larga lista de escuelas de gestión privada que por la crisis económica no seguirán adelante con su proyecto educativo.
Un relevamiento de julio pasado de la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de la Provincia de Buenos Aires (Aiepba) en las 2400 escuelas que nuclean, encontraron que hay unas 200 escuelas en situación crítica. Entre ellas, 53 son de nivel maternal; 158, inicial; 147, primario; 134, secundario; 16, superior; 2, centros de formación profesional, y siete de modalidad especial. El 75% de las escuelas en crisis perciben aporte estatal. Ante la consulta de si las familias soportarían el último aumento de salarios docentes en los aranceles, el 45% dijo que sería imposible.
“Cada vez se amplía más la brecha entre lo que pueden cobrar los colegios y los incrementos en costos de las instituciones que presentan severas dificultades para funcionar. En menos de dos años, la capacidad operativa económica de los centros educativos de gestión privada perdieron 43% en relación con la inflación de ese período”, explicó Martín Zurita, secretario ejecutivo de Aiepba.
En las últimas semanas se conoció que un colegio bilingüe de Quilmes, el Instituto MancedoMidlands College, anunció que no abriría en 2024, lo mismo que la Nueva Escuela Spegazzini, en el partido de Ezeiza, que anunció un cierre parcial.
Un tradicional jardín de infantes bilingüe de la ciudad de Buenos Aires, El Centavo-Cinderella, suspendió ya sus actividades del año próximo. En este caso, el problema estuvo directamente vinculado con el aumento del alquiler del inmueble que ocupa en Juncal 1264, en Recoleta.
En tanto, el porteño Coghlan College, un jardín maternal con casi 40 años de historia, anunció con un mes de anticipación que no seguiría funcionando y cerró sus puertas a principio de este mes.
También dos tradicionales colegios religiosos de Olivos –Niño Jesús de Praga y Jesús en el Huerto de los Olivos– se fusionarían para seguir funcionando, ante la baja de la matrícula y la suba de los costos laborales. La lista de otras instituciones que evaluando el cierre en distintos distritos es larga y se alimenta a diario.
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