domingo, 5 de noviembre de 2023

CONFUSO, AL MARGEN DE LA SEMANA Y AUMENTOS


Confuso: la AFIP amagó ayer con un operativo contra un hombre de Milei
Se anticipó una requisa en Bull Market, firma de Ramiro Marra; luego se suspendió
Francisco Jueguen y Melisa Reinhold
Operativos previos de la AFIP en la City porteña
A las 10.04, la AFIP le envió un comunicado a varios periodistas en el que indicaba que ayer se llevarían adelante “fiscalizaciones presenciales en casas de bolsa porteñas y cuevas ubicadas en el centro”. El mensaje contenía un horario y una dirección: a las 11, en Bouchard 680. Allí, la única financiera que hay en el edificio Fortabat es Bull Market Brokers, la empresa de Ramiro Marra, hombre cercano al precandidato presidencial Javier Milei y excandidato a jefe de gobierno porteño por La Libertad Avanza.
“Se trata de maniobras bursátiles de parte de actores apócrifos o sin capacidad económica para realizar operaciones de compraventa de dólares en el mercado financiero”, había justificado la AFIP en el comunicado oficial. La ubicación de la compañía fue chequeada por la nacion a través de dos fuentes ligadas a Marra. “Cómo van a hacer un operativo ahí. Es casi la oficina de campaña de Milei. Donde a veces nos juntamos. Encima no hay gente en la oficina los viernes, porque hacemos home office”, dijeron fuentes cercanas al libertario. Tras los llamados de varios periodistas, el empresario debió suspender una reunión, se subió a su auto y encaró para su oficina en el microcentro. Cerca de las 10.30 aún no había movimientos por la zona.
En paralelo, la nacion se comunicó con fuentes de la Aduana, entidad que conduce Guillermo Michel, mano derecha del ministro-candidato Sergio Massa. Allí solo estaban al tanto de los allanamientos que se estaban realizando en ese mismo momento a distintos bancos presuntamente relacionados con la causa de Ivo “el Croata” Rojnica.
A cinco cuadras de las oficinas de Bull Market Brokers, en el Banco Corporativo (Macacha Güemes 150), se había reunido personal de la Aduana y la policía Federal para llevar adelante una serie de allanamientos ordenados por la Justicia Federal, que involucró a ocho entidades financieras, entre ellas, al ICBC, el Banco Francés, el Banco Ciudad y el Banco Macro.
“La Justicia ordena obtener las cámaras de seguridad de los bancos y registros fílmicos de ocho bancos a los efectos de obtener imágenes de las personas que accedieron a las cajas de seguridad de la cueva del Croata. La Justicia quiere identificar a las personas que entraban y salían de las cajas de seguridad con dólares en negro”, explicaron.
Sin embargo, a las 10.22, la AFIP, que conduce La Cámpora de la mano de Carlos Castagneto, confirmaba que el objetivo de su operativo era Bull Market Brokers, la empresa de Marra. Para ese entonces, tras los llamados que había recibido la Aduana por parte de los periodistas, ya se habían comenzado a entablar conversaciones entre la Aduana, Economía y la AFIP.
En las áreas que dirigía Massa había enojos por la difusión de la información. Cerca del entorno del ministro de Economía se negó cualquier tipo de operativo contra Ramiro Marra. La molestia era palpable contra la gente de la AFIP. Incluso, en el massismo creían que se trataba de una información que dañaba la imagen del candidato a presidente por el oficialismo.
Poco después, a las 10.33, llegó la contramarcha de la AFIP. “Por razones operativas se suspende el operativo del día de hoy [ayer] en la calle Bouchard”, decía el mensaje, sin más detalles, que se les envió a los mismos periodistas que estaban incluidos en la cadena de difusión de Whatsapp. Dos minutos antes, un miembro del equipo de Comunicación de la entidad que dirige Castagneto se había comunicado con los periodistas para negar que la AFIP fuera contra la única financiera ubicada en Bouchard 680.
“Esto es claramente una nueva persecución política, porque lo hacen en medio de una campaña electoral. Mi empresa está históricamente abierta a los medios de comunicación, los que han venido muchas veces. La información que necesite la AFIP se la podemos enviar por vías informáticas, los operativos son shows para asustar. Es indignante lo que hacen”, Marra apuntó en la red social X (ex-twitter).
“Ya tuvimos en el pasado antecedentes con el kirchnerismo, quien hasta nos ha cerrado la empresa por motivos insólitos. Es persecución política. Basta de estos gobiernos totalitarios”, dijo el libertario.
Ayer, la Aduana sí llevó adelante una serie de operativos en bancos presuntamente “vinculados a la red delictiva del Croata. Fuentes oficiales informaron que Rojnica administraba más de 35 cajas de seguridad en bancos y lockers privados. La Justicia ordenó su allanamiento, que derivó en los diferentes operativos que se realizaron esta semana, y que continuaron hasta ayer mismo en entidades financieras.


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Decir poco, barrer bajo la alfombra y ocultar cartas
Néstor O. Scibona
En “modo urna”, las campañas de los dos candidatos al balotaje están mostrando una transmutación que cada día agrega mayor incertidumbre al corto y mediano plazo de la economía. Para captar votantes remisos cada uno le dice a cada cual lo que quieren oír, pero sin explicar cuándo ni cómo piensan transformar esas palabras en hechos.
El eslogan de Sergio Massa en uno de sus spots es toda una definición en este sentido: “Cambiar lo que haga falta cambiar”. Una promesa que dice poco y nada al no precisar de qué se trata; y, mucho menos, sin mayoría propia en el Congreso. Sobre todo, con su declarada intención de encabezar un gobierno de “unidad nacional” que, a juzgar por varios fracasos del pasado, podría resultar un mamarracho.
Otro dato llamativo es el afiche luego de su triunfo en la primera vuelta que lo presenta como virtual presidente, pero no incluye el logo de Unión por la Patria (UP), el sello electoral creado por Cristina Kirchner. El propósito es seducir a potenciales votantes no kirchneristas, discutible tras su insólito intento de imitar a Raúl Alfonsín.
Esta táctica es compatible con la campaña electoral del oficialismo, unificado por el silencio de sus dirigentes y con la única voz del candidato para describir un país de fantasía. Consiste en barrer debajo de la alfombra toda mención a la inflación de casi 200% interanual; pobreza superior a 40%; amplia desigualdad de ingresos; precios relativos distorsionados; déficit fiscal en ascenso y financiado con emisión récord de pesos; múltiples tipos de cambio oficiales, entre ellos el transitorio “dólar fernet” para exportaciones (70% oficial y 30% CCL); brechas cambiarias de 55 a 160% y reservas negativas en el Banco Central (BCRA), cuyos pasivos remunerados (Leliq y pases) para absorber el exceso de liquidez generan un creciente déficit cuasifiscal.
Pese a esta compleja herencia macroeconómica y social que deja su gestión, Massa no se priva en plena campaña de utilizar la “ventaja” –ilegal– de anunciar medidas como ministro. Ni de hacer marketing electoralista solo con lo que le conviene como candidato, aunque no se corresponda con la realidad micro. Por caso, los faltantes en las góndolas tras las sucesivas prórrogas del programa Precios Justos, con ajustes de 5% mensual en algunas presentaciones de productos y aumentos de dos o tres dígitos en los demás. O tratar de extraer rédito político de un error propio como la previsible escasez a nivel nacional de combustibles luego del congelamiento de precios post-paso, que desembocó ahora en el aumento de 10% y otra prórroga –hasta marzo de 2024– del impuesto (ICL) que lleva dos años sin ajuste por inflación, implica un sacrificio fiscal para subsidiar a los que tienen auto y hacer que paguen quienes no lo tienen.
Javier Milei, por su lado, optó por bajar el tono de agresividad de su campaña recurriendo a la poco feliz comparación con Walt Disney para afirmar que “no me caliento por nada”. De hecho, luego de recibir el apoyo de Patricia Bullrich y Mauricio Macri, el candidato dejó de mencionar a la casta política y la motosierra. Y si bien no se trata estrictamente de una coalición con parte del PRO, dijo tener 90% de coincidencias. Difícil saber si el 10% de discrepancias corresponde a su controvertido proyecto de dolarización y cierre del BCRA, al que sólo esta semana calificó de “no negociable”.
Días atrás sus allegados se habían ocupado de aclarar –como lo señaló esta columna–, que no estaba planteado como de aplicación inmediata. Y, sin mostrar todas las cartas, no descartaban que el paso previo fuera liberar el tipo de cambio comercial para exportadores e importadores y derogar la prohibición legal del uso de dólares. Otra interpretación es que Milei buscó diferenciarse del programa económico integral elaborado para la Fundación Mediterránea por el equipo de 70 economistas liderado por Carlos Melconian, que Bullrich planeaba aplicar si ganaba la elección. Sus autores afirman que esa integralidad impide que el plan sea despiezado y que está a disposición del futuro Presidente, sea quien fuere.
Frente a esta creciente incertidumbre hasta el resultado del balotaje, no parece envidiable la tarea de cualquier CEO o gerente que debe proyectar el presupuesto de su empresa para 2024 en función de la inflación, el tipo de cambio y las estimaciones de oferta y demanda.
Cuatro escenarios
De ahí que en su último ciclo mensual, el economista Miguel Ángel Broda presentó a sus clientes cuatro escenarios tentativos, dos para cada candidato.
En la opción 1, de un triunfo de Massa, prevé “más de lo mismo” con remiendos y parches de corto plazo, pero con una situación externa que lo obligaría a un programa en serio con el FMI. Aun así, mantendría el cepo, los controles cambiarios y límites a la dolarización de carteras. La política cambiaria apuntaría a un desdoblamiento más explícito, con el espíritu de 70-30 (dólar oficial y financiero), pero con un salto del primero –el 20 de noviembre o el 11 de diciembre– de 43/50%, que llevaría el tipo de cambio alrededor del que se aplica hoy a las exportaciones (entre $500 y $530), sin unificación cambiaria. También mantendría las SIRA (los permisos así llamados por el SIRA, Sistema de Importaciones de la República Argentina) y reducir la represión a las importaciones dependerá de las reservas. El ajuste fiscal, al igual que el de tarifas combustibles, sería mucho más “light” que el de Milei y se mantiene el financiamiento indirecto del BCRA al Tesoro. La política exterior tendría un sesgo más pro-estados Unidos, a la vez que se mantiene un gran intervencionismo estatal en la economía y el “capitalismo de amigos”, con algunas similitudes con el periodo de Gelbard/gómez Morales de 1973/74, aunque sin el capital humano que había entonces en el Estado.
A su vez, la opción 1 de un triunfo de Milei contempla la posibilidad de que varios economistas de Pro más cercanos a Macri, se integren al equipo que trabajaría en el área fiscal, en un contexto más moderado que posterga la dolarización hasta 2025/26 y con un BCRA que dura más. El ajuste fiscal será más fuerte por el lado del gasto que de los ingresos y se avanzaría en un importante proceso de desregulación “anticurro”. También acuerdo con el FMI, con un nuevo fondeo neto en dólares, y también con las cerealeras. Inicialmente no habría unificación cambiaria, pero sí una eliminación más rápida de controles y restricciones, así como aumentos más significativos en las tarifas. También se buscará aprobar un conjunto de leyes en un Congreso que va a estar dividido pero que será mejor que el actual, ya que un grupo importante de legisladores del PRO/JXC estaría dispuesto a aprobar “leyes de sentido común”. Según Broda, este programa de estabilización comenzaría con un fogonazo inflacionario (antes de que la inflación tienda a bajar), que puede constituir un inconveniente adicional a la hora de lograr la necesaria credibilidad y confianza, a la vez que presenta dos grandes riesgos: uno, “la calle”; dos, la híper.
Los otros escenarios (opción 2) contemplan la hipótesis de que Massa aplique el plan de estabilización de la Fundación Mediterránea y que Milei gobierne con menos peso de Pro.
En el caso de Massa, habría más énfasis en el ajuste fiscal, con el envío al Congreso de un nuevo presupuesto y una ley ómnibus de reforma del Estado, de manera más gradual y moderada que la de Milei. También una liberalización de controles cambiarios, con restricción inicial al giro de dividendos al exterior; desdoblamiento del mercado con flotación del dólar financiero y un camino hacia la unificación cambiaria con un ajuste inicial del tipo de cambio oficial algo mayor que en el Massa 1 (60%). Se vuelve a negociar con el FMI (con “nuevas caras”) para recuperar parte de la credibilidad perdida.
En cuanto a Milei, el ajuste fiscal sería más severo que en las otras tres opciones; se avanzaría más rápidamente hacia la dolarización, con un shock inicial más grande en el intento de bajar luego la inflación, pero con serias dudas sobre la gobernabilidad y altísima incertidumbre

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Aumentarán peajes, subtes, VTV y estacionamientos en la Capital
Será en dos tramos, según la inflación; nuevas escalas
La movilidad en la ciudad de Buenos Aires será más cara en los próximos meses. Entre diciembre y enero próximos subirán las tarifas de subte, peajes, Verificación Técnica Vehicular (VTV) y estacionamiento medido después de atravesar las audiencias públicas correspondientes.
La actualización de tarifas, advierten desde la Ciudad, se basa “en adecuaciones necesarias para el funcionamiento de los servicios, para asegurar su operación, su mantenimiento, y en algunos casos, para sostener el salario de los trabajadores”. Todos estos servicios tienen costos fijos que se adecúan periódicamente según la evolución de la inflación.
La inflación, en lo que va del año, acumuló un 103,2%, mientras que la interanual alcanzó un 138%. “Este contexto afecta a distintos insumos del sector, como combustible, seguros, verificaciones y los salarios de los trabajadores. En todos los casos se buscó actualizar las tarifas y equilibrar las variables intentando ocasionar el menor impacto posible en los usuarios”, explicaron desde la Secretaría de Transporte y Obras Públicas.
En algunos casos se optó por aplicar alzas escalonadas, para que el impacto sea más leve. Las audiencias públicas se realizarán el 4 y 5 de diciembre y, luego, llegarán los aumentos a fines de ese mes o principios de enero.
La suba de la tarifa de subte será del 56%, pero en dos tramos. En el primer incremento pasará de $80 a $110; el segundo, durante el primer trimestre de 2024, llevará la tarifa a $125.
Los nuevos valores, explica la Ciudad, se ajustan según la variación de la tarifa técnica que refleja el costo de la explotación del servicio que consiste en el cociente entre esos costos y el número de pasajeros pagos. Jubilados, pensionados, personas con discapacidad, personas trasplantadas y estudiantes primarios y secundarios seguirán viajando gratis. También continuará la tarifa social y los descuentos por usuario frecuente.
Autopistas y controles
En peajes, el incremento será del 49% y se implementará en las mismas fechas. El valor cambiará, por ejemplo, para vehículos livianos de dos ejes en las autopistas Perito Moreno y 25 de Mayo, de $431 a $642; para las motos, de $179 a $267. En el caso de la Illia se irá de $179,63 a $267,65 para los livianos; y de $107,80 a $160,62 para las motos.
“Los ajustes en la tarifa de peajes son necesarios fundamentalmente para realizar los trabajos de mantenimiento en las autopistas que contribuyen a mejorar la seguridad vial de todos los que transitan por allí”, argumentan en la Ciudad. Repavimentación de la calzada, iluminación, demarcaciones, defensas y puentes, juntas y alambrados en todas las autopistas son las tareas de mantenimiento hacia donde se redireccionan los recursos.
La VTV también tendrá su aumento. La actualización será del 104% y se implementará en dos tramos. En la primera variación el testeo para automóviles pasará de $9296 a $12.567,49 y, finalmente, a $19.102,58 en el primer trimestre de 2024. En el caso de las motos el incremento pasará de $3495 a $5057,40 y meses después, a $5700,49.
Desde que en 2016 comenzaron a realizarse los chequeos en forma obligatoria en la ciudad ya pasaron más de 4,5 millones de vehículos de los cuáles el 20% no estaba en condiciones de circular. En mayo pasado se extendieron los plazos de las vigencias para autos de hasta cuatro años o 60.000 kilómetros; en esos casos los permisos vencen cada dos años.
Por último, el estacionamiento medido tendrá una variación de la tarifa simple que se elevará un 118%. La hora de estacionamiento en la zona tarifada pasará de $81 a $176, una actualización “necesaria para favorecer la rotación de vehículos en una de las zonas más dinámicas y con mayor concentración de actividades de la ciudad en barrios de San Telmo, Monserrat, Balvanera, San Nicolás, Retiro y Recoleta”.
En junio del año pasado se lanzó el estacionamiento medido sin parquímetros y 100% digital, un sistema en el que los vecinos también pueden comprar horas de estacionamiento en los comercios adheridos. Los residentes en las zonas controladas podrán estacionar en forma gratuita hasta 300 metros de su domicilio.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

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