El campo teme una mayor presión impositiva
Es por el debate del presupuesto; el Ejecutivo la niega
Mariana Reinke y Belkis Martínez
Massa, en TV, dijo que se debe avanzar en una matriz tributaria “más justa”
A pocas semanas del balotaje, el Gobierno enfrenta una controversia con el campo por la política tributaria para 2024. La Mesa de Enlace rechaza la eliminación de la exención del impuesto a los bienes personales para los inmuebles rurales propuesta como parte de la ley de presupuesto, entre otros puntos. El Gobierno negó que quiera subir los impuestos al agro.
Una nueva controversia se abrió entre el Gobierno y el campo por el posible aumento de la presión tributaria sobre el sector en 2024. La disputa se generó a partir de la separata que el Poder Ejecutivo (PEN) incluyó como anexo del proyecto de ley de presupuesto nacional 2024, en la que se sugiere al Congreso debatir sobre diversos temas de la normativa tributaria, como la eliminación de la exención del pago del impuesto a los bienes personales para los inmuebles rurales y el cambio de valuación de ganado vacuno, entre otros puntos.
Fue el ministro de Economía y candidato presidencial de Unión por la Patria (UP), Sergio Massa, en una entrevista en el canal de noticias TN, el miércoles pasado, quien se refirió a la exención de los inmuebles rurales del impuesto de bienes personales, dejando entrever que después de las elecciones el Congreso debería revisar la eximición del tributo para quienes tienen tierras en el exterior. Dijo que esto sería para avanzar para una matriz tributaria “más justa”.
A su vez, la Mesa de Enlace se reunió el jueves por la noche para evaluar esas iniciativas y, en un comunicado, expresó que “los temas incorporados en el documento, de ser modificados, significan un impuestazo fiscal para los productores. Esto, sin duda, generará menor actividad, desaparición de productores y estancamiento productivo. Recorpbi”, demos que dentro de la cadena la traslación impositiva se hace sobre el eslabón primario, como viene sucediendo largamente”, enfatizaron.
Según los ruralistas, el Gobierno también tiene intención de modificar el IVA a los arrendamientos de tierras rurales; las alícuotas reducidas en el IVA a las carnes, frutas, legumbres y hortalizas frescas; la valuación de la hacienda; el cómputo como pago a cuenta del impuesto a las ganancias del 45% del impuesto sobre los combustibles; la alícuota de los impuestos a los combustibles (hoy valores fijos), la reducción del impuesto sobre los combustibles, por incorporación de biodiésel no gravado; el ajuste por inflación impositivo y la exención de impuesto a las ganancias de las cooperativas.
En redes sociales, el secretario de Agricultura, Juan José Bahillo, les respondió a las entidades rurales. “Lamentablemente, distintos sectores que representan a la producción primaria intentan sembrar un miedo innecesario entre los productores ante algo que no es intención del Gobierno”, dijo.
“El Poder Ejecutivo remitió el proyecto de presupuesto 2024 con un déficit del 0,9% del PBI, y para corregir este déficit envió una separata que contiene los beneficios impositivos para todos los sectores económicos de nuestro país, que representa un gasto del 4,8% del añadió y agregó que serán los legisladores quienes definan qué beneficio modificar para alcanzar un presupuesto equilibrado.
“No es intención de nuestro espacio modificar la situación impositiva de los pequeños y medianos productores, ni del sistema cooperativo”, dijo. Por último, agregó: “Espero llevar tranquilidad a los productores y productoras con este mensaje y apelo a la honestidad intelectual de las entidades para que me ayuden a transmitirlo”.
Sin embargo, la Mesa de Enlace, que integran la Sociedad Rural Argentina, Confederaciones Rurales Argentinas, Coninagro y Federación Agraria Argentina, expresó: “Apelamos a los legisladores a no convalidar la presentación del Ejecutivo, para no reiterar errores, porque ya conocemos los resultados que provocarán en el marco del déficit fiscal y el aumento de presión impositiva. Se necesita una mirada nueva para viejos temas mal resueltos, dentro de un marco institucional que dé certeza para seguir produciendo y generar así empleo, arraigo y actividad económica”.
A su vez, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) rechazó “de plano” las modificaciones previstas en la separata “en donde se prevé incrementar los impuestos al campo”. Además, la entidad sostuvo que “la sugerencia de revisión por parte del Ministerio de Economía a la quita de exenciones impositivas a bienes productivos como lo son los inmuebles rurales es un camino erróneo, al tener agotada el productor agropecuario la capacidad contributiva”, explicaron.
Para Carbap, “las necesidades fiscales surgidas del irresponsable despilfarro de dinero de los últimos días en pos de lograr acompañamiento electoral por parte del ministro candidato (Sergio Massa) no pueden ser cargado al sector agropecuario”. Y enfatizaron: “El campo no pagará la fiesta. Ya les hemos comunicado a los legisladores, diputados y senadores nacionales la difícil situación que atraviesan los productores tras la fuerte sequía y de la imposibilidad de dichos incrementos impositivos. Ya no hay lugar para una exacción adicional al campo argentino”, finalizó Carbap en su comunicado
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Los cuestionamientos a los cambios en Bienes Personales
Para el agro, la aplicación del tributo a los inmuebles rurales implica una “triple imposición”
MARIANA REINKE
Para Horario Salaverri, contador y presidente de Carbap, “la mirada que se está haciendo sobre el impuesto a los bienes personales queriendo grabar los predios rurales dentro de este tributo es totalmente equivocada. Técnicamente, la creación de este impuesto fue hecha para los bienes de carácter suntuario, discriminando estos de los productivos, y los predios rurales son claramente bienes productivos que no tienen que estar alcanzados por un tributo de esta característica”, explicó a la nacion.
Según Salaverri, lo que existe en Bienes Personales es una exención de los predios rurales, de los campos afectados a explotaciones. “En un momento, esto fue discutido porque la AFIP interpretaba que las llamadas empresas unipersonales (contribuyentes que no tienen tipo societario) entraban dentro de lo que era capital afectado a la explotación. El Tribunal Fiscal de la Nación entendió que no era así y que el legislador había querido dejar exento del tributo a estos predios rurales: eso quedó zanjado y la exención está vigente. La raíz de todo esto es evitar la triple imposición que sufrirían los predios rurales, que ya tributan a nivel municipal y provincial y ahora se lo grabaría a nivel nacional”, remarcó.
“Además, las características propias del bien tienen una característica de tipo productivo y no suntuario. El origen del impuesto a los bienes personales tiene que ver con aquellos bienes que tienen características de inversión en renta o carácter suntuario para uso. Esa es la discriminación que existe”, insistió.
En tanto, el experto en tributación agropecuaria Santiago Sáenz Valiente coincidió y dijo que los predios rurales que un productor tenga a título personal están exentos de este impuesto, cualquiera sea su destino, a diferencia de las sociedades que tienen grabado por el 0,5%. Vale recordar que hasta 2018, todo inmueble rural fue excluido del impuesto, es decir, no pagaba.
“Tras una serie de causas judiciales, se llegó a la conclusión justamente del no pago del impuesto, según fuera su destino, Luego, en 2019, quisieron llevar una ley al Congreso que implicaba una falta de seguridad jurídica y un incremento muy fuerte de la presión fiscal. Finalmente quedó exento el impuesto rural cualquiera sea su destino. En definitiva, la situación actual es la exención, cualquiera sea el lugar de ubicación de la tierra rural en la Argentina o en el exterior. Hoy, quien tenga tierra rural en el exterior no tributa sobre ese campo”, explicó.
Para el tributarista, el proyecto de ley que eventualmente envíe Massa podría generar una “carga tributaria exponencial”, donde para los inmuebles rurales en el país estaría dentro de lo que hoy está vigente para el resto de los bienes con un máximo del 1,75%; pero para los campos en el exterior, del 2,25%
A pocas semanas del balotaje, el Gobierno enfrenta una controversia con el campo por la política tributaria para 2024. La Mesa de Enlace rechaza la eliminación de la exención del impuesto a los bienes personales para los inmuebles rurales propuesta como parte de la ley de presupuesto, entre otros puntos. El Gobierno negó que quiera subir los impuestos al agro.
Una nueva controversia se abrió entre el Gobierno y el campo por el posible aumento de la presión tributaria sobre el sector en 2024. La disputa se generó a partir de la separata que el Poder Ejecutivo (PEN) incluyó como anexo del proyecto de ley de presupuesto nacional 2024, en la que se sugiere al Congreso debatir sobre diversos temas de la normativa tributaria, como la eliminación de la exención del pago del impuesto a los bienes personales para los inmuebles rurales y el cambio de valuación de ganado vacuno, entre otros puntos.
Fue el ministro de Economía y candidato presidencial de Unión por la Patria (UP), Sergio Massa, en una entrevista en el canal de noticias TN, el miércoles pasado, quien se refirió a la exención de los inmuebles rurales del impuesto de bienes personales, dejando entrever que después de las elecciones el Congreso debería revisar la eximición del tributo para quienes tienen tierras en el exterior. Dijo que esto sería para avanzar para una matriz tributaria “más justa”.
A su vez, la Mesa de Enlace se reunió el jueves por la noche para evaluar esas iniciativas y, en un comunicado, expresó que “los temas incorporados en el documento, de ser modificados, significan un impuestazo fiscal para los productores. Esto, sin duda, generará menor actividad, desaparición de productores y estancamiento productivo. Recorpbi”, demos que dentro de la cadena la traslación impositiva se hace sobre el eslabón primario, como viene sucediendo largamente”, enfatizaron.
Según los ruralistas, el Gobierno también tiene intención de modificar el IVA a los arrendamientos de tierras rurales; las alícuotas reducidas en el IVA a las carnes, frutas, legumbres y hortalizas frescas; la valuación de la hacienda; el cómputo como pago a cuenta del impuesto a las ganancias del 45% del impuesto sobre los combustibles; la alícuota de los impuestos a los combustibles (hoy valores fijos), la reducción del impuesto sobre los combustibles, por incorporación de biodiésel no gravado; el ajuste por inflación impositivo y la exención de impuesto a las ganancias de las cooperativas.
En redes sociales, el secretario de Agricultura, Juan José Bahillo, les respondió a las entidades rurales. “Lamentablemente, distintos sectores que representan a la producción primaria intentan sembrar un miedo innecesario entre los productores ante algo que no es intención del Gobierno”, dijo.
“El Poder Ejecutivo remitió el proyecto de presupuesto 2024 con un déficit del 0,9% del PBI, y para corregir este déficit envió una separata que contiene los beneficios impositivos para todos los sectores económicos de nuestro país, que representa un gasto del 4,8% del añadió y agregó que serán los legisladores quienes definan qué beneficio modificar para alcanzar un presupuesto equilibrado.
“No es intención de nuestro espacio modificar la situación impositiva de los pequeños y medianos productores, ni del sistema cooperativo”, dijo. Por último, agregó: “Espero llevar tranquilidad a los productores y productoras con este mensaje y apelo a la honestidad intelectual de las entidades para que me ayuden a transmitirlo”.
Sin embargo, la Mesa de Enlace, que integran la Sociedad Rural Argentina, Confederaciones Rurales Argentinas, Coninagro y Federación Agraria Argentina, expresó: “Apelamos a los legisladores a no convalidar la presentación del Ejecutivo, para no reiterar errores, porque ya conocemos los resultados que provocarán en el marco del déficit fiscal y el aumento de presión impositiva. Se necesita una mirada nueva para viejos temas mal resueltos, dentro de un marco institucional que dé certeza para seguir produciendo y generar así empleo, arraigo y actividad económica”.
A su vez, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) rechazó “de plano” las modificaciones previstas en la separata “en donde se prevé incrementar los impuestos al campo”. Además, la entidad sostuvo que “la sugerencia de revisión por parte del Ministerio de Economía a la quita de exenciones impositivas a bienes productivos como lo son los inmuebles rurales es un camino erróneo, al tener agotada el productor agropecuario la capacidad contributiva”, explicaron.
Para Carbap, “las necesidades fiscales surgidas del irresponsable despilfarro de dinero de los últimos días en pos de lograr acompañamiento electoral por parte del ministro candidato (Sergio Massa) no pueden ser cargado al sector agropecuario”. Y enfatizaron: “El campo no pagará la fiesta. Ya les hemos comunicado a los legisladores, diputados y senadores nacionales la difícil situación que atraviesan los productores tras la fuerte sequía y de la imposibilidad de dichos incrementos impositivos. Ya no hay lugar para una exacción adicional al campo argentino”, finalizó Carbap en su comunicado
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Los cuestionamientos a los cambios en Bienes Personales
Para el agro, la aplicación del tributo a los inmuebles rurales implica una “triple imposición”
MARIANA REINKE
Para Horario Salaverri, contador y presidente de Carbap, “la mirada que se está haciendo sobre el impuesto a los bienes personales queriendo grabar los predios rurales dentro de este tributo es totalmente equivocada. Técnicamente, la creación de este impuesto fue hecha para los bienes de carácter suntuario, discriminando estos de los productivos, y los predios rurales son claramente bienes productivos que no tienen que estar alcanzados por un tributo de esta característica”, explicó a la nacion.
Según Salaverri, lo que existe en Bienes Personales es una exención de los predios rurales, de los campos afectados a explotaciones. “En un momento, esto fue discutido porque la AFIP interpretaba que las llamadas empresas unipersonales (contribuyentes que no tienen tipo societario) entraban dentro de lo que era capital afectado a la explotación. El Tribunal Fiscal de la Nación entendió que no era así y que el legislador había querido dejar exento del tributo a estos predios rurales: eso quedó zanjado y la exención está vigente. La raíz de todo esto es evitar la triple imposición que sufrirían los predios rurales, que ya tributan a nivel municipal y provincial y ahora se lo grabaría a nivel nacional”, remarcó.
“Además, las características propias del bien tienen una característica de tipo productivo y no suntuario. El origen del impuesto a los bienes personales tiene que ver con aquellos bienes que tienen características de inversión en renta o carácter suntuario para uso. Esa es la discriminación que existe”, insistió.
En tanto, el experto en tributación agropecuaria Santiago Sáenz Valiente coincidió y dijo que los predios rurales que un productor tenga a título personal están exentos de este impuesto, cualquiera sea su destino, a diferencia de las sociedades que tienen grabado por el 0,5%. Vale recordar que hasta 2018, todo inmueble rural fue excluido del impuesto, es decir, no pagaba.
“Tras una serie de causas judiciales, se llegó a la conclusión justamente del no pago del impuesto, según fuera su destino, Luego, en 2019, quisieron llevar una ley al Congreso que implicaba una falta de seguridad jurídica y un incremento muy fuerte de la presión fiscal. Finalmente quedó exento el impuesto rural cualquiera sea su destino. En definitiva, la situación actual es la exención, cualquiera sea el lugar de ubicación de la tierra rural en la Argentina o en el exterior. Hoy, quien tenga tierra rural en el exterior no tributa sobre ese campo”, explicó.
Para el tributarista, el proyecto de ley que eventualmente envíe Massa podría generar una “carga tributaria exponencial”, donde para los inmuebles rurales en el país estaría dentro de lo que hoy está vigente para el resto de los bienes con un máximo del 1,75%; pero para los campos en el exterior, del 2,25%
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Golpe a la picada: sin dólares, sufre la producción
El sector de chacinados no accede a los dólares para importar
Carlos Manzoni
La crisis de reservas que sufre la Argentina no perdona ni a la tradicional tertulia de “la picada”, que podría convertirse en una utopía por culpa de la imposibilidad que tienen los fabricantes de chacinados de acceder a los dólares para importar insumos esenciales en su cadena de producción.
La alarma saltó desde la Cámara Argentina de la Industria de Chacinados y Afines (Caicha), institución que nuclea a más de 65 establecimientos pymes nacionales, que afirmó que las dificultades para abastecerse de insumos del exterior han llegado aun límite tal que está causando un colapso operativo del sector, obligan do a cortar líneas de producción de embutidos cocidos, secos y frescos.
Según agregó Caicha en un comunicado,esta situación no solo pone en riesgo el empleo de miles de trabajadores de su sector, sino también el de otras actividades vinculadas, desde los frigoríficos faenadores hasta los transportistas y distribuidores.
El sector de las fábricas de chacinados tiene unos 18.500 trabajadores. A esto se suman otros 19.500 entre cría (10.000), faena (4500) y distribución (5000). Es un tema que afecta más allá del sector industrial, según remarcan en la organización. “La producción primaria se ve afectada, siendo que aproximadamente el 50% de su producción va a chacinados y el otro 50% a fresco”, dijo a la nacion Martín de Gyldenfeldt, gerente.
Esto además se da en un contexto en el que, tal como publicó el jueves la nacion, por la falta de divisas y el cepo importador, la deuda de las empresas con el exterior ya alcanza los US$54.000 millones. Pese a que el ministro de Economía, Sergio Massa, había prometido que usaría el swap con China para el comercio, los pasivos con casas matrices y proveedores se siguen acumulando, y, una muestra de ellos es que anteayer los metalúrgicos de Córdoba comunicaron que su producción está en riesgo por no poder pagar sus insumos importados.
Lo que sucede, tal como lo expresa la cámara, es que en las últimas semanas el Gobierno ha impuesto nuevas trabas para evitar la salida legítima de divisas para el pago de compromisos con proveedores del exterior. “Si bien ha habido aprobaciones de SIRA [los permisos así llamados por el Sistema de Importaciones de la República Argentina] a lo largo del año, la realidad es que hoy a la hora de tener que girar divisas al exterior, el acceso al MULC se ha vuelto una quimera”, dijo Gyldenfeldt.
La actividad importa aditivos, ingredientes, ácido láctico, cloruro de potasio, pepsina, tripas celulósicas y colágeno fibrosas, entre otros insumos claves. Sin embargo, más allá de los productos que requiere para el funcionamiento, el problema más grave lo enfrenta por el lado de que no puede pagar al exterior por las mismas restricciones del Gobierno.
La preocupación en la industria es mayúscula porque ven que la paciencia de los proveedores de insumos básicos importados se está agotando. “Muchos ya no quieren seguir abasteciéndonos y no existen proveedores locales que los puedan reemplazar. Tenemos casos en los que ya se han sufrido más de dos reperfilamientos en los pagos al exterior”, agregó De Gyldenfeldt.
La crisis de reservas que sufre la Argentina no perdona ni a la tradicional tertulia de “la picada”, que podría convertirse en una utopía por culpa de la imposibilidad que tienen los fabricantes de chacinados de acceder a los dólares para importar insumos esenciales en su cadena de producción.
La alarma saltó desde la Cámara Argentina de la Industria de Chacinados y Afines (Caicha), institución que nuclea a más de 65 establecimientos pymes nacionales, que afirmó que las dificultades para abastecerse de insumos del exterior han llegado aun límite tal que está causando un colapso operativo del sector, obligan do a cortar líneas de producción de embutidos cocidos, secos y frescos.
Según agregó Caicha en un comunicado,esta situación no solo pone en riesgo el empleo de miles de trabajadores de su sector, sino también el de otras actividades vinculadas, desde los frigoríficos faenadores hasta los transportistas y distribuidores.
El sector de las fábricas de chacinados tiene unos 18.500 trabajadores. A esto se suman otros 19.500 entre cría (10.000), faena (4500) y distribución (5000). Es un tema que afecta más allá del sector industrial, según remarcan en la organización. “La producción primaria se ve afectada, siendo que aproximadamente el 50% de su producción va a chacinados y el otro 50% a fresco”, dijo a la nacion Martín de Gyldenfeldt, gerente.
Esto además se da en un contexto en el que, tal como publicó el jueves la nacion, por la falta de divisas y el cepo importador, la deuda de las empresas con el exterior ya alcanza los US$54.000 millones. Pese a que el ministro de Economía, Sergio Massa, había prometido que usaría el swap con China para el comercio, los pasivos con casas matrices y proveedores se siguen acumulando, y, una muestra de ellos es que anteayer los metalúrgicos de Córdoba comunicaron que su producción está en riesgo por no poder pagar sus insumos importados.
Lo que sucede, tal como lo expresa la cámara, es que en las últimas semanas el Gobierno ha impuesto nuevas trabas para evitar la salida legítima de divisas para el pago de compromisos con proveedores del exterior. “Si bien ha habido aprobaciones de SIRA [los permisos así llamados por el Sistema de Importaciones de la República Argentina] a lo largo del año, la realidad es que hoy a la hora de tener que girar divisas al exterior, el acceso al MULC se ha vuelto una quimera”, dijo Gyldenfeldt.
La actividad importa aditivos, ingredientes, ácido láctico, cloruro de potasio, pepsina, tripas celulósicas y colágeno fibrosas, entre otros insumos claves. Sin embargo, más allá de los productos que requiere para el funcionamiento, el problema más grave lo enfrenta por el lado de que no puede pagar al exterior por las mismas restricciones del Gobierno.
La preocupación en la industria es mayúscula porque ven que la paciencia de los proveedores de insumos básicos importados se está agotando. “Muchos ya no quieren seguir abasteciéndonos y no existen proveedores locales que los puedan reemplazar. Tenemos casos en los que ya se han sufrido más de dos reperfilamientos en los pagos al exterior”, agregó De Gyldenfeldt.
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
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