Sale un nuevo billete de $2000 con más medidas de seguridad
La edición entró en circulación ayer y equivale a unos US$2,20 al tipo de cambio paralelo
A seis meses del lanzamiento del billete de $2000, ayer empezó a circular una nueva edición que tiene medidas de seguridad adicionales. La noticia la dio a conocer el Banco Central en un comunicado en el cual detalló cómo reconocer la veracidad del billete que tiene los retratos del Dr. Ramón Carrillo, la Dra. Cecilia Grierson y el Instituto Malbrán.
Diseñado junto a la Casa de Moneda Argentina, la principal diferencia frente a la versión de mayo de este año es que tiene un hilo de seguridad aventanillado. De color verde, está inserto en el billete y se revela en “tres ventanas”. Al trasluz, se ve como una banda continua y se aprecia la sigla BCRA. Además, el hilo presenta un efecto dinámico al mover el billete.
Otra de las diferencias del billete conmemorativo es que en el anverso se modifica la ubicación del número 2000 para dar lugar a la marca de agua, que contiene las iniciales de los personajes en electrotipo. En el sector en blanco, al ver el billete al trasluz, se perciben los retratos del Dr. Carrillo y la Dra. Grierson, así como las iniciales de sus nombres en tono claro.
En el reverso, una porción de la viñeta principal del Instituto Malbrán tiene un color rosado. También cambia el sitio que ocupan las firmas, ya que en esta emisión las mismas se encontrarán justo por debajo de la serie numérica.
“Este billete, que forma parte de la familia Heroínas y Héroes de la Patria, el cual será distribuido progresivamente a través de la red de sucursales bancarias a todo el país, mantiene el resto de las características del billete de 2000 pesos y coexistirá con el billete conmemorativo de igual denominación. Este billete se iniciará con la serie ‘E’”, aclaró el Banco Central.
Entre las medidas de seguridad, que también comparte con la edición vieja, se encuentra una tinta de variabilidad óptica. Este motivo cambia de color del verde al azul al inclinar el billete y presenta un efecto dinámico tridimensional. Asimismo, las iniciales “RA” pueden apreciarse cuando se observa el billete con luz rasante.
“El billete cuenta con identificación para personas con ceguera: en los bordes verticales se percibe al tacto el relieve del lineado de las barras paralelas”, cerró el BCRA.
Este papel entró en circulación en mayo de este año y se convirtió en el billete de mayor denominación de la Argentina. Actualmente, equivale US$2,20 al dólar blue ($890).
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
Las reservas del BCRA ya están debajo de los US$21.000 millones
La tenencia total de esa entidad cayó otros US$954 millones ayer en relación con el viernes, al impactar el pago de intereses al FMI
Javier Blanco
Las reservas internacionales bajo administración del Banco Central (BCRA) marcaron ayer un nuevo mínimo en 17 años y más de siete meses al cerrar la jornada por debajo de los US$21.000 millones.
Quedaron exactamente en US$20.927 millones según datos preliminares, el nivel más bajo desde el 21 de marzo de 2006, cuando totalizaban US$20.917 millones aunque se encontraban en un proceso de franca recuperación que las llevaría, incluso, a cerrar ese mismo año por encima de los US$32.000 millones.
No hay que aclarar a esta altura que la tendencia actual es la opuesta. Vale recordar, las reservas internacionales habían iniciado el año en US$44.598 millones: así ya han caído en US$23.671 millones, es decir, en un 53%, en poco más de 10 meses.
El retroceso en la jornada respecto del nivel al que había quedado el último viernes fue de US$954 millones, y mayoritariamente estuvo explicado por los US$840 millones en total que el Gobierno le giró ayer al Fondo Monetario Internacional (FMI) para completar el pago total de la cuota adeudada durante octubre.
El último día del mes pasado ya había transferido US$2589 millones para hacer frente a los vencimientos de capital que se registraban durante ese mes pero restaba cancelar la carga de intereses por un equivalente a US$825 millones, a los que se agregaron otros US$15 millones en concepto de “recargo” por la demora (son pagos que habían sido reprogramados).
La merma fue mayor de la que tenía proyectada el mercado, tomando en cuenta que el BCRA lleva once ruedas con saldo positivo por sus intervenciones sobre la plaza oficial y había sumado por esa vía unos US$695 millones a su tenencia desde las elecciones. Con estos datos el economista Nery Persichini, de GMA Capital, había estimado que “perforarían la zona de US$21.500 millones”.
Se trata de un detalle: en todos lo casos en el menor nivel en más de 17 años y siete meses. Y lo que es peor, las reservas netas (que son las que realmente importan) ya se acercan a -US$11.000 millones “horadando el último piso vigente previo al desembolso del FMI, con lo que esta métrica clave de solvencia externa tocaría el nivel más bajo de los últimos 20 años”, hizo notar.
Un giro hecho con yuanes
La nueva baja llega en momentos en que la debilidad de la hoja de balance del BCRA es extrema, al punto que su tenencia de títulos públicos, que al comenzar el presente año representaban 10% de su activo, “hoy ya arañan 25% del mismo”, hizo notar el consultor Roberto Drimer, de VatNet, tras recordar que este fenómeno es producto de la sostenida emisión monetaria que hizo para recomprar estos papeles en el mercado en un intento por sostener su valor.
El nuevo pago al FMI se realizó totalmente en yuanes provenientes de la ampliación del swap de monedas pactado con China, lo que ratifica el nuevo rol del gigante asiático como prestamista de última instancia en el mundo.
Fue aprovechando la liquidez en esa moneda que el BCRA recuperó –tras lograr activar a fines del mes pasado el segundo tramo del swap– un ingreso que, según el ministro de Economía y candidato presidencial, Sergio Massa, serviría para “de alguna manera acelerar todo lo que es el pago de importaciones pymes”, algo que no ha sucedido. “En las 12 ruedas posteriores al anuncio de ampliación se negociaron solo US$83,5 millones para el pago de importaciones en la divisa china (promedio diario US$7 millones)”, aportó por caso Persichini al respecto.
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
Proyectan una caída del PBI de 2,4% este año
Bancos y consultoras privadas estimaron, además, que la inflación de 2023 cerrará en 178%
Luján Berardi
En un contexto catalogado como de “alta incertidumbre” en la previa a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, más de 50 consultoras y bancos, locales y del exterior, realizaron sus nuevos pronósticos para el nivel de actividad, la inflación y la evolución del tipo de cambio oficial, publicadas en el informe de LatinFocus.
El escenario general de la economía argentina se centra en la caída del producto bruto interno (PBI) a causa de lo que en el texto consideran una “hiperinflación, controles de capital, el colapso del peso y la disparada en las tasas de interés”.
Respecto del PBI, el informe proyecta que la economía seguirá contrayéndose durante el próximo año y medio por efecto de la inflación y la devaluación del peso. Según las consultoras relevadas por LatinFocus, esto implicaría una caída del PBI en un 1,3% en 2024 (tras bajar 2,4% este año), es decir, 0,1 puntos porcentuales menos respecto de hace un mes, con un crecimiento de 2,7% en 2025.
Por otro lado, la inflación en septiembre se disparó al 138,3% anual frente a un 124,4% en agosto (los niveles más altos hasta el momento), y cerraría en 178% anual en diciembre. La media anual aumentó hasta el 110,5% en septiembre (frente al 105,4% de agosto). Además, los precios subieron 12,7% en septiembre, según el Indec. Ante esta situación, el escenario futuro podría implicar un 2024 con promedios aún más altos, también debido al colapso del peso en medio de una política monetaria “desenfrenada”.
Uno de los mayores riesgos que observan los participantes del informe es el ajuste fiscal poselectoral: “Los panelistas ven una suba de los precios al consumo del 189,7% en promedio en 2024 (154,5% anual al final del período)”, explican. Y agregan que para 2025 el aumento promedio rondaría el 82,5%.
Al referirse a los números y la situación inflacionaria, el economista Santiago Manoukian, de la consultora Ecolatina, sostiene la necesidad de un cambio en la política económica que apunte a que no se profundicen más los desequilibrios macroeconómicos. “Como condición necesaria para la implementación de un programa de estabilización, al inicio del nuevo mandato en 2024 será necesario que la economía transite ciertos ajustes en los precios relativos (como la corrección, al menos parcial, del atraso cambiario y la suba de tarifas de servicios públicos) que harán que la inflación muestre una aceleración en el arranque para, eventualmente, moderarse más adelante. Esto definiría un 2024 que, en promedio, no mostraría una desaceleración de la inflación frente a 2023”, analizó el especialista.
Lorenzo Sigaut Gravina, director de Análisis Macroeconómico de la consultora Equilibra, afirmó que el informe muestra cómo suben las perspectivas de inflación para 2024, y que lo más probable es que deba haber ajustes: “Cuando se ve el promedio de hace uno, dos o tres meses, va creciendo. Nosotros estamos observando mucha inflación para el año que viene. También puede haber algo de esto para fines de 2023, según quien sea electo presidente y si busca alguna política más de shock en materia de precios”, explicó.
Respecto del dólar, las proyecciones establecen que para fines de 2023 el oficial valdrá $583, mientras que en 2024 cerrará a $1351, y que terminará 2025 a $1799. “Necesitás un tipo de cambio real competitivo, necesitás bajar los subsidios, las tarifas de electricidad, agua, transporte público también. Todas esas correcciones necesarias que se pueden hacer de forma gradual o de shock. Pero nosotros vemos, sobre todo, un impacto negativo de esto en 2024”, insistió Sigaut Gravina.
En un contexto catalogado como de “alta incertidumbre” en la previa a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, más de 50 consultoras y bancos, locales y del exterior, realizaron sus nuevos pronósticos para el nivel de actividad, la inflación y la evolución del tipo de cambio oficial, publicadas en el informe de LatinFocus.
El escenario general de la economía argentina se centra en la caída del producto bruto interno (PBI) a causa de lo que en el texto consideran una “hiperinflación, controles de capital, el colapso del peso y la disparada en las tasas de interés”.
Respecto del PBI, el informe proyecta que la economía seguirá contrayéndose durante el próximo año y medio por efecto de la inflación y la devaluación del peso. Según las consultoras relevadas por LatinFocus, esto implicaría una caída del PBI en un 1,3% en 2024 (tras bajar 2,4% este año), es decir, 0,1 puntos porcentuales menos respecto de hace un mes, con un crecimiento de 2,7% en 2025.
Por otro lado, la inflación en septiembre se disparó al 138,3% anual frente a un 124,4% en agosto (los niveles más altos hasta el momento), y cerraría en 178% anual en diciembre. La media anual aumentó hasta el 110,5% en septiembre (frente al 105,4% de agosto). Además, los precios subieron 12,7% en septiembre, según el Indec. Ante esta situación, el escenario futuro podría implicar un 2024 con promedios aún más altos, también debido al colapso del peso en medio de una política monetaria “desenfrenada”.
Uno de los mayores riesgos que observan los participantes del informe es el ajuste fiscal poselectoral: “Los panelistas ven una suba de los precios al consumo del 189,7% en promedio en 2024 (154,5% anual al final del período)”, explican. Y agregan que para 2025 el aumento promedio rondaría el 82,5%.
Al referirse a los números y la situación inflacionaria, el economista Santiago Manoukian, de la consultora Ecolatina, sostiene la necesidad de un cambio en la política económica que apunte a que no se profundicen más los desequilibrios macroeconómicos. “Como condición necesaria para la implementación de un programa de estabilización, al inicio del nuevo mandato en 2024 será necesario que la economía transite ciertos ajustes en los precios relativos (como la corrección, al menos parcial, del atraso cambiario y la suba de tarifas de servicios públicos) que harán que la inflación muestre una aceleración en el arranque para, eventualmente, moderarse más adelante. Esto definiría un 2024 que, en promedio, no mostraría una desaceleración de la inflación frente a 2023”, analizó el especialista.
Lorenzo Sigaut Gravina, director de Análisis Macroeconómico de la consultora Equilibra, afirmó que el informe muestra cómo suben las perspectivas de inflación para 2024, y que lo más probable es que deba haber ajustes: “Cuando se ve el promedio de hace uno, dos o tres meses, va creciendo. Nosotros estamos observando mucha inflación para el año que viene. También puede haber algo de esto para fines de 2023, según quien sea electo presidente y si busca alguna política más de shock en materia de precios”, explicó.
Respecto del dólar, las proyecciones establecen que para fines de 2023 el oficial valdrá $583, mientras que en 2024 cerrará a $1351, y que terminará 2025 a $1799. “Necesitás un tipo de cambio real competitivo, necesitás bajar los subsidios, las tarifas de electricidad, agua, transporte público también. Todas esas correcciones necesarias que se pueden hacer de forma gradual o de shock. Pero nosotros vemos, sobre todo, un impacto negativo de esto en 2024”, insistió Sigaut Gravina.
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.