Epidemia silenciosa. Apuestas online, la adicción adolescente
La compulsión de los varones de entre 13 y 17 años marca el ritmo en los recreos y enciende alarmas
Guillermina Leudesdorf
Aunque las plataformas de juego existen desde hace un tiempo, la pandemia de Covid parece haber profundizado una nueva adicción entre los adolescentes, especialmente varones de entre 13 y 17 años: las apuestas online de fútbol y de “timba”, juegos de casino que van de la ruleta al blackjack.
En muchos colegios, los recreos se han transformado en espacios donde los adolescentes definen cuánto dinero apostarán al resultado de un partido o a la cantidad de goles que hará un equipo determinado. Hay grupos de Whatsapp donde se deciden las estrategias y quedan evidencias del dinero que destinan a esta compulsión.
Los especialistas advierten que los adolescentes incluso entran en esta problemática a edad más temprana que a la que comienzan a consumir alcohol.
Son las 19.30. Bautista y Santiago están sentados atrás de una grada del club en donde juegan al rugby. A las 19 había empezado el entrenamiento, pero el plan de hoy es otro: quedarse escondidos jugando “una fichita”.
No es la primera vez que los chicos faltan al entrenamiento para jugar al casino online y apostar. Esta vez apostaron $100.000 entre los dos jugando a la ruleta, están intentando recuperar la plata que perdieron ayer mientras jugaban en el primer recreo de la mañana.
“A principio de mes cuando nos dan la mensualidad separamos $50.000 para jugar a la timba. Hicimos un club, ahí estamos todos los que jugamos online y los que apostamos”, contó Bautista, quien cursa junto con Santiago quinto año de la secundaria. Debido a que la apuesta online es una práctica ilegal para los menores de 18 años, todos los nombres de los menores entrevistados en esta nota, como Bautista y Santiago, fueron cambiados para proteger sus identidades.
Estos chicos son solamente dos de los tantos menores de edad que comenzaron a jugar y a apostar por partidos de fútbol. Las apuestas deportivas y el casino online ya existen desde hace un tiempo en la Argentina, pero según explicaron los expertos consultados por la nacion, durante la pandemia de Covid se registró un aumento de jugadores.
Durante el Mundial de Qatar, fueron miles los menores de edad, sobre todo hombres, que se metieron en el mundo de las apuestas deportivas y luego pasaron a “la timba”. Las posibilidades son infinitas: se puede apostar al resultado de los partidos, a la cantidad de goles, a los equipos más grandes y también a los menos conocidos. Dentro del mundo del casino, los juegos van desde el blackjack hasta la ruleta, el póker y el bingo, entre muchas otras opciones.
Esta problemática tiene a las autoridades de los colegios muy preocupadas y en alerta, ya que cada vez son más los alumnos que aprovechan los recreos para apostar y jugar.
“El club de la timba”, de esta manera bautizaron al grupo de Whatsapp que reúne a 20 chicos de cuarto, quinto y sexto años de un tradicional colegio de San Isidro.
Las pantallas de los celulares de Bautista y Santiago se encienden y se apagan a cada minuto: son las notificaciones del grupo que no cesan: “¿Quién está para jugar una fichita?”, “¿Alguno para una timbita?”, “Voy a sacar 40 lucas del pozo común”, “Suena el timbre y nos encontramos en la cancha de fútbol a tirar unas fichas”, son algunos de los mensajes que se pueden leer en la pantalla cuando se enciende.
“Los que estamos en el grupo somos de los últimos tres años de la secundaria, pero en primero, segundo y tercero año también juegan. Mi hermano tiene 13 años y juega con los amigos”, contó Santiago.
En los grupos no hay ni una sola mujer. Son todos varones menores de edad, de entre 13 y 17 años. La mayoría juega con la mensualidad que les dan sus padres para cubrir gastos básicos como el almuerzo y la carga de la SUBE. Otros apuestan con la plata que les dan de regalo sus familiares.
Joaquín, alumno del mismo colegio, quien cursa el último año de la secundaria, explicó: “Empecé a apostar en el Mundial, la mayoría empezamos en esa época porque todos queríamos medir nuestros conocimientos de fútbol y jugar un poco con la suerte”.
Lorenzo, que cursa quinto año en un colegio privado, en el barrio porteño de Belgrano, recordó: “El hermano de uno de mis amigos, que ya está en la facultad, empezó a apostar cuando comenzó el Mundial de Qatar. Mi amigo nos contó y nos sumamos todos los pibes”.
Un vocero de la Asociación de Loterías, Casinos y Quinielas de la Argentina (ALEA) aseguró en diálogo con la nacion que en las plataformas legales, reguladas y autorizadas, sí hay control. “Allí los menores no pueden registrarse, existe la autoexclusión, límites temporales de permanencia en la plataforma, límites de dinero apostado, entre otras herramientas para controlar el juego compulsivo y el ingreso de los jugadores”, dijeron desde la asociación. Y destacaron: “Es preciso diferenciar la oferta de juego legal de la ilegal. El juego oficial, al estar regulado y fiscalizado, permite efectuar la trazabilidad completa de las apuestas. No hay anonimato posible y no está permitido el registro de menores de edad”.
Soledad y estafas
Juan Gossen, director general de la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires y coordinador del Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos, explicó: “Todas estas herramientas regulan las plataformas legales, pero en las plataformas ilegales no existe ningún tipo de regulación. Tanto los casinos legales como los ilegales tienen una modalidad en la que te piden que vos hagas un depósito de $500 para abrirte la cuenta, y después esos $500 te lo devuelven en crédito.
“Los créditos son como fichas para apostar, después el jugador con los créditos puede jugar a la ruleta, a la tragamonedas virtual, al póker y a los distintos juegos en la modalidad virtual que ofrecen estas plataformas. Esto se da tanto en las plataformas ilegales como en las legales”, amplió Gossen.
Sin embargo, Gossen explicó que en la apuestas ilegales se corre mayor riesgo de sufrir una estafa porque cualquiera puede falsificar un dominio web, pedir un depósito de $500, después no entregar ningún crédito y desaparecer.
El proceso casi siempre es el mismo: el jugador entra en la plataforma online, hace click en un link que lo direcciona a un chat de Whatsapp, pide para loguearse y luego le mandan un usuario, una contraseña y un CBU para transferir el dinero. “No te pide absolutamente nada, entonces puede apostar un niño de 10, 11 años . Solo necesita acceso a una cuenta de Mercado Pago”, alertó Gossen.
Lorenzo contó: “A mí me pidieron mi documento de identidad para guardar mis datos, pero ni les importó que fuera menor. Yo ni me preocupé por conseguir un documento de alguien mayor de edad porque sabía que esto funcionaba así por el boca a boca en los pasillos del colegio”.
La preocupación de los padres y de las autoridades de los colegios comenzó cuando los preceptores y tutores notaron que los chicos pasaban sus recreos con el celular y tras ahondar en el tema vieron que lo que hacían era apostar.
Guido Bergman es médico cardiólogo y especialista en tabaquismo y adicciones. Brinda asesoramiento a familias e instituciones educativas para la prevención del consumo en adolescentes. “Este año empecé a incorporar dentro de las charlas esta problemática porque hubo una gran demanda de algunos colegios que se dieron cuenta de que los chicos estaban apostando, pero no solamente eso sino que además se estaban endeudando”, contó el médico.
Y detalló: “En determinados colegios ocurre incluso que algunas mafias se contactan con los chicos que tienen familias con buen poder adquisitivo y los invitan a apostar. Les abren una cuenta paralela, donde ponen plata para que ellos apuesten. Muchos de los alumnos pierden, se van endeudando y después los extorsionan para que paguen”.
Eduardo, padre de uno de los chicos que se endeudó, que también pidió reserva de identidad, contó cómo fue que se enteró de que su hijo de 14 años jugaba a la ruleta en el casino online. “Nosotros notamos que él se estaba comportando de manera distinta, tenía comportamientos agresivos, se aislaba, pasaba más tiempo con el celular, pero pensamos que era parte de la adolescencia”, recordó.
Cartas
Sin embargo, un día llegó una carta del colegio en la que alertaban sobre este problema que se estaba viendo entre los alumnos del nivel secundario. En ese momento las alarmas se encendieron. “El día anterior la abuela de Ramiro nos llamó para contarnos que él le había pedido plata prestada. Y cuando habló de plata estoy hablando de más de $300.000”, detalló Eduardo.
Y continuó: “Ese día íbamos a hablar con Ramiro por el tema del pedido de plata que le había hecho a su abuela. Cuando recibimos el comunicado nos dimos cuenta de que la conversación era otra”.
Bergman resaltó: “En las charlas cuando preguntás quiénes apostaron alguna vez te encontrás con que es mucho más predominante en los hombres que en las mujeres. No es que todos lo hagan, pero hay un porcentaje importante que lo hace. Lo peor es que cada vez lo hacen a una edad más temprana, incluso antes de empezar a consumir alcohol, a los 12, 13 años”.
“Que los chicos comiencen a apostar desde temprana edad es muy peligroso por los mecanismos adictivos. Todas las personas tenemos un mecanismo dentro del cerebro que es un circuito de recompensa en donde uno libera dopamina constantemente en función de las cosas que le van pasando, ya sea felicidad o placer por logros que uno va consiguiendo”, explicó el médico.
Y agregó: “Ese mecanismo adictivo cuando uno consume azúcar, tabaco, o alguna de las sustancias que son adictivas, rápidamente genera adicción porque se genera un circuito de recompensa. Ese circuito de recompensa es muy vulnerable en los adolescentes por eso las chances de ser adicto al juego se duplican o se triplican cuando uno comienza a jugar antes de los 20 años, porque todavía el cerebro no está totalmente desarrollado”.
En este sentido, el experto aseguró que es mucho más probable que un adolescente que empiece a jugar se pueda terminar convirtiendo en un jugador compulsivo que una persona que empieza a jugar más grande.
“Ramiro estaba muy angustiado con toda la situación. Nos enteramos de que sus amigos también apostaban, pero ninguno tenía una deuda así. Él nos admitió que se había vuelto una obsesión jugar y apostar, que al principio sentía adrenalina, pero que con los meses se había vuelto una necesidad”, detalló Eduardo, quien además contó que su hijo había dejado de juntarse con sus amigos los fines de semana.
Según sostuvo el especialista en adicciones, los chicos pueden aislarse para jugar en estas aplicaciones en sus celulares, pero también lo que suelen hacer es juntarse en una casa y jugar todos juntos o faltar al entrenamiento de fútbol o de rugby para dedicarse a apostar.
Débora Blanco, psicóloga especializada en juego compulsivo y directora de Lazos en Juego, un equipo interdisciplinario dedicado a esta problemática, explicó: “Los chicos quedan atrapados por el acto de apostar, en la compulsión, empiezan a apostar dinero que era para el almuerzo, para comprarse los libros del colegio o empiezan a sacar de la casa o piden créditos en Mercado Pago porque tienen billeteras virtuales. La pandemia cambió fuertemente un montón de paradigmas y, entonces, en el mismo celular tienen la posibilidad de apostar y la posibilidad de pedir créditos. Al celular también les llegan las publicidades y las invitaciones a apostar”.
“Las características de alguien que apuesta compulsivamente, sea joven o adulto, tienen que ver con alguien que empieza a tener su cabeza monopolizada por el juego. Es una persona que en su vida empieza a darle un lugar excesivo a la práctica de apostar, entonces empieza a destinar mucho tiempo a esta práctica, mucho dinero también. Además, empieza a desinteresarse por lo que antes le gustaba hacer porque su cabeza está en el juego”, describió la especialista.
Alberto Álvarez, psicoanalista y psiquiatra, miembro titular de Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), explicó que la problemática pasa también por la facilidad y el acceso a la conexión a internet. Cada adolescente tiene su propio celular y conexión a wifi. Con tan solo un click pueden acceder a todo. Pero también destacó que la promesa de ganar dinero rápido y fácil es otro factor que pesa en la ecuación.
“Si son chicos que no trabajan utilizan el dinero de los padres, la mensualidad o la tarjeta de crédito. Están apostando a lo fácil de la vida, todo tiene que ser ya para ellos. El no aprender de las frustraciones es una cuestión importante, es algo que impera en nuestra cultura: ‘quiero todo y lo quiero ya’. El juego puede ser una manera de lograr eso, una forma ilusoria”, explicó.
Blanco agregó: “A finales de 2020 se legalizó, porque arrancó una oleada feroz de publicidades en los medios masivos de comunicación. El deporte y las apuestas están cada vez más enlazados. También hay que tener en cuenta que los chicos no consumen televisión ni radio y lo que consumen son redes sociales. Allí se encuentran con influencers que les hacen publicidad a los casinos virtuales y que lo que hacen es promover la apuesta”.
“Nosotros nos metimos por el hermano más grande de uno de los chicos, pero hay muchos que empiezan porque algún influencer lo recomendó. Hay muchos de los ex Gran Hermano que recomiendan en sus historias los casinos más conocidos”, argumentó Lorenzo y opinó: “Es muy fácil acceder a todo esto, te lo dejan servido en bandeja y te tienta”.
La madre de Valentino, un chico de 14 años que va a un colegio privado en Pilar, mostró su preocupación por el tema. “Nos enteramos hace unos días de que los chicos apostaban. Lo peor es que algunos padres varones lo sabían y los alentaban a apostar en deportes. La situación es preocupante. Lo peor es que nos enteramos porque una mamá los descubrió jugando a escondidas, se habían juntado después del colegio, como siempre”, expresó.
Otras adicciones
Otra madre del mismo grupo de amigos de Pilar se lamentó: “Siempre nos preocupó el consumo de alcohol, de drogas y ahora se suma el juego compulsivo”.
Se consultó a distintos colegios de la ciudad de Buenos Aires y todos coincidieron en admitir que están enterados de esta problemática con los sitios de apuestas en línea. Muchos de ellos, sumaron, que ya dieron charlas de prevención y todos notificaron a los padres de los alumnos del nivel secundario sobre esta cuestión.
En las cartas que mandaron a los hogares se habló de fortalecer la libertad de los alumnos para que no se dejen llevar por la presión del grupo ni de influencias exteriores. También se pidió a la familias concientizar a sus hijos acerca de las consecuencias y los riesgos que conlleva apostar. Además de conversar acerca del valor que tiene el dinero por el esfuerzo que implica obtenerlo.
Un preceptor de un colegio de la zona norte del conurbano bonaerense, que no quiso revelar su nombre ni el de la institución en la que se desempeña, admitió: “La preocupación es grande. En el colegio donde yo trabajo hubo que sacarles el celular a los chicos porque se ponían a jugar en clase”.
“Tengo amigos que son preceptores en otros colegios y me contaron que sus alumnos también están adictos al juego, que se prestan plata entre ellos y que incluso dejan de comer o comen menos para guardarse plata y jugar”, detalló
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
En la ciudad se iniciará el ciclo lectivo el 26 de febrero y se extenderá 190 días
Córdoba también difundió su cronograma; el lunes próximo podrían definirse las fechas para el resto del país
En momentos en que las familias comienzan a planificar las vacaciones de verano, el gobierno porteño anunció ayer las fechas de inicio y finalización del ciclo lectivo del año próximo.
El anuncio se realizó para dar “previsibilidad y facilitar la organización familiar”, según se informó en el comunicado oficial difundido ayer por el Ministerio de Educación porteño, liderado por Soledad Acuña.
Tras indicar que el de 2024 será un “calendario escolar extendido”, se detalla que contemplará 190 días de clases: comenzarán el 26 de febrero para los niveles inicial y primario; y el 4 de marzo, para el secundario. Finalizará el 20 de diciembre
El receso invernal de los estudiantes porteños de los niveles inicial, primario y secundario será entre el 16 y el 26 de julio.
Aunque los alumnos comenzarán las clases el 26 de febrero, 19 días antes los directivos y docentes volverán a las escuelas para planificar, capacitarse y realizar reuniones de equipo.
Córdoba también definió su ciclo lectivo para el año próximo. Comenzará el 26 de febrero y se extenderá por 192 días hasta el 13 de diciembre. Las vacaciones de invierno se cumplirán entre el 8 y el 19 de julio.
El Ministerio de Educación de Córdoba informó además que los equipos directivos y docentes se reintegrarán a sus funciones el 15 de febrero. Ese mismo día y el 16 se dedicarán a la autoevaluación institucional y al taller de planificación de la organización pedagógica.
En Córdoba, además, del 19 al 23 de febrero se tomarán los exámenes previos y libres equivalentes. El 23 y el 24 se cumplirá “el período de ambientación de estudiantes que ingresan por primera vez al nivel inicial, primario y secundario”.
En tanto, para coloquios y exámenes previos y equivalentes durante diciembre, las fechas estipuladas son del 17 al 27 .
En el caso del calendario escolar bonaerense, así como del resto de las provincias del país, todavía no hay precisiones. Se espera que el lunes próximo se reúna el Consejo Federal de Educación (CFE), donde se informaría sobre las fechas de inicio y finalización del ciclo lectivo. Por cuestiones climáticas, no hay una uniformidad de fecha de inicios de clases en todo el país, pero solo suelen diferir en una o dos semanas. Lo mismo sucede con el receso invernal.
La Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires, a cargo de Alberto Sileoni, no definió aún su calendario para 2024. Así se informó ante una consulta realizada ayer por la nacion. Según se precisó, el cronograma educativo se debatirá este lunes en el Consejo Federal de Educación y luego se definirán las fechas.
Aunque la intención oficial es que la temporada escolar del próximo año pueda alcanzar 192 días de clases, y se contemplan las jornadas de capacitación docente para ese fin, luego depende de los eventuales conflictos gremiales docentes y de otros eventos que pueden recortar ese calendario y hacer naufragar la intención de ampliar el tiempo de los estudiantes en las aulas.
Es probable que luego del encuentro del CFE, liderado por el ministro de Educación de la Nación, Jaime Perczyk, se difunda el calendario completo de cada provincia.
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.