Suben las tarifas de gas y algunas podrían llegar a cuadruplicarse
El Enargas publicará los valores en el Boletín Oficial; regirán en lo que se consuma desde hoy y la factura de un hogar promedio de ingresos altos pasaría de $4000 a $15.500
Sofía Diamante
Una factura promedio de $4000 podría llegar a valer $15.500 el próximo mes
Después de dos meses de demora, las tarifas de gas aumentarán a partir del consumo de hoy y el impacto en las boletas se empezará a sentir en mayo. El ente que regula el gas, el Enargas, tiene lista la resolución con los nuevos cuadros tarifarios, que saldrán publicados en el Boletín Oficial. El aumento alcanzará a todos los usuarios residenciales, industriales y comercios, aunque en distintas proporciones. La suba sería de al menos 150% y podría llegar a más del 300%. Una factura promedio de $4000 podría llegar a valer $15.500 el próximo mes para el mismo consumo de metros cúbicos.
La Secretaría de Energía dio a conocer la semana pasada los nuevos valores que pagarán los usuarios por el costo de producir gas desde este mes. Informó que, en promedio, los hogares de ingresos altos pasarán a pagar de $2961 a $9271; los de ingresos bajos, de $838 a $2462, y los de ingresos medios, de $1975 a $6375. Pero este componente es solo uno de los tres ítems que reflejan las boletas.
El Enargas publicará hoy los aumentos para los componentes de transporte y distribución, que explican alrededor del 35% del costo final de las boletas. Se trata de las tarifas que reciben las empresas encargadas de transportar el gas de los centros de producción y de distribuirlo en los hogares. Esta suba será igual para todos los usuarios, ya que no hay segmentación en estos componentes de la boleta.
En la audiencia pública, las empresas transportistas (TGN y TGS) pidieron recomponer sus ingresos con aumentos de 524%, mientras que las distribuidoras (Metrogas, Naturgy y Camuzzi, entre otras) solicitaron subas de 462%.
Si se aplicaran todas estas subas, las tarifas en el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA) podrían subir, en promedio, $8000 en un mes, sin contar la quita de subsidios que estipuló la Secretaría de Energía.
Si bien los pedidos que hacen las empresas no son vinculantes para aplicar los aumentos, se espera algún tipo de aumento, ya que la mayoría de las empresas mostró balances en rojo el año pasado, debido al congelamiento de sus ingresos en un contexto de alta inflación. Se espera que el Enargas les apruebe una suba de 350%, lo cual implicaría un aumento en la tarifa final de al menos 70% (sin contar el costo del gas en sí).
Actualizaciones mensuales
Además de los aumentos ya anunciados, el Gobierno puso en marcha un mecanismo automático de ajuste para que la alta inflación y la devaluación de la moneda no dejen atrasados los incrementos anunciados.
En primer lugar, como los contratos están dolarizados pero las boletas se pagan en pesos, el Enargas actualizará cada mes el costo del gas por la variación mensual del tipo de cambio. Al momento, el Banco Central (BCRA) aplica un crawling peg (devaluación controlada) de 2% mensual.
Luego, el Enargas también fijará una fórmula de ajuste mensual para las tarifas de los componentes de distribución y transporte, que tendría en cuenta la variación del índice salarial, la inflación minorista y el costo de la construcción, según informó el portal Econojournal.
Una fórmula similar tienen las tarifas de Edenor y Edesur, que, desde mayo, ajustarán todos los meses por un promedio de la variación del índice de salarios, la inflación minorista y la mayorista.
A partir de mayo, además, subirán de nuevo fuertemente las tarifas de gas por el componente del costo de producción, que se encarece durante los meses de invierno. Este mayor precio se mantendrá entre mayo y fines de septiembre.
En concreto, desde mañana, el valor del gas subirá de US$0,96 el millón de BTU (medida inglesa que se utiliza en el sector) a US$2,85, en promedio, para los usuarios de ingresos altos, comercios e industrias. En tanto, entre mayo y septiembre, el costo subirá a US$4,35 en promedio. A partir de octubre, cuando sube la temperatura, el costo bajará de nuevo a US$2,80 el millón de BTU.
El objetivo del Gobierno es bajar fuertemente los subsidios a la energía. El secretario Eduardo Rodríguez Chirillo dijo en las audiencias públicas que, en promedio, los usuarios pagan solo el 17,5% del costo de producción de gas.
La gestión anterior había dicho que los usuarios de ingresos altos ya no recibirían más subsidios. Sin embargo, al congelar las tarifas durante casi todo el año pasado y con el salto del tipo de cambio oficial de diciembre, la cobertura del costo del gas cayó fuertemente en los últimos meses.
La consultora Economía & Energía dio precisiones acerca de qué porcentaje cubren con las boletas los distintos usuarios: los hogares considerados de altos ingresos pagan el 22% del total de costo de producción; los de bajos ingresos, el 6,5%, y los de ingresos medios, el 8%. Por lo tanto, el aumento de tarifas sería mayor para los usuarios de menor poder adquisitivo.
Canasta básica energética
Por otro lado, la Secretaría de Energía diseñará una canasta básica energética (CBE) para que los subsidios estén destinados al usuario final. La idea del Gobierno es subsidiar al hogar cuando supere un porcentaje de los ingresos el costo del consumo mínimo necesario de gas y electricidad, que variaría según la zona bioambiental del país en la que viva el usuario y la cantidad de miembros del hogar.
El diseño de la CBE considerará el tamaño del hogar, que se divide en tres categorías de una o dos personas, tres o cuatro personas y cinco o más personas; y la biozona de residencia, clasificándose en seis niveles, desde una zona muy cálida (el nordeste argentino) hasta una muy fría (el sur patagónico). Además, la CBE tendrá en cuenta el consumo promedio de gas y electricidad del mes en cuestión.
Por ejemplo, para un hogar de una o dos personas, que reside en una zona muy cálida, se considerará un consumo básico de gas de 24 m3 y de electricidad de 304 kwh. Para ese mismo hogar, en una zona muy fría, se toma en cuenta en enero un consumo de 145 m3 y de 120 kwh.
El Gobierno utilizará la base de información del Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE), que se instrumentó durante la gestión anterior
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
Corpus, una nueva oportunidad para potenciar el desarrollo
Humberto Schiavoni
Este mes se cumplen 24 años de la consulta popular en la cual la sociedad de Misiones expresó un masivo rechazo a la construcción de la represa de Corpus Christi. ¿Podemos decir que todo sigue igual, o acaso afinar el análisis y afirmar que existe una nueva oportunidad para Misiones y el país?
El rechazo en el mencionado plebiscito tuvo como fundamento esencial la imagen negativa que los misioneros, sobre todo en Posadas, tenían entonces de la megaobra de Yacyretá. Décadas de postergación y pobres avances en las llamadas obras complementarias habían sumido a miles de habitantes ribereños en un limbo: no podían disponer de sus propiedades, pero tampoco la Entidad Binacional Yacyretá los resarcía. Esa inacción encareció la operatoria, ya que a las familias originarias censadas se les sumaron hijos y hasta nietos.
Las demoras en las obras hay que buscarlas, además de los problemas de gestión, en las dificultades endémicas de la Argentina para obtener financiamiento. También pesaron en lanegativaaCorpuslaofensivadegrupos ambientalistas, embanderados a menudo en eslóganes publicitarios antes que en evidencias científicas.
El contexto imperante en 1996 hoy cambió notoriamente. La finalización de Yacyretá le generó a Misiones –también al país– ingentes beneficios. Prueba de ello son los kilómetros de la avenida costanera en Posadas, Garupá y Candelaria; la infraestructura de recreación a lo largo de ella, las obras de saneamiento de arroyos y redes cloacales, la relocalización de líneas eléctricas y sus ampliaciones, la doble vía que une Posadas con San Ignacio, entre muchas otras obras, como la construcción de viviendas, hospitales, escuelas, guarderías, salones de usos múltiples y plazas saludables.
El balance es netamente positivo. Así como son incuestionables los logros, quedaron claros los errores que se registraron en el modelo de gestión empleado. Hoy, a casi un cuarto de siglo desde aquella votación misionera, tenemos mayores elementos de juicio para analizar con otra mirada la conveniencia de construir Corpus.
En materia ambiental: se inundarían cerca de 7100 hectáreas afectando a muy pocas familias, ya que en la localización de Pindoí el río Paraná corre mayormente encajonado. En el caso de Paraguay, afecta a unas 9000 hectáreas. Esta es otra de las grandes diferencias con Yacyretá, que implicó diez veces más de territorio inundado, además de involucrar zonas importantes de dos ciudades muy pobladas como Posadas y Encarnación (Paraguay)
En cuanto al modelo de gestión, es conveniente explorar los mecanismos de asociación público-privada, donde el gerenciamiento puede quedar a cargo del sector privado. Por otra parte, hoy también existe la posibilidad cierta de contar con financiamiento a cambio de energía futura. Este tipo de gestión minimiza los riesgos para el Estado.
Imaginemos cuántas nuevas inversiones se pueden generar en el sector foresto-industrial a partir de esta alternativa, sumada a las conocidas ventajas comparativas naturales de Misiones. La producción de hidrógeno verde es otra opción de uso de la energía de Corpus que incorporaría una alternativa de alta rentabilidad a la economía misionera. El hidrógeno verde está llamado a ser el combustible de mayor utilización en el futuro próximo.
Hay que considerar el impacto sobre el empleo y la actividad económica que tendría una gran obra como esta. Se generarán puestos de trabajo directos e indirectos y será una oportunidad para las empresas misioneras en la provisión de bienes y la realización de obras.
La represa de Corpus tiene prevista una potencia de 3200 Mw, el equivalente a Yacyretá, con un costo estimado en US$5000 millones. Para tener idea de la magnitud del proyecto hay que considerar que Yacyretá provee en promedio el 14% del total de la energía del sistema nacional.
La Comisión Mixta Argentino Paraguaya del Río Paraná tiene casi concluido el anteproyecto y definida sobre la base de estudios técnicos la factibilidad de su ubicación a la altura de la isla Pindoí.
En cuanto a los aspectos ambientales, la energía hidroeléctrica es renovable y limpia. No genera emisiones de gases de efecto invernadero. Piénsese la cantidad de energía térmica altamente contaminante que se podría sustituir por la producida por Corpus. Obviamente que toda acción del hombre conlleva impacto sobre el ambiente, por lo que hay que extremar los estudios para morigerarlo.
Nuestra región tiene una gran ventaja comparativa a partir de sus ríos, que son susceptibles de aprovechamiento hidroeléctrico. No podemos negarnos entonces a considerar la realización de una obra en base a una evaluación que tuvo en cuenta un contexto que varió y de manera significativa. Como se dijo, Yacyretá acarreó beneficios tangibles y también la experiencia de cómo mejorar la gestión.
El proyecto Corpus es una gran oportunidad para Misiones. Habrá que tener claridad a la hora de negociar las condiciones de su realización pensando en los intereses de la provincia. Puede constituirse en una gran palanca de desarrollo. No dejemos que los prejuicios y los eslóganes publicitarios frustren esta ventana que se abre en beneficio de toda la Argentina.
Ex director ejecutivo de la Entidad Binacional Yacyretá y ex senador nacional
Después de dos meses de demora, las tarifas de gas aumentarán a partir del consumo de hoy y el impacto en las boletas se empezará a sentir en mayo. El ente que regula el gas, el Enargas, tiene lista la resolución con los nuevos cuadros tarifarios, que saldrán publicados en el Boletín Oficial. El aumento alcanzará a todos los usuarios residenciales, industriales y comercios, aunque en distintas proporciones. La suba sería de al menos 150% y podría llegar a más del 300%. Una factura promedio de $4000 podría llegar a valer $15.500 el próximo mes para el mismo consumo de metros cúbicos.
La Secretaría de Energía dio a conocer la semana pasada los nuevos valores que pagarán los usuarios por el costo de producir gas desde este mes. Informó que, en promedio, los hogares de ingresos altos pasarán a pagar de $2961 a $9271; los de ingresos bajos, de $838 a $2462, y los de ingresos medios, de $1975 a $6375. Pero este componente es solo uno de los tres ítems que reflejan las boletas.
El Enargas publicará hoy los aumentos para los componentes de transporte y distribución, que explican alrededor del 35% del costo final de las boletas. Se trata de las tarifas que reciben las empresas encargadas de transportar el gas de los centros de producción y de distribuirlo en los hogares. Esta suba será igual para todos los usuarios, ya que no hay segmentación en estos componentes de la boleta.
En la audiencia pública, las empresas transportistas (TGN y TGS) pidieron recomponer sus ingresos con aumentos de 524%, mientras que las distribuidoras (Metrogas, Naturgy y Camuzzi, entre otras) solicitaron subas de 462%.
Si se aplicaran todas estas subas, las tarifas en el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA) podrían subir, en promedio, $8000 en un mes, sin contar la quita de subsidios que estipuló la Secretaría de Energía.
Si bien los pedidos que hacen las empresas no son vinculantes para aplicar los aumentos, se espera algún tipo de aumento, ya que la mayoría de las empresas mostró balances en rojo el año pasado, debido al congelamiento de sus ingresos en un contexto de alta inflación. Se espera que el Enargas les apruebe una suba de 350%, lo cual implicaría un aumento en la tarifa final de al menos 70% (sin contar el costo del gas en sí).
Actualizaciones mensuales
Además de los aumentos ya anunciados, el Gobierno puso en marcha un mecanismo automático de ajuste para que la alta inflación y la devaluación de la moneda no dejen atrasados los incrementos anunciados.
En primer lugar, como los contratos están dolarizados pero las boletas se pagan en pesos, el Enargas actualizará cada mes el costo del gas por la variación mensual del tipo de cambio. Al momento, el Banco Central (BCRA) aplica un crawling peg (devaluación controlada) de 2% mensual.
Luego, el Enargas también fijará una fórmula de ajuste mensual para las tarifas de los componentes de distribución y transporte, que tendría en cuenta la variación del índice salarial, la inflación minorista y el costo de la construcción, según informó el portal Econojournal.
Una fórmula similar tienen las tarifas de Edenor y Edesur, que, desde mayo, ajustarán todos los meses por un promedio de la variación del índice de salarios, la inflación minorista y la mayorista.
A partir de mayo, además, subirán de nuevo fuertemente las tarifas de gas por el componente del costo de producción, que se encarece durante los meses de invierno. Este mayor precio se mantendrá entre mayo y fines de septiembre.
En concreto, desde mañana, el valor del gas subirá de US$0,96 el millón de BTU (medida inglesa que se utiliza en el sector) a US$2,85, en promedio, para los usuarios de ingresos altos, comercios e industrias. En tanto, entre mayo y septiembre, el costo subirá a US$4,35 en promedio. A partir de octubre, cuando sube la temperatura, el costo bajará de nuevo a US$2,80 el millón de BTU.
El objetivo del Gobierno es bajar fuertemente los subsidios a la energía. El secretario Eduardo Rodríguez Chirillo dijo en las audiencias públicas que, en promedio, los usuarios pagan solo el 17,5% del costo de producción de gas.
La gestión anterior había dicho que los usuarios de ingresos altos ya no recibirían más subsidios. Sin embargo, al congelar las tarifas durante casi todo el año pasado y con el salto del tipo de cambio oficial de diciembre, la cobertura del costo del gas cayó fuertemente en los últimos meses.
La consultora Economía & Energía dio precisiones acerca de qué porcentaje cubren con las boletas los distintos usuarios: los hogares considerados de altos ingresos pagan el 22% del total de costo de producción; los de bajos ingresos, el 6,5%, y los de ingresos medios, el 8%. Por lo tanto, el aumento de tarifas sería mayor para los usuarios de menor poder adquisitivo.
Canasta básica energética
Por otro lado, la Secretaría de Energía diseñará una canasta básica energética (CBE) para que los subsidios estén destinados al usuario final. La idea del Gobierno es subsidiar al hogar cuando supere un porcentaje de los ingresos el costo del consumo mínimo necesario de gas y electricidad, que variaría según la zona bioambiental del país en la que viva el usuario y la cantidad de miembros del hogar.
El diseño de la CBE considerará el tamaño del hogar, que se divide en tres categorías de una o dos personas, tres o cuatro personas y cinco o más personas; y la biozona de residencia, clasificándose en seis niveles, desde una zona muy cálida (el nordeste argentino) hasta una muy fría (el sur patagónico). Además, la CBE tendrá en cuenta el consumo promedio de gas y electricidad del mes en cuestión.
Por ejemplo, para un hogar de una o dos personas, que reside en una zona muy cálida, se considerará un consumo básico de gas de 24 m3 y de electricidad de 304 kwh. Para ese mismo hogar, en una zona muy fría, se toma en cuenta en enero un consumo de 145 m3 y de 120 kwh.
El Gobierno utilizará la base de información del Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE), que se instrumentó durante la gestión anterior
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
Corpus, una nueva oportunidad para potenciar el desarrollo
Humberto Schiavoni
Este mes se cumplen 24 años de la consulta popular en la cual la sociedad de Misiones expresó un masivo rechazo a la construcción de la represa de Corpus Christi. ¿Podemos decir que todo sigue igual, o acaso afinar el análisis y afirmar que existe una nueva oportunidad para Misiones y el país?
El rechazo en el mencionado plebiscito tuvo como fundamento esencial la imagen negativa que los misioneros, sobre todo en Posadas, tenían entonces de la megaobra de Yacyretá. Décadas de postergación y pobres avances en las llamadas obras complementarias habían sumido a miles de habitantes ribereños en un limbo: no podían disponer de sus propiedades, pero tampoco la Entidad Binacional Yacyretá los resarcía. Esa inacción encareció la operatoria, ya que a las familias originarias censadas se les sumaron hijos y hasta nietos.
Las demoras en las obras hay que buscarlas, además de los problemas de gestión, en las dificultades endémicas de la Argentina para obtener financiamiento. También pesaron en lanegativaaCorpuslaofensivadegrupos ambientalistas, embanderados a menudo en eslóganes publicitarios antes que en evidencias científicas.
El contexto imperante en 1996 hoy cambió notoriamente. La finalización de Yacyretá le generó a Misiones –también al país– ingentes beneficios. Prueba de ello son los kilómetros de la avenida costanera en Posadas, Garupá y Candelaria; la infraestructura de recreación a lo largo de ella, las obras de saneamiento de arroyos y redes cloacales, la relocalización de líneas eléctricas y sus ampliaciones, la doble vía que une Posadas con San Ignacio, entre muchas otras obras, como la construcción de viviendas, hospitales, escuelas, guarderías, salones de usos múltiples y plazas saludables.
El balance es netamente positivo. Así como son incuestionables los logros, quedaron claros los errores que se registraron en el modelo de gestión empleado. Hoy, a casi un cuarto de siglo desde aquella votación misionera, tenemos mayores elementos de juicio para analizar con otra mirada la conveniencia de construir Corpus.
En materia ambiental: se inundarían cerca de 7100 hectáreas afectando a muy pocas familias, ya que en la localización de Pindoí el río Paraná corre mayormente encajonado. En el caso de Paraguay, afecta a unas 9000 hectáreas. Esta es otra de las grandes diferencias con Yacyretá, que implicó diez veces más de territorio inundado, además de involucrar zonas importantes de dos ciudades muy pobladas como Posadas y Encarnación (Paraguay)
En cuanto al modelo de gestión, es conveniente explorar los mecanismos de asociación público-privada, donde el gerenciamiento puede quedar a cargo del sector privado. Por otra parte, hoy también existe la posibilidad cierta de contar con financiamiento a cambio de energía futura. Este tipo de gestión minimiza los riesgos para el Estado.
Imaginemos cuántas nuevas inversiones se pueden generar en el sector foresto-industrial a partir de esta alternativa, sumada a las conocidas ventajas comparativas naturales de Misiones. La producción de hidrógeno verde es otra opción de uso de la energía de Corpus que incorporaría una alternativa de alta rentabilidad a la economía misionera. El hidrógeno verde está llamado a ser el combustible de mayor utilización en el futuro próximo.
Hay que considerar el impacto sobre el empleo y la actividad económica que tendría una gran obra como esta. Se generarán puestos de trabajo directos e indirectos y será una oportunidad para las empresas misioneras en la provisión de bienes y la realización de obras.
La represa de Corpus tiene prevista una potencia de 3200 Mw, el equivalente a Yacyretá, con un costo estimado en US$5000 millones. Para tener idea de la magnitud del proyecto hay que considerar que Yacyretá provee en promedio el 14% del total de la energía del sistema nacional.
La Comisión Mixta Argentino Paraguaya del Río Paraná tiene casi concluido el anteproyecto y definida sobre la base de estudios técnicos la factibilidad de su ubicación a la altura de la isla Pindoí.
En cuanto a los aspectos ambientales, la energía hidroeléctrica es renovable y limpia. No genera emisiones de gases de efecto invernadero. Piénsese la cantidad de energía térmica altamente contaminante que se podría sustituir por la producida por Corpus. Obviamente que toda acción del hombre conlleva impacto sobre el ambiente, por lo que hay que extremar los estudios para morigerarlo.
Nuestra región tiene una gran ventaja comparativa a partir de sus ríos, que son susceptibles de aprovechamiento hidroeléctrico. No podemos negarnos entonces a considerar la realización de una obra en base a una evaluación que tuvo en cuenta un contexto que varió y de manera significativa. Como se dijo, Yacyretá acarreó beneficios tangibles y también la experiencia de cómo mejorar la gestión.
El proyecto Corpus es una gran oportunidad para Misiones. Habrá que tener claridad a la hora de negociar las condiciones de su realización pensando en los intereses de la provincia. Puede constituirse en una gran palanca de desarrollo. No dejemos que los prejuicios y los eslóganes publicitarios frustren esta ventana que se abre en beneficio de toda la Argentina.
Ex director ejecutivo de la Entidad Binacional Yacyretá y ex senador nacional
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.