miércoles, 3 de abril de 2024

Mar del Plata: seis emblemas de su arquitectura que resisten (mejor o peor) el paso del tiempo




Mar del Plata: seis emblemas de su arquitectura que resisten (mejor o peor) el paso del tiempo
Torreón del Monje
Edificios que resultan emblemas urbanos y se han repetido en postales a lo largo del siglo pasado; muchos de ellos están muy intervenidos, algunos deteriorados, pero todos en pie
Victoria Gazzanego
Si a uno le consultaran por íconos marplatenses, seguramente la escultura de los lobos marinos de José Fioravanti o el complejo del Casino y el Hotel Provincial estarían a la cabeza... pero el Torreón también surgiría pronto en el “top of mind”. Junto con el Faro de Punta Mogotes, que es aún más antiguo, son algunos de los hitos más representados en postales y fotografías. Ambos gozan de relativa buena salud, no así el Parador Ariston que fue abandonado y saqueado y espera oportunidad para ser recuperado, o la Estación Mar del Plata Sur.
1903-1904
Torreón del Monje
Pº Jesús de Galíndez s/n
El encanto del Torreón del Monje continúa intacto después de más de un siglo de su nacimiento. Sus almenadas torres, iluminadas día tras día por los amaneceres, nos invitan a pensar cómo habrán sido sus primeros años en la soledad de la bahía Bristol.
Torreón del Monje

El multifacético Ernesto Tornquist era un hombre de mundo, había viajado por toda Europa y sentía especial atracción por los castillos. Estuvo relacionado con Mar del Plata desde sus inicios, y fue socio propietario del Bristol Hotel.
Como buen visionario, decidió regalarle a la ciudad este inusual espacio diseñado por el arquitecto alemán Karl Nordmann, que también realizaría para Tornquist la estancia “La Ventana”, su residencia de la calle Florida y su villa marplatense (ver nota “Residencias”).
Desde su inauguración, en 1904, funcionó como un pequeño espacio gastronómico y mirador, al que los turistas concurrían para tomar el té. A partir de 1927, su rumbo cambió. Se decidió a ampliarlo para albergar en las nuevas instalaciones al Pigeon Club o Club de Tiro a la Paloma, una de las disciplinas deportivas que la elite practicaba en la ciudad.
Las obras –a cargo de los arquitectos Eduardo M. Lanús y Federico C. Woodgate– implicaron un gran movimiento de tierra, para lograr un espacio aterrazado que se denomina “pedana”: allí se situarían los tiradores para disparar a las palomas. Hubo que trabajar arduamente sobre la piedra para hacer los cimientos de esa amplia plataforma. La iniciativa incluyó la construcción de una gran confitería, que servía, además, como lugar de entrega de premios cuando se hacían los campeonatos de tiro.
Torreón del Monje
El tiempo fue variando los usos y costumbres y el tiro a la paloma dejó de practicarse. En la década del 80, el Torreón estuvo a punto de ser demolido, pero la mano salvadora del marplatense Domingo Parato lo rescató y revitalizó.
A lo largo de tantos años tuvo varios nombres: se llamó Torre Belvedere, luego Torre Pueyrredon y finalmente, gracias a la leyenda que escribiera Alberto del Solar, tomó su nombre actual.
c.1910-1912
Asilo Saturnino E. Unzué
Jujuy 77

Con su creación apareció en el perfil costero del barrio Perla Norte una de las construcciones más llamativas desde el punto de vista de la calidad arquitectónica: el Asilo Saturnino Unzué. A pesar de que transcurrieron más de 100 años desde su inauguración, sigue destacándose en la fisonomía costera, que tanto se ha modificado en el último siglo.
Imagen de abril 1o de 1933, Asilo Saturnino E. Unzué
La construcción fue una iniciativa de dos damas de la Sociedad de Beneficencia de la Capital: las hermanas Concepción Unzué de Casares y la Marquesa Pontificia María Unzué de Alvear (título obtenido más de 20 de años después de inaugurado el asilo). Recordemos que Concepción y María quedaron huérfanas de madre cuando contaban con apenas 15 días de vida y tres años, respectivamente. El asilo fue dedicado a la memoria de su padre, Saturnino Enrique Unzué.
Fue un proyecto del arquitecto preferido de ambas, el francés Louis Faure Dujarric quien realizaría para ellas la estancia San Jacinto, el chalet marplatense de Concepción y la capilla de la Estancia Huetel.
El asilo se emplazó en una chacra –propiedad de María–, ubicada en las calles Jujuy, 20 de Septiembre, Santa Cruz y Río Negro. El conjunto estaba integrado por el Asilo Sanatorio (con capacidad para 300 niñas huérfanas, a cargo de la comunidad religiosa de las Hermanas Franciscanas Misioneras de María) y por la magnífica Capilla de la Inmaculada Concepción (de estilo neobizantino, con muchas similitudes con la porteña Basílica Santa Rosa de Lima, donación de la misma benefactora).
En 1997 fue declarado Monumento Histórico Nacional. En la actualidad funciona el “Espacio Unzué”, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.
Asilo Saturnino E. Unzué
1911
Estación Mar del Plata Sur
Sarmiento y Alberti

Gracias a la iniciativa del gobernador Dardo Rocha, el 26 de septiembre de 1886 llegó el primer tren a Mar del Plata. El Ferrocarril del Sud posibilitó el desarrollo de la ciudad balnearia. La estación de la Avenida Luro se convirtió en la puerta de entrada.
En 1908 se autorizó a prolongar la línea del ferrocarril hacia la costa y a construir una nueva estación, que se ubicaría en Sarmiento y Alberti. Este edificio sumaba, para los viajeros de la elite veraneante, la comodidad de la cercanía con sus suntuosos chalets.
Estación Mar del Plata Sur
El edificio fue un proyecto del arquitecto belga Jules Dormal. Contaba con un amplio y luminoso hall central, confitería, sanitarios, salas de espera, boleterías y kioscos.
En sus inicios, no tenía el aspecto actual: exhibía una abundante ornamentación, especialmente en la torre del reloj rematada por un cupulín y en las dos cúpulas sobre la calle Alberti, revestidas en pizarra y con ojos de buey.
Cuando en 1939 se demolió la Rambla Bristol, vientos de cambio soplaban en la ciudad. Se quería dejar atrás un pasado de Belle Époque, para entrar en un futuro que pretendía otros tipos de arquitecturas, que poco tuvieran que ver con el balneario de la elite. Así, la magnífica obra de Dormal fue “planchada” y adaptada a otra función: desapareció toda ornamentación y, en junio de 1950, se convirtió en estación de ómnibus que pasó a conocerse como la “Vieja Terminal” cuando apareció la actual. Desde 2015 es un centro cultural y lugar de eventos.
Terminal de ómnibus en el año 1950. 14/10/1950 Estación Mar del Plata Sur
1891
Faro de Punta Mogotes
Av. de los Trabajadores s/n

Antiguo vigía de la ciudad, su instalación respondió a la necesidad vital de preservar a las embarcaciones de un naufragio, ya que el macizo de Tandilia recorre la ciudad para internarse en el mar; esa geografía rocosa representaba un verdadero peligro para los barcos que pasaban por las costas.
En tierras donadas por Jacinto Peralta Ramos (hijo del fundador, Patricio) se construyó la torre luminosa de Mogotes, que fue inaugurada el 5 de agosto de 1891. Fue fabricada por la empresa francesa BBT, fundada en 1862, que se especializaba en sistemas de iluminación, faros y proyectores. Son las iniciales de Barbier, Benard y Turenne y también fabricaron los faros de Punta Médanos y Monte Hermoso, entre otros. La estructura se trajo desarmada y se ensambló pieza por pieza, con personal especializado de la firma y un constructor local: Pedro Besozzi.
Faro de Punta Mogotes
Está en una colina que se eleva 26 metros sobre el nivel del mar, a unos 250 metros de la costa. Tiene una altura de 35 metros y su luz se observa desde 50 kilómetros. Su escalera caracol interior cuenta con 154 peldaños, algunos menos que la Torre Tanque, que tiene 194.
Antiguamente, tenía un semáforo marítimo y un cañón que disparaba un arpón con sogas para rescatar a navegantes encallados. Hoy, con la tecnología de las modernas naves, se prescinde de estos servicios.
Allá por el 900, los turistas recorrían a caballo, en carros y en autos, un largo y tortuoso camino de tres leguas, para visitarlo, en lo que hoy llamaríamos turismo aventura. De hecho, el faro aparece mencionado en una guía turística de París de 1907 y en la Guía del Bañista de 1895. Al atractivo del paseo, los turistas sumaban el encanto del torrero más famoso: el capitán Fernando Müller, que resultó ser un excelente anfitrión ya que recibía a sus visitantes vestido de traje con levita gris y una flor en el ojal.

1947
Parador Ariston
Calle 0 y calle 437, Playa Serena
A pesar del dolor que produce ver el abandono del Parador Ariston, su derruida estructura nos muestra el esplendor de una arquitectura que, ya desde sus inicios, sorprendía a turistas y locales por sus características modernas e innovadoras.
Los dueños del Parque Playa Serena querían dotar a la zona sur de la ciudad de un nuevo lugar, lejos de los espacios turísticos tradicionales que solían frecuentar los turistas en la década del ´40. Su objetivo era hacer un parador con una doble función: confitería por las tardes y “boite” de noche.
Parador Ariston

Se encargó el proyecto a los arquitectos Carlos Coire y Eduardo Catalano. El arquitecto húngaro Marcel Breuer se encontraba en Argentina en 1947, pues había sido contratado por la Facultad de Arquitectura para dictar un curso de dos meses. Esta visita posibilitó que sus colegas argentinos lo invitaran a colaborar. Breuer aceptó gustoso y sin saber que esta sería su única obra en América Latina.
El Ariston refleja los postulados de Le Corbusier: fachada libre, aventanamiento horizontal y se levanta en una planta elevada con formas curvas inspiradas en un trébol. Se construyó en condiciones adversas de todo tipo: conflictos gremiales, carencia de materiales de construcción, falta de mano de obra especializada y malas condiciones climáticas.
Después de años de decadencia, cerró definitivamente en 1993. Estudios recientes sostienen que sus materiales están en buen estado, por lo que sería factible su puesta en valor.

1943
Torre Tanque
Falucho y Mendoza
La Loma Stella Maris alcanza aquí su cota máxima: 44 metros sobre el nivel del mar. Y ese fue el sitio elegido para levantar la emblemática Torre Tanque, una construcción de estilo Tudor que esconde un tanque en forma de anillo, que almacena 500.000 litros de agua.
Torre Tanque

Fue una obra del arquitecto Cornelio Lange. La empresa proveedora de agua hizo un llamado a concurso de ante-proyectos, solicitando que los mismos debían responder al estilo neocolonial (hay fotos en la Torre que muestran esos bocetos). Pero Cornelio se destacó por haber incumplido esa premisa, inclinándose por un estilo pintoresquista, que claramente resultó más acorde a las características arquitectónicas del barrio. Investigaciones recientes revelaron que Lange era el tío abuelo del músico Charly García.
La torre tiene una longitud de 44 metros, por lo que el mirador se encuentra a más de 80 metros de altura. Ofrece una vista 360º de la ciudad y estuvo abierto al público desde sus inicios. El sitio se convirtió en uno de los lugares más visitados por los turistas, que se sorprenden al enterarse que todavía funciona abasteciendo de agua al barrio de Stella Maris, ya que al tanque elevado de 500 mil litros suma otro de reserva con 13 millones de litros, que se encuentra al pie de la torre.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

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