lunes, 19 de diciembre de 2022

INFLACIÓN....INDEC ¿?


Sorpresa: cómo llegó el Indec a la inflación de 4,9% en noviembre
No se registró un fuerte impacto de Precios Justos en el índice; la retracción en verduras y carnes influyó en el rubro alimentos; cómo es el trabajo de los encuestadores
Melisa Reinhold El organismo estadístico estuvo intervenido políticamente desde 2007 hasta 2015
La inflación de noviembre fue del 4,9% mensual, número que causó polémica. ¿Por qué? Pese a seguir en un nivel elevado, el IPC tuvo una variación muy por debajo de lo esperado por el mercado en momentos de alto voltaje político. Por eso, ese trabajo estadístico se puso ahora bajo la lupa. En el Palacio de Hacienda señalaron más de media docena de factores que explican por qué el índice de precios al consumidor (IPC) registró el valor más bajo desde febrero. Pero, sobre todo, allí hicieron hincapié en la vigencia del programa Precios Justos, que fijó el valor de 2000 productos por un cuatrimestre.
Pero ese plan se implementó a mediados del mes pasado y hubo demoras en el arranque, por lo que su impacto fue moderado. Más bien, los expertos esperan que su impacto real se produzca en los próximos meses, siempre y cuando en los comercios se respeten los valores que fueron acordados con las empresas y no haya faltantes.
Si el rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas aumentó en noviembre un 3,5% mensual, 1,4 puntos porcentuales menos que el nivel general, fue porque la carne y la verdura no mostraron grandes variaciones. Son dos de las categorías que no forman parte de Precios Justos, ya que el programa solo tiene en cuenta productos envasados. No obstante, son los más consumidos por los hogares y eso el Indec lo tiene en cuenta. Por eso, los pondera con un peso mayor que para otros artículos de la canasta.
Son productos que se caracterizan por tener mucha volatilidad, dependiendo de las estaciones. Por ejemplo, en noviembre el precio de la lechuga se disparó un 37,5%; el limón, 27,8%; y la banana, un 26,1%. Pero el tomate redondo mostró una baja del 14,3%; la cebolla, del 14,1%; y la papa, del 7,8%. En menor medida, el valor de la carne picada cayó 3,2%; la nalga, 1,2%; y la paleta, un 0,5%.
“Los precios relevados que se encuentran dentro de programas de acuerdo entre el Estado y el sector empresarial para noviembre representan un 2,08% del total de precios relevados en el Gran Buenos Aires. La presencia de estos precios en la muestra no depende de decisiones de relevamiento. En general, los productos que forman parte de un acuerdo de precios se actualizan con cierta periodicidad y se modifican los productos y presentaciones incluidas”, señaló el informe oficial del Indec.
Tras la mala reputación que el Indec llegó a tener en el pasado, con la manipulación de las estadísticas implementada por el entonces secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, hoy aseguran que desde el Ejecutivo no saben cómo está conformada la canasta de medición.
Algunos acuerdos de congelamiento de precios inciden en la medición de la inflación, especialmente cuando se suman muchos productos y algunos son primeras marcas. Pero no todos. Por eso, el Gobierno buscó esta vez darle impulso a una iniciativa abarcativa, y con marcas que no sean “Pindonga” o “Cuchuflito”, como alguna vez recriminó Cristina Kirchner.
No obstante, la nacion pudo reconstruir algunas de las metodologías que se usan. Por caso, el foco no está puesto en los supermercados. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (Engho), los argentinos compran la verdura en las verdulerías, y la carne en las carnicerías, por lo que los comercios tradicionales suelen tener una ponderación del 70%. Allí los precios son menores, aunque también presentan más volatilidad que en los canales de mayor superficie.
Tampoco se sabe qué aceite o leche se toma en cuenta al observar la inflación, y es porque varía en cada comercio. La metodología del Indec indica que deben controlar los valores del producto más vendido de cada zona. Mientras que en Recoleta, los consumidores prefieren un producto en específico, en Resistencia puede ser otro.
Lo que está ocurriendo cada vez con más frecuencia, desde la pandemia de Covid-19, es que en las góndolas empiecen a escasear los productos que se definieron para la canasta. En algunos casos, la falta puede ser semanal y, en tal caso, el encuestador debe marca como ‘sin producto’. Pero si el problema persiste en el tiempo, en un lapso de dos a tres meses se ajusta y se sustituye el producto.
El jueves, el Indec comunicó que la discrepancia en la medición se debe a que existen diferencias en la metodología, en comparación con otros índices o consultoras.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.