domingo, 4 de junio de 2023

DEJAN CAMPO MINADO PARA EL PRÓXIMO GOBIERNO


Massa: “Vamos a fundar la República de Argenchina”
El funcionario anunció financiamiento para algunos proyectos de infraestructura y la apertura de cuatro mercados de exportación 
Francisco Jueguen  
PEKÍN.– “Vamos a fundar la República de Argenchina”, ironizó Sergio Massa. El día había terminado bien para el ministro y se encomendaba a hacer los anuncios del día luego de siete reuniones con funcionarios chinos. Tras las presentaciones energéticas y mineras en los primeros días en Shanghái, ayer en Pekín, el jefe del Palacio de Hacienda lanzó anuncios de inversiones chinas, 100% financiadas, por US$3052 millones, y también la apertura de mercados para cuatro productos agropecuarios, que sumarían exportaciones por US$700 millones.
En el marco de la iniciativa llamada “La Ruta y seda”, que cumplirá una década, Massa presentó seis proyectos de infraestructura con financiamiento cuando visitó al viceministro de Finanzas chino, Wang Dongwei. “Se dialogó sobre el financiamiento alcanzado por US$3052 millones a través de instituciones chinas como el Proyecto AMBA 1 (ICBC y BOC); Belgrano Cargas 2 (CDB); Ferrocarril Roca (CDB); Caucharí (Eximbank); y Laferrere y El Jagüel por (Citic)”, explicaron de Economía.
“Si no metía este último, no podía volver a casa”, bromeó Massa, mientras fumaba un cigarrillo en el jardín del St. Regis. La de Laferrere es iniciativa de aysa,la empresa que conduce Malena Galmarini, su esposa.
El proyecto del Belgrano Cargas II implicará desembolsos por US$816 millones; el de Ferrocarril Roca; US$236 millones. Se trata de una iniciativa para comprar 200 coches nuevos. Caucharí, en tanto, tendrá desembolsos por US$326 millones; y Laferrere y El Jagual, US$650 millones.nosetratadedesembolsosautomáticos,aunquesítendránunoinicial. Luego dependen de los avances de obras. Lo que hubo, contaron, es un aval político para seguir con estos proyectos. Massa ya había anunciado inversiones en materia energética por más de US$900 millones.
Massa, además, se reunió ayer con el presidente del Banco Popular de China, del Banco de Desarrollo, con autoridades del Ministerio de Finanzas y de la Aduana de ese país, y firmó con la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (CNDR) el programa de Cooperación de la Franja y la Ruta de la Seda.
El ministro participó en la ceremonia de firma del Plan de Cooperación de la Franja y la Ruta de la Seda junto al Vicepresidente de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, Li Chunlin. “En este marco, Massa y Li Chunlin destacaron que china es uno de los principales socios comerciales de la Argentina y coincidieron en que el acuerdo amplía las oportunidades de llevar adelante obras de infraestructura estratégicas para el crecimiento de la economía argentina”, indicó el Ministerio de Economía.
“Estos son proyectos estructurales que tendrán un impacto fenomenal en lo productivo”, dijeron en la comitiva. “Esto tiene que ver con una mirada más allá de la coyuntura y de los gobiernos. Gobierne quien gobierne, servirá para contribuir al desarrollo económico. No importa quién gane en 2023”, afirmó Massa.
En la comitiva contaron que, por ejemplo, Atucha III no estuvo entre los proyectos priorizados para avanzar. Esto se debe a que se trata de una iniciativa de US$8000 millones y los chinos estaban firmes en poner hasta un 85% del total de los fondos. El 15% restante lo tenía que destinar la Argentina. Hoy, no los tiene.
Por otra parte, en un encuentro con el viceministro de la Aduana china (GACC), Wang Lingjun, Massa anunció una apertura de cuatro mercados de exportación por algo así como US$700 millones.
El primero, el de las menudencias porcinas y bovinas (libre de aftosa por menudencias), que hasta ahora se triangulaban desde Uruguay y ahora llegarán de forma directa. “Se triplicarían las exportaciones”, dijo uno de los ministros que acompañó a Massa. Además, se abriría el mercado de frutos secos, el de exportaciones aviares “con cambio de estatus sanitario” (no libre de influenza), y los de sorgo y maíz.
“Para el trigo aún faltan aprobaciones; habrá una negociación inmediata,que podría demorar unos 15 días”, contaron fuentes oficiales. Con relación al sorgo, se permitirá ahora para destilería y no solo para alimentos balanceados para animales. “La modificación de protocolos fue un gesto fuerte de China”, explicó una fuente diplomática.
En una agenda paralela, Máximo Kirchner participó de la reunión con el presidente de la Asamblea Popular Nacional China, uno de los órganos más importantes de este país. “La delegación parlamentaria argentina fue recibida por su presidente, Zhao Leji, quien envió saludos a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y se refirió al ingreso de Argentina a los Brics”, dijeron cerca del presidente del PJ.
El presidente de la Asamblea les pidió a la presidenta de la Cámara de Diputados, Cecilia Moreau, y a Máximo “transmitir sus saludos a la vicepresidenta de la Nación, Cristina Kirchner”, contaron. Además, Zhao Leji, les manifestó a Kirchner y Moreau, que China propiciará el ingreso de la Argentina a los Brics. Sería un apoyo importante para el país en medio de la crisis y cuando el país charló con Dilma Rousseff en Shanghái la posible sumatoria al banco de los Brics. Se definiría en agosto.
Integraron la comitiva parlamentaria de la que formó parte Kirchner, Moreau, las legisladoras Tania Bertoldi (Neuquén), y Paula Penacca (ciudad de Buenos Aires), el diputado Diego Sartori (Misiones) y el secretario administrativo de la Cámara de Diputados, Rodrigo Rodríguez. Además, estuvieron presentes Camilo Vaca Narvaja (director de Presidencia de la Nación) y funcionarios de la embajada Argentina.

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Se frena la economía por el cepo a las importaciones
Medidas aplicadas en las últimas semanas traban aún más el acceso a divisas; prevén un crecimiento de la deuda de las empresas y una caída del PBI de 4%
Sofía DiamanteLas nuevas restricciones encarecieron los fletes
Mientras el ministro de Economía, Sergio Massa, y sus funcionarios, negocian contra reloj con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y con China para conseguir dólares para aliviar las reservas del Banco Central (BCRA), en las últimas semanas, otra parte del equipo económico tomó una serie de medidas con el fin de cerrar aún más el goteo de divisas. Si hasta mediados de abril las restricciones para importar eran preocupantes, en los últimos días comenzaron a ser alarmantes, dicen en el sector privado.
En apenas unas semanas, el Banco Central emitió dos resoluciones que restringen el pago de los fletes internacionales, lo que encarece el costo logístico del comercio exterior, y obligó a las provincias a que usen sus propias divisas para pagar parte de su deuda en moneda extranjera. En el mismo lapso, la Secretaría de Comercio también le pidió al sector energético que financie sus importaciones durante los próximos 90 días, mientras que extendió hasta diciembre el plazo al que la industria automotriz puede acceder a divisas.
Esta situación tiene al menos tres efectos directos. Por un lado, la actividad económica sufrirá una caída mayor por la falta de insumos, que se sentirá con fuerza en el segundo semestre. Al mismo tiempo, la inflación se mantendrá alta por la escasez de productos, por los mayores costos de transporte y financieros (al tener que pedirle un préstamo a un proveedor o a un banco para pagar las importaciones) y por la incertidumbre que genera el hecho de no saber cuál será el valor de reposición de la mercadería.
Los analistas ya anticipan una caída de al menos 4% del PBI para este año y una inflación de 150% “en el mejor de los escenarios”, según proyecta la consultora 1816.
El tercer efecto es mirado con lupa por la oposición, ya que, si a alguno de sus candidatos le toca asumir el 10 de diciembre próximo, heredará una bola de demandas acumuladas de dólares para pagar importaciones.
El año pasado, por caso, pese a que la Argentina tuvo un ingreso récord de dólares por exportaciones de más de US$88.000 millones, la deuda comercial por importaciones (lo que ingresó versus lo que se pagó) ascendió a US$30.942 millones, un alza interanual de US$8604 millones (38,5%), ya que a fines de 2021 era US$22.338 millones, según datos de la consultora MAP.
El 53,7% de esa deuda es de empresas con sus casas matrices en el exterior, un porcentaje similar al de 2021 (53,6%), pero levemente menor al 56,9% que promedió entre 2017 y 2020. “Aunque esto podría estar indicando cierto agotamiento en la voluntad de financiamiento de las casas matrices a sus filiales argentinas, sigue siendo positivo que la mayor participación continúe correspondiendo a compromisos con acreedores relacionados, en la medida que acota el riesgo de default”, dicen en MAP.
Los mayores controles sobre las importaciones también afectó el stock de deuda de los servicios contratados en el extranjero (Sirase), que aumentó US$1800 millones en 2022 (21,3%), hasta los US$10.114 millones.
“Todo lo que viene es más difícil para las compañías. Creemos que hay más riesgo de default comercial, entre las próximas SIRA [Sistema de Importaciones de la República Argentina] que van venciendo, para las que hoy no hay dólares, y las que heredará el próximo gobierno en diciembre, que tal vez tenga que hacer una renegociación de los permisos de acceso al mercado cambiario. La deuda comercial es un stock que va a seguir creciendo. Van a ingresar los productos, pero los pagos van a quedar diferidos para diciembre”, dijo el economista Juan Pablo Ronderos, director de MAP.
El analista también advirtió por el impacto que tendrán las restricciones en la inflación. “Cuanto menos podés importar para producir o vender, hay menos oferta y sube el precio. Por otro lado, algunas empresas no van a ir más a buscar dólares al mercado oficial y van a importar a través de los tipos de cambio libres, sobre todo los que importan bienes finales”, agregó.
“Atado con alambre”
En las cámaras empresariales no se sorprendieron con las nuevas restricciones a los sectores energético y automotor, ya que, si bien son generadores de dólares por sus exportaciones, también son de los que más demandan divisas para operar. “La situación general es que no hay dólares y el Gobierno intenta exprimir aún más en donde se puede la deuda comercial. Las empresas, a su vez, están exprimiendo sus deudas con los proveedores y en algunas generó tensiones en las cadenas de suministro. Está todo atado con alambre”, dijeron en una cámara con llegada al Gobierno.
Los economistas que asesoran a las compañías explican que estas deudas comerciales tienen un costo, ya que las empresas buscan cubrirse de un salto del tipo de cambio. “Este es otro elemento que presiona sobre los precios. Si tenés los dólares, pagás hoy. Si tenés pesos, tiene sus costos. Los yuanes, por su parte, se están usando bastante y descomprimió algunos pagos. Hay que ver qué ocurre en la negociación con el FMI, pero si no aparecen los dólares, habrá una combinación de faltantes de algunos productos y tensiones en algunas plantas con aumentos de precios, porque habrá que exprimir más la deuda comercial, y cada vez las garantías que piden y las coberturas son más altas”, agregó el asesor económico.
En el sector energético,por caso,la Secretaría de Comercio ya les informó a las empresas refinadoras que tendrán que financiar sus importaciones durante el plazo de 90 días. A cambio, se les habilitará la posibilidad de invertir los pesos en una letra dollar linked del Banco Central, que ajusta según la variación del tipo de cambio, para cubrirse de un posible salto devaluatorio.
“El costo de conseguir financiamiento a 90 días es una tasa en dólares de entre 10 y 13%. En la teoría esto se debería poder pasar al precio final del consumidor, pero en la práctica, ni siquiera podemos trasladar la devaluación mensual, porque no se puede aumentar más de 4% mensual. El Gobierno quiere todo”,opinaron en una de las empresas afectadas, que cree que se habilitará un alza mayor en el valor de los combustibles de 6% mensual.
Lo que causó sorpresa en las empresas fueron las restricciones para pagar fletes, ya que la demanda de dólares para abonar estos servicios representa apenas entre 3 y 4% del costo total de las importaciones, explican en el mercado.
“Entramos en un segundo semestre que será peor que el primero en materia de comercio exterior. Lo bueno del año ya pasó. Estamos con el combustible del auto en la zona roja y el Gobierno lo está administrando. Las perspectivas son muy duras si el ministro de Economía no consigue financiamiento de China, Brasil y de Estados Unidos. La situación se agrava con lo que sucedió con los fletes al exterior: ahora hay que pedirle permiso a Comercio para realizar los pagos, cuando antes era automático. Esto generó que el tipo de cambio de los fletes se fuera al demonio, porque ahora cotizan más cerca de $400 que de $240. Por ejemplo, un flete de Shanghái - Buenos Aires, que costaba US$2500 a $240, ahora cuesta lo mismo a $380. Tenemos nuevos fletes blue”, dijeron en otra cámara empresarial

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

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