domingo, 18 de junio de 2023

LA DEFENSA Y OTROS FEMICIDIOS


La defensa. El versátil abogado que militó en el PJ y defiende a Sena
El penalista Saife fue juez, director del Banco de Chaco y candidato a diputado por el peronismo; en el entorno de la víctima dicen que embarra la causa
 Germán de los Santo
sJuan Carlos Saife, abogado de Emerenciano Sena y Marcela Acuña
El abogado Juan Carlos Saife sabe que tomó un caso caliente, como es la defensa de Emerenciano Sena y su esposa, Marcela Acuña, acusados de ser coautores del homicidio calificado de Cecilia Strzyzowski, la pareja de César Sena, hijo de ambos. Lo ratifica cada vez que le suena un teléfono celular rojo que tiene teclas, una especie de reliquia. “Vienen a mí cuando saben que tienen el agua al cuello”, señala el letrado en diálogo con la nacion. No se refiere específicamente a sus nuevos clientes, sino en general a su trayectoria como penalista en Resistencia, donde se lo considera uno de los defensores más hábiles.
En el escritorio de madera, que tiene una tapa de vidrio, en su estudio, el abogado guarda una boleta de cuando fue candidato a diputado provincial por el PJ. El estudio queda a tres cuadras de la Plaza 25 de Mayo, donde se realizó la multitudinaria marcha de las antorchas este miércoles a la noche. Saife no parece esconder su filiación política, sino todo lo contrario, tampoco su paso por la gestión del gobernador Jorge Capitanich. “Fui director del Banco de Chaco hasta 2013, pero es una función de mucho desgaste para este momento”, advierte Saife. Este abogado, nacido de Santa Fe, graduado en la Universidad Nacional de Córdoba, también fue diputado provincial, juez y camarista federal. Desde que dejó la función pública en el gobierno de Capitanich, volvió a su labor como abogado penalista. “Fui funcionario de Capitanich, pero no mantengo una relación con él”, dijo Saife.
El defensor señala que les recomendó a Emerenciano Sena y a su esposa que no declararan el martes pasado, cuando la fiscalía los citó a indagatoria. “Era como declarar a ciegas, porque la nueva defensa no había tenido oportunidad de estudiar el expediente”, aclaró. Aunque hace hincapié en que no hace referencia a este caso puntual, sino a su experiencia en general, Saife señala que acostumbra recomendar a sus clientes “no declarar, porque pocas veces dicen la verdad”. Y agrega: “Yo realizo una defensa técnica. No distextocuto si alguien es culpable o inocente, ni tampoco cuestiono las sentencias”.
El abogado señala que este caso “no tiene vinculaciones políticas”. Saife hace una pirueta para dar argumentos sobre este punto: “No tiene nada que ver que Emerenciano sea un hombre político. El hecho en sí no tiene relación con la política”. La mano de este abogado se comenzó a ver después de que asumió al frente de la defensa de Sena y Acuña, ambos imputados por homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas en calidad de coautores. La pena podría ser de prisión perpetua. Si la causa llega a juicio, será un jurado popular integrado por 12 personas, seis hombres y seis mujeres, el que defina la pena.
Desde el entorno de la familia de Cecilia Strzyzoswki creen que la estrategia del letrado es tratar de desvincular al matrimonio piquetero de la escena del crimen. El único de los siete detenidos que declaró el martes, durante la ronda de indagatorias, fue Gustavo Melgarejo, el casero de la chanchería en Campo Rossi, que maneja Emerenciano. Melgarejo declaró que cerca de ese campo vio a Cecilia Strzyzowski con vida a bordo de una camioneta en la que iba, amordazada, junto a César Sena y Gustavo Obregón, cuando llegaban al predio rural. Y que allí la habrían matado e hicieron desaparecer el cuerpo.
En la fiscalía advirtieron que Melgarejo está en su derecho de no decir la verdad a la hora de declarar porque está imputado. De esa manera dejaron deslizar que la declaración del casero del campo podría tratarse solo de una estrategia defensiva. Esa maniobra favorece a Emerenciano Sena y a su esposa, porque si se llegara a probar lo que dice este hombre ellos quedarían fuera de la escena del crimen, que sería el campo del piquetero. La versión compromete más a César Sena y a Obregón.
Ni César Sena ni Obregón, empleado de Emerenciano, tienen abogado particular, luego de que el miércoles pasado renunciara Juan Díaz, letrado que pertenece a la organización social. Díaz dijo que renunció porque había evidencias en la causa que eran determinantes sobre el crimen de Cecilia. Sena dijo este jueves que quería declarar y después se arrepintió. Melgarejo pidió hacerlo por segunda vez. Se ordenaron allanamientos y rastrillajes en un predio cerca de Campo Rossi, donde podrían haber hecho desaparecer el cuerpo de Cecilia, y en el departamento de Obregón, donde encontraron ropa que está siendo analizada.
Los fiscales ordenaron medidas para corroborar la versión de que Cecilia llegó al campo amordazada, aunque los investigadores la toman con muchas dudas y cautela, pues la hipótesis principal y más firme sigue siendo que el crimen habría ocurrido en la casa de los Sena, en Santa María de Oro al 1400. Hay elementos de prueba claros, incorporados a la causa, como los videos que muestran a Cecilia ingresando a ese domicilio y no volviendo a salir (al menos, no por sus propios medios). Por ello, esa primera declaración de Melgarejo generaba muchas dudas.
La secuencia que maneja la fiscalía es que Cecilia fue el jueves a la noche con su esposo al bar Gato Negro, que manejaban desde hacía un tiempo, pero estaba cerrado. Se cree que Sena dormía allí. Luego pasaron la noche en el motel Ruta 66 y el viernes a la mañana entraron a la casa de Emerenciano Sena. Desde ese momento nunca más se vio con vida a Cecilia.
El exabogado de César Sena Juan Díaz contó a este diario que el viernes a la mañana los suegros de Cecilia no estaban en la casa, sino que se encontraban en el barrio Emerenciano. César Sena salió de la casa al mediodía y fue hasta allí solo, sin su esposa. La hipótesis es que la joven ya estaba sin vida. El principal acusado habló con su madre y partió a una actividad política en Colonia Elisa. Sus padres regresaron a la casa al mediodía. Él llegó después y luego arribaron Gustavo Obregón y Fabiana González, quienes habrían cargado bolsas en una SUV Citroën, propiedad del primero. Esa secuencia es la que se maneja con detalle en la causa. Y complica a todos los detenidos.
Seguir la declaración de Melgarejo implicaría cambiar el eje de la investigación y eso favorecería al matrimonio piquetero.
El otro punto llamativo es la renuncia del juez de garantías Juan Carlos Codina, que se excusó este jueves de seguir en la causa por un problema menor que había tenido con una de las defensoras oficiales, señalaron fuentes judiciales a Karina Gómez, pariente de la joven desaparecida y abogada de la familia, advirtió que esto va a complicar el avance de la causa porque hay medidas que, sin juez, no podrán tomarse. Gómez ejerce el rol de querellante en la causa.
Desde el entorno de la víctima observan que la defensa de los imputados comenzó a jugar sus fichas. El objetivo del abogado de Emerenciano Sena y de su esposa sería, según fuentes que siguen el caso, tratar de centrar la causa en César Sena y alejar del foco a sus padres. Por lo menos hasta el domingo, cuando se realicen las elecciones. El matrimonio tienen vínculos estrechos con el gobernador y se teme que el caso influya en las urnas. El miércoles a la noche, la marcha de las antorchas para reclamar justicia por Cecilia fue masiva. No es sencillo que la clase media de la capital chaqueña marche para reclamar, un práctica que aquí utilizan los piqueteros.

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El caso revive los antecedentes de femicidios políticos en otras provincias
Ocurrió con María Soledad Morales, en Catamarca, los “crímenes de La Dársena”, en Santiago, y Paulina Lebbos, en Tucumán
Gabriela Origlia
CÓRDOBA.– La desaparición de Cecilia Strzyzoswki en Chaco impacta en el escenario político. La mujer era nuera de Emerenciano Sena, líder piquetero cercano al gobernador Jorge Capitanich. Él, su esposa Claudia Acuña y su hijo César Sena están entre los siete detenidos por el caso e imputados por femicidio. El caso –por su trama que mezcla dinero y poder– recuerda al de María Soledad Morales en Catamarca. La desaparición y el femicidio de la adolescente de 17 años, el 10 de septiembre de 1990, cambió la política de esa provincia por muchos años.
En medio de un gran escándalo el gobierno de Carlos Menem ordenó la intervención federal y así terminó la administración de Ramón Saadi. Así se acabó la hegemonía del saadismo, que recién pudo volver al poder en 2011, cuando Lucía Corpacci (sobrina de Vicente Saadi) fue electa gobernadora.
El cadáver de María Soledad Morales, que había salido de su casa el 7 de septiembre para ir a una fiesta en Le Feu Rouge en la capital de Catamarca, fue encontrado el 10 a la mañana por unos trabajadores de Vialidad Nacional al costado de la ruta nacional 38, a siete kilómetros de la ciudad. Estaba muy golpeado, con quemaduras de cigarrillo y su cara desfigurada. En el juicio se probó que el lugar había sido manipulado y el cuerpo lavado por orden del entonces jefe de la policía catamarqueña, Miguel Ángel Ferreyra.
La adolescente les había dicho a sus padres que se iba a dormir a la casa de una amiga después de la fiesta; en realidad se iba a encontrar con Luis Tula, de 29 años, a quien consideraba su novio. Tula estaba casado, aunque muy pocos lo sabían. Juntos fueron a otra disco, Clivus, donde él le presentó a un grupo donde estaban, entre otros, Pablo y Diego Jalil, sobrinos del entonces intendente José Jalil, y Guillermo Luque, hijo del entonces diputado Ángel Luque.
La reconstrucción durante el juicio determinó que la joven fue drogada y llevada a Los Álamos, un albergue transitorio, donde varios la violaron. Hubo varios intentos del gobierno provincial por separar del crimen a “los hijos del poder”. Una frase del entonces diputado Luque quedó grabada en los archivos: “Si mi hijo hubiera sido el asesino, el cadáver no aparecía”. Por eso fue expulsado del Congreso.
Las multitudinarias “marchas del silencio” encabezadas por los padres de María Soledad y la rectora del Colegio del Carmen y San José, la monja Martha Pelloni, cambiaron el rumbo de la historia. En 1996 fue el primer juicio al que Tula y Guillermo Luque llegaron como imputados; por irregularidades fue anulado y un año después se hizo el otro, en el que los condenaron a 21 años por asesinato y violación y a 9 años, como partícipe secundario. Guillermo Luque salió a los 14 años. El tribunal ordenó que se investigara como sospechosos de encubrimiento al exgobernador Saadi; al jefe de policía Ferreyra; a la plana mayor de la fuerza, y a otros funcionarios. Nunca se hizo.
Durante 55 años el matrimonio peronista de Mercedes “Nina” Aragonés de Juárez y Carlos Juárez gobernaron Santiago del Estero. Fueron los femicidios en enero de 2003 de Leyla Nazar y Patricia Villalba los que precipitaron su derrumbe. Son los conocidos como “los crímenes de La Dársena”, por el lugar donde fueron encontrados el cuerpo torturado de Villalba y los huesos de Nazar, quienes estaban desaparecidas. El 1º de abril de 2004 la Nación intervino Santiago del Estero.
En junio de 2008 fueron condenados a prisión perpetua el exjefe de inteligencia de la policía santiagueña Antonio Musa Azar y los tres expolicías Pablo Gómez, Daniel Mattar y Héctor Albarracín. El carnicero José Patricio Lludgar recibió una pena de 22 años por el homicidio simple de Nazar y como partícipe primario del de Villalba. Quedaron absueltos el hijo de Musa Azar, Antonio “Musita” Azar Cejas, quien llevaba cuatro años preso; la esposa del exfuncionario, Marta Cejas, y el exdiputado Carlos Anauate, quien estuvo detenido varios meses y fue destituido como legislador. A Nazar la mataron después de que, habiéndola alcoholizado y drogado, mantuvo relaciones sexuales con Musita y Lludgar. A Villalba la asesinaron tras torturarla, debido a que sabía lo que había pasado con Nazar. La Justicia determinó que Musa Azar había ordenado matar a la segunda chica, dado que en el crimen de la primera estaba implicado su hijo.
En 2006, el femicidio de Paulina Lebbos convulsionó a Tucumán. Tenía 23 años y una hija de 5; salió a bailar porque había aprobado una materia de Ciencias de la Comunicación. En la madrugada del 26 de febrero se subió a un remise para regresar a su casa; iba con una amiga que se bajó antes. Lebos nunca llegó a la casa de su pareja. Su cadáver fue encontrado 13 días después a la vera de la ruta 341; había signos de estrangulamiento y tenía mutilaciones.
La Justicia confirmó que el cuerpo había sido movido de lugar y la escena, adulterada, lo mismo que las actas policiales que daban cuenta de su hallazgo. Hubo tres juicios por el caso y ningún condenado por el femicidio. En febrero del 2021 la Justicia dictó seis años de cárcel para el exsecretario de Seguridad, Eduardo Oscar Di Lella, y el exjefe de Policía, Hugo Raúl Sánchez, por encubrimiento. Eran funcionarios del gobernador José Alperovich.
Durante la investigación, incluso, fueron vinculados sus hijos Gabriel y Daniel Alperovich, no hubo pruebas contundentes y los cotejos de ADN fueron negativos. Este año quedó detenido el exfiscal Carlos Albaca, condenado por alterar la investigación. Alberto Lebbos, padre de Paulina, siempre apuntó a Alperovich como el “responsable ideológico” de lo sucedido.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

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