Un despliegue de clientelismo y dinero a cielo abierto
En Tucumán movilizaron votantes, los trasladaron en taxis o remises y les pagaron $5000 por el sufragio a favor
Nicolás Balinotti
Un taxi identificado con CC, del puntero Cacho Cortalezzi, del PJ
MIGUEL DE TUCUMÁN.– En los suburbios de la capital, a unos 15 minutos en auto, el peronismo tucumano desplegó su aparato clientelar ante la mirada pasiva de la policía y los electores. autos numerados, punteros que fiscalizaban los troqueles de quienes votaban y hasta la exigencia de una foto en el cuarto oscuro antes del pago de $5000. sucedió en el barrio Ejército argentino, una zona en los suburbios en la que mandan el PJ y la barra brava del club san Martín.
El barrio está colonizado por pintadas del Frente de Todos. sobre la avenida américo vespucio hay un local partidario y de allí salieron decenas de taxis identificados con un cartel amarillo, un número y la leyenda “cc”. significa cacho cortalezzi, un legislador oficialista que fue aliado de alperovich y Manzur, y que ahora tracciona votos para osvaldo Jaldo, el candidato a gobernador.
En los alrededores del búnker hay dos escuelas: sutiaga y alfredo cosson. allí, los militantes se movían cual escuadrón estrictamente organizado. daban órdenes casi imperceptibles, moviendo la cabeza, con alguna palabra o una mirada. los autos numerados estaban por todos lados. decenas. por falta de fiscales, la fila para votar daba la vuelta a la manzana, pero nadie se iba: querían cobrar el dinero que les habían prometido. “¿Qué sacas fotos? Mejor es que se vayan yendo”, dijo uno de los militantes al equipo Cortalezzi, en tanto, no respondió a los llamados ni a las consultas por Whatsapp.
Desde temprano, encontrar un taxi o un remise en la capital tucumana no fue tan sencillo como un día cualquiera. cientos de vehículos pagados por los distintos candidatos circulaban para llevar a ciudadanos a votar. Es una práctica habitual, instrumentada y reconocida por las fuerzas polí ticas de más recursos. la maniobra queda más al descubierto en el interior de la provincia, sobre todo en las zonas rurales, donde los punteros utilizaron hasta sus autos particulares para trasladar a los votantes.
El mecanismo, blanqueado a tanto por dirigentes del peronismo como de Juntos por el cambio, funciona así: a cada taxi alquilado el partido político le designa un “movilizador”, que es quien le indica al chofer a qué pasajeros buscar y por dónde. Es casi un servicio puerta a puerta, del domicilio al centro de votación.
El “movilizador” cobra $10.000 por cada 20 personas acarreadas, mientras que a los votantes se les pagan $5000, según pudo reconstruir a partir de testimonios de armadores del PJ y de la oposición, y de tres choferes que son parte del engranaje clientelar.
En algunos lugares, la tarifa se ajustó y es apenas mayor porque los valores fueron fijados para el 14 de mayo, cuando estaba inicialmente prevista la elección, postergada por la corte suprema nacional al impugnar la candidatura del gobernador Juan Manzur.
Voto, selfie y denuncia
Todo funciona en efectivo y el pago es adelantado solo para los conductores de los vehículos. los votantes reciben su paga después de entregarle en mano al “movilizador” el troquel que compruebe que ya sufragó. En algunos casos se le requiere al votante tomarse una foto en el cuarto oscuro con el voto dentro del sobre.
ante las versiones sobre este mecanismo, dos dirigentes de la oposición –Cristian Petersen y Luis Enrique Pedicone, ex camarista penal– presentaron el jueves pasado una denuncia ante la Junta Electoral y pidieron que el Ministerio público Fiscal investigue la presunta “manipulación electoral” de parte del Frente de Todos.
MIGUEL DE TUCUMÁN.– En los suburbios de la capital, a unos 15 minutos en auto, el peronismo tucumano desplegó su aparato clientelar ante la mirada pasiva de la policía y los electores. autos numerados, punteros que fiscalizaban los troqueles de quienes votaban y hasta la exigencia de una foto en el cuarto oscuro antes del pago de $5000. sucedió en el barrio Ejército argentino, una zona en los suburbios en la que mandan el PJ y la barra brava del club san Martín.
El barrio está colonizado por pintadas del Frente de Todos. sobre la avenida américo vespucio hay un local partidario y de allí salieron decenas de taxis identificados con un cartel amarillo, un número y la leyenda “cc”. significa cacho cortalezzi, un legislador oficialista que fue aliado de alperovich y Manzur, y que ahora tracciona votos para osvaldo Jaldo, el candidato a gobernador.
En los alrededores del búnker hay dos escuelas: sutiaga y alfredo cosson. allí, los militantes se movían cual escuadrón estrictamente organizado. daban órdenes casi imperceptibles, moviendo la cabeza, con alguna palabra o una mirada. los autos numerados estaban por todos lados. decenas. por falta de fiscales, la fila para votar daba la vuelta a la manzana, pero nadie se iba: querían cobrar el dinero que les habían prometido. “¿Qué sacas fotos? Mejor es que se vayan yendo”, dijo uno de los militantes al equipo Cortalezzi, en tanto, no respondió a los llamados ni a las consultas por Whatsapp.
Desde temprano, encontrar un taxi o un remise en la capital tucumana no fue tan sencillo como un día cualquiera. cientos de vehículos pagados por los distintos candidatos circulaban para llevar a ciudadanos a votar. Es una práctica habitual, instrumentada y reconocida por las fuerzas polí ticas de más recursos. la maniobra queda más al descubierto en el interior de la provincia, sobre todo en las zonas rurales, donde los punteros utilizaron hasta sus autos particulares para trasladar a los votantes.
El mecanismo, blanqueado a tanto por dirigentes del peronismo como de Juntos por el cambio, funciona así: a cada taxi alquilado el partido político le designa un “movilizador”, que es quien le indica al chofer a qué pasajeros buscar y por dónde. Es casi un servicio puerta a puerta, del domicilio al centro de votación.
El “movilizador” cobra $10.000 por cada 20 personas acarreadas, mientras que a los votantes se les pagan $5000, según pudo reconstruir a partir de testimonios de armadores del PJ y de la oposición, y de tres choferes que son parte del engranaje clientelar.
En algunos lugares, la tarifa se ajustó y es apenas mayor porque los valores fueron fijados para el 14 de mayo, cuando estaba inicialmente prevista la elección, postergada por la corte suprema nacional al impugnar la candidatura del gobernador Juan Manzur.
Voto, selfie y denuncia
Todo funciona en efectivo y el pago es adelantado solo para los conductores de los vehículos. los votantes reciben su paga después de entregarle en mano al “movilizador” el troquel que compruebe que ya sufragó. En algunos casos se le requiere al votante tomarse una foto en el cuarto oscuro con el voto dentro del sobre.
ante las versiones sobre este mecanismo, dos dirigentes de la oposición –Cristian Petersen y Luis Enrique Pedicone, ex camarista penal– presentaron el jueves pasado una denuncia ante la Junta Electoral y pidieron que el Ministerio público Fiscal investigue la presunta “manipulación electoral” de parte del Frente de Todos.
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
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