
Dilemas de hoy. “Quiero ser mamá y no tengo pareja”, una realidad que crece entre mujeres
A menudo, las mujeres tienen la presión de cumplir con una serie de expectativas cuando son madres
Conectarse con el deseo genuino y ser realistas sobre los desafíos que vienen son algunas de las pautas; las inquietudes más frecuentes y la mirada social
Mariana Israel
Las épocas cambian y nuestras preocupaciones también. En esta serie, acerca la opinión de expertos reconocidos en sus áreas de trabajo para sumar sus aportes a viejos y nuevos dilemas. La idea es contribuir a debates actuales con la perspectiva de prestigiosos profesionales que ayudan a ordenar ideas en tiempos convulsionados
Cuando surge ese deseo volcánico de ser madre, es difícil apagarlo. A través de tratamientos de inseminación artificial o de la adopción, son cada vez más las mujeres que se animan a ser mamás solas. La decisión no está exenta de miedos y dudas. “¿Seré suficiente?”, “¿Podré”?, “¿Y si me pasa algo?”.
Para Patricia Alkolombre, doctora en psicología y especialista en temas de maternidad, conectarse con aquel deseo primario será una de las claves para sobrellevar los desafíos. También, armarse de una red bien nutrida que ofrezca manos y oídos. Las monoparentalidades femeninas aumentan porque “la maternidad se liberó de los formatos tradicionales en las últimas décadas y ahora incluye a madres solteras por elección, que no quieren postergar más su deseo”, plantea.
El camino de cada mujer que piensa en ser madre sin pareja es diferente y no todas se animan. Pero existen algunas preguntas que pueden orientarlas para dar el paso o no. Escuchar el verdadero deseo sin subestimar los claroscuros puede ser una pauta enriquecedora.

PATRICIA ALKOLOMBRE
Doctora en Psicología y psicoanalista
Presidente del Comité Mujeres y Psicoanálisis de la Asociación Psicoanalítica Internacional
Autora de los libros Deseo de hijo, pasión de hijo y Travesías del cuerpo femenino
Docente de posgrado en la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad del Salvador
- ¿Qué miedos o dudas suelen aparecer cuando una mujer piensa en ser madre sola?
- Si vamos al interior de esta decisión, encontraremos siempre dudas y miedos. Por lo general, el temor más frecuente está vinculado con ser la única progenitora, la única que cuida. Las preocupaciones tienen que ver con ser una sola referente, una sola la que cría y la que toma decisiones, por ejemplo, al elegir el colegio. Además, suele surgir una pregunta punzante: “¿Qué pasa si me sucede algo?”.
Esta incertidumbre se suma a las dudas clásicas de ser o no una buena madre, que suelen acompañar a todas las mamás, solas o en pareja. A ser madre se aprende, es un rol que se construye.
Las preocupaciones tienen que ver con ser una sola referente, una sola la que cría y la que toma decisiones".
- ¿Qué tan importante es formar una red y cómo hacerla?
- El ambiente de esa mamá sola será muy importante para sobrellevar los desafíos. Sus hermanos, primos, amigos, el médico obstetra, el pediatra que haga el seguimiento del bebé... la red será fundamental. Que tenga un grupo de amigas o de otras mujeres, del jardín de infantes, del colegio, con quienes hablar y compartir vivencias. Esto vale para cualquier mamá. Muchas, aunque estén en parejas, se sienten solas en su maternidad.
- Ser madre sola, ¿tiene alguna ventaja?
- Hay quienes plantean que sí, por ejemplo, por el hecho de poder tomar las decisiones de crianza sin consensuar con otro. Pero, a la vez, esta madre tiene que lidiar con muchos momentos de soledad frente a las dificultades.
En lo personal, pienso que son decisiones que se evalúan en determinados momentos de la vida, frente a no tener un proyecto de pareja. Vivimos en un contexto social en el que muchas mujeres postergan la maternidad por razones profesionales o laborales, y a veces se suma que no siempre llega a la edad esperada una pareja estable. La alternativa de ser madres solteras da curso al deseo de maternidad, y estamos en un período de la historia en el que estas decisiones se pueden tomar.
"Lo que sigue siendo central en la maternidad y en la crianza es la conexión emocional con los hijos", dice Alkolombre- Además de la red, ¿qué otros recursos pueden ayudar a sobrellevar los desafíos de este tipo de maternidad?
- La crianza siempre tiene momentos críticos. Los primeros meses del bebé son de altísima demanda. Pienso que, además de una buena red, sería beneficioso que la mujer tuviera un acompañamiento psicológico en momentos determinados. La maternidad tiene sus claroscuros, estando o no en pareja. Tener a alguien con quien hablar es fundamental.
- ¿Qué deberían evaluar las mujeres antes de dar este paso?
- Lo más importante es que responda a un deseo genuino. Y ser realista con lo que implica la crianza y la demanda de un bebé. Este deseo, genuino, hará que después pueda sortear las dificultades que aparezcan.
Lo más importante es que responda a un deseo genuino. Y ser realista con lo que implica la crianza y la demanda de un bebé".
- ¿Qué sucede con el estigma o juicio social? ¿Cómo lidiar con eso?
- La decisión de ser madre sola es un tipo de maternidad bastante novedosa, pero frecuente en estos últimos años. Era una situación muy diferente para una mujer que decidía tener un hijo y constituir así una familia hace 20 años. En la actualidad, hay muchas formas de hacer familia y hay menos presión social con respecto a este tema.
Por otra parte, madres sin pareja ha habido a lo largo de la historia. No es una figura social nueva. Lo novedoso es que la decisión se acompaña con nuevas técnicas, como la donación de esperma. Vamos a hacer un Congreso Internacional en octubre en el que trabajaremos sobre las nuevas maternidades, con el Comité Mujeres y Psicoanálisis que presido, que va a llamarse “Mujeres en distintos contextos sociales: darle voz al silencio”.
Madres sin pareja ha habido a lo largo de la historia. No es una figura social nueva. Lo novedoso es que la decisión se acompaña con nuevas técnicas, como la donación de esperma”.
- ¿Puede ser perjudicial de alguna manera que ese bebé carezca de una figura parental masculina?
- Mucho se debate sobre la cuestión de los roles paternos y maternos en la crianza. Para empezar, en estos casos la principal figura de crianza es la madre sola que reúne en sí misma la totalidad de las funciones, pero acompañada por el entorno...pediatra, familia, amigos y su espacio terapéutico si lo tiene. Y, más adelante, puede ser que esté en pareja, la vida sigue y es muy dinámica. Pero volviendo al tema, siempre hay figuras masculinas que ocupan ese rol en la vida del hijo.
Tomar decisiones sola sobre un hijo implica un gran desafío, por eso contar con una red es clave- ¿Cómo encarar el tema con los hijos, cuando sean mayores?
- En algún momento surgirá la pregunta y es importante conversarlo con los hijos porque hace a sus orígenes. Igual que cuando a un niño se le cuenta que es adoptado, y en este caso que fue el propio deseo de ser madre y de poder ser su mamá.
- ¿Qué responderías a la pregunta: “¿Seré suficiente?”?
Si una mujer tiene claro su deseo y está bien sostenida por su red, puede llevarlo adelante y sortear las dificultades que van a aparecer, como en toda maternidad. En este caso quizás tenga un plus de trabajo, porque lleva adelante sola la decisión y todo lo que se presente después. Entonces, será esencial encontrar el modo de contar con apoyo y redes para ella misma y para la crianza.
Más allá de los cambios culturales referidos a las maternidades de hoy, tanto de mujeres en pareja como de madres solas, lo que sigue siendo central en la maternidad y en la crianza es la conexión emocional con los hijos, a través del afecto y del acompañamiento en las distintas etapas.
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