viernes, 6 de octubre de 2023

POLÉMICA Y JUICIO


Insólito: en Rosario, la mayoría de los patrulleros está fuera de servicio
En una ciudad que suma 208 asesinatos y tiene la tasa de homicidios más alta, más de 300 móviles están parados por fallas técnicas y falta de repuestos
.Germán de los SantosPatrulleros “canibalizados” para obtener repuestos
ROSARIO.– En la ciudad de la Argentina que tiene una tasa de homicidios cuatro veces mayor a la media nacional, con 208 asesinatos en lo que va del año, más de 300 patrulleros están en desuso, rotos, abandonados y deteriorándose en la Jefatura de Policía y en otras dependencias. Es casi el doble de la cantidad de móviles que están actualmente operativos, según reconocieron en el Ministerio de Seguridad de Santa Fe.
“Los narcos acceden a un auto en cinco minutos, pero a mí me lleva seis meses comprar una cubierta por los trámites que exige el Estado”, admitió en diálogo con
el titular de la cartera de la nacion Seguridad, Claudio Brilloni, excomandante de Gendarmería.
La información sobre los patrulleros de la policía de Santa Fe que actualmente están fuera de servicio surgió de un pedido de informes que realizó el concejal de Juntos por el Cambio Carlos Cardozo, al que accedió la nacion.
En esa presentación, Cardozo señaló que “hay más de 300 móviles en calle Francia al 5000 –donde se encuentra la Jefatura de Policía–, que están parados, sin uso, acumulando tierra y óxido en vez de estar patrullando las calles de Rosario”.
“Estos patrulleros que se encuentran en desuso no necesitan más que un cambio de cubiertas, baterías; son deterioros menores, motivos que no hacen más que demostrarnos la desidia que llevó a la ciudad a la decadencia en materia de seguridad, entre otras”, advirtió el edil en el expediente, en el que solicitó al Ministerio de Seguridad de Santa Fe que explique “los motivos por los cuales existen móviles abandonados y si existe un relevamiento sobre la cantidad” de patrulleros fuera de servicio.
En el pedido de informes, Cardozo pidió que “se estudie la posibilidad de reacondicionar parte de los móviles abandonados para que sean utilizados en operaciones de custodia y punto fijo ordenados por jueces, fiscales y distintas dependencias del Ministerio Público de la Acusación”.
El ministro de Seguridad de Santa Fe aseguró a que la nacion la solicitud del concejal aún no ingresó en la mesa de entradas de esa dependencia gubernamental. “Cuando llegue lo responderemos en detalle”, apuntó.
Sorprendió la respuesta del funcionario cuando señaló que “son muchos más de 300 los patrulleros fuera de servicio por problemas técnicos”.
“Es un tema que es preocupante, porque para reparar un móvil policial se tarda mucho tiempo por los requerimientos burocráticos. Un narco o un criminal en Rosario accede a un auto en cinco minutos, pero yo que soy el ministro de Seguridad demoro seis meses en comprar una cubierta”, admitió el ministro, que fue comandante de Gendarmería en Rosario.
“Hay que aclarar que desde diciembre de 2022 Santa Fe no tiene más la ley de emergencia en Seguridad, que agilizaba en parte esos trámites, porque la mayoría de los diputados santafesinos votaron en contra”, sostuvo el funcionario.
“Es difícil de entender que no se tenga esa normativa que ayudaría a demorar menos tiempo en las compras y adquisiciones que hace el Estado”, agregó.
El ministro de Seguridad dijo que hay problemas para adquirir ciertos repuestos. “Por ejemplo, las camionetas Amarok que sufren una avería de los amortiguadores es muy difícil conseguir las autopartes para repararlas. Entonces, deben salir de servicio”, detalló.
Brilloni, que proviene de una fuerza de seguridad federal y no de una militancia política, asumió el 8 de febrero pasado en medio de una profunda crisis, tras la renuncia del excomisario Rubén Rimoldi. Se había desempeñado como jefe de las unidades desplegadas por la Gendarmería en Rosario durante parte de la gestión de Patricia Bullrich en el área de Seguridad, en el gobierno de Mauricio Macri.
Su gestión había sido valorada por gran parte de la dirigencia política santafesina y su llegada al Ministerio de Seguridad en la administración del peronista Omar Perotti logró calmar las críticas, a pesar de que los resultados en materia de lucha contra la violencia narco no fueron óptimos.
Desde que inició su trabajo en el Ministerio de Seguridad, Brilloni remarcó sus cuestionamientos sobre la falta de recursos e infraestructura y la escasez de personal. “En toda la provincia no tenemos todos los recursos que quisiéramos tener. Hay 23.000 policías, de los cuales 19.000 están activos. Tendríamos que llegar a los 30.000 efectivos para poder cubrir la complejidad que tiene Santa Fe”, reflexionó en mayo pasado.
El ministro de Seguridad de Santa Fe, comandante retirado Claudio Brilloni, reconoció la existencia del problema y aseguró que obstáculos burocráticos y la caída de la ley de emergencia impiden la reparación de los vehículos destinados a la prevención del delito
Una fuerte controversia
En medio de la campaña electoral, el gobernador electo, el radical Maximiliano Pullaro, fue quien puso en el centro del debate la falta de patrulleros para realizar tareas preventivas contra la inseguridad. Ese reclamo generó una polémica con el ministro de Gestión Pública, Marcos Corach, que salió a cruzar al candidato de Unidos para Cambiar Santa Fe.
Pullaro –que fue ministro de Seguridad durante la gobernación del socialista Miguel Lifschitz– afirmó que, en la actualidad, Rosario tenía 50 móviles y Santa Fe, 30. Corach lo refutó: aseguró que hay entre 170 y 180 móviles policiales en Rosario, y criticó duramente a Pullaro por “mentir y generar zozobra”.
Brilloni dio la misma cifra que Corach al ser consultado 
, aunque admitió que hay más de 300 móviles en desuso porque necesitan reparación.
“Hay muchos que deben ser compactados porque son irrecuperables”, concluyó el ministro de Seguridad santafesino.
Las balaceras constantes en esta ciudad y 208 homicidios exponen el significado real de tener fuera de servicio la mayoría de los móviles policiales.

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Muerte en el Delta: una testigo complicó la coartada del acusado
La declaración de una mujer expuso que a Torres Lacal le gustaba beber y conducir en forma temeraria su lancha
Matías BianchiEl imputado Pablo Torres Lacal, a la izquierda
Cuando vio a ese padre devastado por el dolor, ese dolor único que puede provocar la muerte de un hijo, supo que no podía callar. El silencio le generaría un cargo de conciencia inaguantable. La mujer se acercó a Federico Storani y le contó lo que sabía sobre el traumático suceso de la noche del 31 de marzo de 2016 en el que habían perdido la vida Manuel, el hijo menor del dirigente radical, y la madre del chico, María de los Ángeles Bruzzone. El exdiputado nacional le rogó que declarara ante la Justicia.
En la tarde de ayer se presentó como testigo de identidad reservada ante el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 1 de San Isidro. Y su testimonio fue demoledor: dijo que Pablo Torres Lacal conducía de forma temeraria, que le gustaba tomar alcohol y que la pareja del acusado le dijo que a él le habían impedido entrar en un evento en San Fernando, justo antes de la tragedia en el Delta, porque había bebido de más. “Era un desquiciado”, fue su lapidaria definición del hombre que llegó al juicio acusado de triple homicidio con dolo eventual.
Su declaración motivó que, acto seguido, fuera convocada a prestar testimonio Florencia Ulla, pareja de Torres Lacal. Es que la testigo de identidad reservada dijo que buena parte de lo que sabía se lo había contado ella, ya que estaban juntas en el momento en que ocurrió el desastre en el Delta. En esa instancia, la mujer también reconoció que a él le gustaba tomar y que conducía demasiado rápido. “No me gustaba salir de noche con Pablo; le tengo aprehensión al oleaje. Una noche tuve miedo porque iba más rápido de lo que me gustaba”, declaró.
pudo reconstruir los la nacion puntos centrales de la declaración de la testigo de identidad reservada a partir de calificadas fuentes judiciales, dado que la sala fue desalojada de público para que ella pudiera explayarse ante los jueces Alberto Ortolani, Sebastián Urquijo y Gonzalo Aquino, el fiscal Diego Callegari y los abogados de las partes. “Fue un mazazo”, graficó uno de los participantes de la audiencia.
“Era un desquiciado”
La testigo –que era amiga de la pareja del acusado, de la que se distanció cuando decidió contar a la Justicia lo que sabía sobre este caso– dijo ayer que estaba con la mujer de Torres Lacal cuando se enteró del siniestro. También aseguró que, cuando supo que en la tragedia estaba involucrado el exministro del Interior de Fernando de la Rúa ella le dijo: “Esto va a ser un problema”.
En términos generales, ratificó que Torres Lacal era un hombre al que le gustaba el alcohol. Que no solo era algo que podía sostener por su propia percepción, sino porque la propia pareja del hombre lo afirmaba. En eso contradijeron dramáticamente al acusado, que en este juicio aseguró que él no bebía.
En otra cosa coincidían ambas: ninguna de ellas se subiría a una lancha que timoneara el comerciante e importador de muebles del sudeste asiático, ya que les daba miedo la velocidad a la que solía ir. Fue entonces cuando la testigo de identidad reservada dijo que Torres Lacal “era un desquiciado”.
En cuanto a lo que pudo haber ocurrido el día de la tragedia, la testigo de identidad reservada declaró que antes del siniestro, Torres Lacal llamó por teléfono a su pareja para contarle que no había podido entrar a la cena-evento en San Fernando a la que tenía previsto ir. Él dijo que había sido porque habían llegado tarde y porque solo tenía dos entradas y le faltaba una, porque estaba con dos amigos.
Pero la testigo contó ayer que su amiga le dijo que, por cómo hablaba, él parecía haber bebido de más. “No podía hablar, Pablo estaba totalmente alcoholizado. Lo habían echado de la fiesta por estar en ese estado, no porque hubiese llegado tarde o porque le faltara una entrada”, sostuvo la declarante ante los jueces que llevan adelante el debate oral por el triple homicidio con dolo eventual. También afirmó que, cuando se enteró de que había ocurrido el incidente en el agua, su amiga le dijo que Torres Lacal “seguramente estaba borracho”.
La testigo especial dejó otra revelación impactante. Dijo que había tomado conocimiento de que, tras el episodio, habían “manipulado” la sangre de Torres Lacal para ocultar una eventual alcoholemia positiva.
Se espera que hoy haya testimonios que aborden este tópico.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

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