El caso Chocolate entra en una carrera contra reloj y se define si el puntero sigue preso
Sus defensores pidieron apartar a un camarista que debe decidir si declara nula la causa; el juez decide el futuro del puntero
Hernán Cappiello
La causa en que se investiga a Julio ”Chocolate” Rigau como uno de los recaudadores del esquema de financiamiento ilegal de la política entró en una carrera contra reloj: es que sus abogados defensores recusaron a uno de los camaristas que deben decidir si declara nula la causa o no y el juez del proceso, Federico Atencio, debe decidir, a más tardar el martes, si deja al puntero del PJ con prisión preventiva. De lo contrario, Chocolate Rigau quedaría en libertad.
Mientras estas cuestiones corren en paralelo, el juez Atencio trata de evitar que cualquiera sea su decisión sea leída en clave electoral. Si se inclina por la prisión preventiva antes de las elecciones corre el riesgo de que la Cámara anule el caso y lo deje en libertad. Si decide con el resultado electoral puesto, su fallo –cualquiera sea–puede ser interpretado como un guiño a quien se quede con la presidencia. Lo delicado del asunto agudiza la imaginación al punto de que se analiza una solución intermedia: firmar el fallo tras el cierre de los comicios, pero antes de que se sepan los resultados del escrutinio provisorio. Todo con la declamada intención de evitar una lectura política de la sentencia.
Por eso, el magistrado analiza sus pasos de modo de no perjudicar la investigación y atender a los insistentes pedidos de la fiscal Betina Lacki, que sin darle respiro pidió la prisión preventiva de Rigau y de 15 de los 48 dueños de las tarjetas de débito usadas por el empleado de la Legislatura bonaerense para sacarles el dinero de sus sueldos.
Esa plata, según surge de mensajes de WhatsApp del celular de Rigau, estaba destinada al exsubdirector de personal de la Cámara de Diputados Claudio Albini, considerado el jefe de una asociación ilícita por la fiscal Lacki, y de su hijo, Facundo Albini, concejal en La Plata del peronismo y apoderado del Frente Renovador de Sergio Massa. La fiscal Lacki y también la ONG Poder Ciudadano, que es querellante en la causa, pidieron la detención de los Albini.
Sobre todos estos extremos deberá decidir el juez Atencio, más allá de que la Cámara de Apelaciones de La Plata demore una decisión sobre la nulidad del caso.
En la Cámara, el trámite se hizo más complejo. Allí, la defensa de Rigau, a cargo del abogado Alfredo Gascón Cotti, planteó la nulidad de la causa contra su cliente y la nulidad del peritaje donde se abrió su teléfono celular. Lo deben resolver los jueces de la Sala 3 de la Cámara de La Plata. Dos de los magistrados, Juan Alberto Benavides y Alejandro Villordo, que habían anulado el caso hace dos meses y liberado a Rigau, se excusaron. No volverán a resolver sobre las nulidades planteadas por la defensa, y sus colegas Carlos Ariel Argüero, María Silvia Oyhamburu y Fernando Mateos aceptaron su apartamiento. Ahora, estos magistrados deben decidir si admiten o no la nulidad de la causa. Pero la defensa de Rigau recusó al juez Fernando Mateos, que votó en disidencia a favor de mantener la causa viva y a Rigau preso. La razón de la recusación se basa en que cuando la Cámara de Casación bonaerense revocó la nulidad del caso, entendió que los camaristas Benavides, Villordo y también Mateos fallaron más allá de su órbita, pues resolvieron en un habeas corpus sobre la libertad de Rigau (unos a favor y otro en contra) cuando aún no se había pronunciado el juez de primera instancia.
Con Villordo y Benavides excusados, ahora la defensa busca apartar a Mateos con este argumento. Para tomar una decisión, la Sala 3 de la Cámara convocó para el viernes 17 a las 10 a una audiencia con el juez recusado, Mateos, y los recusantes defensores de Rigau: Alfredo J.M. Gascón, Miguel Ángel Molina y Alfredo M. Gascón, junto con el Fiscal general Héctor Ernesto Vogliolo, el Fiscal de Estado Hernán Rodolfo Gómez y a los abogados de Poder Ciudadano, Hugo Wortman Jofré y Tomas Brady. Tras esa audiencia se decidirá como sigue el caso.
Hay una abundante evidencia, conocida en las últimas horas, que revela que Rigau cobraba los salarios de empleados que no trabajaban, pero que aceptaban ser contratados a cambio de la obra social IOMA y los aportes. De los chats del celular de Rigau surge que el puntero del PJ recaudaba los sueldos y los rendía a Claudio Albini. Y cuando los dueños de las tarjetas habían hecho un gasto, debían reponer ese dinero para que no faltara en la liquidación. La evidencia de que estos empleados no trabajaban surge de los chats, donde, por ejemplo, uno de ellos pide a Rigau que le indique qué tareas desempeña, porque tiene que prestar una declaración jurada y no sabe siquiera en qué área de la Cámara está contratado.
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En el peronismo provincial buscan tomar distancia del escándalo
La causa no es un tema de preocupación para los dirigentes, a pesar de que involucra a dos massistas
Javier Fuego Simondet
En el peronismo bonaerense, el caso del puntero Julio “Chocolate” Rigau y sus ramificaciones sobre dirigentes del Frente Renovador parece no hacer mella más allá de los protagonistas que constan en el expediente judicial. Encapsulado –al menos, por el momento– en el puntero y sus presuntos jefes, los dirigentes massistas Claudio y Facundo Albini, el caso no configura una preocupación puertas adentro del justicialismo provincial, donde sus dirigentes aseguran que el tema no se aborda y que el único objetivo es el balotaje presidencial del domingo.
Una fuente del massismo bonaerense afirmó a que la nacion del caso Chocolate ni siquiera se habla internamente. “Nada de eso”, aseguró, y sostuvo que están enfocados en “meterle y meterle” a la campaña de Sergio Massa, en las últimas horas antes de la veda electoral, que comienza el viernes a las 8.
“Por estos lares, nada. No tenemos diputados ni senadores provinciales. El tema no nos toca y no veo que nadie nos hable de eso”, se desentendió un jefe comunal bonaerense. Aseguró que tampoco se mencionó la causa de las tarjetas de débito de la Legislatura en reuniones de dirigentes justicialistas a las que asistió. Explicó que solo están enfocados en “salir a la calle, a entregar boletas y sacarse fotos con los vecinos, en forma masiva”.
“No se está hablando de otras cosas que no sean el debate y la elección del domingo. El balotaje se lleva todo en estos momentos”, señaló, en el mismo sentido que el resto de las fuentes, otro intendente de la provincia de Buenos Aires. “Militancia activa al 100% y ganar la calle”, reforzó.
Las respuestas dentro del peronismo son coincidentes al marcar despreocupación por el caso de las tarjetas. Pero también existen los portavoces que eligen el silencio total sobre el hecho, que tuvo nuevo impulso con las revelaciones de los chats que se hallaron en el peritaje del teléfono celular de Rigau.
“No se habla para nada del tema”, se sumó un dirigente del peronismo del interior bonaerense. “Con Sergio a full, es a todo o nada”, señaló, desde un territorio que, a diferencia del conurbano, es menos amigable para el candidato justicialista.
La trama de las tarjetas de débito de 49 empleados de la Cámara de Diputados bonaerense que usufructuaba Rigau llegó, por ahora, hasta el concejal de La Plata Facundo Albini y su padre, Claudio Albini (que fue director del área de Personal de la Cámara baja provincial). Ambos son integrantes del Frente Renovador.
El edil platense, que logró su reelección en las últimas elecciones, en las que acompañó a Julio Alak (nuevo intendente de La Plata), cruzó mensajes con Rigau en los que blanquea que el puntero se llevaba 200.000 pesos por su tarea recaudatoria. Es también apoderado bonaerense de Unión por la Patria. El director de Personal de la Cámara de Diputados bonaerense, padre de Facundo, aparece mencionado por el puntero peronista como la persona a la cual le debe rendir el dinero de su recaudación con las tarjetas de débito.
En el peronismo bonaerense, el caso del puntero Julio “Chocolate” Rigau y sus ramificaciones sobre dirigentes del Frente Renovador parece no hacer mella más allá de los protagonistas que constan en el expediente judicial. Encapsulado –al menos, por el momento– en el puntero y sus presuntos jefes, los dirigentes massistas Claudio y Facundo Albini, el caso no configura una preocupación puertas adentro del justicialismo provincial, donde sus dirigentes aseguran que el tema no se aborda y que el único objetivo es el balotaje presidencial del domingo.
Una fuente del massismo bonaerense afirmó a que la nacion del caso Chocolate ni siquiera se habla internamente. “Nada de eso”, aseguró, y sostuvo que están enfocados en “meterle y meterle” a la campaña de Sergio Massa, en las últimas horas antes de la veda electoral, que comienza el viernes a las 8.
“Por estos lares, nada. No tenemos diputados ni senadores provinciales. El tema no nos toca y no veo que nadie nos hable de eso”, se desentendió un jefe comunal bonaerense. Aseguró que tampoco se mencionó la causa de las tarjetas de débito de la Legislatura en reuniones de dirigentes justicialistas a las que asistió. Explicó que solo están enfocados en “salir a la calle, a entregar boletas y sacarse fotos con los vecinos, en forma masiva”.
“No se está hablando de otras cosas que no sean el debate y la elección del domingo. El balotaje se lleva todo en estos momentos”, señaló, en el mismo sentido que el resto de las fuentes, otro intendente de la provincia de Buenos Aires. “Militancia activa al 100% y ganar la calle”, reforzó.
Las respuestas dentro del peronismo son coincidentes al marcar despreocupación por el caso de las tarjetas. Pero también existen los portavoces que eligen el silencio total sobre el hecho, que tuvo nuevo impulso con las revelaciones de los chats que se hallaron en el peritaje del teléfono celular de Rigau.
“No se habla para nada del tema”, se sumó un dirigente del peronismo del interior bonaerense. “Con Sergio a full, es a todo o nada”, señaló, desde un territorio que, a diferencia del conurbano, es menos amigable para el candidato justicialista.
La trama de las tarjetas de débito de 49 empleados de la Cámara de Diputados bonaerense que usufructuaba Rigau llegó, por ahora, hasta el concejal de La Plata Facundo Albini y su padre, Claudio Albini (que fue director del área de Personal de la Cámara baja provincial). Ambos son integrantes del Frente Renovador.
El edil platense, que logró su reelección en las últimas elecciones, en las que acompañó a Julio Alak (nuevo intendente de La Plata), cruzó mensajes con Rigau en los que blanquea que el puntero se llevaba 200.000 pesos por su tarea recaudatoria. Es también apoderado bonaerense de Unión por la Patria. El director de Personal de la Cámara de Diputados bonaerense, padre de Facundo, aparece mencionado por el puntero peronista como la persona a la cual le debe rendir el dinero de su recaudación con las tarjetas de débito.
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