viernes, 17 de noviembre de 2023

ELECCIONES 2023...FISCALIZACIONES


Un almuerzo con elogios, dudas sobre el comercio y una ironía de Eurnekian
El libertario fue bien recibido por los empresarios; hubo tensión con el dueño de Corporación América
Francisco Jueguen
Antes del mediodía, una veintena de cámaras de TV esperaban en la puerta del Hotel Alvear. La cita era 12.30. Javier Milei llegó algo más tarde. Tuvo una reunión corta y protocolar con los organizadores, entre ellos, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Daniel Funes de Rioja, quien le pidió limar asperezas –el candidato había sido invitado a la entidad fabril, pero nunca fue– sacándose la tradicional foto. Milei entró luego al salón donde había casi 300 empresarios. Las palma das llegaron al instante mientras el libertario avanzaba hacia su lugar. Luis Miguel Etchevehere lo paró a medio camino y lo abrazó. “Qué buen trabajo estás haciendo”, le dijo el exministro de Agricultura de Mauricio Macri.
Milei se sentó en la mesa central. A su derecha estaba Funes de Rioja. A su izquierda, Marcos Pereda, presidente del Consejo Interamericano de Comercio y Producción (Cicyp), los dueños de casa, y también vicepresidente de la Sociedad Rural. Rápidamente, Funes de Rioja se acercó al oído del libertario. “El Mercosur es indispensable”, lo escucharon susurrar algunos. El candidato de La Libertad Avanza fue acompañado, entre otros, por el Jefe, su hermana Karina, que antes de sentarse se acercó al lugar en el que estaba sentado Eduardo Eurnekian, dueño de Grupo América y mentor de Milei, y lo saludó. Hizo lo mismo con Alejandro Bulgheroni (PAE), ubicado al lado de Eurnekian. “Tengo 3700 empleados en mi empresa y uno salió fallado”, había dicho Eurnekian al ingresar al hotel. Cuando esas palabras llegaron a los celulares de la mesa de Aeropuertos Argentina 2000 mediante un cable de Télam (la agencia oficial del Estado), muchos comenzaron a agitarse en los asientos. Sus colaboradores se acercaron al empresario y comenzaron los llamados para aclarar los dichos. “Yo hablo siempre en joda, si no ustedes no me dan bola”, le dijo LA NACION a Eurnekian mientras comía el primer plato. Más tarde dio otra acepción a las mismas palabras. “Alguno puede salir fallado, en el sentido de una excepción a la regla y que busque la presidencia”, aclaró el empresario. Nada, parecía, se había roto. De hecho, Milei, que no comió y solo tomó un jugo de naranja, pidió especialmente que su salida fuera dando toda una vuelta a la gran mesa principal, solamente para saludar a Eurnekian antes de irse. No se habían cruzado previamente.
La ambivalencia con el empresariado fue la nota de la última presentación de Milei frente al círculo rojo. Muchos encuentran en sus palabras la frescura del sueño liberal. “El Cicyp es liberal”, aclaró, de hecho, en los pasillos el presidente de la Cámara Argentina de Comercio, Mario Grinman. Sin embargo, Milei también sembró escepticismo e incertidumbre entre los hombres y las mujeres de negocios tocando varios cables pelados. Pocos no acordaban con el rumbo, pero varios se quedaron con las ganas de conocer el cómo, otros se preguntaban por la idoneidad de sus colaboradores o la viabilidad política de sus promesas. Las dudas más específicas llegaron después de sus palabras en el escenario y estuvieron vinculadas al comercio exterior, las relaciones con Brasil y China, o el destino de la obra pública.
Entre otros, escucharon al libertario Pereda; Grinman; Adelmo Gabbi, presidente de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA); Gustavo Weiss, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco); Javier Bolzico, presidente de la Asociación de Bancos Argentinos (Adeba); Nicolás Pino, presidente de la SRA; Eurnekian, y Adrián Werthein; Funes de Rioja, y Miguel Ángel Rodríguez, vicepresidente de la UIA. Había mesas también para Eduardo Elsztain (IRSA), Rodrigo Pérez Graziano (PSA); Cristiano Rattazzi y Jaime Campos (AEA), entre muchos otros, como Rubén Cherñajovsky (Newsan) y un hombre que pocas veces está en este tipo de encuentros. Pereda abrió el encuentro con un discurso contundente: reclamó al candidato el apego a la Constitución y a las leyes; respetar el trabajo, la transparencia en la gestión y, sobre todo, el diálogo político verdadero.

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Los dos distritos claves donde La Libertad Avanza no quiere delegar en Pro la fiscalización
Los movimientos en la oposición Los libertarios prescinden de la ayuda del aparato macrista para cuidar los votos en General Pueyrredón y La Matanza; las hipótesis
Delfina Celichini
“El que gana conduce y el que pierde acompaña”. Como un mantra, esta es la frase que repiten los dirigentes Pro de la provincia de Buenos Aires que pusieron su aparato de fiscales a disposición de La Libertad Avanza (LLA) para el próximo domingo. Con la experiencia de haber transitado una elección de segunda vuelta, saben que el engranaje tiene que funcionar “como un relojito”.
Por eso, ante el celoso control libertario, muchos referentes “amarillos” pretenden dejar en claro su aporte marginal para no ser apuntados en caso de un resultado adverso. Desconfían del potencial de sus aliados en esta materia. No ceder espacios de poder y mantener bajo su control la caja de fiscalización son las dos hipótesis que barajan para explicar la renuncia a la ayuda.
Cuando faltan cuatro días para el balotaje, la fiscalización bonaerense, que supone el 37% del padrón electoral, todavía es un tema a resolver en algunos distritos claves. En lugares como La Matanza y General Pueyrredón (Mar del Plata), los libertarios aseguran que van a poder cubrir todos los espacios de votación. Por eso, avisaron a sus nuevos aliados que serán ellos quienes se harán cargo del grueso de fiscales y será solo una mínima porción la que le pidan a Pro.
“Colaboraremos con un 30% del aparato y del resto se ocuparán los libertarios”, indicó a la nacion Eduardo “Lalo” Creus, excandidato a intendente de La Matanza, quien se referencia a nivel nacional con Patricia Bullrich. En este distrito crucial de la tercera sección electoral, el referente territorial de LLA es Luis Ontiveros, un hombre que responde a Sebastián Pareja, parte de la mesa bonaerense de Javier Milei.
La semana pasada, Pareja fue uno de los protagonistas de la imagen en el Hotel Libertador que difundió el equipo de campaña de LLA para mostrar el trabajo en torno a la fiscalización. Además del armador bonaerense, estaban Nicolás Posse, Guillermo Francos, Karina Milei y Guillermo Ferraro.
En General Pueyrredón la lógica es similar a La Matanza. La única diferencia es que todavía no hay una definición del equipo libertario sobre cuántas personas necesitan de Pro como soporte. “Nos dijeron que la estructura general de la fiscalización estaba cubierta”, indicaron cerca del intendente Guillermo Montenegro.
Las hipótesis
Son distritos que el macrismo puede fiscalizarlos enteros. Por eso, hay desconcierto entre la dirigencia “amarilla” respecto de las razones por las que LLA optó por correrlos. “Se pone mucho en juego por una cuestión de egos”, señaló un armador bonaerense que conoce en detalle la dinámica electoral.
Las hipótesis que se barajan son dos y nadie descarta que se complementen. Por un lado, se estima que la sobreactuación de algunos referentes de Pro sobre su trabajo para ordenar la fiscalización encendió las alarmas de los libertarios, que tomaron conciencia de que se cobrarían el “favor” con posiciones de poder en un eventual gobierno de Milei. Por el otro, se habla de que la dirigencia de LLA quiere evitar ceder el control de la caja que financiará el aparato de fiscalización.
Todos coinciden en que cada partido se hará cargo de pagarles a sus fiscales. “El dinero debería bajar de la mesa provincial de campaña y ser la misma suma para todos”, destacó un dirigente de Pro de la tercera sección electoral. El monto varía entre $15.000 y $20.000 por fiscal. En distritos como La Matanza o General Pueyrredón, son cerca de 2000 personas las que se necesitan para cubrir todo el territorio. Es decir, alrededor de 40 millones de pesos para cada una de las ciudades más populosas. Quienes conocen los hilos que mueven el aparato de recaudación señalan a Eduardo Bastitta, un empresario del rubro logístico e inmobiliario, como una parte fundamental de este esquema. “Quieren manejar esa plata”, dicen en campamento macrista sobre el celoso control de esta maquinaria por parte de los libertarios

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Jorge Macri no se pronuncia a favor del libertario, pero ayuda a fiscalizar
Busca preservar el equilibrio para no romper con los radicales; Santilli tampoco define
Matías Moreno
El jefe de gobierno electo, Jorge Macri, uno de los pocos referentes de Pro que lograron salvar la ropa pese a la dura derrota de JxC, ya decidió que no se pronunciará a favor de Javier Milei con vistas al balotaje decisivo del próximo domingo, en el que el economista ultraliberal se medirá con Sergio Massa.
Pese a que su primo Mauricio, expresidente y fundador de Pro, juega a todo o nada para fortalecer la capacidad electoral de Milei y evitar que Massa se convierta en el sucesor de Alberto Fernández, Jorge Macri se mantendrá prescindente ante la opinión pública con miras a la compulsa crucial de la segunda vuelta y no se correrá de la línea que fijaron los gobernadores de Juntos por el Cambio después de la debacle electoral.
En rigor, la táctica de Jorge Macri dista de ser neutral. Es que, al igual que Diego Santilli, quien tampoco se expresará para no contaminar a Milei con el tufillo de la política tradicional, el exintendente de Vicente López optó por colaborar con la fiscalización de los libertarios tanto en la ciudad como en la provincia de Buenos Aires. Frente a la presión del expresidente para que respaldara a Milei, después de que Massa le pidiera a Leandro Santoro que se bajara del balotaje porteño, Jorge Macri había diseñado un artilugio para dilatar su eventual posicionamiento de cara a la segunda vuelta. Dijo que les mandaría una carta a Milei y Massa para conocer su visión sobre distintas problemáticas de la Capital. Cumplió con el formalismo y no le respondieron. Pero era solo una manera de ganar tiempo. Es sabido que Jorge Macri nunca iba a apoyar a Massa. En principio, su primo Mauricio esperaba que se pronunciara a favor del libertario al filo de la tercera ronda electoral, pero luego comprendió que podría ser contraproducente.
Mientras se alista para asumir y arma con sigilo su gabinete –cuya configuración depende del resultado del domingo–, Jorge Macri considera que no es necesario que manifieste su respaldo a la candidatura de Milei. Por un lado, entiende que ya fijó públicamente su postura cuando expresó que él siempre estará en la vereda de enfrente del kirchnerismo, un guiño a las ambiciones del libertario, quien no tuvo una buena performance en la Capital. Para Jorge Macri, ese gesto es suficiente. Además, los asesores de Milei le hicieron saber a Macri que no pretendía sumar adhesiones de políticos a su postulación. Fue un reclamo del principal estratega de Milei, Santiago Caputo, el encargado de preservar la identidad del economista.
Los motivos de Jorge Macri para no mover sus fichas también responden a sus intereses políticos en la ciudad. El futuro alcalde sabe que asumirá en un contexto inédito para Pro en la Legislatura, donde Larreta cedió espacios a los radicales o referentes de la CC o Confianza Pública con tal de ampliar la base de sustentación mientras edificaba su sueño presidencial. Por esa razón, Jorge Macri requiere hacer equilibrio para no dinamitar los puentes con los socios de Pro. Un apoyo explícito a Milei antes del balotaje precipitaría una ruptura con los radicales que responden a Martín Lousteau. A su vez, el primo del exjefe del Estado pretende conservar los lazos con los representantes de Milei en el recinto: Eugenio Casielles y Ramiro Marra

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

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