domingo, 5 de mayo de 2024

CRÍTICA DE TEATRO...."LA SEÑORA QUE ME PARIÓ"



Viaje íntimo entre madre e hijo
Federico IrazábalEl escritor Hernán Casciari
LA SEÑORA QUE ME PARIÓ
Autor: Hernán Casciari. Dirección: Hernán Casciari. intérpretes: Hernán Casciari, Chichita Carabajal y Juan Carabajal. sala: Paseo La Plaza (Avenida Corrientes 1660). funciones: miércoles y jueves, 20 hs. Duración: 90 minutos

Lo primero que habría que decir es que quien conoce bien a Hernán Casciari sabe de antemano con qué se encontrará en este proyecto escénico que se exhibe como un proyecto teatral o una conferencia performativizada. Un escritor y emprendedor que ha hecho de la literatura un fenómeno que excede a la lectura contemplativa y solitaria para volverse uno colectivo, en el que lector y autor se encuentran para un extraño caso de lectura de la narrativa, pero con fuertes tintes teatrales que buscan “representar” parte de esa ficción.
El juego queda explicitado desde los primeros minutos: una escenografía ante un gran telón teatral. En ella, una mesa, una jarra con agua y un cartel que anuncia el nombre y el oficio del conferencista. Pero luego de esa primera impresión aparecerá el gran cambio que el paso de la escena independiente a la mainstream, como el mismo Casciari lo nombra, permitió. Hay aquí ahora cierto lujo representacional: recrear el living de su casa familiar en un absoluto protagónico Mercedes, ya que todos los cuentos lo involucran como espacio, como paisaje y como entregador de personajes típicos de un pueblo bonaerense. Por supuesto que el juego entre la ficción y la realidad será indescifrable, nunca sabremos cuánto de todo lo que allí se cuenta es verdad y cuánto no, y honestamente poco importa. Porque aquí de lo que se trata es de un modo de narrar y fundamentalmente de comprender el humor, y de permitirse la risa ante ciertos acontecimientos históricos muy dolorosos de la Argentina (la infancia de Casciari transcurre entre el contexto dictatorial y la presidencia de Alfonsín).
El gran salto poético de este proyecto está determinado por la presencia de la madre del escritor, la mítica Chichita. No es la primera vez que un artista utiliza a sus propios familiares, o a no actores, para llevar adelante la propuesta artística (lo ha hecho recientemente José María Muscari con toda su familia, o mucho tiempo atrás Vivi Tellas con su mamá y su tía), pero en este caso el plus está determinado porque Chichita, la madre, es ya un personaje de la escena teatral argentina, por el “uso” que su hijo ha hecho de ella en su propia narrativa y en la literatura dramática. Al final se recrea -gran momento de cierre- la historia de escritura de Más respeto que soy tu madre, uno de los últimos trabajos del gran Antonio Gasalla en el escenario, cuya autoría es del propio Casciari.
A lo largo de hora y media de relato, lectura, representación dramatizada, el público encontrará la infancia de un niño en un pueblo del interior, los juegos con sus compañeros, las pequeñas maldades que bajo el formato de broma fueron moldeando una identidad, los sueños aspiracionales de mudanza a la gran ciudad, el consumo de drogas, en el medio de un contexto social y político complejo: con la dictadura primero y la presidencia de Alfonsín luego, a lo que se agrega el desempleo y la crisis económica de la familia, más la hiperinflación como contexto general. El hijo -Casciari- va construyendo una mirada sobre la familia y su propia historia ante la mirada pícara de una madre que sabe que tiene un punto de vista diferente, pero que siempre ha visto en ese hijo a un genio.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/INDECQUETRABAJA

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