viernes, 25 de agosto de 2023

¡¡¡ OJO MEDIA SANCIÓN !!! LA KK MANEJA EL SENADO....


Aprueban alquileres por 2 años y ajustes cada 4 meses
Diputados votó un cambio en la ley y ahora pasó al Senado
Laura Serra
La Cámara de Diputados dio media sanción ayer a la reforma de la ley de alquileres en dos aspectos centrales que reclamaban dueños e inquilinos. Con 125 votos afirmativos, 112 en contra y 3 abstenciones, el proyecto reduce de 3 a 2 años el plazo de los nuevos contratos y a 4 meses el plazo para aumentar los valores, actualmente fijado en un año. El kirchnerismo y los diputados de Milei se unieron en contra de la reforma.
El debate sobre la ley de alquileres provocó lo impensado en la Cámara de Diputados: a la hora de votar, los diputados del kirchnerismo, los libertarios que responden a Javier Milei y la izquierda estrecharon filas para resistir la reforma de la normativa que alentaban Juntos por el Cambio (JxC) y el resto de la oposición.
La pulseada la ganaron JxC y aquellos bloques que, desde un principio, se plantaron a favor de modificar la ley sancionada en 2020. La votación arrojó 125 votos positivos, 112 negativos y tres abstenciones. El oficialismo, empero, salvó la ropa al bloquear la posibilidad de que se derogara la norma, que era la intención original de JxC y de los libertarios.
La alternativa de la derogación se sepultó no bien comenzó el debate; sus impulsores no alcanzaron reunir los dos tercios de los votos que se requerían, pues el proyecto no contaba con dictamen de comisión. El bloque de Unión por la Patria (UP) se encargó de bloquear esa posibilidad. Ante esta situación, los diputados de JxC activaron el plan B: modificar la ley, estrategia para la que contaban con el apoyo el interbloque Federal y otras fuerzas menores.
Esta comunión de fuerzas se cristalizó en la votación final: JxC, el interbloque Provincias Unidas, un sector del interbloque Federal –Graciela Camaño, Florencio Randazzo, Carlos Gutiérrez e Ignacio García Aresca–, y los diputados Felipe Álvarez y Claudio Vidal (SER) se pronunciaron por reformar la ley. Por el contrario, el oficialismo votó en contra junto a los libertarios, los cuatro diputados de izquierda y dos legisladores del interbloque Federal, Alejandro Topo Rodríguez y Natalia de la Sota, estos últimos partidarios de que la actualización de los contratos sea semestral con un índice determinado.
Los cambios que se incorporaron a la norma apuntan a dos puntos centrales: retrotraer la vigencia de los contratos a dos años (actualmente es de tres) y acortar a cuatro meses el plazo para la actualización de los valores de los alquileres, que hoy es de un año. Para esa actualización podrían utilizarse el índice de precios al consumidor (IPC), el índice de salarios, el índice de precios mayoristas o una combinación de estos según las partes acuerden.
El proyecto –que fue girado al Senado– incluye además una serie de beneficios fiscales. Entre ellos, una reforma del régimen de monotributo para que quienes tengan tres unidades de explotación, “en el caso de la actividad de locación de inmuebles, mediante contratos debidamente registrados” se considere como “una sola unidad de explotación independientemente de la cantidad de propiedades afectadas a la misma”.
También exime de Bienes Personales a los inmuebles destinados a alquiler y contempla una modificación al impuesto a los débitos y créditos bancarios –más conocido como impuesto al cheque– para que estén exentas aquellas cajas de ahorro o cuentas corrientes “utilizadas en forma exclusiva para las operaciones inherentes a la actividad de locación de inmuebles con destino casa-habitación, cuyos contratos se encuentren debidamente registrados”.
Debate caliente
La sesión, inusualmente corta para los usos y costumbres de la Cámara baja –duró poco más de tres horas–, arrancó con suspenso. Los opositores no tenían certeza de alcanzar el quorum luego de que el oficialismo confirmó que no bajaría el recinto. Finalmente logró abrir el debate con 129 diputados sentados en sus bancas, incluidos los libertarios.
De inmediato, los oficialistas bajaron al recinto. Su objetivo era impedir la posibilidad de que JxC y las huestes de Milei avanzaran en la derogación de la ley. Lograron el objetivo. Acto seguido defendieron su dictamen de mayoría que, a grandes rasgos, replica la ley actual. Al igual que la iniciativa opositora, se le incorporó un capítulo de incentivos fiscales para promover el stock de inmuebles para alquiler.
En vano el oficialismo intentó incorporar al debate un segundo proyecto, elaborado por la diputada kirchnerista Paula Penacca, destinado a regular la actividad de los alquileres temporarios. La oposición se lo impidió.
El jefe del bloque oficialista, Germán Martínez, reprochó la actitud de sus pares opositores. “Nosotros creemos que tenemos un dictamen virtuoso que permite, por medio de un régimen de incentivos fiscales, aumentar el stock de viviendas en alquiler. Si a eso hubiésemos incorporado el proyecto para regular los alquileres temporarios tendríamos otro incentivo para volcar más inmuebles al alquiler tradicional. Todos sabemos que en muchos casos esos alquileres se realizan por fuera del mercado legal, en moneda dólar, y en algunas ciudades, como en la Capital, en dólar cash”, indicó.
“En síntesis, hay que tener en claro cuál es el sujeto social que buscamos defender. Es cierto que este es un problema que afecta a propietarios e inquilinos, pero no de igual manera. Y nosotros tenemos la obligación de resguardar al más débil en una relación que no es simétrica”, enfatizó, al tiempo que advirtió que, de rechazarse su dictamen, “muchos de los aspectos positivos que son positivos para los inquilinos y la economía argentina se van a dejar de lado”.
A su turno, la diputada Camaño –una de las redactoras de la reforma– enfatizó que, en medio del actual contexto inflacionario –que distorsiona toda negociación de precios–, el único propósito que se persigue es “intentar mejorar la oferta” de inmuebles para alquiler. En el mismo sentido se pronunció el rionegrino Agustín Domingo.
La radical Karina Banfi, promotora de la derogación de la ley, admitió que no se contaban con los votos suficientes pero que era imperioso quitarles a los inquilinos y propietarios el “corset” que les impone la ley con la actualización anual de los contratos. “La gente nos dice que así no puede alquilar, porque está muy alto el precio de los alquileres”, enfatizó.
El diputado de Pro Pablo Tonelli enfatizó que el dictamen de reforma “busca resolver los tres principales problemas de la ley: el plazo mínimo de las locaciones, que se reduce de tres a dos años; permitir que los ajustes sean más frecuentes que un año, porque con la inflación mantener un alquiler fijo durante un año es una utopía, y además darles a las partes la posibilidad de que elijan qué índice quieren utilizar”.
Desde La Libertad Avanza, Carolina Píparo insistió en la derogación. “No vamos a apoyar ningún maquillaje porque la ciudadanía pide la derogación”, sostuvo la libertaria. Acto seguido, acusó a sus pares de Juntos por el Cambio de “montar un show” para reformar la iniciativa. “Si esta ley no funcionó es porque el Estado se metió donde nadie lo llamó”, fustigó, antes de votar igual que el oficialismo.

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Alquileres: el culebrón en el Congreso y qué puede pasar esta semana en un mercado sin propiedades en oferta y aumentos desenfrenados
La oposición busca la forma de lograr los 129 diputados que necesita para que la norma sea tratada en el recinto y el mercado inmobiliario admite que la ley vigente fue una “bomba nuclear” que no favoreció a nadie
Carla Quiroga
Los alquileres atraviesan la peor crisis en su historia
Los alquileres atraviesan la peor crisis de su historia. Hay menos de 900 departamentos en oferta en la ciudad de Buenos Aires y la demanda convalida los precios que imponen los dueños. De hecho, en solo una semana, los pocos que tenían departamentos en oferta aumentaron más de 25% los precios.
Otros directamente migraron a dólares -aceptan pagos en pesos pero al valor blue-. También eligen “a dedo” con quien cerrar contrato. “Muchos no quieren familias numerosas o con adolescentes, ni inquilinos con mascotas”, reconoce un bróker inmobiliario y amplia: “exigen ingresos en blanco que en algunos casos hasta se exige que tripliquen el valor mensual del alquiler”, detallan los brokers y reconocen que en los últimos días hubo un aluvión de migración del contrato tradicional al formato Airbnb. “Hoy hay casi 15.000 propiedades destinadas a alquileres temporales”, grafica el bróker inmobiliario Armando Pepe.
“La ley sancionada en 2020, la falta de oferta y la inflación generaron una bomba nuclear en este mercado en el que la demanda convalida cualquier precio”, es directo, Germán Gómez Picasso, director de Reporte Inmobiliario. Sus relevamientos de los últimos 10 días indican que la suba interanual en los monoambientes fue de 289 por ciento y en los de dos ambientes, 250 por ciento. “Son aumentos que se dieron por la escasez de oferta”, afirma.
En este contexto, se avecina una semana clave. En el sector inmobiliario se ilusionan con la posibilidad de que el próximo miércoles, Diputados avance con la media sanción a la reforma de la ley de alquileres para que tenga vía libre y sea tratada en Senadores. La apuesta es introducir algunas modificaciones a la norma existente. Todo indica que las negociaciones se terminaran de cerrar entre martes y el mismo miércoles.
Cómo se negocia en el Congreso
La oposición trabaja en cambios y confía en que reunirá a los 129 diputados que necesita para que arranque la sesión que está convocada formalmente para las 12 del próximo miércoles. Juntos por el cambio solo no llega al número. Para lograrlo negocia con los bloques federales (Unidad Federal y del Interbloque Federal).
“La semana pasada tuvieron dos zoom para revisar modificaciones al dictamen de minoría, que es el de la oposición como para llegar a un acuerdo y lograr el número para que se inicie la sesión”, relata Lorena Zapata, directora periodística de la Agencia de noticias legislativas Esfera Pública.
En principio la idea no es derogar la actual norma sino modificar el dictamen de minoría. Zapata aclara que este dictamen recién podría tratarse cuando sea rechazado el de mayoría, que es el del oficialismo. Es decir, los pasos son: lograr el quorum para abrir la sesión, rechazar el dictamen de mayoría y recién en esa instancia podría tratarse el de minoría — el de Juntos por el cambio- y en el mismo debate se propondrían las modificaciones. “Este es el proceso legislativo que debe tener el tema y es complejo lograrlo a tan pocos días del test de las PASO”, reconoce Zapata y agrega que si está el acuerdo político y se logra el quorum (los 129 legisladores en el recinto) “es un montón”.
Respecto a la postura de Milei en el tema, el partido tiene tres lugares en Diputados y desde el resultado de las elecciones, no aparecieron por el Congreso. “En los dos años no participaron de las negociaciones ni de las reuniones de comisión sobre este tema”, aclara Zapata.
La Oposición pelea por sumar el número de legisladores para que la ley de alquileres sea tratada el próximo miércoles
La estrategia de Juntos por el Cambio es lograr el número. De hecho, se plantearon la posibilidad de contactarlos pero por ahora no lo hicieron. Zapata afirma que la oposición espera poder contarlos entre los 129 del quorum dado que la Libertad Avanza firmó con Juntos por el Cambio y los bloques federales el pedido de sesión para rediscutir la Ley.
Al interior del Frente para Todos no hay una posición uniforme. Hay una gran parte de los legisladores del partido que creen que hay que modificar la actual ley pero aún no hay consenso. “La estrategia es que si la oposición logra quorum, bajan al recinto pero no darán el número para que se inicie el debate. Es responsabilidad de la oposición conseguir el quorum”, aclara Zapata.
El dictamen de mayoría que es el del oficialismo prácticamente no introduce cambios a la polémica ley sancionada en 2020: plantea mantener los contratos de tres años, una actualización en base a IPC y RIPTE, flexibilizar la presentación de garantías y beneficios fiscales como la exención de bienes personales. También establece que los propietarios que sean monotributistas no tengan la obligación de pasar al régimen impositivo general si tienen alguna propiedad en alquiler.
Mientras que Juntos por el Cambio propone volver a contratos de dos años el plazo, un ajuste basado el Índice de Precios al Consumidor (IPC), el Índice de Precios Mayoristas (IPM) y/o el Índice de Salarios (IS) elaborados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) o una combinación de esos índices; y actualizaciones negociadas libremente entre las partes- que podrían arrancar a los tres meses-. Este punto fuertemente resistido por las Asociaciones de Inquilinos que insisten en que el ajuste anual que plantea la ley actual genera cierta previsibilidad al inquilino.
Un mercado distorsionado
El tratamiento legislativo se daría en un mercado totalmente distorsionado sin precios de referencia, valores en dólares, contratos cerrados por fuera de la ley y propietarios que, ante tanto descontrol, negocian pagos extras para cubrirse de la inflación. “Es un caos. Se alquilan las propiedades a amigos o familiares por fuera de la ley y si no tienen esa opción migran al alquiler temporario”, reconoce Gómez Picasso. Además, los alquileres que se vencen no se renuevan. “Ahora se prorrogan y por solo tres meses, hasta antes de las elecciones ese plazo era entre seis meses y un año”, afirma Enrique Abatti, abogado especializado en el sector y presidente de la Asociación de Propietarios.
Alejandro Bennazar, presidente de la Cámara Inmobiliaria de la Argentina (CIA) confía en que la ley será tratada esta semana en el Congreso. “Se tiene que poner en agenda el tema”, insiste. La propuesta de la CIA es una actualización cada cuatro meses con el índice que establece el Banco Central que toma como referencia los salarios y la inflación y que los plazos de los contratos sea de 24 meses como establecía la norma anterior a la sancionada en 2020. Igual son realistas y saben que queda un largo recorrido: si avanza en Diputados faltaría la aprobación del Senado, un proceso que se dilataría hasta el 2024, en una Argentina con otro gobierno.
Desde el Colegio Profesional Inmobiliario de la Ciudad de Buenos Aires (CPI) planean reunirse con los legisladores hoy lunes feriado. Desde la Fundación Pensar, Iván Kerr, ex secretario de Vivienda de la Nación durante el gobierno de Mauricio Macri es más escéptico y cree que la ley no se debatirá hasta después de la elecciones. Desde las Cámaras del sector esperan que el tema sea tratado antes. Les preocupa la postura de Javier Milei sobre el tema.
Milei no avala la regulación del mercado de alquileres
La intuición del mercado inmobiliario es que el candidato no tiene el foco en este tema. “Su visión es que todo es privado entonces por qué un presidente debería involucrarse en un acuerdo entre un propietario y un inquilino”, aseguran los brokers inmobiliarios, convencidos de que la postura del candidato es que no debería haber ley y que de alguna manera eliminaría el rol del Estado como ordenador.
Sin embargo, trascendió que La Libertad Avanza trabaja en una nueva norma en la que las partes acuerden las condiciones de tiempo, actualización y moneda. De hecho en marzo del 2022, el candidato Javier Milei expresó en su cuenta de Twitter que el país no necesitaba una nueva ley de alquileres y que había que eliminarla. “No hay que interferir en contratos privados sino se seguirá perjudicando a los más vulnerables con menos propiedades, de menor calidad y a precios más caros”, decía su posteo.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

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