Distensión en los mercados: el blue cayó $100
En medio del debate político, subieron las acciones y los bonos
Melisa Reinhold
El tipo de cambio oficial seguirá fijo hasta noviembre
Los dólares libres siguieron operando a la baja. Se trata de la paulatina reacción a los resultados que dejaron las elecciones del domingo, luego de que el viernes pasado todas las cotizaciones alcanzaran máximos históricos. Luego del triunfo del ministro de Economía y candidato de Unión por la Patria, Sergio Massa, los analistas señalan que seguirán los controles e intervenciones para intentar calmar la plaza cambiaria de cara al balotaje de noviembre.
El dólar blue se negoció ayer a $1000 entre las cuevas y arbolitos que operan en la calle Florida. Se trató de una baja diaria de $100 (-9%), aunque continuó siendo uno de los valores más altos en términos reales.
Para tomar como referencia, hasta el momento la cotización real máxima para este siglo habían sido los $195 de octubre de 2020, una cotización que ajustada por inflación serían unos $1071 actuales, según las estimaciones de la entidad financiera Portfolio Personal Inversiones.
“Tras el overshooting [sobrerreacción] y los niveles de ‘dólar de pánico’, se observa una transitoria calma en los dólares financieros. Incluso vendrían requiriendo menores intervenciones. Una tónica que podría extenderse a corto plazo, más allá de que a medida que se acerque el balotaje –y sujeto a la marcha de las señales políticas– se debería ir intensificando la búsqueda de cobertura”, consideró Gustavo Ber, del Estudio Ber.
Tras presentar fuertes caídas en las primeras negociaciones del día, el dólar contado con liquidación (CCL) “libre” revirtió la tendencia y cerró estable en los $888,91. Aún así, en los primeros tres días de la semana se desplomó $220 (-24,8%), en parte ayudado por la expectativa de mayor oferta de divisas que generó la extensión del Programa de Incremento Exportador (PIE) hasta el próximo 17 de noviembre.
Para Fernando Marull, economista de FMyA, hay tres razones que explican la fuerte baja que registra el contado con liquidación, cotización que el viernes había cerrado en $1110.
En primer lugar, una menor demanda de cobertura poselecciones. Segundo, la mayor oferta de dólares exportadores, ya que podrán canalizar el 30% de las liquidaciones al CCL. Tercero, los límites regulatorios a la demanda, como brokers que operaban para extranjeros. “Estos últimos dos factores explican el ‘desacople’ con el dólar blue”, agregó.
En cambio, el dólar MEP mediante la compraventa de bonos AL30 se negoció a $890,40. Fueron $22 más que el cierre anterior (+2,6%), a pesar de las intervenciones que realiza diariamente el Banco Central (BCRA) para intentar contener la cotización. Son valores similares a los del viernes pasado.
El tipo de cambio oficial mayorista se mantuvo en $350, mismo valor que registra desde el lunes post-PASO. Desde el Ministerio de Economía confirmaron que la cotización permanecerá fija hasta mediados de noviembre, y que en ese momento se retomará el crawling peg. En ese escenario, la brecha frente al blue continuó en niveles del 185%.
Rebote accionario
Pese a haber iniciado la rueda con tendencia bajista, pasado el mediodía el S&P Merval rebotó y se ubicó en las 686.238 unidades, un avance del 4,9% frente al cierre anterior. En el panel principal se destacaron Telecom (+17,2%), Ternium (+11,4%) y el BBVA (+8,8%).
Lo mismo se replicó entre las acciones argentinas que cotizan en la Bolsa de Nueva York (ADR). Los papeles del Banco Supervielle subieron 6,8%, seguidos por el Grupo Financiero Galicia (+6,8%), el BBVA (+6,8%) y Central Puerto (+5,6%).
“En un día negativo para los activos de riesgo internacionales, los ADR de bancos argentinos se dispararon hasta 8% en el exterior. Sin drivers externos para considerar, probablemente las razones sean idiosincráticas. Las novedades políticas podrían haber contribuido a esta reacción, en tanto implicarían una menor probabilidad de ocurrencia de la dolarización”, dijo Nery Persichini, economista de GMA Capital.
La excandidata presidencial por Juntos por el Cambio Patricia Bullrich convocó ayer a una conferencia de prensa para mostrarle su apoyo al libertario Javier Milei. Como contrarreacción, desde la Unión Cívica Radical declararon mantener su neutralidad y calificaron de “muy grave” y “vergüenza ajena” el mensaje que dio su compañera de coalición (ver aparte).
“No queda 100% claro si impactó más el apoyo a título personal de Bullrich y Petri a Milei o las tensiones dentro de Juntos por el Cambio en favor de las chances del oficialismo. Pero al ver que también hubo una reacción intradiaria favorable en precios de los bonos Globales en dólares, quizás ahora el mercado esté empezando a barajar mejores chances para la oposición sin un plan monetario extremo”, completó Persichini.
En ese sentido, los bonos del último canje de deuda operaron al alza. Los Bonares registraron subas del 4,48% (AL41D) y los Globales, del 4,06% (GD41D). El riesgo país cerró el día en los 2468 puntos básicos, un retroceso diario de 28 unidades (-1,12%).
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El atraso cambiario es cada vez más mayor
El tipo de cambio real multilateral alcanzó el menor nivel del gobierno de Alberto Fernández
Los dólares libres siguieron operando a la baja. Se trata de la paulatina reacción a los resultados que dejaron las elecciones del domingo, luego de que el viernes pasado todas las cotizaciones alcanzaran máximos históricos. Luego del triunfo del ministro de Economía y candidato de Unión por la Patria, Sergio Massa, los analistas señalan que seguirán los controles e intervenciones para intentar calmar la plaza cambiaria de cara al balotaje de noviembre.
El dólar blue se negoció ayer a $1000 entre las cuevas y arbolitos que operan en la calle Florida. Se trató de una baja diaria de $100 (-9%), aunque continuó siendo uno de los valores más altos en términos reales.
Para tomar como referencia, hasta el momento la cotización real máxima para este siglo habían sido los $195 de octubre de 2020, una cotización que ajustada por inflación serían unos $1071 actuales, según las estimaciones de la entidad financiera Portfolio Personal Inversiones.
“Tras el overshooting [sobrerreacción] y los niveles de ‘dólar de pánico’, se observa una transitoria calma en los dólares financieros. Incluso vendrían requiriendo menores intervenciones. Una tónica que podría extenderse a corto plazo, más allá de que a medida que se acerque el balotaje –y sujeto a la marcha de las señales políticas– se debería ir intensificando la búsqueda de cobertura”, consideró Gustavo Ber, del Estudio Ber.
Tras presentar fuertes caídas en las primeras negociaciones del día, el dólar contado con liquidación (CCL) “libre” revirtió la tendencia y cerró estable en los $888,91. Aún así, en los primeros tres días de la semana se desplomó $220 (-24,8%), en parte ayudado por la expectativa de mayor oferta de divisas que generó la extensión del Programa de Incremento Exportador (PIE) hasta el próximo 17 de noviembre.
Para Fernando Marull, economista de FMyA, hay tres razones que explican la fuerte baja que registra el contado con liquidación, cotización que el viernes había cerrado en $1110.
En primer lugar, una menor demanda de cobertura poselecciones. Segundo, la mayor oferta de dólares exportadores, ya que podrán canalizar el 30% de las liquidaciones al CCL. Tercero, los límites regulatorios a la demanda, como brokers que operaban para extranjeros. “Estos últimos dos factores explican el ‘desacople’ con el dólar blue”, agregó.
En cambio, el dólar MEP mediante la compraventa de bonos AL30 se negoció a $890,40. Fueron $22 más que el cierre anterior (+2,6%), a pesar de las intervenciones que realiza diariamente el Banco Central (BCRA) para intentar contener la cotización. Son valores similares a los del viernes pasado.
El tipo de cambio oficial mayorista se mantuvo en $350, mismo valor que registra desde el lunes post-PASO. Desde el Ministerio de Economía confirmaron que la cotización permanecerá fija hasta mediados de noviembre, y que en ese momento se retomará el crawling peg. En ese escenario, la brecha frente al blue continuó en niveles del 185%.
Rebote accionario
Pese a haber iniciado la rueda con tendencia bajista, pasado el mediodía el S&P Merval rebotó y se ubicó en las 686.238 unidades, un avance del 4,9% frente al cierre anterior. En el panel principal se destacaron Telecom (+17,2%), Ternium (+11,4%) y el BBVA (+8,8%).
Lo mismo se replicó entre las acciones argentinas que cotizan en la Bolsa de Nueva York (ADR). Los papeles del Banco Supervielle subieron 6,8%, seguidos por el Grupo Financiero Galicia (+6,8%), el BBVA (+6,8%) y Central Puerto (+5,6%).
“En un día negativo para los activos de riesgo internacionales, los ADR de bancos argentinos se dispararon hasta 8% en el exterior. Sin drivers externos para considerar, probablemente las razones sean idiosincráticas. Las novedades políticas podrían haber contribuido a esta reacción, en tanto implicarían una menor probabilidad de ocurrencia de la dolarización”, dijo Nery Persichini, economista de GMA Capital.
La excandidata presidencial por Juntos por el Cambio Patricia Bullrich convocó ayer a una conferencia de prensa para mostrarle su apoyo al libertario Javier Milei. Como contrarreacción, desde la Unión Cívica Radical declararon mantener su neutralidad y calificaron de “muy grave” y “vergüenza ajena” el mensaje que dio su compañera de coalición (ver aparte).
“No queda 100% claro si impactó más el apoyo a título personal de Bullrich y Petri a Milei o las tensiones dentro de Juntos por el Cambio en favor de las chances del oficialismo. Pero al ver que también hubo una reacción intradiaria favorable en precios de los bonos Globales en dólares, quizás ahora el mercado esté empezando a barajar mejores chances para la oposición sin un plan monetario extremo”, completó Persichini.
En ese sentido, los bonos del último canje de deuda operaron al alza. Los Bonares registraron subas del 4,48% (AL41D) y los Globales, del 4,06% (GD41D). El riesgo país cerró el día en los 2468 puntos básicos, un retroceso diario de 28 unidades (-1,12%).
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El atraso cambiario es cada vez más mayor
El tipo de cambio real multilateral alcanzó el menor nivel del gobierno de Alberto Fernández
Javier Blanco
El tipo de cambio real multilateral alcanzó oficialmente en las últimas horas el menor nivel en lo que va de la administración de Alberto Fernández. Fue al quedar el índice que elabora el propio Banco Central (BCRA) al borde de volver a perforar los 87 puntos ante el congelamiento “formal” (en los hechos el Gobierno siguió depreciándolo al habilitar cada vez más dólares diferenciales para exportadores) dispuesto, en esa sensible variable, tras la devaluación del 22% que sufrió el peso en la jornada hábil posterior a las últimas elecciones primarias (PASO). Así, el atraso cambiario ya es oficialmente el mayor en casi seis años.
Hay que remontarse hasta mediados de diciembre de 2017 (apogeo aún de la gestión Macri) o ir hasta el cierre de la segunda administración de Cristina Kirchner para dar con algunos niveles aún menores (tocó 84,8 en el primer caso –tras venir de un “piso” de 83 puntos siete meses antes– y de apenas 73,5 puntos en el segundo caso citado.
Las referencias sirven para dejar en claro la extraña predilección por esta artificiosa manera de inflar algunas estadísticas locales que, recurrentemente, tuvieron las últimas administraciones, más allá de presentarse como “distintas”. El resultado de ello es una situación de estrés en las reservas del BCRA que se repite cada vez con menor periodicidad y que, en el caso actual, las dejó en un nivel histórico por lo negativo.
El regreso del atraso cambiario (en el que recayó la administración Fernández desde fin de abril de 2022 tras haberlo evitado meses antes solo por la debilidad que mostraba a nivel global el dólar estadounidense) era descontado por el mercado. Los analistas, apenas el Gobierno anunció que mantendría congelado el dólar oficial tras devaluar sin esbozar siquiera un plan para tratar de evitar su traslado a precios (algo que hizo luego y mal, como quedó a la vista con una aceleración al 12,5% promedio en el último bimestre de la inflación), advirtieron que se consumió en menos de dos meses toda la competitividad cambiaria irreal ganada por esa vía, como fuera oportunamente advertido por .
“Luego de las PASO del 13 de agosto, el BCRA convalidó un aumento del tipo de cambio del 22% buscando, entre otros objetivos, apuntalar el tipo de cambio real para hacer más competitivas las exportaciones argentinas. A raíz de esto, el tipo de cambio promedio de agosto fue un 20,9% superior al de julio”, recordó al respecto en un informe la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
Con ese impulso, el Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral (Itcrm) alcanzó un valor de 116,1 aquel día, muy cerca del promedio histórico desde que se cuenta con datos. Pero, a partir de entonces, “la aceleración de la inflación fue erosionando rápidamente esta ganancia inmediata de competitividad cambiaria”, describió el citado informe.
Según los últimos datos por ese factor, y un dollar index que se mantuvo muy firme (supera hoy los 106 puntos), la Argentina resignó nada más y nada menos que 29 puntos de competitividad cambiaria en apenas 71 jornadas hábiles, lo que debe constituir todo un récord solo comparable a lo sucedido en tiempos de la convertibilidad cuando golpeaban crisis externas (“efecto tequila” o “arroz”, como se los llamó entonces)
La apreciación cambiaria récord sorprendió incluso por su dinámica a los analistas que habían previsto que se llegaría a las elecciones del último domingo con un nivel semejante al previo a las PASO, aunque eso terminó sucediendo a fin de septiembre. De hecho, el atraso cambiario hoy es 9 puntos mayor al vigente antes de las primarias.
“Estaba cantado: a los niveles de nominalidad que ya traía la economía, hacer la devaluación como se hizo tras las PASO era sumar problemas, no traer soluciones”, había explicado oportunamente a el analista Salvador Vitelli, de Romano Group.
El tipo de cambio real multilateral alcanzó oficialmente en las últimas horas el menor nivel en lo que va de la administración de Alberto Fernández. Fue al quedar el índice que elabora el propio Banco Central (BCRA) al borde de volver a perforar los 87 puntos ante el congelamiento “formal” (en los hechos el Gobierno siguió depreciándolo al habilitar cada vez más dólares diferenciales para exportadores) dispuesto, en esa sensible variable, tras la devaluación del 22% que sufrió el peso en la jornada hábil posterior a las últimas elecciones primarias (PASO). Así, el atraso cambiario ya es oficialmente el mayor en casi seis años.
Hay que remontarse hasta mediados de diciembre de 2017 (apogeo aún de la gestión Macri) o ir hasta el cierre de la segunda administración de Cristina Kirchner para dar con algunos niveles aún menores (tocó 84,8 en el primer caso –tras venir de un “piso” de 83 puntos siete meses antes– y de apenas 73,5 puntos en el segundo caso citado.
Las referencias sirven para dejar en claro la extraña predilección por esta artificiosa manera de inflar algunas estadísticas locales que, recurrentemente, tuvieron las últimas administraciones, más allá de presentarse como “distintas”. El resultado de ello es una situación de estrés en las reservas del BCRA que se repite cada vez con menor periodicidad y que, en el caso actual, las dejó en un nivel histórico por lo negativo.
El regreso del atraso cambiario (en el que recayó la administración Fernández desde fin de abril de 2022 tras haberlo evitado meses antes solo por la debilidad que mostraba a nivel global el dólar estadounidense) era descontado por el mercado. Los analistas, apenas el Gobierno anunció que mantendría congelado el dólar oficial tras devaluar sin esbozar siquiera un plan para tratar de evitar su traslado a precios (algo que hizo luego y mal, como quedó a la vista con una aceleración al 12,5% promedio en el último bimestre de la inflación), advirtieron que se consumió en menos de dos meses toda la competitividad cambiaria irreal ganada por esa vía, como fuera oportunamente advertido por .
“Luego de las PASO del 13 de agosto, el BCRA convalidó un aumento del tipo de cambio del 22% buscando, entre otros objetivos, apuntalar el tipo de cambio real para hacer más competitivas las exportaciones argentinas. A raíz de esto, el tipo de cambio promedio de agosto fue un 20,9% superior al de julio”, recordó al respecto en un informe la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
Con ese impulso, el Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral (Itcrm) alcanzó un valor de 116,1 aquel día, muy cerca del promedio histórico desde que se cuenta con datos. Pero, a partir de entonces, “la aceleración de la inflación fue erosionando rápidamente esta ganancia inmediata de competitividad cambiaria”, describió el citado informe.
Según los últimos datos por ese factor, y un dollar index que se mantuvo muy firme (supera hoy los 106 puntos), la Argentina resignó nada más y nada menos que 29 puntos de competitividad cambiaria en apenas 71 jornadas hábiles, lo que debe constituir todo un récord solo comparable a lo sucedido en tiempos de la convertibilidad cuando golpeaban crisis externas (“efecto tequila” o “arroz”, como se los llamó entonces)
La apreciación cambiaria récord sorprendió incluso por su dinámica a los analistas que habían previsto que se llegaría a las elecciones del último domingo con un nivel semejante al previo a las PASO, aunque eso terminó sucediendo a fin de septiembre. De hecho, el atraso cambiario hoy es 9 puntos mayor al vigente antes de las primarias.
“Estaba cantado: a los niveles de nominalidad que ya traía la economía, hacer la devaluación como se hizo tras las PASO era sumar problemas, no traer soluciones”, había explicado oportunamente a el analista Salvador Vitelli, de Romano Group.
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
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