El Central elevó las tasas al 133% anual, el mayor nivel en 21 años
Las subió 15 puntos y quedaron en un equivalente al 11% mensual, es decir, muy rezagadas respecto del ritmo inflacionario; los analistas creen que es una medida inconducente
Javier Blanco
Acosado por la carrera alcista que emprendieron en las últimas semanas los dólares libres y el sostenido desarme de plazos fijos en pesos que ayudó a potenciarla, el Banco Central (BCRA) finalmente resolvió ayer elevar en 1500 puntos básicos las tasas pasivas referenciales de la economía –del 118% al 133% nominal anual–, aunque más temprano había trascendido que las había elevado hasta el 145% anual, lo que habría sido una propuesta de algunos miembros del directorio más allegados al ministro y candidato Sergio Massa.
Esto supone rendimientos efectivos anuales, si se mantienen y renuevan las colocaciones por todo un año agregando mes a mes la renta obtenida por intereses, que trepan del 209,4% al 254,8% anual.
Las nuevas tasas regirán desde el martes, e impactan en lo que el BCRA deberá pagarles a los bancos por las letras de liquidez (Leliq) que emite. Esa dinámica, que implica que su deuda pasará a tener un costo promedio de $2,3 billones por mes, obliga a las entidades a trasladar a los ahorristas un rendimiento por sus depósitos a plazo.
Son tasas que mantenía inalteradas desde el lunes posterior a las elecciones primarias, pese a que la devaluación convalidada en esa misma fecha prácticamente duplicó el encarecimiento promedio del costo de vida (saltó del 6,3% de julio al 12,4% en agosto y luego al 12,7% en septiembre). De esta manera, las tasas quedaron otra vez rezagadas con respecto a la inflación, algo que ya había puesto a los depositantes en guardia.
Claro que esa vigilia se transformó en desarmes de las colocaciones a plazo fijo (cayeron 18% en términos reales en los últimos 30 días). Es que el dólar blue aceleró la escalada y hacer negocios con él pasó a rendir más del doble que esos depósitos (hasta 24% si se toma el pico superior a $1000 de días atrás).
El temor ahora pasó a ser que con una tasa de interés negativa y en medio de una corrida hacia el dólar se acelere la salida de depósitos. Es lo que explica la determinación del directorio de la entidad, que ahora dejará en vigencia una tasa nominal mensual del 11%, un número que igualmente se mantiene muy por debajo del nivel que la inflación alcanzó el mes pasado (12,7%).
Según el BCRA, el IPC del 12,7% reportado por el Indec estuvo impulsado “por el arrastre estadístico de la aceleración de precios que tuvo lugar en agosto, luego de la recalibración del tipo de cambio oficial”, dado que los indicadores de alta frecuencia que consulta “continúan reflejando una desaceleración del ritmo de incremento del nivel general de precios desde el pico de la tercera semana de agosto, y sugieren que la inflación mensual mostraría una desaceleración significativa en octubre”.
Con todo, las tasas actuales superan largamente los récords muy próximos al 86% alcanzados en septiembre de 2019 (en el final de la corrida cambiaria que signó la suerte del gobiernodeMacri)yhastadejanatrás los registrados entre marzo y abril del 2002,cuandosecomenzaronaemitir las Letras del Banco Central (Lebac), antecedente de las Leliq.
“En las primeras licitaciones, signadas por el clima de incertidumbre y la demanda por activos dolarizados consecuencia de la fuerte devaluación del peso, fueron por montos bajos con tasas que, en términos efectivos anuales, llegaron a superar el 200%, pero se estabilizaron luego en torno al 50%”, recordó en un trabajo publicado sobre el comportamiento de estos instrumentos de absorción monetaria el economista Jorge Carrera, actual vicepresidente segundo del BCRA.
Los economistas no creen que este nivel de tasas ayude a controlar la corrida. No, al menos hasta que, luego de los comicios del 22, surja algún panorama más definido. “En este contexto, la tasa no mueve el amperímetro. Hay un nivel de incertidumbre tan alto, que la tasa real que habría que poner sería gigantesca, pero podría hasta terminar siendo contraproducente. Más que subir la tasa, lo que se necesita es un horizonte, que haya alguna definición con respecto a qué es lo que pasará después del domingo 22 de octubre”, opinó Gabriel Caamaño, economista de Consultora Ledesma.
Fernando Baer, asociado de Quantum Finanzas, dijo: “Es inconducente la suba de tasas. En el medio de una corrida sobre los depósitos, es difícil revertirelprocesoconunasubadetasas y nada más. Será bueno para algunos, pero la dinámica de crecimiento de las Leliq más la tasa de interés genera más distorsiones”. Y agregó: “En el corto plazo, es marginal la suba en el costo en términos monetarios, pero es un costo mayor para el próximo gobierno cuando se decida a resolver el exceso de dinero”
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En septiembre, la inflación mensual superó a Venezuela
Con un índice de precios al consumidor del 12,7% el mes pasado, la Argentina tiene una de las mediciones más altas del mundo
Melisa Reinhold
Otra vez, la Argentina registró una inflación mensual de dos dígitos. A pesar de los intentos del Gobierno por contener la dinámica alcista mediante controles y congelamiento de precios, en septiembre el costo de vida se encareció un 12,7% frente al mes anterior y un 138,3% interanual. Cifras que pocos países del mundo comparten.
Tan solo con observar a América Latina, el mes pasado la Argentina tuvo la inflación más alta de toda la región. Incluso más que en Venezuela, que en el último año está intentando dar sus primeros pasos hacia la salida de la híper.
Allí, los precios registraron un aumento del 6% mensual en septiembre, según el Observatorio Venezolano de Finanzas (entidad independiente del Estado). Aunque se trató de una marcada desaceleración frente a agosto (13,6%), remarcaron que “persiste una elevada inflación”. Si se toma como referencia el dato oficial que comparte el Banco Central de ese país, fue de 8,7%.
“La tasa de inflación mensual de 6% está estrechamente relacionada con el aumento del precio del dólar de 5,5%, lo cual refuerza la estrecha vinculación entre los movimientos de la tasa de cambio y de los precios, ello en el contexto de una economía bimonetaria, en la cual el dólar actúa como referente para la formación de los precios”, explicaron desde el ente censor independiente, en un país donde se cuestionan las cifras oficiales. Eso sí: acumula una suba de 159,4% en el año y de 396% frente a septiembre de 2022.
Pero los niveles de inflación de la Argentina y Venezuela son casi una rareza a nivel global. Otro caso similar fuera de la región se registra en el Líbano, donde la suba de precios acumuló una escalada anual del 229,8% en agosto (el dato de septiembre se conocerá en los próximos días), aunque mensualmente avanzó un 0,9%.
Más llamativo fue Zimbabue, donde la inflación anual descendió del 77,2% de agosto a 18,36% en septiembre, luego de que el ente estadístico cambiase la metodología de análisis. Allí se empezó a contemplar también el uso generalizado del dólar, que ya representa el 80% de las transacciones.
De esta manera, el cuarto en la lista global pasaría a ser Turquía, con una inflación anual del 61,5% en septiembre y del 4,9% mensual.
Si bien en la Argentina se hace referencia a la inflación mensual, el resto de los países de la región suele seguir de cerca el dato anual. Esto sucede porque en casi ningún lugar el índice de precios al consumidor alcanza los dos (o hasta tres) dígitos, más allá de la Argentina y Venezuela. Solo se podría sumar a la lista a Colombia, pero en la medición interanual: fue del 10,99% frente a septiembre 2022. En el mes, avanzó un 0,54%.
El caso Brasil
Por caso, en el vecino Brasil, el costo de vida aumentó un 0,26% el mes pasado y del 5,19% en los últimos 12 meses. Cifra que podría subir en los próximos meses, ante la disparada de los precios de la energía y la depreciación del real brasileño frente al dólar.
Al cruzar la Cordillera de los Andes, la inflación en Chile fue de 0,7% mensual. La interanual fue de 3,3%, la más baja desde agosto de 2021. Mientras que, del otro lado del Río de la Plata, el Índice de Precios al Consumidor uruguayo registró un alza de 0,68% y de 3,87% anual.
Este último dato no se presentaba en el país hacía seis años.
Los ejemplos en la región continúan y, en todos los casos, empiezan con el número cero. En Perú, los precios subieron a un ritmo menor al previsto por los analistas, un 0,02% mensual. Fue del 5,04% frente al mismo mes de 2022. En tanto, en México la inflación fue del 0,44% mensual en septiembre y un 4,45% anualizada. Y en Paraguay, del 0,2% en el mes y 3,5% en el año.
Costa Rica se presenta como un caso aparte, ya que allí se registró una deflación del 1% frente al mes anterior y acumula un descenso del 2,24% en el último año. Similar que en Nicaragua, donde el índice fue negativo del 0,2% mensual, aunque la variación anual sigue un 7,2% arriba.
En El Salvador, los precios aumentaron un 0,2% promedio frente a agosto (3,02% anual). Mientras que en Ecuador, el índice registró una inflación del 0,04% mensual y 2,23% interanual. En Honduras, las cifras fueron del 0,53% y 6,13%, respectivamente.ß
En Venezuela, el aumento fue de entre el 6% y el 8,7% mensual, según distintas entidades
El Líbano es el país con la mayor inflación interanual
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
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