Massa busca tentar al radicalismo y Milei ahora quiere sumar a Bullrich
El candidato oficialista abrió gestiones con sectores de la UCR, mientras que el libertario lanzó elogios a Pro
Cecilia Devanna y Gabriela Origlia
Apenas cerrada la votación, los candidatos Sergio Massa y Javier Milei avanzaron ayer con la estrategia para sumar votos hacia el ballottage del 19 de noviembre. Massa cifra sus expectativas en capturar el apoyo de los votantes de la UCR que respaldaron a Patricia Bullrich en Juntos por el Cambio. De ahí su insistencia en la promesa de un gobierno de “unidad nacional” en caso de ganar. En el oficialismo descuentan que ya hay conversaciones con dirigentes de la UCR y confían en el diálogo que puede llegar a haber con Gerardo Morales, de Jujuy, y con el legislador Emiliano Yacobitti.
Por su parte, Milei reforzó a lo largo de la jornada las señales de seducción a los dirigentes y votantes de Pro, y se mostró a favor de armar un frente antikirchnerista. El golpe a las expectativas presidenciales de Milei obligó al candidato de La Libertad Avanza a replantear su estrategia de cara al ballottage. “Estoy dispuesto a barajar y dar de nuevo para terminar con el kirchnerismo”, repitió.
En esa senda, Milei elogió ayer a Mauricio Macri y a Patricia Bullrich, a quien había llamado “montonera tirabombas” durante la campaña. “Si ella quisiera, cómo no la voy a incorporar; ella ha sido exitosa en combatir la inseguridad”, dijo ayer Milei sobre la inclusión de la exministra en un eventual gabinete.
Las gestiones de Massa y Milei se enfocan en capturar fragmentos de Juntos por el Cambio y votantes del cordobés Juan Schiaretti en la primera vuelta.
Tras su sorpresivo triunfo en las elecciones generales de este domingo, Sergio Massa cifra sus expectativas rumbo al ballotage con Javier Milei en el llamado a la “unidad nacional”, sobre el que viene machacando hace semanas y que ahora se vuelve crucial para sumar aliados que atraigan a sus votantes. El principal objetivo del ministro de Economía es el radicalismo, molesto internamente dentro de Juntos por el Cambio (JxC) y con una distancia fundamental frente al líder libertario que aparece a todas luces insalvable. La otra fuerza clave es el peronismo disidente que encabeza el cordobés Juan Schiaretti, quien hizo una muy buena elección, en la que prácticamente duplicó los votos conseguidos en las PASO.
“Voy a convocar a un gobierno de unidad nacional como presidente, llamando a los mejores sin importar su fuerza política”, dijo Massa el domingo a la noche en el búnker del Complejo C, en Chacarita. Ayer, tras los festejos, cerca del tigrense dijeron a la nacion, ante la consulta sobre cómo se vehiculizará el llamado a la unidad, que Massa “cuando esté listo va a hablar” y que no lo hará antes porque “no manosea ni gente ni ideas”, eludiendo así dar precisiones al respecto.
En su círculo reina el hermetismo y se esquiva la consulta sobre el anticipo de un eventual gabinete con nombres propios, evitando así bloquear prematuramente lugares que podrían ser para miembros de otros partidos.
La confianza de Massa sobre lo que sucederá con esas conversaciones radica fundamentalmente en los diálogos que construyó a lo largo de su paso por la presidencia de la Cámara de Diputados. “Sergio, por su personalidad, tuvo y tiene diálogo con todas las fuerzas políticas. Ahora todo eso es un capital muy importante de cara a lo que viene”, dijo un funcionario que lo conoce desde hace años y evalúa que el tigrense será quien concentre las conversaciones previas al armado del 19 de noviembre. Aunque podría haber otras personas que pasen a buscar a los “heridos”, Massa será el principal aglutinador de todos los movimientos.
Por el momento nadie da cuenta de que ya existan conversaciones u ofrecimientos puntuales, pero en el oficialismo hay quienes confían en el diálogo que puede llegar a haber con Gerardo Morales, gobernador de Jujuy y presidente del comité nacional de la UCR, de excelente sintonía con Massa y con profundas diferencias con Mauricio Macri. También mencionan al legislador Emiliano Yacobitti, cercano a Martín Lousteau, quien dijo que veía muy difícil un apoyo de la UCR a Milei.
Entre las relaciones de Massa con la UCR, y más allá de sus propios vínculos y diálogos, hay quienes también apuntan a lo que puede, eventualmente, sumar en las conversaciones la titular de Diputados, Cecilia Moreau, quien se formó políticamente en el radicalismo.
La pata cordobesa
Desde el círculo íntimo de Juan Schiaretti aseguraron a la nacion que “ni Massa ni nadie de su gente” se contactaron con el gobernador; lo mismo sostuvieron cerca del mandatario electo, Martín Llaryora. Massa, cuando hizo una convocatoria a un gobierno de unidad desde el escenario del búnker, apuntó a los votantes “de Juan”.
En medio del segundo debate presidencial, Massa le dijo a Schiaretti –en referencia a los giros de la Anses para las cajas de jubilaciones provinciales no transferidas– que él ya había acordado con Llaryora un esquema de actualización. La respuesta del mandatario electo fue que no hace falta consensuar nada porque ya está en el presupuesto. De esa manera, negaron que hubiera contactos.
Schiaretti y Llaryora viajarán el jueves próximo a los Emiratos Árabes, en una misión integrada también por representantes de Santa Fe (irían Omar Perotti y su sucesor, Maximiliano Pullaro, o la vicegobernadora electa, Gisela Scaglia) para analizar nuevas vías de financiamiento para la segunda y tercera etapa del acueducto interprovincial entre ambas jurisdicciones.
“Ya estamos acostumbrados a las operaciones de Massa, no nos sorprenden para nada”, dijo un dirigente schiarettista a este diario. El mismo gobernador y ahora excandidato, en una entrevista de hace diez días con este diario, aseguró que no daría ninguna indicación a sus votantes sobre qué hacer o a quién apoyar si se daba una segunda vuelta electoral.
Este lunes, sus allegados ratificaron esos dichos: “No va a dejar a nadie liberado porque no tenemos preso a nadie. Los votos no son nuestros, la gente hará lo que mejor le parezca”. De hecho, después de las PASO Schiaretti profundizó sus críticas a Massa; la relación entre ambos nunca fue cercana. Quien tenía un mejor vínculo era José Manuel de la Sota: el tigrense y el Gallego compitieron en las PASO de 2015. A fines de 2018, Massa se sumó al intento de armar Alternativa Federal, un espacio que no se consolidó y que incluía a Schiaretti, Roberto Lavagna, Juan Manuel Urtubey y Miguel Pichetto.
Conocedor del antikirchnerismo dominante en Córdoba, en una reunión de dirigentes e intendentes en Villa María, Massa deslizó que es quien “terminará” con el kirchnerismo“porque impondrá “otro rumbo, otra característica” a su gobierno. Su armador en ese distrito, Juan José Álvarez, planteó la misma idea en diferentes charlas.
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
Tras las críticas, Milei le ofrece a Bullrich integrar un eventual gabinete
El candidato de La Libertad Avanza apuesta a la grieta entre kirchnerismo y antikirchnerismo; destacó la política de seguridad aplicada por la dirigente de Pro
Pedro Lacour
El libertario se ve obligado a replantear su estrategia de cara al ballottage
El duro golpe a las expectativas presidenciales de Javier Milei, graficado en la remontada de Sergio Massa a partir del amplio porcentaje logrado por Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires, obligó al candidato de La Libertad Avanza a replantear su estrategia de cara al ballottage. “Estoy dispuesto a barajar y dar de nuevo para terminar con el kirchnerismo”, expresó en el momento de tomar la palabra en el búnker del Hotel Libertador, en un inédito llamado a la unidad que incluyó la omnipresencia de la palabra “juntos” y “cambio” y guiños directos a la dirigencia de Pro.
“Paso a paso”, fue la respuesta que, ante la consulta de dio un importante referente del ala política del espacio libertario acerca de un posible pacto con Mauricio Macri. En el entorno de Milei repiten, convencidos, que las chances de ganar en la segunda vuelta están intactas. “Lo de Massa es su techo electoral, lo de Javier es su piso”, se confían. El discurso del candidato estuvo plagado de dardos teledirigidos contra el kirchnerismo (al que llegó a calificar como una “organización
criminal”), algo que fue un punto central de la campaña de la malhadada candidata de Juntos por el Cambio, Patricia Bullrich.
El domingo, frente al atril, Milei se encargó de reavivar la grieta kirchnerismo-antikichnerismo, tan evadida por los miembros de La Libertad Avanza. Sostuvo que la campaña “llevó a que muchos de los que queremos un cambio nos viéramos enfrentados” y que por eso su intención será la de “dar por terminado ese proceso de agresiones y ataques”. “Si todos los que queremos un cambio no trabajamos juntos, se van a quedar con este país y con la ciudad de Buenos Aires”, definió, en referencia al ballottage en territorio porteño que tendrá que disputar Jorge Macri con Leandro Santoro. Y ayer le hizo un guiño a Bullrich: “Si ella quisiera, cómo no la voy a incorporar. Ella ha sido exitosa en combatir la inseguridad”.
Uno de los primeros en salir a trazar públicamente ese lineamiento a seguir había sido Guillermo Francos, en quien Milei delegó la conducción de la “ambulancia” política encargada de recoger a los “heridos” de la política tradicional, como definió el propio candidato.
El virtual ministro del Interior de una gestión libertaria aseguró que “hay una parte importante de los argentinos que no quieren que siga el kirchnerismo”. Y resaltó, al igual que Milei en su discurso, que hubo dos tercios de votantes que no eligieron a Massa.
“Uno tiene el recuerdo de años anteriores, como 2015, donde Scioli le ganó a Macri y después lo dieron vuelta en el ballottage. Hay una gran posibilidad, pero se deben trazar los puentes de diálogo con las fuerzas que no eligieron al kirchnerismo”, señaló en un diálogo radial con Cadena 3 de Rosario.
El vínculo entre el libertario y Bullrich gozó de buena salud incluso una vez sucedido el cierre de listas. Hasta ese momento, el único destinatario exclusivo de las críticas más duras de Milei fue el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.
Pero con el correr de los meses, y sobre todo a partir de la victoria de La Libertad Avanza en las PASO, ese lugar fue paulatinamente siendo ocupado por la exministra de Seguridad. El punto más alto de esos ataques ocurrió durante el segundo debate de candidatos a presidente, en el que Milei la acusó en la cara de ser una “montonera asesina”.
Durante todo ese tiempo, sin embargo, el ida y vuelta entre Milei y Macri pareció mantenerse intacto. “Es el único que nunca me traicionó”, llegó a decir el economista en una de las entrevistas posteriores a las primarias, tras dar a conocer que el expresidente se había contactado con él para felicitarlo luego del resultado del 13 de agosto. En esa ocasión, Milei generó revuelvo al asegurar que Macri podría ser “un gran representante de la Argentina en el exterior”.
Este lunes, sin ir más lejos, Milei volvió a destacar esa buena sintonía. Detalló las conversaciones que mantuvo con Macri en el último tiempo al señalar que “nunca quedaron más claras” las opciones de cara a la segunda vuelta, a las que presentó como “kirchnerismo o libertad”. “Él me reconoció que en su momento tuve la apertura de ofrecer una interna, donde el que ganaba gobernaba y el que perdía acompañaba. Bueno, lo resolvimos de una manera un poco más áspera, pero el enemigo sigue siendo el mismo: el kirchnerismo, el populismo”, explicó el libertario, en tono conciliador.
El duro golpe a las expectativas presidenciales de Javier Milei, graficado en la remontada de Sergio Massa a partir del amplio porcentaje logrado por Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires, obligó al candidato de La Libertad Avanza a replantear su estrategia de cara al ballottage. “Estoy dispuesto a barajar y dar de nuevo para terminar con el kirchnerismo”, expresó en el momento de tomar la palabra en el búnker del Hotel Libertador, en un inédito llamado a la unidad que incluyó la omnipresencia de la palabra “juntos” y “cambio” y guiños directos a la dirigencia de Pro.
“Paso a paso”, fue la respuesta que, ante la consulta de dio un importante referente del ala política del espacio libertario acerca de un posible pacto con Mauricio Macri. En el entorno de Milei repiten, convencidos, que las chances de ganar en la segunda vuelta están intactas. “Lo de Massa es su techo electoral, lo de Javier es su piso”, se confían. El discurso del candidato estuvo plagado de dardos teledirigidos contra el kirchnerismo (al que llegó a calificar como una “organización
criminal”), algo que fue un punto central de la campaña de la malhadada candidata de Juntos por el Cambio, Patricia Bullrich.
El domingo, frente al atril, Milei se encargó de reavivar la grieta kirchnerismo-antikichnerismo, tan evadida por los miembros de La Libertad Avanza. Sostuvo que la campaña “llevó a que muchos de los que queremos un cambio nos viéramos enfrentados” y que por eso su intención será la de “dar por terminado ese proceso de agresiones y ataques”. “Si todos los que queremos un cambio no trabajamos juntos, se van a quedar con este país y con la ciudad de Buenos Aires”, definió, en referencia al ballottage en territorio porteño que tendrá que disputar Jorge Macri con Leandro Santoro. Y ayer le hizo un guiño a Bullrich: “Si ella quisiera, cómo no la voy a incorporar. Ella ha sido exitosa en combatir la inseguridad”.
Uno de los primeros en salir a trazar públicamente ese lineamiento a seguir había sido Guillermo Francos, en quien Milei delegó la conducción de la “ambulancia” política encargada de recoger a los “heridos” de la política tradicional, como definió el propio candidato.
El virtual ministro del Interior de una gestión libertaria aseguró que “hay una parte importante de los argentinos que no quieren que siga el kirchnerismo”. Y resaltó, al igual que Milei en su discurso, que hubo dos tercios de votantes que no eligieron a Massa.
“Uno tiene el recuerdo de años anteriores, como 2015, donde Scioli le ganó a Macri y después lo dieron vuelta en el ballottage. Hay una gran posibilidad, pero se deben trazar los puentes de diálogo con las fuerzas que no eligieron al kirchnerismo”, señaló en un diálogo radial con Cadena 3 de Rosario.
El vínculo entre el libertario y Bullrich gozó de buena salud incluso una vez sucedido el cierre de listas. Hasta ese momento, el único destinatario exclusivo de las críticas más duras de Milei fue el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.
Pero con el correr de los meses, y sobre todo a partir de la victoria de La Libertad Avanza en las PASO, ese lugar fue paulatinamente siendo ocupado por la exministra de Seguridad. El punto más alto de esos ataques ocurrió durante el segundo debate de candidatos a presidente, en el que Milei la acusó en la cara de ser una “montonera asesina”.
Durante todo ese tiempo, sin embargo, el ida y vuelta entre Milei y Macri pareció mantenerse intacto. “Es el único que nunca me traicionó”, llegó a decir el economista en una de las entrevistas posteriores a las primarias, tras dar a conocer que el expresidente se había contactado con él para felicitarlo luego del resultado del 13 de agosto. En esa ocasión, Milei generó revuelvo al asegurar que Macri podría ser “un gran representante de la Argentina en el exterior”.
Este lunes, sin ir más lejos, Milei volvió a destacar esa buena sintonía. Detalló las conversaciones que mantuvo con Macri en el último tiempo al señalar que “nunca quedaron más claras” las opciones de cara a la segunda vuelta, a las que presentó como “kirchnerismo o libertad”. “Él me reconoció que en su momento tuve la apertura de ofrecer una interna, donde el que ganaba gobernaba y el que perdía acompañaba. Bueno, lo resolvimos de una manera un poco más áspera, pero el enemigo sigue siendo el mismo: el kirchnerismo, el populismo”, explicó el libertario, en tono conciliador.
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.