jueves, 19 de octubre de 2023

TENSIÓN Y EL ESCENARIO


Las reservas no dejan de caer y entre los ahorristas crece el nerviosismo
Los bancos piden más billetes para atender la demanda de sus clientes; el BCRA sigue perdiendo divisas en intervenciones
Javier BlancoEste mes el Banco Central ya sacrificó US$812 millones
El complicado panorama en lo económico y financiero con que se llega a las elecciones del próximo domingo volvió a quedar en evidencia ayer al hacer los bancos el segundo mayor pedido de envío de dólares físicos para atender retiros de depositantes y no poder el Banco Central (BCRA) dejar de perder reservas en intervenciones sobre la plaza cambiaria oficial, pese a haber retirado a las entidades de la demanda al menos hasta fin de mes por una normativa.
Las muestras de un apetito dolarizador desbordante son proporcionales a las señales de debilidad que da el peso y se reflejaron además en el nuevo piso inferior a los US$25.000 millones (quedaron en US$24.990 millones) que terminaron marcando las reservas brutas o totales, tras derrumbarse en otros US$234 millones ayer.
La reapertura de los mercados, tras el fin de semana XXL, se reveló compleja desde el inicio. Fue al saberse que los bancos le estaban solicitando al BCRA que les remitiera US$114,2 millones en efectivo (billetes) para atender las necesidades de caja previstas para la fecha y la apertura de hoy. Se trató de segundo mayor monto pedido en el año desde los US$125 millones requeridos el martes pasado y se cargó mientras se repetía en toda la City porteña la presencia de escuadrones de la Aduana, la AFIP y la Policía en busca de disuadir operaciones con dólar blue.
Señales de todo tipo
El nerviosismo del mercado quedó a la vista por los ingentes esfuerzos que el BCRA debió realizar para aplacar los precios de los contratos de dólar futuro (cayeron 5% promedio) en busca de acomodar las estratosféricas tasas implícitas que surgen de esos valores pactados y los US$155 millones que, según cálculos de operadores, debió sacrificar de sus reservas ya sea por intervenciones sobre el mercado oficial de contado (US$95 millones) o por las que hace sobre el mercado secundario de bonos (unos US$60 millones) para tener pisado el dólar MEP.
El monto aportado al eufemísticamente aún denominado Mercado Libre y Único de Cambios (MULC), si bien mostró una sensible disminución en relación con las ventas por US$220 millones, US$130 millones y US$120 millones realizadas en las tres ruedas previas, llamó la atención habida cuenta de que entró en vigor la norma que prohíbe a los bancos demandar dólares físicos, en principio, hasta fin de mes.
Es un nivel muy alto y a todas luces insostenible, tomando en cuenta que el Central vuelve a mostrar una tenencia neta (propia) cada vez más negativa (se la calcula en -US$7000 millones) y hasta bruta cada vez más endeble.
Para los operadores es un dato que confirma que, como era previsible, la dinámica del mercado (definida por el nivel de atraso que vuelve a mostrar el tipo de cambio oficial y los máximos –en paralelo– que exhibe la brecha cambiaria) no se modificó ni se modificará hasta que se esclarezca el panorama (¿será tras el comicio del domingo?). “Dicha conjunción supone fuertes incentivos para demorar todo lo posible las liquidaciones al oficial (aun las que buscaron ser atraídas por el cada vez más abarcativo Programa de Incentivo a las Exportaciones), a la vez que anticipar como sea la demanda a un precio que –no es difícil imaginar– se considera de liquidación”, explicó un agente de mercado.
“A pesar de que está vigente la combinación de dólares Soja, Vaca Muerta, Autos y Mineras, y demás, no puede parar de vender y las reservas netas ya son negativas en unos US$7000 millones, cuando faltan los tres pagos al FMI por unos US$2700 millones agrupados para fin de mes”, recordó el economista y consultor Fernando Marull.
Con la nueva venta se elevó hasta los US$812 millones el total sacrificado en lo que va de octubre en intervenciones de contado.
La demanda de billetes de los bancos responde al goteo de depósitos en dólares reiniciado días atrás y a la decisión que tomaron de mantenerse muy líquidos, pese a los mayores costos que eso supone, solo para evitar toda posibilidad de quedarse sin efectivo y que eso pueda activar rumores sobre la solidez del sistema o las entidades afectadas por algún episodio de este tipo.
Para cubrirse sobre estos riesgos es que vinieron importando dólares sostenidamente en los últimos meses, y aumentaron progresivamente su liquidez siendo más restrictivos en la oferta de créditos en esa moneda para acumular caja.
Según datos oficiales al mes pasado, la liquidez en moneda extranjera del sistema se había ubicado en 82,2% de los depósitos, “manteniéndose en niveles históricamente elevados y mostrando además un aumento de las tenencias de efectivo a costa de las de cuentas corrientes en el BCRA”.
Es probable, incluso, que ese porcentaje haya alcanzado por estos días nuevos máximos.
Por lo pronto, los últimos datos oficiales, al pasado miércoles 11, muestran que el stock de depósitos privados en dólares sufrió un retroceso en US$218 millones en las tres primeras jornadas de la semana pasada, lo que supone egresos promedio de US$72,6 millones/día que se habrían incrementado en las jornadas siguientes. También siguen cayendo los plazos fijos en pesos.

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La decisión de Massa, la pregunta de Bullrich y “las fuerzas del cielo”
Francisco Jueguen

Los tres interrogantes atravesarán estos días de altísima tensión hasta el domingo. Más allá del resultado, ¿seguirá Sergio Massa al frente del Ministerio de Economía? ¿Qué pasará con el dólar oficial fijo a $350 el 23 de octubre, o sea, el próximo lunes? Y, si Massa no entra al ballottage, ¿habrá una transición complicada?
“Obviamente que si pasa Massa al ballottage, él va a intentar sostener esto. Pero me parece que no lo va a poder sostener. Y si no queda Massa, imagino que renunciará y que Dios nos libre de Alberto [Fernández] también, porque nos olvidamos de este señor, pero el desmanejo es absoluto”, dijo en las últimas horas en la radio el exministro de Hacienda del gobierno pasado Alfonso Prat-Gay.
En el quinto piso del Palacio de Hacienda hay decisiones tomadas. Luego, claro, habrá que sostenerlas. Massa, confirman allí, seguirá siendo ministro de Economía después del domingo. Refuerzan además que mantendrán el dólar a $350 hasta el 15 de noviembre. “Es una hipótesis tonta. Patricia Bullrich está afuera”, chicanearon sobre si la transición tendrá o no como protagonista en segunda vuelta al candidato de Unión por la Patria.
“Nosotros no vamos a devaluar porque gane Milei. Vamos a seguir con un dólar a $350 hasta el 15 de noviembre”, había afirmado a comienzos de mes el viceministro Gabriel Rubinstein en una entrevista con Jorge Fontevecchia. El número dos del ministerio ya dejaba trascender esta decisión antes de presentar el presupuesto 2024.
Cerca de Massa esperan que el desdoblamiento cambiario –una parte importante de sectores de la economía ya puede liquidar un 25% de las exportaciones al CCL– ofrezca US$2100 millones hasta noviembre. Además, el Gobierno pretende activar en estas horas el segundo tramo del swap con China. Según Economía, quedarían US$700 millones del primero. En el Banco Central (BCRA) son más prudentes con las cifras. El swap sumaría US$5000 millones de “libre disponibilidad”. Miguel Pesce, ahora en Oriente, siempre dijo que el costo del uso de esos fondos para cuestiones que no sean el comercio con China era confidencial.
“Me quedo hasta el 10 de diciembre, nunca suelto el timón en medio de una tormenta”, les prometió Massa a los argentinos a mediados de agosto. El ministro sigue insistiendo en que se quedaría no importa el resultado de las elecciones. Hoy por hoy, distribuye los números de la consultora Aresco con las siguientes conclusiones: “Javier Milei cae, Massa sube y Patricia Bullrich retrocede”; “la brecha entre Milei y Massa se achica”; “Milei baja en jóvenes, que se pasan al voto en blanco”; “Massa se recupera entre los pobres”; “en provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof crece, pero Carolina Píparo achica la brecha existente”.
Cerca de Patricia Bullrich, respondieron que ya no miran más encuestas cuantitativas. “No hicimos porque más del 40% está sin responder”, sentenciaron cerca de la principal candidata de Juntos por el Cambio. Entre sus hombres de campaña agregaron que en los estudios cualitativos, no obstante, cambió la pregunta ordenadora en la elección. “Ya no es lo nuevo o lo viejo lo que se elige, sino quién nos saca de este quilombo (sic)”, contaron. “Milei mete miedo, Massa es la misma crisis y nosotros mostramos equipo”, agregaron. También trabajan sobre una derivada: la gobernabilidad. Las reformas a realizar son tan importantes que requerirán de apoyo político y, por eso refuerzan que cuentan con “10 gobernadores, más de 500 intendentes y una mayoría legislativa”.
Cerca de Bullrich señalaron que la crisis económica será determinante. Un informe del exministro Dante Sica contó que la inflación se mantendrá elevada, habrá un mayor goteo de depósitos en dólares, los salarios se seguirán debilitando y la recesión podría agravarse. Sus tres escenarios poseleccionarios son dramáticos. “Si Massa entra al ballottage difícilmente abandone el esquema actual hasta después de las elecciones finales, pero en el ínterin se verá obligado a ajustar el cepo al máximo y probablemente deba subir tasas para desalentar la dolarización de portafolios”, se indicó en el primero. “Si Massa no entra al ballottage, seguramente su capacidad para manejar la coyuntura se verá muy reducida y se va a complicar la negociación de una transición. La economía del día a día llegaría a su apogeo. No se podría descartar que el mercado forzara un cambio de rumbo vía presión cambiaria”, afirmó, y agregó el último: “Si un candidato se impone en primera vuelta, el lunes 23 se abre instantáneamente un proceso de transición”.
Cerca de “las fuerzas del cielo” de Javier Milei afirmaron que no tienen números propios. “Lo que nos llega nos da a 3 o 5 puntos del 40%. Y en segunda, con Massa”, indicaron cerca del libertario. Otra fuente del espacio cree que mejoraron algo con relación a las PASO, pero que no llegan aún a un número para dar el batacazo en primera vuelta. “Y esta semana mejoró un poco Bullrich, no Massa”, aclararon sobre los días que vieron el salto del dólar blue a $1000 y una inflación acumulada en 9 meses de más de 100%.
Un avezado analista político apartidario acordó que en los últimos días cayó un poco Milei y subió un poco Bullrich. Sin embargo, afirmó que es a la exministra de Seguridad a la que le cuesta retener el voto de Horacio Rodríguez Larreta. “Habría que ver si el anuncio de Larreta como futuro jefe de Gabinete le mejora esa retención a Bullrich. Me suena lógico que haya decidido anunciarlo. La clave para ella está ahí”, dijo. En cambio, Massa sí retiene los votos de Juan Grabois. “Son votantes que no tienen a dónde ir. Están ahí más por el espanto a lo alternativo que por el encanto de lo propio”, estimó. Vale recordar que Unión por la Patria sacó 29% del voto afirmativo (65%). Es un 20% del total de los empadronados. Son solo el “núcleo duro”.
Otro analista afirmó que “arriba del mar” parece haber consenso en que Bullrich mejoró, Milei está primero y en que Massa resiste. “Pero la elección se resuelve con los ausentes propios, que habitualmente votaban macrismo o kirchnerismo, o sea, con lo que hay abajo del mar”, indicó. “Me sorprendería que no hubiera sorpresa”, cerró. Elige tu propia sorpresa, agregó el experto: Massa primero, Bullrich en segunda vuelta o gana Milei sin ballottage.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

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