domingo, 18 de febrero de 2024

HISTORIA DEL ARTE Y NUEVO PRESIDENTE PARA EL FONDO NACIONAL DE LAS ARTES


Besos que marcaron la historia del arte
Febrero, mes del amor, trae un repaso por las obras que representan universalmente este sentimiento, de la célebre escultura de Rodin al popular grafiti de Banksy
Marina Oybin
Uno de los grafitis más populares del siempre irreverente Banksy

Hay besos de amor, pero también esos otros nunca deseados: los que ocultan el sabor amargo de la traición, la impunidad. En la semana de San Valentín, la Asociación Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes organizó una conferencia dedicada a “los besos más grandes y apasionados de la historia del arte”, a cargo de Mariano Gilmore y Luz Arriaga en el auditorio de la Asociación de Amigos del Museo, a sala llena, para repasar esta colección que incluye varias celebridades.
Si hay una escena que nos sumerge en la intimidad de dos amantes esa es El Beso de Auguste Rodin, que representaba en su origen el amor prohibido, encarnado por Paolo y Francesca, personajes de La Divina Comedia, poema de Dante Alighieri. Asesinados por el marido de ella que los sorprendió in fraganti, los enamorados fueron condenados a errar por los Infiernos. Este grupo, diseñado de forma temprana por Rodin, en el proceso creativo de La Puerta del Infierno se encuentra situado en la parte inferior de la hoja izquierda, frente a Ugolino, hasta 1886, fecha en la que el escultor decidió que esta representación del amor y la pasión estaba en contradicción con el tema de su gran proyecto.
"El Beso", de Auguste Rodin, imperdible en cualquier visita al Museo Nacional de Bellas Artes
Hizo entonces una obra autónoma que mostró a partir de 1887. Como ningún detalle anecdótico hacía recordar la identidad de ambos amantes, el público lo bautizó El Beso. Rodin regaló en 1908 al Museo Nacional de Bellas Artes una copia en yeso de su emblemática obra. Se destaca la fuerza de la escultura y, al tiempo, su gran delicadeza.
En la deslumbrante escultura hay dos texturas diferenciadas: por un lado los amantes, pulidos, y por otro la roca sobre la que descansan, con todas las rugosidades, como si fuera un material virgen. La potencia de esta pieza –en la que el espectador tiene la sensación de interrumpir un momento privado— radica en su lenguaje universal. Un dato le da singularidad: es la mujer la que abraza al hombre, iniciando el encuentro amoroso, algo poco común en las representaciones de época. Rodin no representó los personajes en escala humana, sino que buscó dar mayor teatralidad al encuentro.
"El beso" es probablemente la pintura más emblemática de Gustav Klimt, por la que se lo identifica; es muy moderna, pero recupera técnicas antiguas
Otro beso emblemático es el que inmortalizó con su pintura Gustav Klimt. El artista realiza la fusión completa entre el universo femenino y masculino. Si bien, a través de pequeños detalles visuales –él tiene en su vestimenta formas geométricas, más monocromas; ella más orgánicas, con colores, ligadas a las flores— se representan los contrastes existentes entre esos dos mundos, gracias al poder del amor, los dos amantes logran compenetrarse en una sola figura.
Con laminillas de oro y también con influencia de la estética japonesa, el artista construye una escena arquetípica del amor: dos seres que se funden, envueltos en el halo de su propio universo. La clave de la composición está en el desequilibrio que produce la cabeza de la mujer, de costado. Ella, además, tiene los pies a pasos de una especie de abismo. ¿Está cayendo? ¿La escena puede aludir a una despedida?
“Ella está con las rodillas flexionadas. Lo primero que a uno le viene simbólicamente a la cabeza es que está rendida a sus pies porque está como arrodillada. No se sabe quién es la mujer, pero sí se sabe que es una imagen muy pregnante, de un ritmo onírico, están envueltos en el mundo de ellos, algo muy característico del universo de Klimt y el simbolismo de la época”, señala Gilmore.
"El cerrojo" de Jean-Honoré Fragonard está en el Museo del Louvre
El cerrojo es una escena galante pintada por Jean-Honoré Fragonard, uno de los máximos representantes del rococó francés, que plasma el momento previo a un beso. La pintura fue realizada en 1777 y se encuentra en el Louvre. Se trata de una de las obras más célebres del pintor, verdadera referencia de la pintura del siglo XVIII. La pintura fue encargada por un miembro de la nobleza francesa para sus aposentos privados, de esta manera, explica Gilmore, “podía apreciar una escena más subida de tono de una manera más privada”.
En un ambiente de intimidad, el hombre pone el cerrojo a la puerta, mientras la mujer lo empuja hacia atrás pero, al tiempo, se mantiene abrazada a él. La escena provoca una serie de inquietudes: ¿por qué el hombre quiere colocar el cerrojo a la puerta? ¿Por qué ella se aferra a él de ese modo como si quisiera evitarlo?, ¿qué ocurrió antes entre ellos?, ¿y qué podría pasar después?
No faltan los besos de traición, como el Beso de Judas (también conocido como el Beso de la traición) de Giotto. La escena –cuyo fondo está hecho con el costosísimo azul lapislázuli— narra el momento exacto en que, en medio de una multitud con espadas y antorchas, Judas identifica a Jesús dándole un beso para que luego lo arresten. En una imagen en la que destaca la tridimensionalidad, se ve a Jesús petrificado mientras Judas los envuelve con su manto para darle el beso de la muerte.
De Michelangelo Merisi da Caravaggio, "El beso de Judas" (1602), obra de la Galería Nacional de Irlanda
En 1602, Caravaggio desató una versión inolvidable del beso de Judas. En la Galería Nacional de Irlanda, en Dublín, siete figuras conforman la escena del Prendimiento. Jesús aparece resignado, con sus manos entrelazadas. En el caos de la escena que parece un bullir de acciones, Judas Iscariote traiciona a Jesús con el famoso beso. Jesús parece ser el único que no se mueve. En una metáfora de la espiritualidad mancillada por la violencia y la brutalidad, apenado por la traición, baja la mirada con sus manos en actitud de oración, sin oponer resistencia. Esta pintura se dio por desaparecida durante siglos, pero en los años 90 apareció en una residencia de los jesuitas de Dublín y fue identificada y certificada como una auténtica obra del maestro italiano.
Dos policías besándose son los protagonistas de Kissing coppers del famoso Banksy. El grafiti se encuentra en uno de los lados del pub Prince Albert, en Trafalgar Street, cerca del centro de Brighton (la ciudad más gay friendly del Reino Unido, dicen) y está considerado uno de los más importantes del artista anónimo. Un dato ilustra su relevancia: fue seleccionada como la obra de arte británica más emblemática en The OtherArt Fair de Londres.
"Dos mujeres y un ángel", obra de Norah Borges (1959)
Un clima amoroso y silencioso inunda Dos mujeres y un ángel de Norah Borges. En esta pintura tres figuras absortas conviven sin cruzar miradas pero envueltas en un clima amoroso, de intimidad. “En mis cuadros, he pintado jovencitos silenciosos que viven esperando el amo. Y el amor no les llega en mis cuadros, pero ellos lo están esperando. Eso pinto”, dijo Norah Borges. En su obra, integrada por dibujos, xilografías, temperas, acuarelas y acrílicos, puede encontrarse un arte de la nostalgia: fantasías de la infancia donde conviven niños ingenuos, ángeles y sirenas, patios antiguos, casas y jardines, y recuerdos de adolescencia. Besos que atesoramos.

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
Nuevo presidente para el Fondo Nacional de las Artes
El coleccionista Tulio Andreussi Guzmán asumirá en el organismo que estuvo por cerrar
Daniel GigenaTulio Andreussi
El Fondo Nacional de las Artes (FNA), que no se cierra pero está acéfalo, será presidido por el licenciado en Economía, curador, coleccionista de arte y gestor cultural Tulio Andreussi Guzmán, director de la Casa Museo Magda Frank-josé Fioravanti, que alberga cientos de obras de ambos escultores. Fuentes de la Secretaría de Cultura, que depende del Ministerio de Capital Humano, confirmaron la noticia a la nacion.
Andreussi Guzmán ya se reunió con el secretario del área, Leonardo Cifelli, y le entregó un plan de acción para el organismo que el Gobierno quiere rediseñar. La semana próxima volverán a encontrarse. Actualmente, el FNA depende de Cifelli. Los directores de la gestión anterior, todos con mandato vigente, han renunciado con el cambio de gobierno, pero el secretario aún no las aceptó. En diciembre, había sido nombrado presidente del organismo el cineasta y escritor Javier Torre; sin embargo, a inicios de 2024, ante las protestas de Torre por las reformas impulsadas por el Gobierno en la ley ómnibus respecto del FNA, fue retirado del cargo.
En la ley ómnibus,se preveía una reducción del directorio de doce a cuatro miembros, todos designados (como el presidente) por el Poder Ejecutivo y un “tope” del 20% para los gastos administrativos. Al no ser aprobada la ley, sigue vigente el decreto-ley 1224, promulgado en 1958, año de creación del FNA.
Andreussi Guzmán, que aún no respondió a la consulta de este diario, es hijo de la abogada y política jujeña María Cristina Guzmán, fundadora con su hijo del Museo Magda Frank y cercana al ministro del Interior, Guillermo Francos. Es nieto del exgobernador de Jujuy Horacio Guzmán.
Frank (1914-2010) fue una reconocida artista húngara que se nacionalizó argentina a mediados del siglo pasado y falleció en Buenos Aires a los 95 años. Fioravanti (1896-1977), uno de los grandes escultores argentinos, fue el creador del Monumento al Lobo Marino, en la rambla marplatense (por lo que se lo considera un precursor del arte pop); el de Roque Sáenz Peña (Diagonal y Florida), el Monumento a Nicolás Avellaneda (Parque 3 de Febrero), el Monumento a Simón Bolívar (Parque Rivadavia), el Monumento a Rubén Darío (frente a la Biblioteca) y de grupos escultóricos del Monumento a la Bandera, en Rosario, varios de ellos declarados Monumento Histórico Nacional.
En 2015, Andreussi Guzmán había comprado a la heredera el legado de Fioravanti, cientos de yesos abandonados en un taller de Escobar, y restauró las obras. En 2018, inauguró en el Museo de Arte Tigre (MAT) la muestra José Fioravanti, entre lo épico y un sueño; organizó una retrospectiva en la Casa de la Cultura del FNA, José Fioravanti, clasicismo y modernidad, que se pudo ver en 2019 y 2020; y estuvo al cuidado de Magda Frank, moderna y precolombina, en 2023, también en el MAT.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.