Que se haga la paz en el mundo de la salud
Carlos Javier Regazzoni
Es razonable pensar que 5% de los beneficiarios de medicina prepaga están en proceso de perderla (se debería informar). Dado que una gran parte la recibe por su empleador, la cifra queda contenida mientras se conserve el empleo, y la crisis es peor entre los autónomos. No obstante, muchos bajan el nivel del plan. A las prepagas se les fue la mano y le habrían declarado la guerra a la clase media, se dijo desde el Gobierno, tratando de resolver un problema que el Ministerio de Economía no generó. El caos surgió del DNU 70, que planteaba una reforma con serios inconvenientes técnicos. Ahora, como ante cualquier crisis de este tipo, el Estado debe mostrar acción para preservar un bien muy sensible a las familias: su cobertura de salud.
Todas las prepagas están obligadas a dar prestaciones conforme a un único plan médico obligatorio (PMO), en la práctica con poca evidencia científica respaldatoria. Hoy los diseños de sistemas de salud deberían concebirse como conjuntos de prácticas o trayectos de cuidados apropiados para resolver un problema específico, incorporando ecuaciones costo-beneficio en su estructura. No sucede con el PMO. Frecuentemente, se repiten estudios de laboratorio o imágenes innecesarias o se recetan medicamenprecio tos o prácticas inefectivos, lo que encarece el funcionamiento del sistema. Los financiadores tienen poca defensa contra amparos otorgados por jueces sin mayor respaldo que el PMO para sus fallos, y la ineficiencia se carga a los costos operativos. El Estado debería revisar el PMO y dar herramientas legales que permitan mejorar la eficiencia general.
La inelasticidad en el menú de prácticas imposibilita la preciada “competencia” entre financiadores. Dos prepagas que quieran competir en la práctica tienen poco margen para armar planes con distintos niveles de cobertura creando opciones aptas para cada bolsillo. Es como exigir a dos firmas de seguros que compitan por precio, sin permitirles ofrecer distintos niveles de cobertura frente al siniestro. Muchos usuariospreferiría n bajar el costo fijo de la cuota y afrontar por su cuenta algún gasto eventual adicional. Luego debe trabajarse para reducir costos operativos del sistema financiador, por un lado, y por otro, debe liberarse al médico de la intermediación con sus pacientes, que lo obliga a consultas de 10 minutos por el precio dedos docenas de medialunas. Esto también debería resolverlo el Estado.
La cobertura de medicamentos de altísimo costo y las prácticas por discapacidad representan 20% del gasto de los financiado res, con graves distorsiones.La experiencia internacional sugiere la evaluación de nuevas tecnologías médicas con cálculos del valor agregado de una innovación a la salud, lo que permitirá señalar un razonable para cada prestación médica, relacionado con su nivel real de beneficio. Además, se recomienda crear un seguro universal para costos extraordinarios que escapan a la capacidad de casi cualquier sistema asegurador. Tarea urgente para el Gobierno. Peor aún, elDNU agregó una retención del 20% sobre la parte de la cuota libremente pactada entre beneficiario y empresade medicina, que se transfiere a los sindicatos. Parece un nuevo impuesto, su legalidad es dudosa y lo termina pagando el afiliado.
En estos años de estancamiento de las compañías, hemos visto, sin embargo, crecimiento de su capacidad instalada e inversiones de todo tipo, generalmente fuera del alcance de quien “se está fundiendo”. El Estado debe regular los destinos del dinero de los afiliados, como lo hace con compañías de seguros o bancos con relación con sus ahorristas.
Respecto del aumento de precios en medicamentos como justificación de los aumentos de las cuotas, es una verdad a medias. Del “descuento” del 40% que la prepaga hace en los medicamentos comprados en la farmacia, dos tercios son hechos por las propias farmacias y por los laboratorios; el afiliado paga el 60%, y la prepaga el 15% restante. Sin embargo, se esgrime como excusa para duplicar cuotas. Distinto es con medicamentos especiales o con cobertura al 100%, como las insulinas. Aquí vale lo dicho más arriba: las empresas deben trabajar en ajustar prescripción médica, evidencia científica y relación costobeneficio; imposible sin el Estado.
Las cuotas no pueden ser más caras para los mayores. Los aumentos diferenciales a los mayores solo cumplen la función de expulsarlos del sistema. Un 50% del gasto en saluddetodanuestravidaocurreluego de los 65 años, sin el cual es imposible llegar a los 80 o 90. Si se grava más a los mayores se rompe la lógica aseguradora. Uno entra a un seguro para cuando lo necesite, la enfermedad sea más severa y prolongada, y la productividad y capacidad de pago sea menor. Tarea para regular.
Al DNU 70 le faltó la reflexión indispensable para un tema delicado. Hasta tanto no se recupere el salario necesitamos un PMO esencial y de emergencia (válido para aliviar a obras sociales) y dar libertad a las prepagas para armar planes a medida, excepto cuestiones vitales. Debe eliminarse la retención del 20% que va a los sindicatos y mantener parte del 9% destinado al sistema de obrassocialescomoreaseguro.Debe crearse un seguro especial para gastosdediscapacidadymedicamentos excepcionalmente caros, prohibirse la corrección de la cuota en función de la edad y excluirse el honorario médico del sistema. Y debe regularse el manejo de los fondos de los afiliados. Así, los planes se abaratarían, se mantendría la prestación, se mejoraría la situación de los médicos y se detendría el “ataque”.
El autor es doctor en Medicina y extitular del PAMI
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El billete de $10.000 llega en mayo con nuevas figuras
Tendrá la imagen de Manuel Belgrano y María Remedios del Valle; el de $20.000 entrará en circulación a fin de año.
Javier Blanco
Desde el próximo mes comenzarán a circular paulatinamente los nuevos billetes de $10.000, cuya emisión aprobara el Banco Central (BCRA) en los primeros días del presente año. Se trata del billete que tendrá en sus márgenes una imagen del creador de la bandera nacional Manuel Belgrano (surgida de un retrato que se le atribuye al artista francés François Casimir Carbonnier) y también de la heroína de la Guerra de la Independencia, María Remedios del Valle, en el anverso.
La confirmación de su salida a la calle unas semanas antes de lo previsto fue hecha por los directores del BCRA Agustín Pesce y Pedro Inchauspe, al ser consultados al respecto en una entrevista concedida ayer en el evento Payments Day, organizado por RoadShow.
“Está previsto que ingresen tres envíos a partir de mayo. Los siguientes se concretarían en junio y julio”, dijeron ambos al ser consultados al respecto por el director de ese medio, Pablo Wende.
Los funcionarios del ente regulador también confirmaron que la anunciada puesta en circulación del billete de $20.000 (que tendrá en el anverso la imagen de Juan Bautista Alberdi, inspirador de la Constitución nacional de 1853, y en su reverso, la de su casa natal) solo se producirá en la última etapa del año “para atender el pico de demanda estacional que se produce a fin de año”.
Las nuevas denominaciones del peso conservarán el tamaño de los billetes en circulación; serán impresos en papel de algodón y mantendrán los resguardos tradicionales usados en los otros billetes. Esa última referencia alude principalmente a la marca de agua y al hilo de seguridad, que permiten a quien los recibe verificar la autenticidad de un billete.
A ello agregarán, mediante sistemas de impresión especiales, otros elementos de seguridad que además permitirán una mejor operación por máquinas y cajeros automáticos, explicaron.
El BCRA también confirmó que a fin de mes dejará de funcionar el Debin (Débito Inmediato), por lo que quienes usan ese sistema deberán cambiarlo por las transferencias inmediatas pull. Se trata de transferencias electrónicas de fondos que se realizan de manera inmediata, utilizando los fondos que una persona tiene en otra cuenta de su propiedad, luego de haber vinculado por única vez las cuentas a través de un rápido proceso de validación de datos.
Adeba reeligió presidente
La Asociación de Bancos Argentinos (Adeba) reeligió a Javier Bolzico como presidente. La comisión directiva de la entidad quedó integrada por los bancos Macro, Galicia, Supervielle, Hipotecario, Ciudad, CMF, Mariva, Comafi, Santiago del Estero, de Valores y piano, como vocales titulares.
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
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