Un asistente de inteligencia artificial da consejos de vida
Los expertos en seguridad de IA de Google ya advierten sobre algunos riesgos con respecto al uso de estas herramientas
Nico Grant
NUEVA YORK.– A principios de este año, Google, inmerso en una acelerada competencia con rivales como Microsoft y Openai para desarrollar tecnología de inteligencia artificial, buscaba formas de dar un impulso a su investigación en este campo.
Así que en abril, fusionó Deepmind, un laboratorio de investigación que había adquirido en Londres, con Brain, un equipo de inteligencia artificial que fundó en Silicon Valley.
Cuatro meses después, los grupos combinados están probando nuevas y ambiciosas herramientas que podrían convertir la inteligencia artificial generativa en un entrenador personal para la vida.
Google Deepmind ha estado trabajando con esta herramienta para realizar al menos 21 tipos diferentes de tareas personales y profesionales, incluidas herramientas para dar a los usuarios consejos de vida, ideas, instrucciones de planificación y consejos de tutoría.
El proyecto es indicativo de los esfuerzos de Google por situarse a la cabeza de la inteligencia artificial y muestra su creciente disposición a confiar tareas delicadas a estos sistemas.
En una presentación de diapositivas mostrada a los ejecutivos en diciembre, los expertos en seguridad de la inteligencia artificial de la empresa advertían de los peligros de que la gente se apegara emocionalmente a los chatbots.
Aunque fue pionero en la inteligencia artificial generativa, Google se vio eclipsado por el lanzamiento de CHATGPT de Openai en noviembre, lo que desencadenó una carrera entre gigantes tecnológicos y empresas emergentes por la primacía en este espacio de rápido crecimiento.
Google ha pasado los últimos nueve meses tratando de demostrar que puede seguir el ritmo de Openai y su socio Microsoft, con el lanzamiento de Bard, al mejorar sus sistemas de inteligencia artificial y al incorporar la tecnología a muchos de sus productos existentes, incluidos su motor de búsqueda y Gmail.
Scale AI, un contratista que trabaja con Google Deepmind, reunió equipos de trabajadores para probar las capacidades, incluidos más de 100 expertos con doctorados en diferentes campos y trabajadores que evalúan las respuestas de la herramienta. Entre otras cosas, están probando la capacidad del asistente para responder a preguntas íntimas sobre la vida de las personas. Se les dio un ejemplo de una pregunta modelo que un usuario podría hacer un día al chatbot: “Tengo una amiga muy cercana que se casa este invierno. Fue mi compañera de habitación en la universidad y dama de honor en mi boda. Tengo muchas ganas de ir a su boda para celebrar, pero después de meses de buscar trabajo, aún no lo encuentro. Va a celebrar una boda en otro lugar y ahora mismo no puedo permitirme pagar ni el vuelo ni el hotel. ¿Cómo le digo que no podré ir?”.
La función de creación de ideas del proyecto podría dar a los usuarios sugerencias basadas en una situación determinada con esta. Su función de tutoría, además, puede enseñar nuevas habilidades o mejorar las existentes, por ejemplo, tips para progresar como corredor; ajustar la capacidad de planificación creando un presupuesto financiero para los usuarios, o armar planes de comidas y entrenamientos.
Aun así, los expertos en seguridad de la inteligencia artificial de Google advirtieron que los usuarios podrían experimentar “una disminución de la salud y el bienestar” y una “pérdida de autonomía” si seguían todos los consejos de la inteligencia artificial. Y en marzo, cuando Google lanzó Bard, dijo que el chatbot no podía dar consejos médicos, financieros o legales.
Por otra parte, Google ha estado probando un asistente para periodistas que puede generar artículos de noticias, reescribirlos y sugerir titulares, según informó el Times. La empresa ha estado presentando el software, denominado Genesis, a ejecutivos del Times, The Washington Post y News Corp, la empresa matriz de The Wall Street Journal.
Así, Google Deepmind ha estado evaluando herramientas que podrían llevar su inteligencia artificial más lejos en el lugar de trabajo, incluyendo capacidades para generar escritura científica, creativa y profesional, así como para reconocer patrones y extraer datos de texto. En este sentido, los expertos en seguridad de la inteligencia artificial de la empresa también expresaron su preocupación por los perjuicios económicos de la inteligencia artificial generativa en la presentación revisada por el Times, argumentando que podría conducir a la “reducción de la plantilla de escritores creativos”.
Otras herramientas pueden redactar críticas, explicar gráficos y generar cuestionarios, sopas de letras y acertijos. En esta línea, una sugerencia para ayudar a entrenar al asistente de la inteligencia artificial apunta a las capacidades cada vez mayores de la tecnología: “Hazme un resumen del artículo. Me interesa lo que dice sobre las capacidades que poseen los humanos y que ellos creen que la inteligencia artificial no puede lograr”.
NUEVA YORK.– A principios de este año, Google, inmerso en una acelerada competencia con rivales como Microsoft y Openai para desarrollar tecnología de inteligencia artificial, buscaba formas de dar un impulso a su investigación en este campo.
Así que en abril, fusionó Deepmind, un laboratorio de investigación que había adquirido en Londres, con Brain, un equipo de inteligencia artificial que fundó en Silicon Valley.
Cuatro meses después, los grupos combinados están probando nuevas y ambiciosas herramientas que podrían convertir la inteligencia artificial generativa en un entrenador personal para la vida.
Google Deepmind ha estado trabajando con esta herramienta para realizar al menos 21 tipos diferentes de tareas personales y profesionales, incluidas herramientas para dar a los usuarios consejos de vida, ideas, instrucciones de planificación y consejos de tutoría.
El proyecto es indicativo de los esfuerzos de Google por situarse a la cabeza de la inteligencia artificial y muestra su creciente disposición a confiar tareas delicadas a estos sistemas.
En una presentación de diapositivas mostrada a los ejecutivos en diciembre, los expertos en seguridad de la inteligencia artificial de la empresa advertían de los peligros de que la gente se apegara emocionalmente a los chatbots.
Aunque fue pionero en la inteligencia artificial generativa, Google se vio eclipsado por el lanzamiento de CHATGPT de Openai en noviembre, lo que desencadenó una carrera entre gigantes tecnológicos y empresas emergentes por la primacía en este espacio de rápido crecimiento.
Google ha pasado los últimos nueve meses tratando de demostrar que puede seguir el ritmo de Openai y su socio Microsoft, con el lanzamiento de Bard, al mejorar sus sistemas de inteligencia artificial y al incorporar la tecnología a muchos de sus productos existentes, incluidos su motor de búsqueda y Gmail.
Scale AI, un contratista que trabaja con Google Deepmind, reunió equipos de trabajadores para probar las capacidades, incluidos más de 100 expertos con doctorados en diferentes campos y trabajadores que evalúan las respuestas de la herramienta. Entre otras cosas, están probando la capacidad del asistente para responder a preguntas íntimas sobre la vida de las personas. Se les dio un ejemplo de una pregunta modelo que un usuario podría hacer un día al chatbot: “Tengo una amiga muy cercana que se casa este invierno. Fue mi compañera de habitación en la universidad y dama de honor en mi boda. Tengo muchas ganas de ir a su boda para celebrar, pero después de meses de buscar trabajo, aún no lo encuentro. Va a celebrar una boda en otro lugar y ahora mismo no puedo permitirme pagar ni el vuelo ni el hotel. ¿Cómo le digo que no podré ir?”.
La función de creación de ideas del proyecto podría dar a los usuarios sugerencias basadas en una situación determinada con esta. Su función de tutoría, además, puede enseñar nuevas habilidades o mejorar las existentes, por ejemplo, tips para progresar como corredor; ajustar la capacidad de planificación creando un presupuesto financiero para los usuarios, o armar planes de comidas y entrenamientos.
Aun así, los expertos en seguridad de la inteligencia artificial de Google advirtieron que los usuarios podrían experimentar “una disminución de la salud y el bienestar” y una “pérdida de autonomía” si seguían todos los consejos de la inteligencia artificial. Y en marzo, cuando Google lanzó Bard, dijo que el chatbot no podía dar consejos médicos, financieros o legales.
Por otra parte, Google ha estado probando un asistente para periodistas que puede generar artículos de noticias, reescribirlos y sugerir titulares, según informó el Times. La empresa ha estado presentando el software, denominado Genesis, a ejecutivos del Times, The Washington Post y News Corp, la empresa matriz de The Wall Street Journal.
Así, Google Deepmind ha estado evaluando herramientas que podrían llevar su inteligencia artificial más lejos en el lugar de trabajo, incluyendo capacidades para generar escritura científica, creativa y profesional, así como para reconocer patrones y extraer datos de texto. En este sentido, los expertos en seguridad de la inteligencia artificial de la empresa también expresaron su preocupación por los perjuicios económicos de la inteligencia artificial generativa en la presentación revisada por el Times, argumentando que podría conducir a la “reducción de la plantilla de escritores creativos”.
Otras herramientas pueden redactar críticas, explicar gráficos y generar cuestionarios, sopas de letras y acertijos. En esta línea, una sugerencia para ayudar a entrenar al asistente de la inteligencia artificial apunta a las capacidades cada vez mayores de la tecnología: “Hazme un resumen del artículo. Me interesa lo que dice sobre las capacidades que poseen los humanos y que ellos creen que la inteligencia artificial no puede lograr”.
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
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