Se entregó Chocolate, engranaje clave de la corrupción
El puntero del PJ se presentó luego de que la policía allanó su domicilio el viernes
Hernán Cappiello
El frente de la comisaría 2a, donde ayer se entregó Rigau
El puntero del PJ Julio “Chocolate” Rigau se entregó ayer en una comisaría de La Plata y se puso a disposición de la Justicia, que había buscado detenerlo en un frustrado allanamiento en su domicilio el viernes. Rigau había sido detenido y luego liberado en un fallo escandaloso, mientras sacaba millones de pesos de cajeros automáticos con 48 tarjetas de débito que estaban a nombre de empleados fantasma de la Legislatura provincial. Es un eslabón clave en la trama de corrupción que investiga la Justicia.
El puntero del PJ Julio “Chocolate” Rigau, que tenía un pedido de detención porque es investigado ante la sospecha de que es parte de una organización dedicada a financiar la política mediante empleados “ñoquis” en la Cámara de Diputados bonaerense, se entregó ayer en una comisaría de La Plata. Lo hizo a solo una semana de las elecciones generales del 22 de octubre.
Rigau, detenido el 13 de septiembre pasado con 1.270.000 pesos cuando sacaba dinero con 48 tarjetas de débito ajenas de un cajero automático del centro platense, había sido liberado por Juan Alberto Benavides y Alejandro Villordo, dos camaristas que el 21 de septiembre anularon la causa porque argumentaron que la policía lo había metido preso sin causa, violando su intimidad. Pero ese fallo fue revocado el jueves pasado y la Justicia volvió a pedir la captura de Chocolate.
El empleado de la Cámara de Diputados bonaerense se mantuvo prófugo un día, pero ayer se presentó con sus defensores en la comisaría 2a. de La Plata, donde había pasado sus primeros días preso. No permaneció allí sino hasta la medianoche, cuando fue traslado a otro lugar de detención, por su seguridad y para evitar que goce de beneficios especiales.
La entrega fue sin intervención del juez Federico Atencio y la fiscal Betina Lacki, que ya ordenó que lo deriven a la comisaría 1a. de La Plata y de ahí a la secccional 8a. de la capital provincial.
En la comisaría 2a. de La Plata se presentó con un escrito firmado por el propio Rigau, en el que dijo que se había enterado por los medios de que la policía lo estaba buscando y que se ponía a disposición de la Justicia. “A los fines de estar a derecho me presentó espontáneamente”, sostuvo en ese texto que presentó a la policía platense.
Los efectivos policiales informaron de la presentación de Rigau a la fiscal de la causa y al juez Atencio, según precisaron fuentes judiciales y policiales a la nacion. Chocolate, que estaba prófugo de la Justicia desde el jueves, se presentó acompañado por abogados del estudio Cascón Cotti, en la seccional situada en 38 entre 7 y 8.
La estrategia de Rigau es ahora conseguir una excarcelación extraordinaria que le permita seguir en libertad mientras dure la causa en su contra. Por eso ese párrafo destacado en el escrito que presentó, manifestando que con su entrega está colaborando con las autoridades. La excarcelación tiene que recorrer todas las instancias judiciales. Debe ser analizada primero por el juez Atencio y la fiscal Lacki. Teniendo en cuenta los antecedentes del caso y el hecho de que cuando la policía lo fue a buscar a su casa, el sospechoso ya no estaba allí, el juez podría rechazar el pedido de libertad. Máxime cuando ya intentó una eximición de prisión apenas se reabrió el caso en su contra y el juez Atencio lo rechazó.
La eximición de prisión es un recurso que le hubiera permitido seguir libre y evitar el pedido de captura. Cuando Atencio lo rechazó dio dos argumentos: que la “superiordad jerárquica” de Rigau no podía desconocer las prácticas de Chocolate, cobrando los sueldos ajenos, de supuestos “ñoquis”; y que se estaría ante “un acto de corrupción de inmensurable trascendencia”.
“La extensión del daño causado y las aristas que permiten analizar la conducta aquí investigada, resultan pautas significativas para vislumbrar que, de recaer sentencia condenatoria, habrá de ser de cumplimiento efectivo”, dijo Atencio, por lo que es probable que rechace ahora también su excarcelación. “La significativa cantidad de tarjetas utilizadas y el alto monto de dinero que con ellas fuera extraído, no pudo escapar -cuando menosdel conocimiento de la superioridad jerárquica del organismo en el que el prevenido presta servicios, lo que posibilitaría además que, con el devenir de la pesquisa, se llegara a detectar un acto de corrupción de inmensurable trascendencia”, escribió el juez.
Ante la seguridad de que ningún tribunal otorgaría una eximición de prisión si Rigau no “se ponía a derecho”, su defensa se habría decido por necesidad presentarse en la seccional platense, quedar detenido y así esperar que la Cámara de Apelaciones y Garantías resuelva el pedido de revocatoria del rechazo original dictado por el juez Atencio.
La defensa de Rigau da por descartado que Atencio y Lacki rechazarán la excarcelación extraordinaria, pero apuesta a contar con el visto bueno de los camaristas Benavides y Villordo, los mismos jueces que habían anulado el caso.
A la hora de rechazar la eximición de prisión de Rigau, Atencio consideró que está acusado de defraudaciones reiteradas -con 177 hechos consumados y 45 hechos tentados-. La escala penal implica que en caso de ser condenado la pena supera ampliamente los ocho años de prisión. A pesar de que el mínimo permite una ejecución condicional de la pena, el juez entendió que las condiciones personales de Rigau no hacen posible otorgarle el beneficio.
La excarcelación ordinaria no podría prosperar, dados estos antecedentes, pero Rigau podría pedir una excarcelación extraordinaria basado en el estado de salud de su esposa, que está delicada. Rigau cree que este pedido puede prosperar en la Cámara de La Plata y que lo manden a su casa con una tobillera electrónica que le impida fugarse. Pero estas son especulaciones y estrategias de su defensa.
Por lo pronto, Rigau será traslado a otra seccional a la espera de que se decida su situación. Ahora la fiscal Lacki también puede avanzar con el resto de la producción de la prueba, incluidas las 20 medidas que ordenó hace una semana, que incluyen la declaración de los dueños de las tarjetas de débito y el análisis del celular de Rigau dispuesto para el 20 de octubre, antes de las elecciones. Ese teléfono tiene centenares de contactos y grupos de Whatsapp de los que supuestamente siguen en la cadena de responsabilidades a Rigau
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Legislatura: casi 500 personas cobran sueldos sin trabajar
Son contratados para prestar servicios, pero algunos directamente no lo saben y otros lo hacen por la obra social; es el trasfondo del caso de las tarjetas del puntero Chocolate
El puntero del PJ Julio “Chocolate” Rigau se entregó ayer en una comisaría de La Plata y se puso a disposición de la Justicia, que había buscado detenerlo en un frustrado allanamiento en su domicilio el viernes. Rigau había sido detenido y luego liberado en un fallo escandaloso, mientras sacaba millones de pesos de cajeros automáticos con 48 tarjetas de débito que estaban a nombre de empleados fantasma de la Legislatura provincial. Es un eslabón clave en la trama de corrupción que investiga la Justicia.
El puntero del PJ Julio “Chocolate” Rigau, que tenía un pedido de detención porque es investigado ante la sospecha de que es parte de una organización dedicada a financiar la política mediante empleados “ñoquis” en la Cámara de Diputados bonaerense, se entregó ayer en una comisaría de La Plata. Lo hizo a solo una semana de las elecciones generales del 22 de octubre.
Rigau, detenido el 13 de septiembre pasado con 1.270.000 pesos cuando sacaba dinero con 48 tarjetas de débito ajenas de un cajero automático del centro platense, había sido liberado por Juan Alberto Benavides y Alejandro Villordo, dos camaristas que el 21 de septiembre anularon la causa porque argumentaron que la policía lo había metido preso sin causa, violando su intimidad. Pero ese fallo fue revocado el jueves pasado y la Justicia volvió a pedir la captura de Chocolate.
El empleado de la Cámara de Diputados bonaerense se mantuvo prófugo un día, pero ayer se presentó con sus defensores en la comisaría 2a. de La Plata, donde había pasado sus primeros días preso. No permaneció allí sino hasta la medianoche, cuando fue traslado a otro lugar de detención, por su seguridad y para evitar que goce de beneficios especiales.
La entrega fue sin intervención del juez Federico Atencio y la fiscal Betina Lacki, que ya ordenó que lo deriven a la comisaría 1a. de La Plata y de ahí a la secccional 8a. de la capital provincial.
En la comisaría 2a. de La Plata se presentó con un escrito firmado por el propio Rigau, en el que dijo que se había enterado por los medios de que la policía lo estaba buscando y que se ponía a disposición de la Justicia. “A los fines de estar a derecho me presentó espontáneamente”, sostuvo en ese texto que presentó a la policía platense.
Los efectivos policiales informaron de la presentación de Rigau a la fiscal de la causa y al juez Atencio, según precisaron fuentes judiciales y policiales a la nacion. Chocolate, que estaba prófugo de la Justicia desde el jueves, se presentó acompañado por abogados del estudio Cascón Cotti, en la seccional situada en 38 entre 7 y 8.
La estrategia de Rigau es ahora conseguir una excarcelación extraordinaria que le permita seguir en libertad mientras dure la causa en su contra. Por eso ese párrafo destacado en el escrito que presentó, manifestando que con su entrega está colaborando con las autoridades. La excarcelación tiene que recorrer todas las instancias judiciales. Debe ser analizada primero por el juez Atencio y la fiscal Lacki. Teniendo en cuenta los antecedentes del caso y el hecho de que cuando la policía lo fue a buscar a su casa, el sospechoso ya no estaba allí, el juez podría rechazar el pedido de libertad. Máxime cuando ya intentó una eximición de prisión apenas se reabrió el caso en su contra y el juez Atencio lo rechazó.
La eximición de prisión es un recurso que le hubiera permitido seguir libre y evitar el pedido de captura. Cuando Atencio lo rechazó dio dos argumentos: que la “superiordad jerárquica” de Rigau no podía desconocer las prácticas de Chocolate, cobrando los sueldos ajenos, de supuestos “ñoquis”; y que se estaría ante “un acto de corrupción de inmensurable trascendencia”.
“La extensión del daño causado y las aristas que permiten analizar la conducta aquí investigada, resultan pautas significativas para vislumbrar que, de recaer sentencia condenatoria, habrá de ser de cumplimiento efectivo”, dijo Atencio, por lo que es probable que rechace ahora también su excarcelación. “La significativa cantidad de tarjetas utilizadas y el alto monto de dinero que con ellas fuera extraído, no pudo escapar -cuando menosdel conocimiento de la superioridad jerárquica del organismo en el que el prevenido presta servicios, lo que posibilitaría además que, con el devenir de la pesquisa, se llegara a detectar un acto de corrupción de inmensurable trascendencia”, escribió el juez.
Ante la seguridad de que ningún tribunal otorgaría una eximición de prisión si Rigau no “se ponía a derecho”, su defensa se habría decido por necesidad presentarse en la seccional platense, quedar detenido y así esperar que la Cámara de Apelaciones y Garantías resuelva el pedido de revocatoria del rechazo original dictado por el juez Atencio.
La defensa de Rigau da por descartado que Atencio y Lacki rechazarán la excarcelación extraordinaria, pero apuesta a contar con el visto bueno de los camaristas Benavides y Villordo, los mismos jueces que habían anulado el caso.
A la hora de rechazar la eximición de prisión de Rigau, Atencio consideró que está acusado de defraudaciones reiteradas -con 177 hechos consumados y 45 hechos tentados-. La escala penal implica que en caso de ser condenado la pena supera ampliamente los ocho años de prisión. A pesar de que el mínimo permite una ejecución condicional de la pena, el juez entendió que las condiciones personales de Rigau no hacen posible otorgarle el beneficio.
La excarcelación ordinaria no podría prosperar, dados estos antecedentes, pero Rigau podría pedir una excarcelación extraordinaria basado en el estado de salud de su esposa, que está delicada. Rigau cree que este pedido puede prosperar en la Cámara de La Plata y que lo manden a su casa con una tobillera electrónica que le impida fugarse. Pero estas son especulaciones y estrategias de su defensa.
Por lo pronto, Rigau será traslado a otra seccional a la espera de que se decida su situación. Ahora la fiscal Lacki también puede avanzar con el resto de la producción de la prueba, incluidas las 20 medidas que ordenó hace una semana, que incluyen la declaración de los dueños de las tarjetas de débito y el análisis del celular de Rigau dispuesto para el 20 de octubre, antes de las elecciones. Ese teléfono tiene centenares de contactos y grupos de Whatsapp de los que supuestamente siguen en la cadena de responsabilidades a Rigau
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Legislatura: casi 500 personas cobran sueldos sin trabajar
Son contratados para prestar servicios, pero algunos directamente no lo saben y otros lo hacen por la obra social; es el trasfondo del caso de las tarjetas del puntero Chocolate
Hugo Alconada Mon
La Legislatura bonaerense
LA PLATA.– A los 64 años, Carlos Obregón vive en una casa humilde de Lomas de Zamora. Reja al frente, su vereda combina cemento, barro, basura y pasto sin cortar. Trabaja en el Centro Universitario de Aviación, por el Camino de Cintura, casi a la altura de Ciudad Evita. Llegar a su trabajo desde su casa le tomaría 20 minutos si fuera en auto, pero le insume una hora en transporte público. Y desde su trabajo le tomaría otras dos horas y media, con suerte, viajar hasta la Legislatura bonaerense, donde en teoría también trabaja. Todos los días.
Carlos es uno de los seis miembros de la familia que viven y trabajan, en blanco o haciendo changas, en distintos puntos del conurbano bonaerense y figuran, al mismo tiempo, como empleados en la Legislatura. Entre ellos, Karina, que a los 36 vive en la calle Allende de Monte Chingolo, a dos horas de La Plata. Su casa también es sencilla, con una vereda que combina tierra apisonada y cascotes, pero tiene una Asignación Universal por Hijo (AUH).
Las historias de Carlos y Karina Obregón son apenas dos entre docenas similares, acaso cientos.
Hombres y mujeres de todas las edades y oficios que figuran como empleados de la Honorable Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires. Comerciantes, pintores, peluqueros, personal doméstico, de maestranza y de limpieza, pero también maestros, obreros de la construcción, empleados de empresas constructoras y de concesionarias de autos, además de abogados, ingenieros y otros profesionales, según detectó la nacion. Cobran un salario del Estado mientras tienen otros empleos. Son ñoquis.
Según surge de la ley de presupuesto, la Cámara de Diputados tiene 1510 empleados. La cifra abarca a los legisladores, funcionarios de la Cámara y empleados de planta permanente y transitoria. Pero eso es apenas el comienzo. Según registros comerciales como Nosis, el número se duplicaría, en tanto que un entrecruzamiento de datos públicos y oficiales que desarrolló la nacion revela uno todavía superior, encima de los 5000 empleados.
Sobre ese universo tentativo, la nacion completó un segundo cruce informático para determinar quiénes de esos 5000 posibles empleados de la Legislatura registran otro empleo formal, en blanco, simultáneo. ¿Qué número surgió? Casi 500 personas, tras descartar otros cientos que figuran con empleos en el sector público y podrían haber pedido un pase en comisión o que colaboran en una universidad y podrían dar clases, por ejemplo, en horario nocturno.
El siguiente paso fue analizar a esas 500 personas con empleos simultáneos, en blanco, en la Legislatura y en el sector privado –cifra que es el 10% de un total que incluye a todos aquellos que emiten facturas como monotributistas o que pueden tener un empleo en negro y que, por tanto, no son detectables en esta muestra–. Y para ese análisis se buscaron, entre otras variables, patrones llamativos, como si había empresas que aparecían con dos o más posibles “ñoquis”. Las hubo.
Entre esas empresas figura, por ejemplo, Simone, un concesionario oficial de Ford de las afueras de La Plata que registra dos empleados actuales, más otros nueve que pasaron por allí y que figuran también en la Legislatura. O el de Tisico SA, una empresa de obras y servicios de ingeniería de Berisso, con tres empleados actuales,másotrostresexempleados que también trabajarían en la Legislatura. Ambas empresas respondieron las consultas de la nacion, aportaron precisiones, aclararon que no estaban al tanto de lo ocurrido y adelantaron que evaluarían los pasos a seguir con esos empleados.
Algunos de esos empleados incluso confirmaron su situación laboral ante la consulta de la nacion. Como Lucas Ariel Huici, de la concesionaria Simone, quien confirmó que también aparece como empleado en la Legislatura, pero a continuación cortó la comunicación y jamás volvió a atender los llamados durante los días siguientes. Distinto fue el caso de su compañero en la concesionaria, Juan Ignacio Echegoyen, que no confirmó ni desmintió su situación laboral; dijo que iba a “averiguar” y que devolvería el llamado. No lo hizo.
Entre los empleados de Tisico SA, en tanto, aparecen algunos posibles nodos de conexiones. Los tres que aparecen trabajando en la Legislatura son una pareja, más el compañero directo del hombre, en tanto que los otros tres que pasaron por esa empresa aparecen vinculados, también, a la bolsa laboral de la Unión Obrera de la Construcción (Uocra). ¿Quién era uno de ellos? Juan Marcos Vallejos, uno de los titulares de las tarjetas de débito con que detuvieron a Julio “Chocolate” Rigau mientras extraía $ 1,2 millones de un cajero automático. Distinto es el caso de Munano SRL. ¿Por qué? Porque los dos socios, su gerente general y al menos cuatro empleados figuran como empleados de la Legislatura; entre ellos, Álvaro Agra y Brenda Caro, dueños de otras dos de las 48 tarjetas de débito que le encontraron a Chocolate.
Consultado por la nacion, uno de los dueños de Munano SRL, Alejandro Baranthol, confirmó que él trabaja en la Cámara de Diputados y que tiene ese emprendimiento comercial en simultáneo. “Llevamos más de diez años, con lo que cuesta en este país, y por desgracia y por suerte tengo la posibilidad de llevar adelante ambas cosas”, explicó. “Con respecto a los empleados, te puedo decir qué hacen en mi empresa; por fuera de eso, no me compete”.
En ese sentido, cabe aclarar un dato sustancial: muchos empleados de la Legislatura con dos o más empleos están lejos de ser “ñoquis”. Todo lo contrario. Realmente tienen dos o hasta tres empleos simultáneos en horarios y días distintos. Es el caso de un sushiman, Braian –la nacion se reserva su apellido–, que se desempeña en la Legislatura y de allí se va a otro empleo donde prepara rollos de sushi, para volver a su casa pasada la medianoche.
“No soy un traidor”
Otros casos, por el contrario, son cuando menos llamativos. Como los empleados de la firma Mcdonald’s en La Plata –entre ellos, la nieta de Chocolate Rigau, dueña de otra de las 49 tarjetas que encendieron el escándalo–, los de Aubasa o los de Supermercados Nini –donde se desempeñó un hijo de Chocolate Rigau, titular de otra tarjeta–, o los de Gimnasia y Estudiantes, que incluso registran dos empleadas que trabajaron para ambos clubes y para la Legislatura bonaerense.
Al hijo de Rigau en Nini o a los empleados en Tisico, Mcdonald’s o Munano SRL se suman otros de esas 48 titulares de tarjetas de débito que figuran como empleados simultáneos en la Legislatura y en el sector privado. Desde otro hijo de Chocolate en Pestarino SA hasta Ágata Plana –que figuró en El Modelo SRL–, o Diego Berón –en La Vuelta SRL–, mientras que otros de esos 48, según constató la nacion, tienen trabajos en negro, como un pintor que lidera dos cuadrillas y jamás pisó la Legislatura.
Muchos otros, sin embargo, son ciudadanos anónimos. Como los tres empleados de la empresa AESA, otros tres en UDEC o el hombre y la mujer que trabajan en La Boutique del Peinador, y el padre y la hija que trabajan en una casa de venta de electrodomésticos y artículos para el hogar sobre la avenida 32 de esta ciudad. “Laburo desde los 12”, replicó a solas con la nacion, a la que pidió que investigue los grandes robos en vez de quedarse en los “ñoquis”. Luego aclaró que no iba a decir quién lo contrató en la Legislatura y se queda con su salario a cambio de entregarle obra social y aportes jubilatorios. “Solo le diré dos cosas”, replicó. “La primera, que no va a pasar nada; la segunda, que yo no soy un traidor
LA PLATA.– A los 64 años, Carlos Obregón vive en una casa humilde de Lomas de Zamora. Reja al frente, su vereda combina cemento, barro, basura y pasto sin cortar. Trabaja en el Centro Universitario de Aviación, por el Camino de Cintura, casi a la altura de Ciudad Evita. Llegar a su trabajo desde su casa le tomaría 20 minutos si fuera en auto, pero le insume una hora en transporte público. Y desde su trabajo le tomaría otras dos horas y media, con suerte, viajar hasta la Legislatura bonaerense, donde en teoría también trabaja. Todos los días.
Carlos es uno de los seis miembros de la familia que viven y trabajan, en blanco o haciendo changas, en distintos puntos del conurbano bonaerense y figuran, al mismo tiempo, como empleados en la Legislatura. Entre ellos, Karina, que a los 36 vive en la calle Allende de Monte Chingolo, a dos horas de La Plata. Su casa también es sencilla, con una vereda que combina tierra apisonada y cascotes, pero tiene una Asignación Universal por Hijo (AUH).
Las historias de Carlos y Karina Obregón son apenas dos entre docenas similares, acaso cientos.
Hombres y mujeres de todas las edades y oficios que figuran como empleados de la Honorable Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires. Comerciantes, pintores, peluqueros, personal doméstico, de maestranza y de limpieza, pero también maestros, obreros de la construcción, empleados de empresas constructoras y de concesionarias de autos, además de abogados, ingenieros y otros profesionales, según detectó la nacion. Cobran un salario del Estado mientras tienen otros empleos. Son ñoquis.
Según surge de la ley de presupuesto, la Cámara de Diputados tiene 1510 empleados. La cifra abarca a los legisladores, funcionarios de la Cámara y empleados de planta permanente y transitoria. Pero eso es apenas el comienzo. Según registros comerciales como Nosis, el número se duplicaría, en tanto que un entrecruzamiento de datos públicos y oficiales que desarrolló la nacion revela uno todavía superior, encima de los 5000 empleados.
Sobre ese universo tentativo, la nacion completó un segundo cruce informático para determinar quiénes de esos 5000 posibles empleados de la Legislatura registran otro empleo formal, en blanco, simultáneo. ¿Qué número surgió? Casi 500 personas, tras descartar otros cientos que figuran con empleos en el sector público y podrían haber pedido un pase en comisión o que colaboran en una universidad y podrían dar clases, por ejemplo, en horario nocturno.
El siguiente paso fue analizar a esas 500 personas con empleos simultáneos, en blanco, en la Legislatura y en el sector privado –cifra que es el 10% de un total que incluye a todos aquellos que emiten facturas como monotributistas o que pueden tener un empleo en negro y que, por tanto, no son detectables en esta muestra–. Y para ese análisis se buscaron, entre otras variables, patrones llamativos, como si había empresas que aparecían con dos o más posibles “ñoquis”. Las hubo.
Entre esas empresas figura, por ejemplo, Simone, un concesionario oficial de Ford de las afueras de La Plata que registra dos empleados actuales, más otros nueve que pasaron por allí y que figuran también en la Legislatura. O el de Tisico SA, una empresa de obras y servicios de ingeniería de Berisso, con tres empleados actuales,másotrostresexempleados que también trabajarían en la Legislatura. Ambas empresas respondieron las consultas de la nacion, aportaron precisiones, aclararon que no estaban al tanto de lo ocurrido y adelantaron que evaluarían los pasos a seguir con esos empleados.
Algunos de esos empleados incluso confirmaron su situación laboral ante la consulta de la nacion. Como Lucas Ariel Huici, de la concesionaria Simone, quien confirmó que también aparece como empleado en la Legislatura, pero a continuación cortó la comunicación y jamás volvió a atender los llamados durante los días siguientes. Distinto fue el caso de su compañero en la concesionaria, Juan Ignacio Echegoyen, que no confirmó ni desmintió su situación laboral; dijo que iba a “averiguar” y que devolvería el llamado. No lo hizo.
Entre los empleados de Tisico SA, en tanto, aparecen algunos posibles nodos de conexiones. Los tres que aparecen trabajando en la Legislatura son una pareja, más el compañero directo del hombre, en tanto que los otros tres que pasaron por esa empresa aparecen vinculados, también, a la bolsa laboral de la Unión Obrera de la Construcción (Uocra). ¿Quién era uno de ellos? Juan Marcos Vallejos, uno de los titulares de las tarjetas de débito con que detuvieron a Julio “Chocolate” Rigau mientras extraía $ 1,2 millones de un cajero automático. Distinto es el caso de Munano SRL. ¿Por qué? Porque los dos socios, su gerente general y al menos cuatro empleados figuran como empleados de la Legislatura; entre ellos, Álvaro Agra y Brenda Caro, dueños de otras dos de las 48 tarjetas de débito que le encontraron a Chocolate.
Consultado por la nacion, uno de los dueños de Munano SRL, Alejandro Baranthol, confirmó que él trabaja en la Cámara de Diputados y que tiene ese emprendimiento comercial en simultáneo. “Llevamos más de diez años, con lo que cuesta en este país, y por desgracia y por suerte tengo la posibilidad de llevar adelante ambas cosas”, explicó. “Con respecto a los empleados, te puedo decir qué hacen en mi empresa; por fuera de eso, no me compete”.
En ese sentido, cabe aclarar un dato sustancial: muchos empleados de la Legislatura con dos o más empleos están lejos de ser “ñoquis”. Todo lo contrario. Realmente tienen dos o hasta tres empleos simultáneos en horarios y días distintos. Es el caso de un sushiman, Braian –la nacion se reserva su apellido–, que se desempeña en la Legislatura y de allí se va a otro empleo donde prepara rollos de sushi, para volver a su casa pasada la medianoche.
“No soy un traidor”
Otros casos, por el contrario, son cuando menos llamativos. Como los empleados de la firma Mcdonald’s en La Plata –entre ellos, la nieta de Chocolate Rigau, dueña de otra de las 49 tarjetas que encendieron el escándalo–, los de Aubasa o los de Supermercados Nini –donde se desempeñó un hijo de Chocolate Rigau, titular de otra tarjeta–, o los de Gimnasia y Estudiantes, que incluso registran dos empleadas que trabajaron para ambos clubes y para la Legislatura bonaerense.
Al hijo de Rigau en Nini o a los empleados en Tisico, Mcdonald’s o Munano SRL se suman otros de esas 48 titulares de tarjetas de débito que figuran como empleados simultáneos en la Legislatura y en el sector privado. Desde otro hijo de Chocolate en Pestarino SA hasta Ágata Plana –que figuró en El Modelo SRL–, o Diego Berón –en La Vuelta SRL–, mientras que otros de esos 48, según constató la nacion, tienen trabajos en negro, como un pintor que lidera dos cuadrillas y jamás pisó la Legislatura.
Muchos otros, sin embargo, son ciudadanos anónimos. Como los tres empleados de la empresa AESA, otros tres en UDEC o el hombre y la mujer que trabajan en La Boutique del Peinador, y el padre y la hija que trabajan en una casa de venta de electrodomésticos y artículos para el hogar sobre la avenida 32 de esta ciudad. “Laburo desde los 12”, replicó a solas con la nacion, a la que pidió que investigue los grandes robos en vez de quedarse en los “ñoquis”. Luego aclaró que no iba a decir quién lo contrató en la Legislatura y se queda con su salario a cambio de entregarle obra social y aportes jubilatorios. “Solo le diré dos cosas”, replicó. “La primera, que no va a pasar nada; la segunda, que yo no soy un traidor
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