Piden indagar a Batakis por designaciones irregulares
Lo hizo el fiscal Guillermo Marijuan por los nombramientos en el Banco Nación de familiares de la funcionaria y de una numeróloga
Hernán Cappiello
El fiscal federal Guillermo Marijuan pidió que sea citada a indagatoria la presidenta del Banco Nación, Silvina Batakis, por presuntas designaciones irregulares en el organismo, que incluirían la contratación de familiares en cargos importantes y de una numeróloga.
El pedido se presentó ante la jueza de la causa, María Eugenia Capuchetti, que recién recibe el caso y analizará si con la evidencia que le aportó Marijuan avanza donde los imputados.
Los pedidos de indagatoria incluyen a Batakis; a la exgerenta general del Banco Nación María del Carmen Barros; al exmarido de Batakis, Héctor Silva; a Juan Pablo Pedemonte, hijo de Barros, al frente de una gerencia en la casa matriz del banco; a Maximiliano Piantanida, amigo de Barros, gerente departamental del BNA, y a Juan Manuel Romero, pareja de Barros.
Las designaciones fueron dadas a conocer por el programa Periodismo para todos (PPT) y la denuncia penal la presentó en Comodoro Py la diputada Graciela Ocaña. La numeróloga Verónica Laura Asad, conocida como Pitty, confirmó que trabajó para la gerenta general del Banco Nación, María del Carmen Barros, que fue removida de su cargo cuando este caso tomó estado público.
Tras haber solicitado una consulta particular con la numeróloga y quedar satisfecha con el servicio prestado, Barros le ofreció a Pitty un contrato, relató la numeróloga en Radio Mitre.
Además, Batakis está sospechada de haber presentado en julio una lista ante el directorio del Banco Nación en la que, entre otros, proponía la designación de su exmarido, Héctor Javier Silva, como gerente de Sistemas. La titular del Banco Nación también habría aprobado –sin someter la decisión a votación– un aumento de suelto exorbitante para Barros.
“Me dijo que iba a tener que pasar un montón de entrevistas y así lo hice. Presenté mi currículum, pasé por aquellas entrevistas, expliqué qué tipo de coach daba y, finalmente, habló con mi secretaria respecto de cuánto iba a cobrar”, precisó la numeróloga.
A continuación, aclaró que las sesiones estuvieron destinadas a “coachear” a Barros y que no se llevaron a cabo en las instalaciones del banco. “Al principio, venía a mi oficina una vez a la semana. Después pasaron a ser dos veces y finalmente tres veces. Me pedía hacer lo que yo sé hacer, que tiene que ver con números. A través de los números, vos podés sacar diferentes cosas. Hay un número en la puerta de tu casa, en el celular, en el cielo y todo se puede aprovechar”, dijo con relación a los encuentros.
En cuanto al resto de los acusados por Marijuan, en la denuncia se cuestiona la designación de Héctor Javier Silva, exmarido de Batakis, en el cargo de gerente de Sistemas del BNA, y de Juan Pablo Pedemonte, hijo de Barros, al frente de una gerencia en la casa matriz del banco.
La diputada nacional Graciela Ocaña realizó una denuncia ante el juzgado federal 9, a cargo de Daniel Rafecas, quien giró la denuncia al fiscal Guillermo Marijuan.
Este, a su vez, ordenó el allanamiento del banco e imputó a Batakis y a Barros, por los delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público, defraudación contra la administración pública, administración fraudulenta y peculado y dispuso una serie de medidas de prueba.
La causa está a cargo ahora de la jueza Capuchetti, de manera interina. Además el fiscal pidió indagar a Maximiliano Piantanida, amigo de Barros, por su designación como gerente departamental del BNA y por la autorización de Batakis para que Barros perciba diversos plus y premios que suman un sueldo mensual de unos $9 millones. Asimismo el fiscal pidió investigar a Juan Manuel Romero, pareja de Barros, que según la denuncia cobraría $700.000 aunque, de acuerdo con Graciela Ocaña, “prácticamente no va a trabajar”.
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El dólar se desinfló, pero se hundieron los bonos
El mercado financiero reaccionó con fuertes caídas ante la posibilidad de una continuidad del Gobierno; la menor probabilidad de dolarización les quitó presión a los tipos de cambio
Melisa Reinhold y Sofía Diamante
Las cotizaciones del dólar mostraron una mayor calma ayer, pese a que los expertos auguran más tensiones cambiarias
Tras el primer puesto que obtuvo Sergio Massa en las elecciones del domingo, el dólar blue cerró ayer a $1100, una baja respecto del cierre del viernes. También retrocedieron los dólares financieros por el alejamiento de la posibilidad de una dolarización, según interpretaron los analistas. Sin embargo, la potencial continuidad del kirchnerismo derrumbó los bonos, que cayeron hasta 10%.
La sorpresiva victoria del candidato y ministro de Economía, Sergio Massa, en las elecciones y la confirmación de una segunda vuelta contra con el libertario Javier Milei derrumbaron ayer 10% las cotizaciones de los bonos soberanos en el exterior, luego de que la opción más promercado, Juntos por el Cambio, quedó fuera de la competencia y se redujo la probabilidad de un cambio de signo político en la Argentina.
Por otro lado, las cotizaciones de los dólares paralelos también se desinflaron, luego de que cayeran las chances de un escenario de dolarización con el retroceso al segundo lugar del líder de La Libertad Avanza (LLA), quien había sido la opción más votada en las primarias.
Los títulos soberanos sufrieron caídas de hasta 10%, con los bonos AL30D y GD38D liderando las bajas. El riesgo país, que mide la probabilidad de pago de la deuda, subió más de 8%, a 2611 puntos básicos (había cerrado en 2412 el viernes pasado).
Las acciones argentinas que operan en Wall Street también amanecieron en rojo, con bajas de hasta 11% para YPF, 9% para TGS, Pampa Energía y Loma Negra, y 6% para
Banco Galicia y BBVA. Sin embargo, pasado el mediodía, las cotizaciones repuntaron y presentaron una caída de 1%. Pampa Energía, TGS e YPF, por ejemplo, lideraron las bajas con un rojo de 1,66%, 1% y 0,80%, respectivamente, mientras que Galicia, BBVA y Macro recuperaron todo el retroceso que habían tenido inicialmente. Esas cotizaciones cerraron sin variaciones.
Con la opción política más atractiva para el mercado fuera de la competencia por la presidencia, la reacción inicial de los inversores fue vender activos argentinos. Las alternativas que quedaron en carrera para la segunda vuelta significan una continuidad de la política económica actual o un cambio hacia una opción más radical, a través de la dolarización. Sin embargo, como los bonos y acciones argentinos ya cotizan en niveles muy bajos, la probabilidad de que se revaloricen aumenta ante una mayor moderación de las posturas de los candidatos.
El dólar contado con liquidación (CCL) “libre” –el que usan las empresas para girar divisas al exterior– presentó una caída de $175 (-15,8%), a $935. El viernes, ante la expectativa electoral, había cerrado en los $1110. Se había tratado de un valor nominal récord, pero también marcó el precio en términos reales más alto de las últimas tres décadas. Únicamente fue superado por momentos como la Guerra de Malvinas ($1495, al ajustar por inflación), la híper de 1989 ($2410) y el “Rodrigazo” ($3018), según un análisis de Fernando Marull, economista de FMyA.
“El escenario ‘sorpresa’ que imaginaba el mercado era que Javier Milei ganara en primera vuelta. Eso había tensionado mucho al dólar paralelo. Para el corto plazo, no esperamos grandes cambios en la política económica del Gobierno. Las mismas medidas para ganar el ballottage”, señaló el analista, quien aventuró que el dólar paralelo debiera “aflojar en el corto plazo”, ante un “menor riesgo de dolarización”.
En las calles de la City porteña, las cuevas retomaron su actividad, tras haber permanecido prácticamente paralizadas durante la semana pasada. El dólar blue se vendió a $1100. En la última rueda de cara a las elecciones, había una marcada distorsión de precios.
Desde el jueves, las principales casas de cambio informales habían dejado de reportarle a Reuters el valor del tipo de cambio paralelo, precio que suele marcar el pulso del mercado. Las pantallas quedaron congeladas en los $900, un dólar de ficción, por lo que la suba actual representaría un salpedían to de $200 (22%). Sin embargo, en la peatonal Florida, la realidad fue otra. Los arbolitos que se desprendían de los billetes verdes pusieron su propia cotización: el viernes desde $1050 hasta $1250.
El dólar MEP, en tanto, tuvo dinámica aparte. Si la operación se concretó mediante la compraventa de bonos AL30, la cotización subió ayer $57 y cerró el día en los $946,42 (+5,2%). Fue incluso a pesar de las intervenciones que ejecutó el Banco Central (BCRA) a través del mercado de bonos para intentar contener el avance. En cambio, con bonos GD30 (segmento que cuenta con más trabas para operar) permaneció estable en $899,33.
El analista financiero Franco Tealdi dijo que los mercados reaccionaron de manera negativa, ya que “la sorpresa en las urnas prolongará la incertidumbre cuatro semanas más, y para peor, la opción de ballottage que resultó es la que el mercado consideraba como el peor escenario”.
“Los bonos en Nueva York abrieron con bajas de más del 10%, y la competitividad de Massa le da un incentivo de posponer todo ajuste y acomodamiento de variables, e incluso, legitimidad para nuevos ‘planes platita’ que agraven aún más las dificultades macro. Para colmo, el contexto internacional tampoco juega a favor, con la tasa a 10 años americana tocando 5% por primera vez en, al menos, 16 años y genera tensiones en mercados emergentes y de riesgo”, comentó Tealdi.
Gustavo Neffa, director de Research for Traders y Fin.Guru, dijo que los bonos están cotizando en paridades de entre US$23 y US$29. “El panorama de la apertura fue muy feo. Obviamente, reacciona a las menores probabilidades de Milei y a las mayores probabilidades de Massa ser presidente”, dijo. Sin embargo, señaló que se espera también una menor presión sobre el tipo de cambio, ya que se aleja la posibilidad de dolarización. “Esto podría darles menos presión a corto plazo a los dólares paralelos, pero a muy corto plazo. Después va a retomar. La brecha podría bajar un poco, de 180% a 160%, no más que eso, y de ahí va a mantenerse hasta las elecciones”, estimó.
Sin sorpresas, como sí sucedió durante el lunes post-PASO, el tipo de cambio mayorista siguió fijo ayer en $350. En el Ministerio de Economía habían asegurado que mantendrían este valor hasta mediados de noviembre, para luego retomar el crawling peg [microdevaluaciones diarias], a un ritmo mensual de 3%. Así, la brecha frente al mayorista quedó en niveles del 167% frente al contado con liquidación.
“Los inversores nuevamente se enfrentan a un resultado inesperado, que a su vez obliga a cuatro semanas más de puja electoral. Con una situación fiscal, financiera y económica que requiere ajustes inmediatos, el calendario electoral nos llevará por el camino de posponer los ajustes necesarios. En este marco, creemos que primará la cautela que la creciente incertidumbre impone. Esperamos rotación dentro del mundo accionario, con un claro sesgo bajista. El dólar financiero podría lograr una mayor estabilidad en el corto plazo, de la mano de las intervenciones oficiales”, agregaron desde Delphos Investment.
La consultora 1816 también anticipó un escenario de caída de los bonos soberanos. “En primer lugar, ya no existe el escenario de Juntos por el Cambio triunfando, que era el más ‘cómodo’ para el mercado. Segundo, aflojará (al menos en el corto plazo) la demanda de cobertura ‘con cualquier cosa’ de corporativos sin acceso al CCL, que creemos que fue lo que hizo que los globales se desacoplaran positivamente de la deuda emergente en las últimas ruedas”, indicaron.
$1100
Dólar blue
El viernes pasado, los arbolitos pedían entre $1050 y hasta $1250 para vender la divisa
$935
Dólar CCL
Tuvo un desplome diario de $175 (-15,8%). El viernes, ante la expectativa electoral, había cerrado en los $1110.
$946
Dólar MEP
Si la operación se concretó mediante la compraventa de bonos AL30, la cotización subió $57 (5,2%).
Tras el primer puesto que obtuvo Sergio Massa en las elecciones del domingo, el dólar blue cerró ayer a $1100, una baja respecto del cierre del viernes. También retrocedieron los dólares financieros por el alejamiento de la posibilidad de una dolarización, según interpretaron los analistas. Sin embargo, la potencial continuidad del kirchnerismo derrumbó los bonos, que cayeron hasta 10%.
La sorpresiva victoria del candidato y ministro de Economía, Sergio Massa, en las elecciones y la confirmación de una segunda vuelta contra con el libertario Javier Milei derrumbaron ayer 10% las cotizaciones de los bonos soberanos en el exterior, luego de que la opción más promercado, Juntos por el Cambio, quedó fuera de la competencia y se redujo la probabilidad de un cambio de signo político en la Argentina.
Por otro lado, las cotizaciones de los dólares paralelos también se desinflaron, luego de que cayeran las chances de un escenario de dolarización con el retroceso al segundo lugar del líder de La Libertad Avanza (LLA), quien había sido la opción más votada en las primarias.
Los títulos soberanos sufrieron caídas de hasta 10%, con los bonos AL30D y GD38D liderando las bajas. El riesgo país, que mide la probabilidad de pago de la deuda, subió más de 8%, a 2611 puntos básicos (había cerrado en 2412 el viernes pasado).
Las acciones argentinas que operan en Wall Street también amanecieron en rojo, con bajas de hasta 11% para YPF, 9% para TGS, Pampa Energía y Loma Negra, y 6% para
Banco Galicia y BBVA. Sin embargo, pasado el mediodía, las cotizaciones repuntaron y presentaron una caída de 1%. Pampa Energía, TGS e YPF, por ejemplo, lideraron las bajas con un rojo de 1,66%, 1% y 0,80%, respectivamente, mientras que Galicia, BBVA y Macro recuperaron todo el retroceso que habían tenido inicialmente. Esas cotizaciones cerraron sin variaciones.
Con la opción política más atractiva para el mercado fuera de la competencia por la presidencia, la reacción inicial de los inversores fue vender activos argentinos. Las alternativas que quedaron en carrera para la segunda vuelta significan una continuidad de la política económica actual o un cambio hacia una opción más radical, a través de la dolarización. Sin embargo, como los bonos y acciones argentinos ya cotizan en niveles muy bajos, la probabilidad de que se revaloricen aumenta ante una mayor moderación de las posturas de los candidatos.
El dólar contado con liquidación (CCL) “libre” –el que usan las empresas para girar divisas al exterior– presentó una caída de $175 (-15,8%), a $935. El viernes, ante la expectativa electoral, había cerrado en los $1110. Se había tratado de un valor nominal récord, pero también marcó el precio en términos reales más alto de las últimas tres décadas. Únicamente fue superado por momentos como la Guerra de Malvinas ($1495, al ajustar por inflación), la híper de 1989 ($2410) y el “Rodrigazo” ($3018), según un análisis de Fernando Marull, economista de FMyA.
“El escenario ‘sorpresa’ que imaginaba el mercado era que Javier Milei ganara en primera vuelta. Eso había tensionado mucho al dólar paralelo. Para el corto plazo, no esperamos grandes cambios en la política económica del Gobierno. Las mismas medidas para ganar el ballottage”, señaló el analista, quien aventuró que el dólar paralelo debiera “aflojar en el corto plazo”, ante un “menor riesgo de dolarización”.
En las calles de la City porteña, las cuevas retomaron su actividad, tras haber permanecido prácticamente paralizadas durante la semana pasada. El dólar blue se vendió a $1100. En la última rueda de cara a las elecciones, había una marcada distorsión de precios.
Desde el jueves, las principales casas de cambio informales habían dejado de reportarle a Reuters el valor del tipo de cambio paralelo, precio que suele marcar el pulso del mercado. Las pantallas quedaron congeladas en los $900, un dólar de ficción, por lo que la suba actual representaría un salpedían to de $200 (22%). Sin embargo, en la peatonal Florida, la realidad fue otra. Los arbolitos que se desprendían de los billetes verdes pusieron su propia cotización: el viernes desde $1050 hasta $1250.
El dólar MEP, en tanto, tuvo dinámica aparte. Si la operación se concretó mediante la compraventa de bonos AL30, la cotización subió ayer $57 y cerró el día en los $946,42 (+5,2%). Fue incluso a pesar de las intervenciones que ejecutó el Banco Central (BCRA) a través del mercado de bonos para intentar contener el avance. En cambio, con bonos GD30 (segmento que cuenta con más trabas para operar) permaneció estable en $899,33.
El analista financiero Franco Tealdi dijo que los mercados reaccionaron de manera negativa, ya que “la sorpresa en las urnas prolongará la incertidumbre cuatro semanas más, y para peor, la opción de ballottage que resultó es la que el mercado consideraba como el peor escenario”.
“Los bonos en Nueva York abrieron con bajas de más del 10%, y la competitividad de Massa le da un incentivo de posponer todo ajuste y acomodamiento de variables, e incluso, legitimidad para nuevos ‘planes platita’ que agraven aún más las dificultades macro. Para colmo, el contexto internacional tampoco juega a favor, con la tasa a 10 años americana tocando 5% por primera vez en, al menos, 16 años y genera tensiones en mercados emergentes y de riesgo”, comentó Tealdi.
Gustavo Neffa, director de Research for Traders y Fin.Guru, dijo que los bonos están cotizando en paridades de entre US$23 y US$29. “El panorama de la apertura fue muy feo. Obviamente, reacciona a las menores probabilidades de Milei y a las mayores probabilidades de Massa ser presidente”, dijo. Sin embargo, señaló que se espera también una menor presión sobre el tipo de cambio, ya que se aleja la posibilidad de dolarización. “Esto podría darles menos presión a corto plazo a los dólares paralelos, pero a muy corto plazo. Después va a retomar. La brecha podría bajar un poco, de 180% a 160%, no más que eso, y de ahí va a mantenerse hasta las elecciones”, estimó.
Sin sorpresas, como sí sucedió durante el lunes post-PASO, el tipo de cambio mayorista siguió fijo ayer en $350. En el Ministerio de Economía habían asegurado que mantendrían este valor hasta mediados de noviembre, para luego retomar el crawling peg [microdevaluaciones diarias], a un ritmo mensual de 3%. Así, la brecha frente al mayorista quedó en niveles del 167% frente al contado con liquidación.
“Los inversores nuevamente se enfrentan a un resultado inesperado, que a su vez obliga a cuatro semanas más de puja electoral. Con una situación fiscal, financiera y económica que requiere ajustes inmediatos, el calendario electoral nos llevará por el camino de posponer los ajustes necesarios. En este marco, creemos que primará la cautela que la creciente incertidumbre impone. Esperamos rotación dentro del mundo accionario, con un claro sesgo bajista. El dólar financiero podría lograr una mayor estabilidad en el corto plazo, de la mano de las intervenciones oficiales”, agregaron desde Delphos Investment.
La consultora 1816 también anticipó un escenario de caída de los bonos soberanos. “En primer lugar, ya no existe el escenario de Juntos por el Cambio triunfando, que era el más ‘cómodo’ para el mercado. Segundo, aflojará (al menos en el corto plazo) la demanda de cobertura ‘con cualquier cosa’ de corporativos sin acceso al CCL, que creemos que fue lo que hizo que los globales se desacoplaran positivamente de la deuda emergente en las últimas ruedas”, indicaron.
$1100
Dólar blue
El viernes pasado, los arbolitos pedían entre $1050 y hasta $1250 para vender la divisa
$935
Dólar CCL
Tuvo un desplome diario de $175 (-15,8%). El viernes, ante la expectativa electoral, había cerrado en los $1110.
$946
Dólar MEP
Si la operación se concretó mediante la compraventa de bonos AL30, la cotización subió $57 (5,2%).
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