Cristina atacó a Milei y ahora habla de reforma laboral
REAPARICIÓN. Planteó propuestas contrarias a las medidas que aplicó durante su paso por el poder
Cristina Kirchner reapareció ayer con críticas al presidente Javier Milei, a quien calificó de “showman”, y apuntó contra el ministro de Economía, Luis Caputo. Evitó autocríticas y atribuyó en parte a los medios su derrota electoral. También lanzó propuestas, como una reforma laboral, que no aplicó durante su paso por el poder. Anoche Milei le contestó en una entrevista con LN+: “Los nuevos tiempos quizá requieran un poco de show”.
Luego de pasar varias semanas en silencio, la expresidenta Cristina Kirchner publicó ayer un documento de 33 páginas en el que analiza la coyuntura actual tras la asunción del libertario Javier Milei y apunta contra varios de los funcionarios claves del armado económico de La Libertad Avanza. En particular, señala al ministro de Economía, Luis Caputo, y al arquitecto del DNU que lanzó en sus primeros días el Presidente, Federico Sturzenegger, a quienes tilda de “funcionarios fracasados”.
“Hasta el momento, el nuevo gobierno solo ha desplegado un feroz programa de ajuste que actúa como un verdadero plan de desestabilización y que no solo retroalimenta el espiral inflacionario colocando a la sociedad al borde del shock, sino que además provocará irremediablemente el aumento de la desocupación y la desesperación social en una suerte de caos planificado”, sostiene el documento, en el que vuelve a justificar el déficit fiscal.
Asimismo, el texto habla sobre el apoyo popular de Milei y su legitimidad política: “Es cierto que Milei obtuvo el 56% de los votos en el balotaje que definía quién sería el presidente de la República, pero en la elección general que se vota la representación parlamentaria solo obtuvo el mismo tercio de votos que había logrado en las PASO. Se conformó de esa manera un Poder Legislativo fragmentado donde el peronismo es la primera minoría en ambas cámaras”. El documento, titulado “Argentina en su tercera crisis de deuda”, comienza con una cita de Juan Bautista Alberdi, autor de la Constitución y máximo referente del libertario, que dice: “Tomar capitales a préstamo para reemplazar los capitales destruidos por la crisis no es remediar la pobreza, sino agravarla; la riqueza de otro no es la riqueza del país”.
La publicación destina además un tramo para responsabilizar a los medios por el triunfo del libertario en el balotaje contra el entonces candidato oficialista y exministro de Economía Sergio Massa. “Resulta insoslayable señalar el rol que los medios de comunicación y su reproducción en las redes sociales tuvieron en su surgimiento y triunfo electoral”, afirma Cristina Kirchner, y remarca: “El actual presidente se hizo conocido como panelista de televisión y algunas otras excentricidades. Los mismos medios también cumplieron un importante rol como complemento imprescindible del proceso de judicialización instrumentado por Mauricio Macri, que afectó gravemente el sistema de representación política democrática a través de la persecución y la proscripción, y que desembocó en el intento de asesinato de quien suscribe este documento”.
Nada dice, en cambio, del apoyo de sectores del peronismo a la campaña de Milei para fragmentar el voto opositor. Tampoco sobre las informaciones que dieron cuenta de aportes económicos del kirchnerismo a la campaña libertaria.
“Planeta Milei”
En el marco de un repaso histórico, con halagos a sus gestiones y la de Néstor Kirchner, Cristina Kirchner compara la administración mileísta con la última dictadura. “El master plan de Milei no difiere mucho del que llevó adelante la dictadura cívico-militar en lo que hace a la apertura indiscriminada de la economía y la desregulación laboral de hecho, ni del de las privatizaciones de los años 90”, indica.
La expresidenta hace hincapié en el plan de dolarización de Milei, quien durante la campaña explicó que para concretar ese ideal se deben conseguir los dólares que permitan rescatar la base monetaria y los pasivos remunerados del Banco Central. “Él [Javier Milei] contestaba que iba a obtener financiamiento de los fondos de inversión”, recuerda, y advierte: “Milei llegó a la presidencia, pero el financiamiento no apareció. El que sí apareció como su ministro de Economía fue el ‘Messi’ de las finanzas, Luis Caputo, endeudador serial en el gobierno de Mauricio Macri”.
En este sentido, la expresidenta considera: “La dolarización de la economía argentina implicará la clausura definitiva a la posibilidad de desarrollar nuestro país con inclusión social”.
En otro tramo del texto, Cristina Kirchner se mete de lleno en la pelea abierta entre gobernadores y oficialismo luego de la caída de la ley ómnibus en el Congreso, que obtuvo aprobación en general pero no contó con el apoyo esperado por el Presidente cuando se trataban artículos en particular y que por ello regresó a comisiones. Apuntados los mandatarios locales por el Ejecutivo, que está convencido de que impulsaron a sus legisladores a tirar por la borda el proyecto ante la negativa de Milei de mandar más recursos a las provincias, la exvicepresidenta durante la gestión de Alberto Fernández aseguró que las provincias “necesitan los recursos que les corresponden por leyes, decretos o acuerdos previos que surgen del presupuesto 2023 –que es ley de leyes– y que les están siendo ilegalmente retenidos”.
Hacia el final, cierra con diez conclusiones, entre las que destaca a los presidentes que no pudieron terminar con sus mandatos pese a haber sido elegidos por el voto popular. “Es cierto que Milei obtuvo el 56% de los votos en el balotaje que definía quién sería el presidente de la República, pero en la elección general que se vota la representación parlamentaria solo obtuvo el mismo tercio de votos que había logrado en las PASO”, advierte, y subraya: “Cabe recordar que otras fuerzas políticas, en distintas etapas, obtuvieron fuerza propia que les insuflaron de aires fundacionales no pudieron terminar sus mandatos”.
Así, la expresidenta hace mención –y resalta en negrita– la importancia del voto popular para una fuerza política, pero al mismo tiempo la necesidad de conseguir legitimidad una vez en el gobierno, en ejercicio. En medio de las fuertes críticas que le caen a La Libertad Avanza por las muestras de falta de cintura política en determinados momentos, Cristina Kirchner trae a consideración la gestión de Fernando de la Rúa y marca: “Así, el presidente que había ganado en primera vuelta con más del 48% de los votos terminó presentando su renuncia después de declarar el estado de sitio que provocó represión y 38 muertos en la Plaza de Mayo y en distintos lugares del país”
La expresidenta insiste en justificar el déficit fiscal y atribuir los problemas económicos a la deuda
Hacia el final, traza un paralelo entre el actual presidente y Fernando de la Rúa
Qué dice ahora y qué hizo cuando estuvo en el poder
Reforma laboral
“Resulta ineludible discutir seriamente un plan de actualización laboral que brinde respuestas a las nuevas formas de relaciones laborales surgidas a la luz de los avances tecnológicos y de una pandemia que trastocó todos y cada uno de los ámbitos de la vida de las personas. Teletrabajo y plataformas digitales, que intermedian entre oferta y demanda, son algunas de las modalidades que se deben amparar normativamente. Sin embargo, las formas de contratación laboral ya incluidas en nuestro sistema legal también deben ser revisadas”.
Cristina Kirchner, en acuerdo con los sindicatos, bloqueó cualquier modernización de la legislación laboral. Incluso, durante el gobierno de Alberto Fernández, cuando el efímero asesor presidencial Antonio Aracre deslizó que debían flexibilizarse las formas de contratación, el kirchnerismo salió en conjunto a atacarlo. Pablo Moyano anticipó el rechazo sindical y la senadora bonaerense María Teresa García le dijo: “¿Usted tiene idea de lo qué es el peronismo, Perón, Evita, los trabajadores, sus derechos...? Si no tiene idea, cobíjese en ese cargo, y no hable. Tenga respeto por los que luchan todos los días”.
Nuevo sistema de salud
“Sostenemos la necesidad de replantear el actual sistema público de salud, cuya descentralización (entre Nación, provincias y municipios), fragmentación (entre los subsistemas público, de obras sociales y prepagas) y mala regulación han ido provocando su debilitamiento y, fundamentalmente, su inequidad e ineficiencia en términos de asignación de recursos. Todo ello en un país que tiene uno de los mayores niveles de inversión en salud de toda Latinoamérica. A ello se le agrega que la expansión del complejo médico-industrial (nuevos medicamentos, nueva tecnología, nuevas enfermedades y nuevas prácticas), sin una revisión del sistema, se torna imposible de financiar”.
Durante las décadas de administración kirchnerista, el sistema de salud se mantuvo sin ninguna reforma estructural. Ya en el pasado, Cristina Kirchner hizo declaraciones a favor de avanzar en una integración del sistema público, privado y obras sociales. Pero todo quedó en lo discursivo. En la práctica, la lógica apuntó a inaugurar nuevos centros de salud, muchas veces motivados por el color político del distrito. Así, se agravó la fragmentación del sistema. A los problemas se sumó el impacto de la inflación, las dificutades para importar insumos y la caída de los ingresos de los profesionales.
Menos impuestos
“Nos parece fundamental discutir un sistema tributario simplificado con pocos impuestos en cantidad –para ordenar y facilitar la vida, en especial de las pymes, que por lo general llevan una contabilidad muy doméstica y son las principales generadoras de trabajo en la Argentina–, pero muy estricto en su cumplimiento con normas que aumenten la percepción de riesgo por elusión y evasión. Debe tratarse de un sistema progresivo que no solo contemple los flujos, sino también el stock y revise los gastos tributarios que expresan excepciones, exenciones y alícuotas quebradas a distintos grupos y sectores de la economía”.
Durante los tres gobiernos kirchneristas, el Estado creó nuevos impuestos y aumentó los existentes. Según un estudio del tributarista Sebastián Domínguez, socio de SDC Asesores, solo durante el gobierno de Alberto Fernández se crearon y aumentaron 18 impuestos. De hecho, el proyecto de ley más conocido de Máximo Kirchner fue la creación de un nuevo gravamen. Uno de las últimas invenciones tributarias del kirchnerismo fue el impuesto PAIS, que implica un 30% adicional sobre la compra de moneda extranjera.
Privatización acotada de empresas públicas
“Queremos discutir la integración de la empresas del Estado tanto por vía de la participación del capital privado como de las provincias, en el caso de que sus recursos estén afectados a la explotación económica de aquellas, como así su cotización en bolsa para agregar valor y eficiencia bajo la forma de una asociación pública y privada virtuosa”.
El kirchnerismo avanzó con la estatización de empresas a lo largo de su gestión. Los acuerdos con privados fueron escasos y en muchos casos apuntaron a llevar a empresas públicas a empresarios de su entorno, a fin de generar una intervención encubierta de la compañía. En cambio, la lista de estatizaciones es extensa, e incluyen compañías como Correo Argentino, AySA, Aerolíneas Argentinas y Tandanor, entre otras, que hicieron retroceder la competencia entre privados.
Incentivo a las grandes inversiones
“Estamos dispuestos a discutir un régimen de incentivo a las grandes inversiones pero que agreguen valor y transfieran tecnología. Lo contrario sería reprimarizar nuestra economía y condenarnos al extractivismo”.
El kirchnerismo se caracterizó por el denominado “capitalismo de amigos”, que favoreció los negocios privados con el Estado de empresarios cercanos al círculo de poder. Las grandes inversiones se vieron, a su vez, limitadas por el cepo al dólar que implementó Cristina Kirchner como consecuencia del deterioro de las variables económicas.
Seguridad
“En materia de seguridad debemos abandonar el consignismo. Con la desigualdad social por un lado o el gatillo fácil por el otro, no puede elaborarse ningún plan de seguridad. Que no nos vengan a correr los que durante la gestión de Macri designaron a cargo de la escuela de inteligencia del Ministerio de Seguridad a una Miss Argentina. Se debe desarrollar más inteligencia para desarmar la criminalidad organizada y policía de proximidad para la prevención. En este sentido, la videovigilancia puede ser un método eficaz en el marco de las nuevas tecnologías”.
El kirchnerismo nunca tuvo entre sus prioridades la seguridad, que registró un fuerte retroceso por el avance de mafias organizadas ligadas al narcotráfico, en especial en Rosario y el conurbano bonaerense. En una polémica emblemática, Aníbal Fernández, en su paso por el gabinete de Cristina Kirchner, intentó minimizar la crisis con el término “sensación de inseguridad”. Los crímenes en manos del narcotráfico crecieron exponencialmente y, en el último año del gobierno de Alberto Fernández, llegaron a 259 homicidios.
Respeto del otro
Entre las condiciones que plantea Cristina Kirchner para impulsar reformas de largo alcance está el respeto de las opiniones ajenas, algo que no fue característico de sus gestiones como presidenta y vicepresidenta. Lo dice de la siguiente manera: “La segunda condición ineludible para dar ese debate es el marco de respeto al que piensa diferente. En este sentido el clima de insultos, escraches, descalificaciones y estigmatizaciones que se desarrolló durante el debate y aumentó exponencialmente a partir de la vuelta a comisión del proyecto de ley ómnibus presagia un escenario de violencia que, como ya sabemos, comienza por lo verbal y luego pasa a lo físico”. Punto seguido recuerda el intento de asesinato que sufrió en septiembre de 2022.
El gobierno de Cristina Kirchner se caracterizó por una escalada de los enfrentamientos, que tuvo su punto de inflexión en la denominada “guerra contra el campo”. La construcción de enemigos discursivos, atacados desde las vías de comunicación financiadas por el kirchnerismo, incluyeron a miembros del Poder Judicial, empresarios y medios. La presidencia de Cristina Kirchner evitó los acuerdos con la oposición y, por el contrario, apuntó a la cooptación de dirigentes como estrategia de ampliación política.
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
El Gobierno dice que la reaparición le viene bien para polarizar
En la Casa Rosada evalúan que con la expresidenta en la escena Milei puede aglutinar el apoyo de la centroderecha
Maia Jastreblansky
Habían pasado varias horas desde que Cristina Kirchner irrumpió en la escena pública con una carta –esta vez de 33 páginas– y Javier Milei solo había replicado al respecto una publicación en X de un economista liberal. El mensaje utilizaba una cita de la expresidenta para reafirmar que “la dolarización es el único camino para evitar los desmanes del populismo”.
El Presidente, habitualmente verborrágico en esa red social, dejó en manos de sus ministros la primera reacción contra la carta que Cristina publicó para atacar a su gobierno. El jefe del Estado ni siquiera replicó el mensaje que elaboró el ministro de Economía, Luis Caputo, para responderle a la expresidenta –un texto que tuvo el aval de la Casa Rosada– ni el que escribió la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
“Si Cristina reapareció para cuestionar al Gobierno, bienvenido sea”, reaccionó un muy estrecho colaborador presidencial, que apuntó que Milei quiere promover una polarización política con el kirchnerismo para disminuir al espacio de centro que se prestó a negociar –y también logró condicionar– el tratamiento de la ley ómnibus.
Más tarde, en una entrevista con LN+, Milei dijo que para Cristina Kirchner “lo que genera la inflación es la falta de dólares”, un argumento que consideró de “una precariedad absoluta”. Además, evitó responder sobre el calificativo de “showman” que le endilgó la expresidenta, al asegurar: “Es la opinión de ella; Tal vez los nuevos tiempos requieran de show”.
Estrategia
El líder libertario ya había utilizado esta estrategia en la campaña. En ese momento, buscaba confrontar con Sergio Massa y borrar de la escena a Bullrich. Ahora Milei pretende conformar un polo de centroderecha con Pro como aliado para neutralizar a la oposición moderada.
Pero más allá de la estrategia y la narrativa que elaboraron en la Casa Rosada frente a la reaparición de Cristina, lo cierto es que Milei nunca atacó abiertamente a la expresidenta de manera personal, cuando él nunca tuvo filtros inhibitorios para emitir los peores calificativos de otros dirigentes. “Al Papa se le animó, a Cristina no”, reconoció un colaborador que fue testigo del devenir del líder libertario antes de alcanzar el poder.
Quienes han escuchado hablar a Milei sobre Cristina dicen que él siempre la criticó por su programa económico y apuntan que el libertario considera que ella “no sabe nada de economía”. Pero reconocen –y Milei lo ha deslizado en público– que él la respeta como cuadro político, porque le reconoce su liderazgo y sus “agallas”.
Un ladero presidencial refrendó esa mirada y apuntó: “Estamos en las antípodas ideológicas de Cristina y consideramos que hizo lo peor para el país. Pero la figura de Cristina es respetable, más respetable que otros dirigentes, porque tiene sus ideas y las defiende”. Milei tampoco hizo una bandera de las denuncias contra la corrupción del kirchnerismo, como sí hizo en su momento la gestión de Mauricio Macri. Al líder libertario no se lo suele escuchar hablar de los asuntos judiciales de Cristina. Le rinde más hablar de todo el sistema político tradicional como “corrupto”.
Por eso, cuando se frustró la “Ley de bases”, él dijo que iba a exponer los “negociados, los privilegios y la corrupción” de los “políticos” que no acompañaran los “cambios”.
Los ministros que salieron al cruce de la expresidenta, Luis Caputo, Guillermo Francos y Patricia Bullrich, apuntaron a su política económica. El titular del Palacio de Hacienda le replicó que tuviera “un poco de dignidad” y le pidió que permaneciera “callada”. Bullrich equiparó a la expresidenta con “los criminales que regresan a la escena del crimen para gozar del desastre que dejaron”. A su vez, Francos señaló que “el documento (de Cristina) es surrealista”.
En el Gobierno ensayaron distintas hipótesis sobre el momento que eligió Cristina para reaparecer. Una teoría apunta al intento de sellar una alianza formal entre Milei y Mauricio Macri. Pero todos coinciden en que les vendrá bien para polarizar con el kirchnerismo y evitar una sangría de aliados.
Habían pasado varias horas desde que Cristina Kirchner irrumpió en la escena pública con una carta –esta vez de 33 páginas– y Javier Milei solo había replicado al respecto una publicación en X de un economista liberal. El mensaje utilizaba una cita de la expresidenta para reafirmar que “la dolarización es el único camino para evitar los desmanes del populismo”.
El Presidente, habitualmente verborrágico en esa red social, dejó en manos de sus ministros la primera reacción contra la carta que Cristina publicó para atacar a su gobierno. El jefe del Estado ni siquiera replicó el mensaje que elaboró el ministro de Economía, Luis Caputo, para responderle a la expresidenta –un texto que tuvo el aval de la Casa Rosada– ni el que escribió la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
“Si Cristina reapareció para cuestionar al Gobierno, bienvenido sea”, reaccionó un muy estrecho colaborador presidencial, que apuntó que Milei quiere promover una polarización política con el kirchnerismo para disminuir al espacio de centro que se prestó a negociar –y también logró condicionar– el tratamiento de la ley ómnibus.
Más tarde, en una entrevista con LN+, Milei dijo que para Cristina Kirchner “lo que genera la inflación es la falta de dólares”, un argumento que consideró de “una precariedad absoluta”. Además, evitó responder sobre el calificativo de “showman” que le endilgó la expresidenta, al asegurar: “Es la opinión de ella; Tal vez los nuevos tiempos requieran de show”.
Estrategia
El líder libertario ya había utilizado esta estrategia en la campaña. En ese momento, buscaba confrontar con Sergio Massa y borrar de la escena a Bullrich. Ahora Milei pretende conformar un polo de centroderecha con Pro como aliado para neutralizar a la oposición moderada.
Pero más allá de la estrategia y la narrativa que elaboraron en la Casa Rosada frente a la reaparición de Cristina, lo cierto es que Milei nunca atacó abiertamente a la expresidenta de manera personal, cuando él nunca tuvo filtros inhibitorios para emitir los peores calificativos de otros dirigentes. “Al Papa se le animó, a Cristina no”, reconoció un colaborador que fue testigo del devenir del líder libertario antes de alcanzar el poder.
Quienes han escuchado hablar a Milei sobre Cristina dicen que él siempre la criticó por su programa económico y apuntan que el libertario considera que ella “no sabe nada de economía”. Pero reconocen –y Milei lo ha deslizado en público– que él la respeta como cuadro político, porque le reconoce su liderazgo y sus “agallas”.
Un ladero presidencial refrendó esa mirada y apuntó: “Estamos en las antípodas ideológicas de Cristina y consideramos que hizo lo peor para el país. Pero la figura de Cristina es respetable, más respetable que otros dirigentes, porque tiene sus ideas y las defiende”. Milei tampoco hizo una bandera de las denuncias contra la corrupción del kirchnerismo, como sí hizo en su momento la gestión de Mauricio Macri. Al líder libertario no se lo suele escuchar hablar de los asuntos judiciales de Cristina. Le rinde más hablar de todo el sistema político tradicional como “corrupto”.
Por eso, cuando se frustró la “Ley de bases”, él dijo que iba a exponer los “negociados, los privilegios y la corrupción” de los “políticos” que no acompañaran los “cambios”.
Los ministros que salieron al cruce de la expresidenta, Luis Caputo, Guillermo Francos y Patricia Bullrich, apuntaron a su política económica. El titular del Palacio de Hacienda le replicó que tuviera “un poco de dignidad” y le pidió que permaneciera “callada”. Bullrich equiparó a la expresidenta con “los criminales que regresan a la escena del crimen para gozar del desastre que dejaron”. A su vez, Francos señaló que “el documento (de Cristina) es surrealista”.
En el Gobierno ensayaron distintas hipótesis sobre el momento que eligió Cristina para reaparecer. Una teoría apunta al intento de sellar una alianza formal entre Milei y Mauricio Macri. Pero todos coinciden en que les vendrá bien para polarizar con el kirchnerismo y evitar una sangría de aliados.
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.