miércoles, 13 de septiembre de 2023

CHANTAS...LO PEOR DE LO PEOR


A 42 días de las elecciones, eximen de Ganancias a los que ganen menos de $1,7 millones
Massa lo anunció en un acto organizado por la CGT; solo pagarían 90.000 personas
Silvia Stang
A partir de octubre, los empleados que ganen hasta 15 veces el salario mínimo, vital y móvil (cifra que hoy equivale a $1.770.000) no pagarán el impuesto a las ganancias. La medida fue anunciada ayer por el ministro de Economía y candidato a presidente por el oficialismo, Sergio Massa, más de un año después del inicio de sugestión y a 42 días de las elecciones. Massa dijo que enviará un proyecto de ley al Congreso para que desde 2024 la base para tributar mantenga la equivalencia dispuesta ahora. El impuesto, según estimaciones oficiales, solo alcanzará ahora a unas 90.000 personas. La medida, que fue criticada por la oposición por “inflacionaria”, tendría un costo fiscal, por menor recaudación, de alrededor del 0,3% del PBI (o $1 billón).
El ministro hizo el anuncio en un acto en la Plaza de Mayo convocado por la CGT. “Si tienen que ahorrar, compren una u tito, algún bien producido en la Argentina. No me vayan a comprar dólares ”, dijo Massa.
A partir de octubre no tendrán descuentos por el impuesto a las ganancias los empleados con un sueldo bruto de hasta un monto equivalente a 15 veces el salario mínimo, vital y móvil. Hoy esa cifra es de $1.770.000 y se corresponde con un salario neto de aportes a la seguridad social de $1.607.255,58. Hasta ahora, el piso para comenzar a tributar es de $700.875 (sueldo bruto) o de $581.726 (sueldo neto), por lo que la medida implica un fuerte incremento de esa base.
Si el reajuste del piso para tributar se hace de igual forma que en oportunidades previas en las que solo se le hizo ese cambio al esquema de Ganancias, lo que se dispondrá no modificará los montos ya descontados este año por el impuesto (de todas maneras, aún está pendiente una devolución de parte del tributo, dada la modificación de los valores de la tabla de la alícuotas establecida por un decreto de necesidad y urgencia del mes pasado).
La decisión de subir la base imponible para los últimos meses del año dejará al margen del impuesto a un grupo de asalariados. La medida repercutirá en una mejora de hasta aproximadamente el 27% del sueldo de bolsillo de muchas de las personas que están entre las que tienen los ingresos más altos del país. “No me vayan a comprar dólares”, les dijo Massa a los beneficiados, casi en un reconocimiento de que, por el nivel de los sueldos, el destino de lo que dejará de tributarse no será el consumo, al menos en buena medida.
Además de lo anunciado para octubre, se enviará al Congreso un proyecto de ley para que a partir de 2024 se vean alcanzados por el tributo solo quienes tengan salarios de un monto de al menos 15 veces el mínimo, vital y móvil. Esa iniciativa tendría un efecto fiscal, por menor recaudación, de $1 billón anual, según el Gobierno. Es un monto que, según las estimaciones de Economía, representaría aproximadamente un 0,3% del PBI. Pero, dada la alta inflación, la incertidumbre en el plano político y las variaciones que tendrán las proyecciones sobre el nivel de actividad, el cálculo de ese efecto estará sujeto a revisiones.
El anuncio fue hecho cuando Massa lleva ya más de un año al frente de Economía, en plena campaña electoral y cuando el funcionario es el candidato a presidente por el oficialismo. En los últimos años, el impuesto que pesa sobre el ingreso de las personas sufrió fuertes distorsiones por los efectos de diferentes medidas oficiales y, principalmente, por los daños de la inflación, cuyo ritmo se aceleró este año, con especial fuerza a partir de la devaluación del peso decidida por el Gobierno el día después de las PASO.
El proyecto de ley que busca eliminar el impuesto a las ganancias sobre las personas, para reemplazarlo por uno “a los altos ingresos”, que alcanzaría a unas 90.000 personas, “CEO, gerentes y subgerentes y jubilados de privilegio”, fue anunciado por Massa en la Plaza de Mayo, frente una manifestación de apoyo organizada por sindicatos. La iniciativa, de la que comenzó a hablarse hace menos de una semana, recibió cuestionamientos por parte de economistas y tributaristas, que sostienen que el esquema debería ser progresivo y tener una actualización adecuada y completa, pero no ser prácticamente quitado del esquema tributario, dentro del cual se considera a esta carga como una de las más progresivas (bien cobrada), en contraposición a impuestos como el IVA, que pesa sobre los consumos masivos.
El aumento de los precios y la falta de adecuación –ya de larga data– del esquema de Ganancias provocaron que aumentara significativamente el porcentaje efectivo de los descuentos al salario en concepto de la carga fiscal, incluso con ingresos que van perdiendo poder adquisitivo. Este efecto distorsivo no se corregirá, según lo anunciado, para quienes sigan este año tributando, porque no habrá más cambios que la suba del piso imponible, al menos según lo que se conoce hasta ahora de la medida, aún no oficializada.
Los datos que se dieron desde la cartera de Economía indican que, luego de la última modificación hecha al piso del impuesto, 701.928 trabajadores y jubilados pagan Ganancias
(no hay una publicación oficial que permita seguir la variación de esa cifra). Con la modificación, según el Ministerio, pagarán aproximadamente solo unas 90.000 personas, “0,88% de los empleados registrados en el país”. En el anuncio no se explicitó nada con respecto a los autónomos, que abonan un impuesto proporcionalmente más alto que los asalariados.
Quienes dejen de pagar este año el impuesto tendrán mejoras en su ingreso mensual neto que, según un informe del Ministerio, serán de entre el 20% y el 27%, aproximadamente. Esos efectos, en rigor, son los máximos que podría generar la medida, porque los ejemplos incluidos en el escrito distribuido por Economía suponen casos de personas que no hacen ninguna deducción, ni por familiares a cargo ni por gastos que pueden declararse para aliviar la carga.
Las cifras deducibles por diferentes conceptos, como el pago de salarios y contribuciones del régimen del servicio doméstico, de alquileres o de gastos médicos, o por hijos declarados a cargo, no tendrán modificaciones para lo que resta del año. No las tienen, en rigor, desde enero último, cuando todo el esquema se actualizó, tal como ocurre en cada mes de enero desde 2018, porque eso establece una ley.
El congelamiento de esos montos en un contexto de alta inflación llevó a que hoy no esté medida correctamente la capacidad contributiva de las personas. Tampoco hubo actualización, desde el inicio del año, de la cifra que se descuenta del ingreso, en todos los casos por igual, antes de calcularse el impuesto. Por todo este año, ese monto no imponible es de $2.619.762. Es decir, para quienes siguen alcanzados por el impuesto, de los ingresos de cada mes se considera que $218.313,5 están al margen del impuesto.
Hay dudas de cómo se instrumentaría la suba del piso al impuesto que ahora está decidiendo Massa, porque las reformas en materia tributaria son una atribución del Congreso de la Nación. Si se tratara de un DNU, la medida debería ser luego refrendada por diputados y senadores

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El sindicalismo y el kirchnerismo armaron un acto para acompañar al candidato
Hubo dirigentes de La Cámpora, como De Pedro y Máximo Kirchner, y gremialistas, como Baradel y Moyano

El ministro de Economía y candidato a presidente por Unión por la Patria, Sergio Massa, se volvió ayer el eje de atención de una manifestación con impronta sindical. En el centro del escenario, con los principales dirigentes gremiales del país a sus espaldas, anunció la elevación del piso para pagar el impuesto a las ganancias y un proyecto de ley para eliminarlo entre los trabajadores. Lo hizo con un discurso frente al Palacio de Hacienda, en el que aprovechó para pedir apoyo en las elecciones, frente a una concurrencia que lideró el sindicato de los camioneros.
Massa subió al escenario ayudado por dirigentes sindicales, como Pablo Moyano, y habló ante los militantes gremiales con la voz disminuida, con claros signos de disfonía tras el acto que encabezó el sábado, en Tucumán. “Para mí, el salario no es ganancia, es remuneración. Era vergonzoso que, en un país donde promovemos el trabajo, los trabajadores pagaran Ganancias”, comenzó Massa.
En el cierre del discurso, el ministro señaló: “En los próximos 45 días, se juega el futuro de la Argentina, se juega si somos un país que defiende la educación pública, el trabajo, la industria nacional, la soberanía y su moneda, o somos un país en que los trabajadores pierden derechos”.
Además de Pablo Moyano, a Massa lo secundaron en el escenario, entre otros, Héctor Daer (uno
de los secretarios generales de la CGT), Sergio Palazzo (Asociación Bancaria), Julio Piumato (judiciales), Andrés Rodríguez (UPCN), Gerardo Martínez (Uocra), Abel Furlán (UOM), Hugo Yasky (CTA) y Roberto Baradel (Suteba), entre otros. Todos habían estado, previamente, sentados alrededor de una mesa en el Ministerio de Economía, en la que Massa les habló de su proyecto sobre Ganancias.
La Cámpora le aportó al escenario de Massa dos de sus principales dirigentes: Máximo Kirchner y Eduardo “Wado” de Pedro. Reaparecido el sábado, en Tucumán, el diputado y jefe de La Cámpora retomó los actos y se mostró con Massa por segunda vez en tres días. El miércoles, reactivará al PJ bonaerense, que preside, con una reunión, cuatro meses después del congreso partidario que se hizo en el distrito de La Matanza.
“Les quiero pedir, de todo corazón, pensando en el país y en el futuro, en el trabajo, en la industria nacional, en la universidad pública, que hagamos todo el esfuerzo posible para construir, el 22 de octubre, el triunfo de los trabajadores, de la Argentina, del peronismo, del futuro. Depende de ustedes. Me voy a romper el alma, voy a dejar hasta mi última gota de sangre y transpiración”, arengó el ministro de Economía.
Lo vitoreó una concurrencia nutrida especialmente por la presencia del gremio de los camioneros, que se animó a cantar “Se siente, se siente, Massa presidente”.
“Solo van a quedar 80.000 gerentes, directores de empresas y jubilados de privilegio pagando el impuesto a las ganancias”, afirmó el candidato presidencial del oficialismo.
“Esperamos que, tal como dijeron en las redes la semana pasada, aquellos opositores que no nos permiten cobrarles impuestos a los que tienen el dinero en el extranjero al menos se dignen a aceptar que los trabajadores argentinos no paguen más el impuesto a las ganancias”, señaló Massa. La oposición rechazó su anuncio ayer
Después de hablar ante la militancia gremial (sindicatos como la Unión Tranviarios Automotor, Luz y Fuerza, o el gremio de alimentación, también aportaron número y color a la manifestación), Massa bajó del escenario (ubicado a un costado de la Casa Rosada) y caminó unos metros para acercarse a un vallado para saludar a los militantes de los distintos gremios.
Los camioneros se hicieron sentir durante toda la jornada, e incluso colgaron una de sus banderas en el balcón frontal del Cabildo, frente a la Plaza de Mayo

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