domingo, 24 de septiembre de 2023

DELITOS


Detectan en el país el desembarco de bandas delictivas de Chile
Actúan en la zona metropolitana con modalidades muy violentas; alerta regional
Matías Bianchi
En los últimos meses empezaron a notar las autoridades policiales y judiciales una mayor presencia de bandas chilenas. Incluso llegó una alerta desde Carabineros al Ministerio de Seguridad porteño, ya que del otro lado de la cordillera confirmaron el cruce de delincuentes a nuestro país, con la explicación de que grupos venezolanos ganaron allí territorio en un proceso de colonización similar al que sufre Paraguay por la expansión del Primer Comando Capital (PCC).
Están bien organizados en algunos casos, como quedó en evidencia con la captura del grupo que robó en la ciudad 16 camionetas de alta gama en apenas 35 días, y son extremadamente violentos, en otros.
La presencia de bandas chilenas es un fenómeno delictivo que causa preocupación, ya que estaban fuera del radar del sistema de prevención del delito. Uno de los grupos desactivados fue responsable de una gran cantidad de robos violentos. Ese es el caso de la “Banda de Macaco” –por el apodo de su líder–, pero se sospecha que hay más grupos de estas características.
Son, en su mayoría, jóvenes, agresivos y violentos que ingresaron ilegalmente al país –lo que dificultó mucho su identificación–. Probablemente, el más grave de los delitos fue el que terminó con el asesinato a balazos del profesor de gimnasia Nelson Peralta en Guernica en agosto pasado, pero antes se los había identificado en un tiroteo con la Policía de la Ciudad en La Paternal. Allí uno de los asaltantes resultó muerto. Los rastros encontrados en el último caso, una violenta entradera en City Bell en la cual le partieron el brazo a un pediatra, fueron clave para desarticular la banda.
Si bien en un principio no se pensó que eran hechos vinculados a una misma banda hubo un patrón que los delató: los testigos repetían una y otra vez que los delincuentes tenían acento chileno.
Juan Cruz Codomí Alcorta, a cargo de la UFI N° 16 de La Plata y la UFI N° 1 Descentralizada Presidente Perón, junto a su par de la UFI 2 de Ezeiza, Carlos Hassan, llevaron a cabo la investigación, coordinación de los allanamientos, imputaron y detuvieron a nueve miembros de la banda, mientras que otro murió en el enfrentamiento con policías porteños y el restante, es menor.
El viernes 1° de septiembre, tras una serie de allanamientos, la Justicia dio alcance al líder de la banda: Eduardo Ignacio “Macaco” Zepulveda Reyes de 26 años, de nacionalidad chilena, que vivía en Congreso desde 2015; tiene pedido de captura internacional de Interpol.
El modus operandi de esta banda era el siguiente: se alojaban en la zona sur de la Ciudad de Buenos Aires y cometían delitos principalmente en el conurbano bonaerense, donde se habían especializado en entraderas y escruches, moviéndose en autos robados con las patentes cambiadas –usaban matrículas de autos sin pedido de secuestro–. En los golpes participaban, al menos, ocho delincuentes. Generalmente cometían más de un delito por noche. También juntaban las armas que se iban apropiando en las casas asaltadas.
Para unir cabos y dar con todos ellos la Justicia, luego de detener a algunos miembros en La Paternal y en City Bell, habría logrado identificar a varios de los criminales mediante el peritajes de sus celulares y los teléfonos robados, investigando llamados, mensajes de texto y de voz y fotografías en Whatsapp y redes sociales como Facebook e Instagram, donde publicaron imágenes de armas y dinero, muchas veces posando con ellas. Fue así que también lograron dar con coordenadas exactas de Global Positioning System (GPS) de sus recorridos y paraderos y finalmente coordinar más de una decena de allanamientos en simultáneo.
Los imputados se hospedaban en hostels ubicados en Congreso, Montserrat, San Nicolás, San Telmo, Barracas, Constitución y Balvanera, donde eran reconocidos por dueños y otros huéspedes por su mal comportamiento.
El hecho de que cruzaron ilegalmente a nuestro país fue un gran obstáculo para identificarlos. No había huellas, fotos o antecedentes, por ende en los lugares donde robaron quedaron huellas e imágenes de cámaras de seguridad, pero de nada servían. Por eso muchos atracos los hacían sin siquiera cubrirse el rostro o utilizar guantes.
Casos de impacto público
Uno de los episodios en los que quedó expuesta la crueldad de los delincuentes fue el robo del 19 de junio al periodista de América TV y A24 Guillermo Murphy y su familia, en City Bell. Llegaron a su casa tras un viaje a Irlanda, fueron sorprendidos y maniatados. Murphy y su hijo recibieron culatazos.
El 10 de agosto pasado, en tanto, entraron siete hombres en una casa en Los Cipreses en Pilar durante la madrugada tras romper el alambrado perimetral de la propiedad. Levantaron a la familia y le pegaron al padre para que revelara la ubicación de los objetos de valor. Se llevaron dólares, joyas, monedas de oro y dos armas de la víctima. También se apoderaron de una camioneta y un automóvil.
El episodio más violento de la banda fue el 11 de agosto, cuando mataron a balazos al profesor de educación física jubilado Nelson Daniel Peralta, de 56 años, en Guernica, partido de Presidente Perón. Su esposa fue golpeada.
Otros miembros de la banda robaron en Ezeiza, en el barrio La Unión, la casa del padre del exfutbolista del Club Atlético Boca Juniors, Luis Vázquez. A raíz de este caso se involucró el fiscal Carlos Hassan y su secretario Joaquín Fajardo de la UFI 2 de Ezeiza a investigar con ayuda de la DDI de San Vicente.
El 14 de agosto se detuvo en La Matanza a dos chilenos, un hombre y una mujer, que estaban en una Fiat Rural Weekend, que tenía la patente cambiada. Andrés León Marín Bayron de 20 años y Lourdes de Omara Guiñez Vázquez de 22 fueron detenidos en ese momento. En el baúl, debajo de la tapa de acceso al auxilio, tenían un bolso negro con una pistola calibre 22 mm, municiones, dos consolas Playstation 4 con juegos, $980.000 pesos chilenos, tres relojes. La causa se tramitaba en la UFI 9 del partido del sudoeste bonaerense.
El 21 de agosto fue el tiroteo en La Paternal, cuando la banda con cuatro de sus integrantes robó una empresa textil en Seguí al 2500. Tras un llamado al 911 intentaron darse a la fuga en una Ford Eco Sport gris y chocaron contra dos patrulleros que los interceptaron. En ese enfrentamiento fue abatido Maycol Lillo Pérez, de 18 años, y capturados sus cómplices Luis Gerardo Mateluna Rifo, Leonardo Rafael Traipe, y un menor que quedó en manos de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional de Menores N°3.
El miércoles 23 de agosto en la calle 478 entre 26 y 27 en City Bell, La Plata, la banda entró en la casa de un médico pediatra de 44 años. La policía llegó al lugar tras un llamado de emergencia y vieron un Volkswagen Polo gris, estacionado paralelo al cordón frente a la puerta de la casa, con el motor encendido y sin ocupantes. Dieron la vuelta a la manzana y se encontraron con uno de los delincuentes con las manos en la masa: salía de la propiedad con un televisor. El hombre lo arrojó al piso y se dio a la fuga, fracasando en el intento. Algunos de ellos intentaron huir por la puerta trasera de la propiedad y también fueron detenidos.
El médico había sido abordado por una banda de seis personas cuando estacionaba su Audi A3. Uno de ellos se llevó su vehículo en ese momento. A la víctima la ataron y le partieron un brazo de una patada cuando se cubrió la cara para protegerse. Además amenazaron con “buscar y matar” a su familia para hacerse de los objetos de valor dentro de la propiedad. Algunos días después de ese golpe, fueron detenidos
Dos arrestados en Caballito
Policía De la Ciudad


Dos delincuentes, de 18 y 20 años, de nacionalidad chilena fueron atrapados ayer en el barrio porteño de Caballito, donde fueron sorprendidos en el momento en que forzaban el ingreso en un departamento en el que no se encontraban los propietarios. Los arrestos se registraron en Arengreen al 600, donde llegaron patrulleros de la Policía de la Ciudad tras la alerta de un vecino al 911.

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Elevaron a juicio la causa por la muerte de cinco bebés
Por el caso, está detenida la enfermera Brenda Agüero; el exministro de Salud provincial y exfuncionarios son acusados de encubrimiento
Gabriela Origlia
CÓRDOBA.– La Fiscalía pidió la elevación a juicio de la causa por las cinco muertes de bebés en el Hospital Neonatal de esta ciudad. Por el caso, está detenida la enfermera Brenda Agüero, acusada de homicidio calificado de cinco bebés e intento de homicidio de ocho. La pena para estos delitos es prisión perpetua.
Con prisión domiciliaria está la exdirectora del Neonatal, Liliana Asís, que sufrió un agravamiento de la acusación, que ahora es de encubrimiento calificado. Lo mismo sucedió con el exministro de Salud provincial, Diego Cardozo, y el exsecretario, Pablo Carbajal, imputados por encubrimiento doblemente calificado. La Justicia dispuso también tres nuevas imputaciones por encubrimiento al exsecretario legal del Ministerio de Salud, Alejandro Gauto; a la exdirectora de Maternidad e Infancia, Marcela Yánover y al exdirector de Hospitales de Capital, Esteban Ruffin.
Aún no hay fecha para el debate ya que las partes tienen tiempo para apelar la elevación a juicio.
El fiscal Raúl Garzón, a cargo de la causa, consideró “completa” la investigación y entendió que hay pruebas suficientes para acusar a Agüero. Admitió que la ampliación y agravamiento de la imputación a los exfuncionarios implica que, en ese segmento, seguirán los análisis procesales.
Las muertes de los bebés se produjeron entre el 18 marzo y el 5 junio de 2022. La investigación judicial comenzó el 4 de julio de ese año. Garzón precisó que en ese lapso hubo “sospechas crecientes” de la razón de las muertes. “Hubo una progresividad en el conocimiento y también ocultamiento y hasta destrucción de pruebas”, refirió el fiscal para argumentar el agravamiento de las acusaciones de los exfuncionarios.
Las pericias confirmaron el perfil serial de quien atacó a los bebés. No definen quién fue, pero sí determinan que “se observaron eventos, lesiones y análisis de laboratorio que no tienen sustento médico justificado para que sean de causa natural y sin participación de un tercero. Se puede afirmar que una sola persona puede realizar sin inconvenientes la agresión”.
Sin mencionar a Agüero –por el resto de los elementos, la Fiscalía la considera autora–, señalan que quien realizó los ataques es “una persona cuya presencia en el lugar de los hechos estaba justificada, seguramente por su vinculación laboral, ya que se trata de un lugar de acceso restringido, no generó sospecha y se pudo desplazar en el mismo e interactuar con pacientes de manera habitual”.
En la causa, por los análisis toxicológicos, hay evidencias de que a algunos de los bebés se les inyectó potasio y, a otros, insulina. Los resultados muestran que existían valores altos de estas sustancias tanto en análisis hechos en vida de algunas de los recién nacidos como en los cuerpos de los fallecidos.
La clave para la Justicia la marcaron las autopsias de dos bebas fallecidas el 6 de junio de 2022, Angeline Rojas y Melody Luz Molina. Los informes anexos dieron cuenta de un cuadro de “hiperpotasemia” (exceso de potasio en el cuerpo) que se produjo porque la sustancia habría sido “inyectada de manera intencional”.
Ese 6 de junio el médico de guardia no quiso firmar los certificados de defunción, porque le resultaron sospechosas las dos muertes en un hospital que tenía hasta entonces, en promedio, tres decesos mensuales. Por eso, se realizaron las autopsias. Después, en los sobrevivientes también se encontró evidencia de exceso de potasio.
Agüero está presa en la cárcel de Bouwer desde mediados de agosto de 2022. Se le realizaron peritajes psicológicos y psiquiátricos. Además, la Justicia hizo estudios anexos a las historias clínicas de tres de los cinco bebés muertos que no tenían autopsias y también de los ocho que sobrevivieron.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

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