Milei crece y sus activistas “doxxean” a quienes lo critican
por Pablo Sirvén
No se le hace justicia a Carlos Menem cuando se lo pone en la misma fila de los outsiders junto a Javier Milei. Al riojano le llevó mucho tiempo y sinsabores (cárcel incluida) llegar a ser dos veces presidente de la Nación. Tuvo, del principio al fin de su vida, una carrera eminentemente política, en la que se fogueó en cargos ejecutivos. Solo cuando se hizo conocido comenzó a entremezclarse con la farándula artística y deportiva para entretenerse. El caso del líder libertario es exactamente al revés: trasciende desde aquel ámbito y de allí saltó a la política, pero con una carrera meteórica hacia la presidencia, sin haber pasado antes por ningún cargo ejecutivo. Solo es diputado desde 2021.
No pudo ser más preciso el propio Milei al definir quién es ante el polémico comentarista norteamericano Tucker Carlson, que viajó a la Argentina para entrevistarlo: “He sido jugador de fútbol al mismo tiempo que cantante de rock y economista. Es una combinación atractiva en términos de producto televisivo”. Bien lo saben los productores de la TV, fascinados por su tupida cabellera enmarañada y sus accesos reales y/o actuados de ira, que tanta repercusión generan.
Pero una cosa es tener rating y otra, obtener votos. Para buena parte de los teóricos de la comunicación resultan materias incompatibles. El fenómeno Milei sería una excepción: rinde del mismo modo en el campo mediático que en el electoral, con una fabulosa repercusión en las redes sociales, donde todo lo que tiene que ver con el referente anarcocapitalista se viraliza exponencialmente.
Aunque ya lo dice el dicho muy sabiamente –“el pez por la boca muere”–, los principales políticos argentinos no tienen empacho en pronunciar inconveniencias que con los años se convierten en desgraciados bumeranes incendiarios. La huella que va quedando en el tiempo en sus redes sociales y en videos de viejos discursos y entrevistas suelen dejarlos muy mal parados cuando se los exhuma más adelante. Sin ir más lejos, la jueza de Nueva York, Loretta Preska, tomó recientemente como fundamento principal de su fallo adverel so por la expropiación de YPF unas desafiantes declaraciones de Axel Kicillof.
En los últimos años, los archivos de los medios regurgitan frases de políticos que desentonan con el presente que transitan. Personajes preferidos son Sergio Massa –su “hit” es “Voy a barrer a los ñoquis de La Cámpora”– y, especialmente, el presidente Alberto Fernández (imposible elegir uno solo, porque ya que se podría decir que es una contradicción andante).
Ahora quien últimamente viene sufriendo la revisión de sus dichos del pasado es Milei. Ya hace un tiempo empezó en los medios y en las redes sociales un festival de sus muchas incorrecciones e insultos, que, al recuperar actualidad, refrescan la memoria de quienes lo votaron (o piensan hacerlo) con el fin de hacerlos reflexionar sobre si es la persona más adecuada para manejar el país.
Milei viene quejándose de que no es jugar limpio reflotar constantemente momentos estridentes de su pasado, de algunos de los cuales, incluso, asegura haberse arrepentido. Afirma que es de una etapa superada –cuando era tan solo un polémico panelista televisivo– y que desde que es político ya no insulta más (aunque sigue usando, entre otros improperios, “basura” y “excremento humano” con asiduidad cuando se ofusca si alguien de la vereda de enfrente de su ideología lo contradice).
El líder libertario abona (al menos en lo que a él se refiere) la amnistía hacia sus opiniones polémicas del pasado que hace un tiempo también reivindicó Cristina Kirchner (“aprendí que en política los agravios prescriben a los seis meses”, dijo). Pero que el dirigente más votado en las PASO pretenda borrón y cuenta nueva para sus exabruptos anteriores no quiere decir que eso corra para su adversaria Patricia Bullrich. “Tiró bombas en los setenta”, aseguró sobre episodios sucedidos supuestamente hace medio siglo.
Otro contraste peculiar es que mientras que Milei denuncia a Juntos por el Cambio con mayor vehemencia y frecuencia que a Unión por la Patria, porque, según él, no juegan limpio –“son los más sucios de la política”, llegó a decir–, ha empezado a circular un verbo raro que se les imputa a sus activistas libertarios en las redes sociales: “doxxear”. Suena a boxear, aunque, a diferencia del pugilato profesional, aquí no hay ninguna regla y todo está permitido si de hacer daño se trata. Según la definición de Wikipedia consiste en “el acto de revelar intencional y públicamente información personal sobre un individuo u organización, generalmente a través de internet”. Militantes virtuales libertarios vengan a su jefe al hostigar en las redes a quienes lo critican mediante la publicación de su información sensible. Inquietante.ß
Festival de videos antiguos que dejan mal parado al líder libertario y guerra en las redes con sus militantes más hostiles
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Milei replantea consignas de campaña y modera sus propuestas de gobierno
ESTRATEGIA. Por recomendación de sus equipos técnicos, acota la promesa de recortar la planta de estatales, evalúa modelos de dolarización y los vouchers educativos están en duda
Maia Jastreblansky
Javier Milei
En público se muestra con una motosierra y arenga con consignas radicalizadas, pero en el trabajo interno la dinámica emerge más moderada. El candidato presidencial Javier Milei, por recomendación de sus equipos técnicos, se encuentra en una fase de replanteo de parte de sus propuestas de gobierno y revalúa sus consignas de campaña para adaptarlas a las posibilidades reales de ejecución.
Entre ellas se incluyen algunos de los temas que más debate generaron, como la dolarización, cuyo formato hoy está más cerca de lo que llama “libre circulación de monedas”; el recorte de la planta de empleados estatales, que ahora apuntará esencialmente a los cargos jerárquicos, pero que no barrerá con el grueso de los trabajadores, y el promocionado voucher para cambiar el sistema educativo, que parece estar cerca de salir del menú de opciones y de ser reemplazado por una declaración de servicio esencial, para evitar los paros docentes sistemáticos.
Después de varios días de abstinencia mediática, Javier Milei volvió a copar las pantallas esta semana. El candidato de La Libertad Avanza (LLA) salió a brindar entrevistas con un libreto sobre su plan económico que repitió cada vez que estuvo frente al micrófono. Dijo que, “básicamente”, lo que haría en su mandato son tres reformas “de primera generación”. Otras propuestas que se escucharon en boca del líder libertario o de sus colaboradores en los últimos meses ahora parecen relativizadas, postergadas o archivadas. Influyeron en ese ajuste los trabajos de factibilidad de sus equipos técnicos, que están actuando con el objetivo de desarrollar programas de ejecución realizables.
“Le estamos proponiendo a la sociedad las reformas de primera generación, que son básicamente una reforma del Estado que baje el gasto público, que baje impuestos y que quite regulaciones; ir a un sistema de modernización del mercado laboral con un seguro de desempleo como el del sector de la construcción, y cerrar el Banco Central para ir a un sistema de competencia de monedas. Ese es básicamente el programa de gobierno”, dijo Milei en TN al promediar la semana.
La delimitación que hizo Milei de su plan llegó después de que se evidenciara cierto desorden en el discurso de LLA. El candidato a senador Juan Nápoli –enviado a Nueva York a reunirse con los inversores de Wall Street– días atrás manifestó, por ejemplo, que al BCRA se proponía “regularlo, no eliminarlo”, y la economista Diana Mondino señaló que “el Banco Central no debe tener la función de emitir dinero”. Pero cerca de Milei son enfáticos: “El proyecto es cerrarlo”. La función de superintendencia de bancos, no obstante, no desaparecería. Roque Fernández sería uno de los que están analizando en detalle la carta orgánica del BCRA y estudiando otros proyectos de ley.
Milei, en tanto, no suelta el eslogan de la dolarización, que hasta acá fue el corazón de su campaña electoral. Pero ahora clarifica que se trata en rigor de una “competencia de monedas” que, según dicen los libertarios, tendería naturalmente a que la gente se vuelque al dólar. “Dolarización es un título, Javier dice competencia de monedas y, en ese caso, ¿quién gana? El dólar. Pero queremos dejar de discutir dolarización y pasar a discutir el uso del peso, que es lo que proponen los otros candidatos”, dijo a la nacion un importante referente de LLA.
El líder libertario, en tanto, asegura que bajará el gasto “de la política”, pero al mismo tiempo dice que no recortará la planta de personal del Estado (aunque sí quiere cerrar organismos y sociedades estatales, como la agencia Télam). En LLA dicen que lo que achicarán son los “ravioles” o cargos jerárquicos del organigrama de gobierno. Pretende pasar de unos 8000 altos mandos a la mitad.
Hay otras propuestas de los libertarios, en tanto, que parecieron quedar en el camino. La idea de cambiar el sistema educativo mediante la implementación de vouchers que financien a los alumnos (y no a las escuelas) ya no se analiza seriamente, según pudo reconstruir la nacion. Cerca de Milei dicen que se trata de una propuesta “de tercera generación”, para un futuro lejano. Pero los equipos técnicos ya advirtieron que la estructura de financiamiento de las escuelas públicas, que es federal, no permitiría cerrar un colegio estatal por falta de alumnos. En lo que avanzan los colaboradores de Milei es en la idea de declarar la educación como servicio esencial (para evitar los paros docentes) y en generar incentivos para que los maestros se capaciten. En eso trabajan Sandra Pettovello, que hoy es la encargada del eventual Ministerio de Capital Humano, y el responsable de educación, Martín Krause.
Los equipos técnicos
Pettovello –que en las últimas semanas mantuvo reuniones con el Banco Mundial– tiene como colaboradora a Mariana Sartoris (investigadora del IAE). Trabaja con Eduardo Filgueira Lima (exfuncionario en La Pampa) para los temas de salud y con Miguel Ángel Ponte (que fue secretario de Empleo bajo el ala de Jorge Triaca en el gobierno de Cambiemos) como virtual secretario de Trabajo. Algunos en LLA advierten que los nombres del gabinete, no obstante, se confirmarán recién si Milei gana los comicios. Los libertarios están buscando oficinas para aglutinar a los equipos técnicos, que hasta ahora trabajan más dispersos.
Milei, en tanto, comenzó a tener una agenda más permeable en los últimos días. El miércoles, antes de su encuentro con el líder gastronómico Luis Barrionuevo, se reunió con un grupo de empresarios del rubro energético junto al referente que designó para esa área, Eduardo Rodríguez Chirillo, que trabajó con el secretario de Energía Carlos Bastos durante el gobierno de Carlos Menem.
En LLA oscilan entre mostrarse como una opción antisistema radical y presentar un programa político viable. Hay, además, una intención en el equipo libertario de arrebatarle a Juntos por el Cambio la posición de alternativa política al kirchnerismo. “No es que Milei cambió lo que dice. La diferencia es que como nos acercamos más a la posibilidad de ser gobierno, ahora lo escuchan más y él puede explicar su proyecto”, dijo a la nacion un importante referente libertario. Otro colaborador de Milei apuntó: “Es falso que se moderó el discurso”. Esta semana, el candidato pasó de explicar su plan con tono moderado en televisión a mostrarse con una motosierra encendida en una caravana proselitista en la provincia de Buenos Aires.
En público se muestra con una motosierra y arenga con consignas radicalizadas, pero en el trabajo interno la dinámica emerge más moderada. El candidato presidencial Javier Milei, por recomendación de sus equipos técnicos, se encuentra en una fase de replanteo de parte de sus propuestas de gobierno y revalúa sus consignas de campaña para adaptarlas a las posibilidades reales de ejecución.
Entre ellas se incluyen algunos de los temas que más debate generaron, como la dolarización, cuyo formato hoy está más cerca de lo que llama “libre circulación de monedas”; el recorte de la planta de empleados estatales, que ahora apuntará esencialmente a los cargos jerárquicos, pero que no barrerá con el grueso de los trabajadores, y el promocionado voucher para cambiar el sistema educativo, que parece estar cerca de salir del menú de opciones y de ser reemplazado por una declaración de servicio esencial, para evitar los paros docentes sistemáticos.
Después de varios días de abstinencia mediática, Javier Milei volvió a copar las pantallas esta semana. El candidato de La Libertad Avanza (LLA) salió a brindar entrevistas con un libreto sobre su plan económico que repitió cada vez que estuvo frente al micrófono. Dijo que, “básicamente”, lo que haría en su mandato son tres reformas “de primera generación”. Otras propuestas que se escucharon en boca del líder libertario o de sus colaboradores en los últimos meses ahora parecen relativizadas, postergadas o archivadas. Influyeron en ese ajuste los trabajos de factibilidad de sus equipos técnicos, que están actuando con el objetivo de desarrollar programas de ejecución realizables.
“Le estamos proponiendo a la sociedad las reformas de primera generación, que son básicamente una reforma del Estado que baje el gasto público, que baje impuestos y que quite regulaciones; ir a un sistema de modernización del mercado laboral con un seguro de desempleo como el del sector de la construcción, y cerrar el Banco Central para ir a un sistema de competencia de monedas. Ese es básicamente el programa de gobierno”, dijo Milei en TN al promediar la semana.
La delimitación que hizo Milei de su plan llegó después de que se evidenciara cierto desorden en el discurso de LLA. El candidato a senador Juan Nápoli –enviado a Nueva York a reunirse con los inversores de Wall Street– días atrás manifestó, por ejemplo, que al BCRA se proponía “regularlo, no eliminarlo”, y la economista Diana Mondino señaló que “el Banco Central no debe tener la función de emitir dinero”. Pero cerca de Milei son enfáticos: “El proyecto es cerrarlo”. La función de superintendencia de bancos, no obstante, no desaparecería. Roque Fernández sería uno de los que están analizando en detalle la carta orgánica del BCRA y estudiando otros proyectos de ley.
Milei, en tanto, no suelta el eslogan de la dolarización, que hasta acá fue el corazón de su campaña electoral. Pero ahora clarifica que se trata en rigor de una “competencia de monedas” que, según dicen los libertarios, tendería naturalmente a que la gente se vuelque al dólar. “Dolarización es un título, Javier dice competencia de monedas y, en ese caso, ¿quién gana? El dólar. Pero queremos dejar de discutir dolarización y pasar a discutir el uso del peso, que es lo que proponen los otros candidatos”, dijo a la nacion un importante referente de LLA.
El líder libertario, en tanto, asegura que bajará el gasto “de la política”, pero al mismo tiempo dice que no recortará la planta de personal del Estado (aunque sí quiere cerrar organismos y sociedades estatales, como la agencia Télam). En LLA dicen que lo que achicarán son los “ravioles” o cargos jerárquicos del organigrama de gobierno. Pretende pasar de unos 8000 altos mandos a la mitad.
Hay otras propuestas de los libertarios, en tanto, que parecieron quedar en el camino. La idea de cambiar el sistema educativo mediante la implementación de vouchers que financien a los alumnos (y no a las escuelas) ya no se analiza seriamente, según pudo reconstruir la nacion. Cerca de Milei dicen que se trata de una propuesta “de tercera generación”, para un futuro lejano. Pero los equipos técnicos ya advirtieron que la estructura de financiamiento de las escuelas públicas, que es federal, no permitiría cerrar un colegio estatal por falta de alumnos. En lo que avanzan los colaboradores de Milei es en la idea de declarar la educación como servicio esencial (para evitar los paros docentes) y en generar incentivos para que los maestros se capaciten. En eso trabajan Sandra Pettovello, que hoy es la encargada del eventual Ministerio de Capital Humano, y el responsable de educación, Martín Krause.
Los equipos técnicos
Pettovello –que en las últimas semanas mantuvo reuniones con el Banco Mundial– tiene como colaboradora a Mariana Sartoris (investigadora del IAE). Trabaja con Eduardo Filgueira Lima (exfuncionario en La Pampa) para los temas de salud y con Miguel Ángel Ponte (que fue secretario de Empleo bajo el ala de Jorge Triaca en el gobierno de Cambiemos) como virtual secretario de Trabajo. Algunos en LLA advierten que los nombres del gabinete, no obstante, se confirmarán recién si Milei gana los comicios. Los libertarios están buscando oficinas para aglutinar a los equipos técnicos, que hasta ahora trabajan más dispersos.
Milei, en tanto, comenzó a tener una agenda más permeable en los últimos días. El miércoles, antes de su encuentro con el líder gastronómico Luis Barrionuevo, se reunió con un grupo de empresarios del rubro energético junto al referente que designó para esa área, Eduardo Rodríguez Chirillo, que trabajó con el secretario de Energía Carlos Bastos durante el gobierno de Carlos Menem.
En LLA oscilan entre mostrarse como una opción antisistema radical y presentar un programa político viable. Hay, además, una intención en el equipo libertario de arrebatarle a Juntos por el Cambio la posición de alternativa política al kirchnerismo. “No es que Milei cambió lo que dice. La diferencia es que como nos acercamos más a la posibilidad de ser gobierno, ahora lo escuchan más y él puede explicar su proyecto”, dijo a la nacion un importante referente libertario. Otro colaborador de Milei apuntó: “Es falso que se moderó el discurso”. Esta semana, el candidato pasó de explicar su plan con tono moderado en televisión a mostrarse con una motosierra encendida en una caravana proselitista en la provincia de Buenos Aires.
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
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