DNU: aprobar o modificar, las dudas de la oposición blanda
Pro busca aceptarlo tal cual vino, los radicales están divididos y Hacemos Coalición Federal no definió todavía
Ailén Vila
Monzó, Pichetto y Massot
Mientras las tensiones y los cruces protagonizan las reuniones plenarias de las comisiones de Diputados alrededor de la ley ómnibus, la discusión paralela sobre el tratamiento del megadecreto se cuela en el escenario parlamentario. Las dudas surgen alrededor de cómo será su tratamiento y si hay posibilidad de abrirlo para, así, realizar modificaciones. Los que más sostienen este punto son los diputados de Hacemos Coalición Federal, el nuevo bloque presidido por Miguel Ángel Pichetto, aunque no tendrían el apoyo de Pro y el radicalismo.
La posición no está unificada en el bloque de Pichetto, que sería fundamental para Milei en el recinto, ya que podrían definir si obtiene la cantidad de votos necesarios para su aprobación. Los socialistas Mónica Fein y Esteban Paulón buscan rechazarlo en su totalidad y no están dispuestos a realizar modificaciones. “Es un debate aún abierto [en el bloque], pero nuestra posición es clara”, aseguró el diputado.
Mientras tanto, las diputadas Margarita Stolbizer y Marcela Campagnoli aseguraron que hay una posibilidad de que la incorporación de la ratificación del decreto a través de la ley ómnibus en el artículo 654 haya sido una movida del Gobierno para permitir sus modificaciones. “Tal vez la intención del Gobierno fue que, a través de la inclusión en la ley, pudieran hacerse modificaciones, y eso es lo que analizamos en el espacio”, expresó Campagnoli. “La incorporación del decreto habilita la posibilidad de abrirlo y discutir contenidos”, sostuvo Stolbizer.
El tratamiento con modificaciones parece dificultarse ante la seguridad de otros bloques de aprobarlo en su totalidad. El presidente de Pro en Diputados, Cristian Ritondo, aseguró que el bloque quiere “ratificar el DNU”, pero que no busca su apertura para realizar modificaciones. Al contrario: “Nosotros aceptaríamos el DNU y no tenemos problema de hacerlo con el 100% del decreto. No buscamos abrirlo”.
La exgobernadora de la provincia de Buenos Aires María Eugenia Vidal sostuvo que “el decreto debe ser aprobado por el Congreso”. “Puede ser en la comisión bicameral, donde Pro va a votar positivamente, o en el recinto en el marco de la ley ómnibus. El camino debe ser el que logre más rápido el consenso para la aprobación”, explicó. El presidente del bloque de la Unión Cívica Radical, Rodrigo de Loredo, mostró también voluntad de acompañar al Gobierno. En la previa del tratamiento de la ley ómnibus en comisiones sostuvo en Radio Con Vos 89.9 que “no van a liderar ningún proceso de rechazo”. “Tenemos la voluntad de acompañar, pero no nos pidan cheques en blanco”, remarcó.
El pasado martes, durante la reunión plenaria de las comisiones de Legislación General, Asuntos Constitucionales y Presupuesto y Hacienda, el diputado por la UCR Martín Tetaz le consultó al procurador del Tesoro, Rodolfo Barra, si el artículo 654 de la ley ómnibus admite la posibilidad de que el Congreso dictamine punto por punto el DNU. “El decreto es como si fuese una ley”, respondió Barra.
Esto generó la interrupción de la diputada por Unión por la Patria Carolina Gaillard: “Como tienen vergüenza de ir a la bicameral a rechazar el DNU, intentan ratificar su vigencia en la ley ómnibus”.
En diálogo Tetaz afirmó que “está en contra del DNU” porque “no tiene sentido que exista uno cuando el Congreso está trabajando” y “no hay urgencia”. “Aun así, el contenido del decreto nos gusta en muchas de las reformas que propone”, agregó. Por eso presentó un proyecto en espejo del decreto para que pueda discutirse punto por punto dentro del Congreso. Ante la pregunta de si aprobaría o rechazaría el decreto en caso de que su tratamiento continúe por la vía de la bicameral y luego el recinto, Tetaz afirmó que están “trabajando para que eso no pase”.
Otros proyectos también están en juego. Juan Manuel López, de la Coalición Cívica, afirmó el martes en la reunión plenaria que desde su espacio presentaron un proyecto de modificación de la ley 26.122, que establece las regulaciones del trámite y los alcances de la intervención del Congreso respecto de los decretos.
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Con advertencias, la mayoría de los gobernadores dice que acompañará
La decisión es transversal a mandatarios de diferentes partidos; los más distanciados son Axel Kicillof y el riojano Quintela
Mientras las tensiones y los cruces protagonizan las reuniones plenarias de las comisiones de Diputados alrededor de la ley ómnibus, la discusión paralela sobre el tratamiento del megadecreto se cuela en el escenario parlamentario. Las dudas surgen alrededor de cómo será su tratamiento y si hay posibilidad de abrirlo para, así, realizar modificaciones. Los que más sostienen este punto son los diputados de Hacemos Coalición Federal, el nuevo bloque presidido por Miguel Ángel Pichetto, aunque no tendrían el apoyo de Pro y el radicalismo.
La posición no está unificada en el bloque de Pichetto, que sería fundamental para Milei en el recinto, ya que podrían definir si obtiene la cantidad de votos necesarios para su aprobación. Los socialistas Mónica Fein y Esteban Paulón buscan rechazarlo en su totalidad y no están dispuestos a realizar modificaciones. “Es un debate aún abierto [en el bloque], pero nuestra posición es clara”, aseguró el diputado.
Mientras tanto, las diputadas Margarita Stolbizer y Marcela Campagnoli aseguraron que hay una posibilidad de que la incorporación de la ratificación del decreto a través de la ley ómnibus en el artículo 654 haya sido una movida del Gobierno para permitir sus modificaciones. “Tal vez la intención del Gobierno fue que, a través de la inclusión en la ley, pudieran hacerse modificaciones, y eso es lo que analizamos en el espacio”, expresó Campagnoli. “La incorporación del decreto habilita la posibilidad de abrirlo y discutir contenidos”, sostuvo Stolbizer.
El tratamiento con modificaciones parece dificultarse ante la seguridad de otros bloques de aprobarlo en su totalidad. El presidente de Pro en Diputados, Cristian Ritondo, aseguró que el bloque quiere “ratificar el DNU”, pero que no busca su apertura para realizar modificaciones. Al contrario: “Nosotros aceptaríamos el DNU y no tenemos problema de hacerlo con el 100% del decreto. No buscamos abrirlo”.
La exgobernadora de la provincia de Buenos Aires María Eugenia Vidal sostuvo que “el decreto debe ser aprobado por el Congreso”. “Puede ser en la comisión bicameral, donde Pro va a votar positivamente, o en el recinto en el marco de la ley ómnibus. El camino debe ser el que logre más rápido el consenso para la aprobación”, explicó. El presidente del bloque de la Unión Cívica Radical, Rodrigo de Loredo, mostró también voluntad de acompañar al Gobierno. En la previa del tratamiento de la ley ómnibus en comisiones sostuvo en Radio Con Vos 89.9 que “no van a liderar ningún proceso de rechazo”. “Tenemos la voluntad de acompañar, pero no nos pidan cheques en blanco”, remarcó.
El pasado martes, durante la reunión plenaria de las comisiones de Legislación General, Asuntos Constitucionales y Presupuesto y Hacienda, el diputado por la UCR Martín Tetaz le consultó al procurador del Tesoro, Rodolfo Barra, si el artículo 654 de la ley ómnibus admite la posibilidad de que el Congreso dictamine punto por punto el DNU. “El decreto es como si fuese una ley”, respondió Barra.
Esto generó la interrupción de la diputada por Unión por la Patria Carolina Gaillard: “Como tienen vergüenza de ir a la bicameral a rechazar el DNU, intentan ratificar su vigencia en la ley ómnibus”.
En diálogo Tetaz afirmó que “está en contra del DNU” porque “no tiene sentido que exista uno cuando el Congreso está trabajando” y “no hay urgencia”. “Aun así, el contenido del decreto nos gusta en muchas de las reformas que propone”, agregó. Por eso presentó un proyecto en espejo del decreto para que pueda discutirse punto por punto dentro del Congreso. Ante la pregunta de si aprobaría o rechazaría el decreto en caso de que su tratamiento continúe por la vía de la bicameral y luego el recinto, Tetaz afirmó que están “trabajando para que eso no pase”.
Otros proyectos también están en juego. Juan Manuel López, de la Coalición Cívica, afirmó el martes en la reunión plenaria que desde su espacio presentaron un proyecto de modificación de la ley 26.122, que establece las regulaciones del trámite y los alcances de la intervención del Congreso respecto de los decretos.
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Con advertencias, la mayoría de los gobernadores dice que acompañará
La decisión es transversal a mandatarios de diferentes partidos; los más distanciados son Axel Kicillof y el riojano Quintela
Gabriela Origlia
CÓRDOBA.– Si bien siguen de cerca las negociaciones por el proyecto de ley ómnibus que se discute en el Congreso, los gobernadores están concentrados en sus propios distritos porque las recaudaciones de diciembre, en general, se derrumbaron y no hay avances sobre la vuelta atrás de los cambios en Ganancias prometida por el presidente Javier Milei. Salvo el caso del riojano Raúl Quintela e incluso en menor medida Axel Kicillof, todos están dispuestos a facilitar la aprobación del proyecto. La condición transversal a todos es que no se afecten los intereses económicos y estratégicos de las provincias. El problema sigue siendo, coinciden, la falta de un criterio único del lado libertario.
Al no ingresar el cambio de Ganancias junto al paquete, tampoco los mandatarios tienen ese incentivo para presionar a sus legisladores para aprobar la norma. La lógica de la Casa Rosada fue la inversa, que no poner en juego ese cambio –clave para las finanzas provinciales– le daba más poder de negociación sobre las provincias.
Según fuentes de una decena de provincias consultadas por la nacion, la expectativa de los gobernadores es que pese al discurso del ala más dura de los libertarios –incluido el propio Milei– respecto de que no negocian, aceptarían los planteos en temas claves. La mayoría de los gobernadores cree que se eliminarán las retenciones anunciadas para economías regionales y no se aplicarían los cambios impulsados para biocombustibles, hidrocarburos y pesca.
Más allá del partido al que pertenecen, en el grupo de Whatsapp que tienen todos, van compartiendo sus posiciones y es de ahí de donde surge el listado de puntos del proyecto que aun los más dialoguistas no están dispuestos a avalar. Las idas y venidas políticas se suceden en un escenario en donde descuentan que la caída de ingresos (las bajas de recaudación provinciales rondaron el 20% real interanual en diciembre) se profundizará en un contexto de recesión. Las provincias más grandes pueden resistir un trimestre, pero después sus acciones quedarán reducidas a pagar salarios, lo que complicaría más el frente económico. Para las más chicas, la ventana de tiempo es menor. Por caso, en Entre Ríos, Frigerio debió endeudarse en $100.000 millones para cubrir salarios y deudas en dólares y con proveedores.
La Rioja ya registra las protestas policiales e incluso la advertencia de Quintela de que está dispuesto a emitir su propia moneda (ver aparte). “Sobregiró a Kici”, comenta a este diario un gobernador peronista en referencia a que el Gitano está dispuesto a llevar al extremo lo que el bonaerense va gestionando de otra manera.
Las negociaciones paritarias serán claves para determinar la sostenibilidad de sus finanzas. Como ya contó este diario, la apuesta de las provincias es la misma que la de la Nación: licuar ingresos, pero en paralelo enfrentan presiones gremiales y los gobernadores están preocupados por el frente social, en especial de cara a febrero y marzo.
Aunque individualmente todos los mandatarios vienen con reuniones con el ministro Guillermo Francos, las respuestas que reciben no son definitivas. Quedan supeditadas a las decisiones de otros. Por eso se armó el encuentro virtual del viernes de una decena de mandatarios de Juntos por el Cambio (JXC) con el titular de Interior y su par de Economía, Luis Caputo.
Ante los planteos de gobernadores y sectores productivos, se les respondía que Economía se guía por “la parte derecha de la hoja” (en referencia a la tabla de contabilidad, en el que el haber está de ese lado). Los interlocutores de Francos venían presionando para hablar directamente con Caputo.
Sobre la base de las necesidades comunes y de las coincidencias es que, en los últimos días, se revitalizaron las reuniones regionales con la participación de gobernadores de diferentes colores políticos. Consideran que es una estrategia que les dará más peso.
Que el formoseño Gildo Insfrán se sumara al encuentro de los del Litoral grafica este esquema. Peronista kirchnerista radicalizado y presidente del Congreso del PJ, solo participaba en las reuniones del Norte Grande y aceptó sumarse a lo que podría desembocar en un “bloque” con cuatro representantes de JXC –el santafesino Maximiliano Pullaro; el entrerriano Frigerio; el correntino Gustavo Valdés; el chaqueño Leandro Zdero– y el misionero Hugo Passalacqua, del partido provincial Frente de la Concordia.
Pullaro es el principal impulsor de armar una “región” entre esas provincias; Santa Fe ya participa en la del “centro” con Córdoba y Entre Ríos. Passalacqua explicó que el objetivo es “articular” la agenda entre las provincias. También los patagónicos tuvieron una reunión; el grupo que está “fortalecido” por las regalías gasíferas y petroleras. Todo indica que su actuación en conjunto por las modificaciones a la pesca tuvo buenos resultados; ahora tienen en común a la industria hidrocarburífera. En la próxima reunión, prevista para el miércoles, sumarán a Mendoza, Salta, Jujuy y Formosa.
El principal reclamo por el proyecto de ley pasa por delegar al Presidente la potestad de aplicación de la legislación de hidrocarburos, que, a su criterio, “roza la inconstitucionalidad”. Una observación similar realiza el grupo sobre dejarle al Ejecutivo la facultad de aumentar las retenciones a las exportaciones del sector. En ese punto hay consenso con los mandatarios del resto del país que piden por lo mismo para economías regionales y pampeanas.
CÓRDOBA.– Si bien siguen de cerca las negociaciones por el proyecto de ley ómnibus que se discute en el Congreso, los gobernadores están concentrados en sus propios distritos porque las recaudaciones de diciembre, en general, se derrumbaron y no hay avances sobre la vuelta atrás de los cambios en Ganancias prometida por el presidente Javier Milei. Salvo el caso del riojano Raúl Quintela e incluso en menor medida Axel Kicillof, todos están dispuestos a facilitar la aprobación del proyecto. La condición transversal a todos es que no se afecten los intereses económicos y estratégicos de las provincias. El problema sigue siendo, coinciden, la falta de un criterio único del lado libertario.
Al no ingresar el cambio de Ganancias junto al paquete, tampoco los mandatarios tienen ese incentivo para presionar a sus legisladores para aprobar la norma. La lógica de la Casa Rosada fue la inversa, que no poner en juego ese cambio –clave para las finanzas provinciales– le daba más poder de negociación sobre las provincias.
Según fuentes de una decena de provincias consultadas por la nacion, la expectativa de los gobernadores es que pese al discurso del ala más dura de los libertarios –incluido el propio Milei– respecto de que no negocian, aceptarían los planteos en temas claves. La mayoría de los gobernadores cree que se eliminarán las retenciones anunciadas para economías regionales y no se aplicarían los cambios impulsados para biocombustibles, hidrocarburos y pesca.
Más allá del partido al que pertenecen, en el grupo de Whatsapp que tienen todos, van compartiendo sus posiciones y es de ahí de donde surge el listado de puntos del proyecto que aun los más dialoguistas no están dispuestos a avalar. Las idas y venidas políticas se suceden en un escenario en donde descuentan que la caída de ingresos (las bajas de recaudación provinciales rondaron el 20% real interanual en diciembre) se profundizará en un contexto de recesión. Las provincias más grandes pueden resistir un trimestre, pero después sus acciones quedarán reducidas a pagar salarios, lo que complicaría más el frente económico. Para las más chicas, la ventana de tiempo es menor. Por caso, en Entre Ríos, Frigerio debió endeudarse en $100.000 millones para cubrir salarios y deudas en dólares y con proveedores.
La Rioja ya registra las protestas policiales e incluso la advertencia de Quintela de que está dispuesto a emitir su propia moneda (ver aparte). “Sobregiró a Kici”, comenta a este diario un gobernador peronista en referencia a que el Gitano está dispuesto a llevar al extremo lo que el bonaerense va gestionando de otra manera.
Las negociaciones paritarias serán claves para determinar la sostenibilidad de sus finanzas. Como ya contó este diario, la apuesta de las provincias es la misma que la de la Nación: licuar ingresos, pero en paralelo enfrentan presiones gremiales y los gobernadores están preocupados por el frente social, en especial de cara a febrero y marzo.
Aunque individualmente todos los mandatarios vienen con reuniones con el ministro Guillermo Francos, las respuestas que reciben no son definitivas. Quedan supeditadas a las decisiones de otros. Por eso se armó el encuentro virtual del viernes de una decena de mandatarios de Juntos por el Cambio (JXC) con el titular de Interior y su par de Economía, Luis Caputo.
Ante los planteos de gobernadores y sectores productivos, se les respondía que Economía se guía por “la parte derecha de la hoja” (en referencia a la tabla de contabilidad, en el que el haber está de ese lado). Los interlocutores de Francos venían presionando para hablar directamente con Caputo.
Sobre la base de las necesidades comunes y de las coincidencias es que, en los últimos días, se revitalizaron las reuniones regionales con la participación de gobernadores de diferentes colores políticos. Consideran que es una estrategia que les dará más peso.
Que el formoseño Gildo Insfrán se sumara al encuentro de los del Litoral grafica este esquema. Peronista kirchnerista radicalizado y presidente del Congreso del PJ, solo participaba en las reuniones del Norte Grande y aceptó sumarse a lo que podría desembocar en un “bloque” con cuatro representantes de JXC –el santafesino Maximiliano Pullaro; el entrerriano Frigerio; el correntino Gustavo Valdés; el chaqueño Leandro Zdero– y el misionero Hugo Passalacqua, del partido provincial Frente de la Concordia.
Pullaro es el principal impulsor de armar una “región” entre esas provincias; Santa Fe ya participa en la del “centro” con Córdoba y Entre Ríos. Passalacqua explicó que el objetivo es “articular” la agenda entre las provincias. También los patagónicos tuvieron una reunión; el grupo que está “fortalecido” por las regalías gasíferas y petroleras. Todo indica que su actuación en conjunto por las modificaciones a la pesca tuvo buenos resultados; ahora tienen en común a la industria hidrocarburífera. En la próxima reunión, prevista para el miércoles, sumarán a Mendoza, Salta, Jujuy y Formosa.
El principal reclamo por el proyecto de ley pasa por delegar al Presidente la potestad de aplicación de la legislación de hidrocarburos, que, a su criterio, “roza la inconstitucionalidad”. Una observación similar realiza el grupo sobre dejarle al Ejecutivo la facultad de aumentar las retenciones a las exportaciones del sector. En ese punto hay consenso con los mandatarios del resto del país que piden por lo mismo para economías regionales y pampeanas.
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
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