Zelensky buscó vencer resistencias políticas en una visita a Washington
Luego de su paso por Nueva York, donde participó de la reunión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el líder ucraniano viajó a la capital norteamericana en busca de más armamento
Rafael Mathus Ruiz
WASHINGTON.– No era una misión imposible, pero sí más difícil. El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, visitó ayer Washington con el objetivo central de asegurar que las armas sigan llegando a Kiev.
En apenas un puñado de horas, Zelensky fue al Pentágono, al Congreso, donde ahora existe una mayor resistencia entre los republicanos a seguir firmando cheques para apuntalar la defensa ucraniana, y a la Casa Blanca, donde tuvo su sexta reunión cara a cara con el presidente Joe Biden.
La visita de Zelensky a Washington llegó en un momento crítico para Kiev, en medio de las dificultades de la contraofensiva desplegada por el Ejército ucraniano para quebrar el frente de Rusia y lograr un avance definitivo, y mientras Moscú mantiene la presión con sus bombardeos a ciudades. La Casa Blanca ha enviado un nuevo paquete de ayuda para Ucrania por 24.000 millones de dólares al Congreso, donde el ala dura del Partido Republicano ha mostrado resistencia para mantener el respaldo militar a Kiev.
Biden y Zelensky, cuyo destino político ha quedado entrelazado por la guerra, buscan blindar el envío de armamento y ayuda antes de que la campaña norteamericana hunda a Washington en la parálisis.
Biden le dio la bienvenida a Zelensky y a la primera dama ucraniana a la Casa Blanca y luego se reunió con Zelensky en el Salón Oval antes de un encuentro más amplio con sus asesores. Le ofreció una vez más su apoyo y le dijo que Estados Unidos y el resto de las naciones del G-7 respaldan “una paz justa y duradera, que respete la soberanía de Ucrania y su integridad territorial”. “El pueblo de Ucrania ha demostrado una enorme valentía”, dijo Biden. “Han inspirado al mundo”, agregó.
La palabra que más utilizó Zelensky durante sus declaraciones públicas frente a Biden fue “gracias”. Tras su visita, regresó a Kiev con artillería, municiones, armas antitanque y la promesa de una pronta entrega de tanques Abrams, y el compromiso inquebrantable de Biden. Ucrania y Estados Unidos, dijo Zelensky, son “verdaderamente aliados y amigos estratégicos”.
“Realmente apreciamos la ayuda brindada por Estados Unidos a Ucrania para combatir el terrorismo ruso, realmente terrorismo”, dijo el líder ucraniano. “Hoy estoy en Washington para fortalecer nuestra coalición para defender a los niños, las familias, nuestros hogares, la libertad y la democracia de Ucrania en el mundo. Y comencé mi día en el Congreso de Estados Unidos para agradecer a sus miembros y al pueblo de Estados Unidos por todo su enorme apoyo”, enfatizó.
Impaciencia
Antes de visitar la Casa Blanca, Zelensky pudo palpar en primera persona las crecientes resistencias en Washington en su paso por el Congreso, donde se juega la continuidad de la asistencia a Kiev.
“Si no recibimos la ayuda, perderemos la guerra”, fue uno de los mensajes que dejó en una de las reuniones que mantuvo con al menos 50 senadores en el Capitolio, según dijo luego el líder demócrata de la Cámara alta, Chuck Schumer. Al abandonar esa reunión, acompañado por algunos senadores y sus colaboradores, Zelensky afirmó que habían tenido “un gran diálogo”.
Pero el clima que lo recibió ciertamente mostró la fatiga del prolongado conflicto: en diciembre, cuando estuvo por primera vez en Washington tras la invasión rusa, fue ovacionado por ambas cámaras del Congreso al brindar un discurso. Esta vez, la recepción en el Congreso fue un testimonio de los crecientes resquemores por la asistencia a Ucrania, no solo por su volumen, sino también por su manejo. No fue casual que Zelensky subrayara, al dejar el Capitolio, que era absolutamente importante que hubiera “supervisión, transparencia y rendición de cuentas” de los fondos.
En ese ambiente, la Casa Blanca se encargó de enviar un mensaje de apoyo absoluto. Antes de la llegada de Zelensky, el asesor de Seguridad Nacional de Biden, Jake Sullivan, había dicho a los periodistas que Ucrania libra una “batalla en el frente del mundo libre”, apuntalando el compromiso de la administración demócrata con Kiev, algo que Biden reforzó luego con sus palabras.
El nuevo paquete de 24.000 millones de dólares solicitado por el gobierno de Biden pondrá a prueba el respaldo a Ucrania en el Capitolio. Es la primera vez que el gobierno demócrata pide una ampliación del apoyo a Ucrania desde que los republicanos tomaron el control de la Cámara de Representantes prometiendo no firmar “un cheque en blanco” para la guerra.
Y las encuestas empiezan a mostrar resistencias en el electorado, en particular en el Partido Republicano. El 56% de los republicanos creen que el gobierno de Biden “debería hacer menos” en Ucrania, según una encuesta reciente de la cadena CBS. Otro sondeo reciente de Fox News indicó que el 54% de los votantes desaprueban la respuesta de Estados Unidos a la guerra en Ucrania. Donald Trump, quien se encamina a ser nuevamente el candidato republicano, ha criticado la respuesta de Biden a la guerra.
Vértigo
La visita de Zelensky a Washington ocurrió luego de su vertiginoso paso por Nueva York, donde fue el actor estelar de la reunión de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Zelensky denunció en una reunión del Consejo de Seguridad, donde Rusia tiene asiento permanente, que la invasión era “crimi- nal”, e instó a poner fin a su derecho de veto. “La mayor parte del mundo reconoce la verdad sobre esta guerra”, dijo Zelensky. “Es una agresión criminal y no provocada de Rusia contra nuestra nación con el objetivo de apoderarse del territorio y los recursos de Ucrania”, insistió.
Un día antes, en su primera presentación en la sede de la ONU desde la invasión de Rusia, pidió a los líderes del mundo que se unan para defender a Ucrania y el orden internacional, impongan un límite a las agresiones de Moscú y al gobierno de Vladimir Putin, al que acusó de cometer un genocidio, y ayuden a poner fin a la guerra dando una victoria sin condiciones a Kiev para prevenir más invasiones en el futuro.
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El frente diplomático de Kiev ingresa en aguas turbulentas
Didier Lauras
Con la crisis de los cereales, las tensiones con Polonia o las críticas sobre su estrategia militar, los frentes diplomáticos se multiplican para el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, quien se esfuerza para mantener el apoyo occidental a Ucrania.
Más de 18 meses después de la invasión rusa, Zelensky teme el cansancio en las opiniones públicas europea y estadounidense y hace frente a críticas y controversias incipientes.
La contraofensiva ucraniana, iniciada en junio, se ha visto frenada por las sólidas líneas de defensa rusas y parece improbable un rápido avance de las tropas de Kiev. “Probablemente, Rusia utilizará este tiempo para cavar aún más (trincheras) y construirá nuevas fortificaciones para prepararse para la primavera”, dijo Margo Grosberg, jefe de los servicios secretos de Estonia, en una entrevista con el portal The Insider.
“Está claro, incluso para aquellos que apoyan con mayor convicción a Ucrania, que esta guerra puede durar hasta 2024 o incluso hasta 2025”, confirmó Mick Ryan, un general australiano retirado.
Tras haber defendido su causa en la sede de la ONU en Nueva York, Zelensky llegó ayer a Washington para alertar ante un eventual debilitamiento del apoyo militar estadounidense a Ucrania. El presidente teme esta posibilidad, sobre todo, en caso de la victoria de un candidato republicano en las elecciones presidenciales del año que viene.
Según Mick Ryan, “desde hace un año” en el Congreso “varios grupos de intereses presionan para disminuir o interrumpir la ayuda” militar a
Ucrania, con postulados aislacionistas o recordando las tensiones entre Estados Unidos y China.
“Tengo varias preguntas para él. ¿Nos puede rendir cuentas sobre el dinero que ya hemos gastado? ¿Cuál es su estrategia para la victoria?”, reconoció el martes Kevin McCarthy, el jefe de los republicanos en la Cámara de representantes, sobre su debate de esta semana con Zelensky, que puede ser tenso.
Además de Estados Unidos, el apoyo de los países europeos a Ucrania también puede debilitarse.
Polonia, que hasta ahora era uno de los principales aliados de Kiev, convocó el miércoles “de manera urgente” al embajador ucraniano en Varsovia. Tomo esa decisión para protestar contra unas declaraciones de Zelensky en la ONU, donde dijo que “algunos países fingen su solidaridad y apoyan indirectamente a Rusia”. No obstante, según Ivan Klyszcz, analista del Centro Internacional para la Defensa y la Seguridad (ICDS), “estos episodios de desconfianza mutua no alterarán el curso global” del respaldo polaco y europeo a Ucrania.
“Kiev considera a Polonia como un socio esencial y Varsovia quiere evitar una derrota ucraniana”, añade este experto. Desde febrero de 2022, debido al bloqueo ruso en el mar Negro, los países vecinos de Ucrania se convirtieron en zonas de tránsito ineludibles para los cereales ucranianos, exportados hacia África y Oriente Medio.
Pero ante la saturación de los silos y el hundimiento de precios locales, varios países del este de Europa decretaron un embargo unilateral a los cereales ucranianos.
La Comisión Europea aprobó luegounas restricciones temporal es, pero recientemente anunció que no las prorrogaría, lo que indignó al gobierno polaco, húngaro y eslovaco, que retomaron sus propios embargos.
Kiev respondió a estas medidas anunciando el lunes una denuncia ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) contra Polonia, Hungría y Eslovaquia.
Mientras crecen estas tensiones comerciales, también aparecen discrepancias sobre la conveniencia de negociar (o no) un acuerdo de paz con Rusia. Stian Jenssen, el jefe de gabinete de Jens Stoltenberg (secretario general de la OTAN), insinuó en agosto que Ucrania podría ceder una parte de su territorio a Rusia a cambio de una adhesión en la OTAN.
Ante la polémica por esas declaraciones, Stoltenberg aseguró que “son los ucranianos y solo ellos los que deciden (...) qué solución resulta aceptable”.
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Polonia dijo que no enviará más armas a Ucrania, pero el presidente lo relativizó
Duda confirmó que cumplirá con los suministros ya acordados, pero no hará nuevas entregas
VARSOVIA.– El gobierno de Polonia, uno de los más firmes aliados de Ucrania desde que Rusia lanzó la invasión en su territorio, anunció que dejará de proveer armas a su vecino en medio de una reciente disputa por las exportaciones de cereales, aunque aclaró que cumplirá con los acuerdos existentes.
Varsovia ha sido uno de los apoyos más firmes de Kiev desde que empezó la invasión rusa, en febrero de 2022, y es uno de sus principales proveedores de armas. Pero anteayer, el primer ministro, Mateusz Morawiecki, dijo que Polonia, miembro de la OTAN, ya no armará a Ucrania y estará centrada en reconstruir sus propios arsenales.
“Me gustaría informarles que está llevando acabo los suministros de munición y armamento previamente acordados ”, dijo el vocero gubernamental, Piotr Muller, a la agencia estatal de noticias PAP. “Esto incluye los resultantes de los contratos firmados con Ucrania”.
Preguntado por los comentarios de Morawiecki sobre los suministros de armas, el ministro de Bienes del Estado, Jacek Sasin, dijo: “De momento es como dijo el primer ministro, en el futuro ya veremos”.
Sasin afirmó que la disputa sobre las importaciones de grano no significaba que Polonia haya dejado de apoyar a Ucrania frente a Rusia, sino que Varsovia necesita reponer sus propios arsenales de armas.
“En este caso, los intereses polacos son lo primero”, señaló. “No podemos desarmar al Ejército polaco, no podemos deshacernos de las armas que son necesarias para nuestra seguridad. Cuando pudimos organizar la transferencia de armas, lo hicimos y fuimos muy generosos en este asunto (...) aquí no tenemos absolutamente nada que reprocharnos”.
Tras la extensa repercusión que consiguió el tema, el presidente polaco, Andrzej Duda, quiso bajar el tono y dijo que las declaraciones de Morawiecki “fueron interpretadas en el peor sentido posible”. “En mi opinión, el primer ministro quiso decir que no enviaremos a Ucrania el nuevo armamento que estamos comprando para modernizar al Ejército polaco”, expresó en una entrevista.
Polonia ha suministrado a Ucrania, desde la invasión rusa del 24 de febrero de 2022, tanques T -72 y Leo pard,vehículosb lindados y obuses, entre otras armas. Varsovia no ha publicado una lista completa de todo el material que ha entregado.
Además de sus propios envíos,
Polonia es también un país de tránsito clave para el armamento que Estados Unidos y otros aliados occidentales envían a Ucrania.
Asimismo, el país acoge a cerca de un millón de refugiados ucranianos, que se han beneficiado de diversos tipos de ayudas estatales.
Las tensiones entre Varsovia y Kiev se desataron a raíz de la prohibición polaca de importar granos ucranianos para proteger a sus propios agricultores, una decisión que cayó mal en Kiev.
El Ministerio de Agricultura ucraniano anunció negociaciones con Polonia “en los próximos días” para resolver la disputa sobre las exportaciones de cereales.
La invasión rusa de Ucrania provocó el bloqueo de las rutas comerciales por el mar Negro y convirtió a la Unión Europea (UE) en principal vía de tránsito y destino exportador de cereales ucranianos.
En mayo, la UE accedió a restringir las exportaciones a Bulgaria, Hungría, Polonia, Rumania y Eslovaquia para proteger a sus agricultores, que denunciaban que los productos ucranianos provocan un desplome de precios en los mercados locales.
Sin embargo, el viernes pasado, la Comisión Europea anunció el cese de estas restricciones, alegando que “las distorsiones en los cinco países miembros vecinos de Ucrania han desaparecido”.
Polonia, Hungría y Eslovaquia desafiaron la decisión e impusieron embargos unilaterales, a los que Kiev respondió con el anuncio de un futuro recurso ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Un vocero del Ministerio de Agricultura eslovaco anunció que su país acordó con Ucrania un mecanismo basado en licencias que reemplazará en un futuro el embargo sobre los granos.
La cuestión de las exportaciones de granos es delicada en Polonia, con elecciones parlamentarias el próximo mes. El gobierno populista de derecha del partido Ley y Justicia, liderado por Duda, tiene un fuerte apoyo en las zonas agrícolas. “Fuimos los primeros en hacer mucho para Ucrania y por eso esperamos que entiendan nuestros intereses”, afirmó el primer ministro Morawiecki al canal de televisión Polsat News. “Por supuesto respetamos todos sus problemas, pero para nosotros el interés de nuestros agricultores es lo más importante”.
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
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