sábado, 16 de septiembre de 2023

MÁS INFLACIÓN, MÁS EMISIÓN....DESASTRE


Advierten que las medidas de Massa, al agravar el rojo fiscal, traerán más inflación
Los analistas coinciden en que los recortes de impuestos significarán mayor emisión y que habrá aceleración de los precios; algunos pronósticos ya hablan de un 180% o un 190% a fin de año
Rafael Mathus Ruiz
CORRESPONSAL EN EE.UU.

Inflación
WASHINGTON.– Los pronósticos de inflación que comenzaron a circular poco después de que se conoció el 12,4% de agosto anticipan una mayor inflación para el cierre de este año, con un descarrilamiento más profundo de la economía. Todo alentado por el arrastre que dejaron la devaluación y la incertidumbre electoral, al que ahora se suma el impacto del llamado “plan platita” lanzado por el ministro de Economía y candidato presidencial, Sergio Massa.
Es una visión compartida tanto por analistas del exterior como locales. Por caso, Fernando Marull, economista de FMyA, estimó que las medidas anunciadas por Massa esta semana implican un déficit fiscal adicional del 0,7% del PBI.
En tanto, un informe del banco J.P. Morgan prevé que la inflación en la Argentina llegará al 190% anual en diciembre luego de que el alza del costo de vida se mantenga en los dos dígitos mensuales durante lo que resta del año debido a la devaluación y la ausencia de un plan de estabilización.
El lapidario pronóstico aparece en línea con el de economistas locales (Miguel Ángel Broda, por ejemplo, prevé una inflación anual del 180% al cabo del año, una cifra que puede “resultar un piso”, alertó), y anticipa un deterioro agudo para la economía durante los próximos meses, agravado por la incertidumbre sobre el desenlace electoral. “Después del ajuste discreto del tipo de cambio oficial posterior a las PASO, esperamos que la inflación sea de dos dígitos hasta fin de año”, indica el informe escrito por Diego Pereira y Lucila Barbeito.
Sergio Massa, durante un acto en Plaza de Mayo
El banco de Wall Street espera que la inflación promedio hasta fin de año sea de 12,8% mensual luego del mix de políticas que lanzó el ministro de Economía, Sergio Massa, tras cerrar el último acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El informe fue difundido anteayer por la tarde, antes del anuncio de la devolución del IVA para los productos de la canasta básica, el último intento del Gobierno de moderar el azote de los precios en el bolsillo de los consumidores.
El J.P. Morgan advierte que “la transmisión a los precios [de la devaluación] resultaría mucho más fuerte esta vez, en medio de la falta de un programa de estabilización, una brecha cambiaria amplia y la alta inercia inflacionaria”.
El banco señaló además que el impacto de la devaluación se evaporará, llevando a una devaluación aún mayor. “Y si bien el ajuste cambiario ayuda a erosionar parte de la apreciación acumulada del tipo de cambio real en el corto plazo, la aceleración de la inflación esperada lo situaría más apreciado para las elecciones de octubre en comparación con nuestro escenario base anterior. Eso, en su momento, aumentará el ajuste cambiario necesario”, señaló.
Por su parte, Martín Castellano, jefe para América Latina del Instituto Internacional de Finanzas, asociación global de la industria financiera, dijo en un mensaje en la red social X, antes Twitter, que sin un ajuste en el gasto “los recientes recortes de impuestos significan una impresión adicional de pesos” que terminarán alentando aún más la inflación.
A contramano del acuerdo con el FMI
A nivel local, economistas y dirigentes de la oposición han denostado las últimas medidas de Massa, a las que bautizaron un nuevo “plan platita” con fines electorales. Argumentan que la decisión de subir el piso de Ganancias a 15 salarios mínimos y otras decisiones con impacto en los ingresos fiscales, como la devolución del IVA en productos de la canasta básica, solo empeorarán los problemas de la economía.
Los anuncios de Massa, que también decidió congelar tarifas, van en contra de lo que había acordado hace muy poco con el FMI. Ese organismo, en los últimos mensajes públicos desde que se aprobó el último acuerdo, hizo especial hincapié en la necesidad de acelerar el ajuste fiscal para bajar la inflación y estabilizar la economía.
La meta de déficit primario con el organismo quedó en 1,9% del PBI, pero algunas consultoras locales, como Anker, ya veían ese número en 3% incluso antes de las medidas lanzadas por el ministro de Economía esta semana. “Descontábamos que algo así iba a pasar post-desembolso del Fondo”, señalaron ante la consulta 
Melisa Sala, economista de la consultora LCG, dijo por ejemplo que la eliminación del mínimo no imponible “tenderá a presionar sobre el dólar libre”, lo que a su vez le pone más presión al alza del costo de vida. A eso se agrega además el atraso acumulado del dólar oficial, que Massa decidió fijar en $350 hasta después de las elecciones. “Los efectos podrían disimularse al principio en virtud de los controles y congelamientos extensivos a los que apeló el Gobierno hasta las elecciones. Pero aparecerán cuando comience a descongelar el 40% de la canasta del IPC y el dólar oficial. Por eso proyectamos una inflación en torno a 190% para el año”, explicó Sala.
Para Gabriel Caamaño Gómez, de la consultora Ledesma, es difícil medir el impacto de las últimas medidas “pero lo seguro es que siguen emitiendo y desanclando expectativas” lo que contribuye a que haya más inflación. “No están construyendo horizonte o dejando que los otros lo construyan. Lo esta detonando”, completó.
El economista Ramiro Castiñeira, en tanto, alertó que el déficit fiscal actual que muestra la Argentina solo se observó en dos momentos previos en la historia de la Argentina. “Un déficit fiscal de esta magnitud solo hubo en 1975 en la previa al Rodrigazo, y en 1989 en la previa a la hiperinflación”, alertó Ramiro Castiñeira.
También se refirió al tema Miguel Ángel Broda, quien ayer, en Córdoba, dijo: “El programa económico está descarrilado y el ministro candidato optó por echar más leña al fuego, agravando la herencia para el próximo gobierno”. Y evaluó que los anuncios de Massa ya implican un costo fiscal para la Nación de 0,5% del PBI para lo que resta de este año y del 0,4% para 2024. “Hace más difícil cumplir con la meta comprometida con el Fondo, que ya era casi imposible”, definió ante los alrededor de 700 empresarios reunidos en el Coloquio de la Unión Industrial de Córdoba (UIC).
Su estimación de déficit primario, antes del “plan platita” era de 2,4% –la meta acordada con el FMI es de 1,9%– y ahora saltó al 2,9%, aunque admitió que “todavía falta”.
Con la colaboración de Gabriela Origlia

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

El Banco Central evitó subir las tasas y pierden atractivo los plazos fijos
Las mantuvo en 118% anual, equivalente al 9,8% mensual; la inflación se disparó en agosto a 12,4% y sería similar este mes
Javier Blanco
El Banco Central (BCRA) decidió ayer mantener sin cambios la tasa de política monetaria en 118% (209% en términos efectivos anuales) como podía preverse luego de no mostrar anteayer una reacción ante la duplicación que prácticamente reflejó el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Ese indicador saltó del 6,3% de julio al 12,4% en agosto, lo que lo llevó a marcar su mayor nivel en más de 32 años.
El directorio de la entidad, que a lo largo de la gestión Fernández no mostró mayor preocupación por la aceleración inflacionaria, dijo que en su resolución tomó en cuenta que los “indicadores de alta frecuencia” a los que tiene acceso “reflejan una desaceleración del ritmo de incremento del nivel general de precios desde el pico de la tercera semana de agosto”, algo que –incluso– “se habría profundizado en lo que va de septie
Claro que el daño que el salto inflacionario del mes pasado causó a los ahorristas comunes en pesos (hay casi siete millones de depósitos a plazo fijo y más del 93%, por unos $13,5 billones, está pactado a la tasa fija regulada equivalente al 9,8% mensual) amenaza mantenerse durante el actual mes. Entre otras cosas, como dijo el viceministro de Economía, Gabriel Rubinstein, porque el efecto “arrastre” de la devaluación dispuesta tras las PASO “se evidenciará también” en la medición de inflación de este mes. Además, el propio relevamiento de mercado (REM) realizado por el BCRA ya mostró que se espera otro índice del 12% para este mes.
De concretarse, un depositante que hubiera realizado un plazo fijo tradicional por $1 millón a cabo de estos dos meses estaría resignándose –al pactar esa colocación a tasas que volvieron a quedar por debajo de la nominalidad de la economía– a sufrir una pérdida de poder adquisitivo del orden de los $54.000 (superior al 5%) si se realiza una proyección contando con que las tasas de interés referenciales hubieran acompañado en ese tiempo el salto inflacionario o las hubiera actualizado para evitar que el elevado riesgo de que ese daño se prolongue.
Este dato, junto a las inyecciones de gasto (sin que estén respaldados por ingresos genuinos) que anunció el Gobierno para tratar de mantenerse competitivo en las elecciones, es el que hace que los analistas prevean una renovada presión sobre los tipos de cambio alternativos en las próximas semanas.
“Los plazos fijos sufrieron en agosto una piña histórica, en especial, los mayoristas. Con la inflación de 12,4% mensual de agosto, la Badlar real marcó -40% (TNA). Es la peor performance real en más de siete años”, recordó el economista Nery Persichini, de GMA Capital.
“Habrá que monitorear de cerca el comportamiento de los plazos fijos ante la estabilidad de las tasas nominales decidida luego de la reunión del directorio del BCRA. Porque con esta decisión mantuvo las tasas de interés en terreno negativo (-1,5% TEM), lo que debilitará el atractivo de los depósitos a plazo y podría incrementar la demanda de dólares en la previa electoral”, advirtieron al respecto desde Delphos Investment.
“Creo que su decisión muestra, en parte, un error de lectura de la situación. Hoy la TEM es 9,83% mientras que la inflación fue de 12,4%, por ende, si quería mantenerla positiva tendría que haberla subido teniendo en cuenta que la tasa es una lectura de la inflación de agosto. En ese sentido, difícilmente el IPC de septiembre baje de dos dígitos y va a tener que accionar en vísperas de las elecciones”, coincidió al respecto el economista Federico Glustein.
“La bola” de Leliq
Para el economista de Anker Latinoamérica Federico Furiase, que ya se imaginaba esta decisión, “la suba de tasas ya no es una herramienta eficiente para frenar la carrera nominal” de la economía y –para colmo– “engrosa la cuenta de emisión monetaria endógena asociada al pago de los intereses de las Leliq”.
“Además, con el desembolso del FMI ya ‘en casa’, la condición de tasa real positiva que imponía el organismo ya no juega en un contexto donde la prioridad política es la campaña electoral”, explicó
Los analistas privados entienden que la decisión oficial estaría fuertemente influida por la necesidad de evitar un mayor deterioro patrimonial del BCRA. “Al dejar las tasas en este nivel evita un mayor incremento del déficit cuasifical [9% del PBI]”, escribieron en Delphos. “Sin duda, lo único positivo de no subir las tasas es que ayuda a no agravar el déficit cuasi fiscal, aunque pueda profundizar aún más la dolarización de carteras y aumente las brechas cambiarias”, sostuvo Glustein.
El punto es que si ese escenario temido se concreta, es probable que se vuelva a ver a la entidad monetaria sacrificando buena parte de las reservas que, con sumo esfuerzo y cada vez mayores concesiones a parte de la oferta exportadora, comenzó a recomprar en las últimas semanas. Esto, de hecho, es lo que hizo durante agosto pasado, lo que tampoco mejoró su situación patrimonial.
Por lo pronto, el la entidad monetaria que dirige Miguel Pesce dijo al respecto que “continuará monitoreando la evolución del nivel general de precios, la dinámica del mercado de cambios y de los agregados monetarios a los efectos de calibrar su política de tasas de interés y de gestión de la liquidez” dado que –pese a lo dispuesto– sigue afirmando que las tasas de interés referenciales que fija buscan “propender hacia retornos reales positivos sobre las inversiones en moneda local, con el fin de preservar la estabilidad monetaria y cambiaria”.
Fue antes de realizar la menor recompra de reservas desde que rige el dólar soja 4 (adquirió ayer apenas US$9 millones) luego de volver a notarse una retracción en la oferta del complejo sojero.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.