Martín Menem asumió como presidente de Diputados, avisó que aplicará un ajuste y debió terciar en un conflicto por las comisiones
Sin acuerdo entre los bloques por el criterio a tomar a la hora de integrar los ámbitos de trabajo legislativo, hubo que pasar a un cuarto intermedio; difícil debut para Martín Menem
Laura Serra
Martín Menem este jueves en su primera sesión como presidente de la Cámara de DiputadosEn su debut como presidente de la Cámara de Diputados, el libertario Martín Menem le pasó un aviso a sus colegas al anunciar que aplicará un ajuste en los gastos del cuerpo legislativo y enfrentó su primer desafío cuando debió terciar entre los exsocios de Juntos por el Cambio para la conformación de las comisiones claves que entrarán en funciones una vez que ingrese el paquete de leyes que enviará el presidente Javier Milei.
El conflicto se inició cuando, en una jugada sorpresiva, los diputados de la UCR, de Cambia Federal y la Coalición Cívica anticiparon que conformarían una agrupación -que contaría con 50 diputados- con el propósito de ganar peso específico en las comisiones. Una suerte de revival de Juntos por el Cambio, aunque sin el macrismo.
Esta jugada pretendía desplazar al bloque Pro como segunda fuerza y, de paso, restarle lugares a Unión por la Patria -primera fuerza en la Cámara- en las comisiones. Los flamantes “aliados” lograron, con esta avanzada, designar al radical Julio Cobos como vicepresidente segundo de la Cámara baja, lugar que originalmente le correspondía a Pro.
Eso provocó una reacción a dúo de Germán Martínez -jefe del bloque de UP- y Cristian Ritondo -quien conduce al Pro- para neutralizarlos. En el recinto ambos insistieron en que la representación de las distintas fuerzas parlamentarias en las comisiones debe realizarse de manera proporcional (por sistema D’Hont) y por bloque, no por “agrupación adhoc”.
El duelo quedó planteado en el recinto. De un lado se plantó inédito tándem entre Pro y Unión por la Patria y, del otro, los exsocios de Juntos por el Cambio. En esta pelea, Menem terció a favor de los primeros, sin percatarse que tal vez la decisión podría favorecer a sus adversarios de Unión por la Patria, que en la discusión por la integración de las comisiones hará valer el peso específico de sus 101 diputados (que representan el 40% de la Cámara) en la integración de todas las comisiones, incluso para presidir aquellas que son estratégicas para la gobernabilidad. Por de pronto, ya se aseguró la vicepresidencia primera, que estará en manos de Cecilia Moreau.
“Al darle la razón al Pro y a Unión por la Patria en su planteo, los bloques más chicos que podrían apoyar en algunas leyes al Gobierno quedarían afuera de las comisiones”, advertían en Cambio Federal, flamante bloque que conduce Miguel Pichetto con 9 integrantes.
Este no será el único conflicto que enfrentará Menem como presidente. En la lectura de su discurso, el riojano anticipó que aplicará un fuerte recorte de gastos en el cuerpo durante su mandato.
“La Argentina vive momentos difíciles, con una inflación alta. Tenemos que trabajar para superarla y sancionar las reformas que necesitan. Es necesario además desmontar las estructuras que no aportan nada al funcionamiento de la Cámara y son solamente un gasto. Como ya dijo el presidente electo ‘no hay plata’. Hay que abrir el diálogo constructivo para superar todos los problemas que sufre nuestra nación “, enfatizó.
“Acompañé desde el principio al presidente Javier Milei porque creo firmemente en el supremo valor de la libertad. Necesitamos más libertad para vivir dignamente. Daré el mismo tratamiento de ecuanimidad para todos los diputados. Me ajustaré al principio de la imparcialidad para ejercer esta delicada función. Trataré de hacer prevalecer el principio de equidad. Ejerceré mi cargo respetando todos los valores de la democracia y predicaré con el ejemplo”, insistió.
“Que Dios bendiga nuestra patria y que las fuerzas del cielo bendigan nuestras acciones”, concluyó el riojano parafraseando a su jefe político.
Quien propuso a Menem como presidente fue el diputado Oscar Zago, formalmente designado jefe de bloque de La Libertad Avanza. La propuesta fue avalada por la mayoría de las bancadas salvo la de la izquierda, que se abstuvo.
“No se trata de una impugnación personal, sino de una postura política. Está por asumir un gobierno que no para de anunciar medidas contra el pueblo trabajador, las mujeres...”, arrancó la diputada Myriam Bregman antes de ser interrumpida por silbidos y abucheos desde las galerías. “Silben lo que quieran, no me voy a callar”, exclamó.
Ritondo, jefe del boque de Pro dio mejor acogida al nuevo presidente del cuerpo. “Le deseamos éxito en la gestión y la fortaleza del acompañamiento de nuestro bloque para los cambios que necesita la Argentina para transitar este Congreso dando las herramientas que un nuevo gobierno necesita”, exaltó el bonaerense. Finalmente su bloque, Frente Pro, quedará con 40 legisladores.
En el mismo sentido se expresó De Loredo. “Le deseamos la suerte del caso y cuente con el acompañamiento político de nuestro bloque en todas las reformas que nuestro país necesite y requiera”, sostuvo.
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Legisladores perdidos y juras por la “libertad” o contra la motosierra
El reducido grupo de libertarios que desembarcan en la política marcó la impronta de la ceremonia
Federico González del Solar
“Viva la libertad”, arengaba el líder de un reducido grupo que flameaba banderas libertarias a las afueras del Congreso, a poco más de una hora de que comenzara la jura de los 130 diputados electos para el siguiente ciclo parlamentario. “Viva”, le respondían con firmeza el resto de los simpatizantes de La Libertad Avanza, la fuerza oficialista que desembarcó ayer en el Congreso con solo 38 diputados y 7 senadores. La inmensa mayoría de ellos, recién llegados a la política, que desconocían hasta ayer el terreno legislativo.
Pasado el mediodía, los legisladores comenzarían a ocupar sus bancas. Los familiares y allegados de los diputados hacían lo propio en las tres filas de palcos que abrazan a la Cámara baja. “Espero que voten lo que tengan que votar”, deseaba, por lo bajo, el padre de un diputado que en minutos juraría por JxC.
Los legisladores tuvieron sobrado tiempo para intercambiar comentarios y tantear el nuevo escenario. Una diputada libertaria subió al primer piso para acercase a sus afectos, pero cayó en la cuenta de que se encontraba en el sector de prensa, en el lado opuesto.
Karina Milei, la hermana del presidente electo y una de las voces con mayor injerencia en el mundo libertario, hizo su aparición fugaz por el palco central: motivó fotos y saludos desde la Cámara baja. A sus pies, el excandidato a la vicepresidencia de Hacemos por Nuestro País, Florencio Randazzo, mantenía animada charla con Emilio Monzó. Luego, intercambió muestras de afecto con Carolina Píparo quien, en tensión con la cúpula libertaria, montó un monobloque.
Acompañado por Cristian Ritondo, el jefe de bancada de Pro, llegó Martín Menem, el elegido por Milei para presidir Diputados. Saludó a su padre, Eduardo, con dos besos en la mejilla y caminó hacia el centro del recinto, la zona libertaria. Ya en su banca, conversó con José Luis Espert y recibió nuevamente el cariño de Ritondo, a quien Mauricio Macri había impulsado para presidir la Cámara.
A las 13 comenzó a izarse la bandera que daría inicio a la seguidilla de fórmulas bajo las cuales los diputados juraron desempeñar sus cargos “por Dios, la Patria y los Santos Evangelios”. Muchos optaron por imprimirle una impronta propia. La experiodista Marcela Pagano, de LLA, juró por la libertad de prensa. Lilia Lemoine, la cosplayer mileísta, lo hizo por la “libertad” y la “paz de todos los pueblos”.
El kirchnerista Juan Marino, del “Partido Piquetero”, juró “por el pueblo de la Nación que va a sufrir la agresión de la motosierra” y, “por los 30.000 desaparecidos”. Sus palabras quedaron enmarcadas en una espiral de silbidos que fueron contrarrestados por aplausos del oficialismo en retirada. Muchos diputados citaron a Néstor y Cristina Kirchner. “¿Nadie jura por Alberto?”, se preguntaba un fotógrafo mientras tomaba un café. A todos ellos, el banquero Carlos Heller, el diputado que por edad presidió la sesión, contestaba: “Quedan ustedes incorporados e incorporadas a partir del 10 de diciembre”.
“Viva la libertad”, arengaba el líder de un reducido grupo que flameaba banderas libertarias a las afueras del Congreso, a poco más de una hora de que comenzara la jura de los 130 diputados electos para el siguiente ciclo parlamentario. “Viva”, le respondían con firmeza el resto de los simpatizantes de La Libertad Avanza, la fuerza oficialista que desembarcó ayer en el Congreso con solo 38 diputados y 7 senadores. La inmensa mayoría de ellos, recién llegados a la política, que desconocían hasta ayer el terreno legislativo.
Pasado el mediodía, los legisladores comenzarían a ocupar sus bancas. Los familiares y allegados de los diputados hacían lo propio en las tres filas de palcos que abrazan a la Cámara baja. “Espero que voten lo que tengan que votar”, deseaba, por lo bajo, el padre de un diputado que en minutos juraría por JxC.
Los legisladores tuvieron sobrado tiempo para intercambiar comentarios y tantear el nuevo escenario. Una diputada libertaria subió al primer piso para acercase a sus afectos, pero cayó en la cuenta de que se encontraba en el sector de prensa, en el lado opuesto.
Karina Milei, la hermana del presidente electo y una de las voces con mayor injerencia en el mundo libertario, hizo su aparición fugaz por el palco central: motivó fotos y saludos desde la Cámara baja. A sus pies, el excandidato a la vicepresidencia de Hacemos por Nuestro País, Florencio Randazzo, mantenía animada charla con Emilio Monzó. Luego, intercambió muestras de afecto con Carolina Píparo quien, en tensión con la cúpula libertaria, montó un monobloque.
Acompañado por Cristian Ritondo, el jefe de bancada de Pro, llegó Martín Menem, el elegido por Milei para presidir Diputados. Saludó a su padre, Eduardo, con dos besos en la mejilla y caminó hacia el centro del recinto, la zona libertaria. Ya en su banca, conversó con José Luis Espert y recibió nuevamente el cariño de Ritondo, a quien Mauricio Macri había impulsado para presidir la Cámara.
A las 13 comenzó a izarse la bandera que daría inicio a la seguidilla de fórmulas bajo las cuales los diputados juraron desempeñar sus cargos “por Dios, la Patria y los Santos Evangelios”. Muchos optaron por imprimirle una impronta propia. La experiodista Marcela Pagano, de LLA, juró por la libertad de prensa. Lilia Lemoine, la cosplayer mileísta, lo hizo por la “libertad” y la “paz de todos los pueblos”.
El kirchnerista Juan Marino, del “Partido Piquetero”, juró “por el pueblo de la Nación que va a sufrir la agresión de la motosierra” y, “por los 30.000 desaparecidos”. Sus palabras quedaron enmarcadas en una espiral de silbidos que fueron contrarrestados por aplausos del oficialismo en retirada. Muchos diputados citaron a Néstor y Cristina Kirchner. “¿Nadie jura por Alberto?”, se preguntaba un fotógrafo mientras tomaba un café. A todos ellos, el banquero Carlos Heller, el diputado que por edad presidió la sesión, contestaba: “Quedan ustedes incorporados e incorporadas a partir del 10 de diciembre”.
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
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