Prevén inflación del 25% este mes y en el año los precios subirían 213%
Por otra parte, de acuerdo con el Relevamiento de Expectativas del Mercado, elaborado por el Banco Central, el dólar oficial terminaría 2024 a $1700 y la economía caería 2,6%
Melisa Reinhold
El mercado espera que la inflación siga en niveles elevados en enero e incluso que 2024 supere la medición interanual de 2023, que se ubicó en 211,4%, según dio a conocer el Indec esta semana. Es una dinámica que impactaría con fuerza en los primeros meses del año, a medida que el Gobierno actualice ciertos valores de la economía que están atrasados, como las tarifas de luz, gas y transporte.
Esas son algunas conclusiones que se desprenden del Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM), que elabora mensualmente el Banco Central. Los principales economistas del país, que fueron consultados para elaborar el informe entre el 27 y 29 de diciembre, prevén que 2024 termine con una inflación acumulada de 213%. Es un valor que se encontró 21,2 puntos porcentuales por encima de la encuesta previa.
Los números más altos se registrarían durante los próximos meses. En enero, el costo de vida de los argentinos se encarecería un 25,3% (parecido a diciembre); para febrero, la medición recortaría a 18,2%; en marzo, un mes “caliente” por el inicio de clases, el índice se ubicaría en 14,9%; para abril, caería a 12,4%, valores que ya se presentaron durante la gestión de Sergio Massa en Economía; en mayo marcaría un 10,9% y en junio, 9,8%. Para tomar como referencia, para diciembre de 2023 los economistas habían pronosticado una inflación del 28%, cuando la medición oficial fue de 25,5%.
También hubo pronósticos para el tipo de cambio oficial mayorista. En enero, los economistas consideran que el Gobierno mantendrá un ritmo de devaluación del 2% mensual para esta cotización, tal como fue adelantado desde el oficialismo tras la devaluación. Así, terminaría el primer mes del año a $820,3 (actualmente en $815,40).
Sin embargo, para que el dólar mayorista no se atrase frente al fuerte avance de los precios de la economía, en febrero las microdevaluaciones deberían acelerarse para terminar el mes a $870 (6% de crawling peg, también por debajo de la inflación), según la previsión de los analistas. Para diciembre de este año, esta cotización costaría $1700.
Impacto en la actividad
Estas variables tendrían impacto en el nivel de actividad y, según los analistas consultados por el REM, la economía caería este año 2,6% frente al año anterior. Es un pronóstico que ya había realizado el propio presidente Javier Milei, quien advirtió que este año la Argentina entraría en un período de estanflación (una combinación de inflación alta y caída de la actividad económica). Si bien es un estado en el que se encuentra el país hace rato, la tendencia se consolidaría todavía más.
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Las razones del elevado número de diciembre
Influyeron la herencia de la gestión anterior, como la distorsión de precios relativos, y medidas de la actual
Juan Cruz Nieva
El año pasado terminó con una inflación del 211,4% acumulado
Liberación de precios, congelamientos y devaluaciones. Estas son algunas de las medidas económicas que ejecutaron, respectivamente, los últimos tres presidentes durante sus primeros 30 días de gestión y que impactaron en el primer índice de inflación que los encontró al frente del Poder Ejecutivo, si bien gran parte también depende siempre de la gestión anterior y de acomodar la herencia recibida.
Según publicó el jueves pasado el Indec, diciembre registró una inflación del 25,5%, el nivel más alto en 30 años. De esta forma, el año concluyó con un 211,4% acumulado.
Lejos quedó esta cifra de aquellas de diciembre de 2015 y 2019, cuando comenzaban los gobiernos de Alberto Fernández y Mauricio Macri, cuyos índices mensuales fueron del 3,7% y 3,5%, respectivamente.
Sin embargo, economistas consultados por la nacion confirmaron que la situación de partida de los tres es “totalmente distinta” y que por eso es necesario analizar los factores que incidieron en el alza de precios durante el primer mes de gobierno de cada gestión.
Los consultados comparten que el escenario de partida de Javier Milei es “el peor de los tres”, principalmente por la herencia recibida en términos de precios relativos, inflación reprimida, tipo de cambio atrasado y reservas netas negativas.
Para Lucio Garay, analista macroeconómico en Ecogo, la inflación de este primer mes de gobierno de Milei se explica en gran medida por el “alto atraso en los precios regulados y la necesidad de encarar un plan de shock, dado que el margen para el endeudamiento destinado a ejecutar medidas gradualistas es nulo”.
El shock en materia fiscal se da a partir del objetivo de llevar el déficit a cero para fin de este año, lo cual implicaría una poda de aproximadamente 5 puntos del producto bruto interno (PBI) en 12 meses que, según los especialistas y el mismo Presidente, llevará a un proceso de estanflación (recesión más inflación).
El fin de los programas de control de precios que se habían impuesto durante la gestión anterior (como Precios Justos) también incidió en el índice de precios del último mes de 2023. En consonancia con este descongelamiento, los rubros que presentaron mayores aumentos fueron salud (32,6%), transporte (31,7%) y alimentos y bebidas no alcohólicas (29,7%), áreas en las cuales había un pacto de no aumentar libremente con la gestión de Sergio Massa.
Otro de los factores que incidieron en el índice de inflación de diciembre fue el salto en el tipo de cambio oficial en torno del 118%, según comentó Florencia Iragui, de la consultora LCG. Esta devaluación del peso incidió en el precio de aquellos productos vinculados con el valor oficial del dólar, tal como los combustibles y los servicios públicos, cuyo efecto se espera que se sienta en el primer trimestre del año.
Distinto es el escenario que encontró Fernández al asumir, que los especialistas consideran “el menos malo”. La principal ventaja del expresidente fue que no recibió un tipo de cambio atrasado (el ajuste ya lo había hecho Macri) y, por consiguiente, logró evitar hacer él una devaluación que habría acelerado la suba de precios.
Por otro lado, la distorsión en los precios relativos era “casi nula” y el déficit fiscal heredado de la gestión anterior se encontraba en torno al 0,4% del PBI, lo cual tampoco obligó a Fernández a financiarse excesivamente con emisión monetaria.
A su vez, el congelamiento de las tarifas de los servicios públicos durante el primer mes de la gestión a través de la ley de solidaridad social y reactivación productiva proporcionó un techo para un rubro que durante el mes de diciembre suele experimentar aumentos tanto por el aumento de la demanda como por acomodamiento en las tarifas.
Sin embargo, el primer mes de Fernández estuvo marcado por una inflación “alta” (en comparación a otros meses del mismo año) producto de la inercia inflacionaria que arrastraban los últimos meses del gobierno de Macri, especialmente en el rubro alimentos y bebidas. En parte se explica por el salto del tipo de cambio de alrededor del 25% que hubo después de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) de ese año, que coronaron a la fórmula Fernández-fernández con el 47% de los votos y una diferencia de 15 puntos.
Sin embargo, y pese a atrasar el tipo de cambio, pisar tarifas e imponer controles de precios, Alberto Fernández concluyó su mandato con más de 1000% de inflación acumulada en sus cuatros años de gestión.
Finalmente, si bien el gobierno de Cambiemos inició su mandato con las estadísticas oficiales de inflación subestimadas a partir de la intervención del Indec, la inflación del mes de diciembre se encontraba en torno al 3,5% según el promedio de distintas estimaciones privadas.
A pesar de que la primera semana de Mauricio Macri a cargo del ejecutivo estuvo marcada por el levantamiento al cepo que había introducido Cristina Kirchner en 2011 y que supuso una depreciación del peso del 50% (pasó de $9,5 a $13), el traslado a precios no se produjo de inmediato.
Según Garay, esto puede explicarse porque “en su momento tenía una menor distorsión de precios relativos, menor inercia y un bajo stock de deuda que le permitió hacer correcciones mucho más graduales que ahora”.
Los analistas dicen que el escenario de partida de Milei es el peor de los tres
Alberto Fernández concluyó su mandato con más de 1000% de inflación acumulada
Liberación de precios, congelamientos y devaluaciones. Estas son algunas de las medidas económicas que ejecutaron, respectivamente, los últimos tres presidentes durante sus primeros 30 días de gestión y que impactaron en el primer índice de inflación que los encontró al frente del Poder Ejecutivo, si bien gran parte también depende siempre de la gestión anterior y de acomodar la herencia recibida.
Según publicó el jueves pasado el Indec, diciembre registró una inflación del 25,5%, el nivel más alto en 30 años. De esta forma, el año concluyó con un 211,4% acumulado.
Lejos quedó esta cifra de aquellas de diciembre de 2015 y 2019, cuando comenzaban los gobiernos de Alberto Fernández y Mauricio Macri, cuyos índices mensuales fueron del 3,7% y 3,5%, respectivamente.
Sin embargo, economistas consultados por la nacion confirmaron que la situación de partida de los tres es “totalmente distinta” y que por eso es necesario analizar los factores que incidieron en el alza de precios durante el primer mes de gobierno de cada gestión.
Los consultados comparten que el escenario de partida de Javier Milei es “el peor de los tres”, principalmente por la herencia recibida en términos de precios relativos, inflación reprimida, tipo de cambio atrasado y reservas netas negativas.
Para Lucio Garay, analista macroeconómico en Ecogo, la inflación de este primer mes de gobierno de Milei se explica en gran medida por el “alto atraso en los precios regulados y la necesidad de encarar un plan de shock, dado que el margen para el endeudamiento destinado a ejecutar medidas gradualistas es nulo”.
El shock en materia fiscal se da a partir del objetivo de llevar el déficit a cero para fin de este año, lo cual implicaría una poda de aproximadamente 5 puntos del producto bruto interno (PBI) en 12 meses que, según los especialistas y el mismo Presidente, llevará a un proceso de estanflación (recesión más inflación).
El fin de los programas de control de precios que se habían impuesto durante la gestión anterior (como Precios Justos) también incidió en el índice de precios del último mes de 2023. En consonancia con este descongelamiento, los rubros que presentaron mayores aumentos fueron salud (32,6%), transporte (31,7%) y alimentos y bebidas no alcohólicas (29,7%), áreas en las cuales había un pacto de no aumentar libremente con la gestión de Sergio Massa.
Otro de los factores que incidieron en el índice de inflación de diciembre fue el salto en el tipo de cambio oficial en torno del 118%, según comentó Florencia Iragui, de la consultora LCG. Esta devaluación del peso incidió en el precio de aquellos productos vinculados con el valor oficial del dólar, tal como los combustibles y los servicios públicos, cuyo efecto se espera que se sienta en el primer trimestre del año.
Distinto es el escenario que encontró Fernández al asumir, que los especialistas consideran “el menos malo”. La principal ventaja del expresidente fue que no recibió un tipo de cambio atrasado (el ajuste ya lo había hecho Macri) y, por consiguiente, logró evitar hacer él una devaluación que habría acelerado la suba de precios.
Por otro lado, la distorsión en los precios relativos era “casi nula” y el déficit fiscal heredado de la gestión anterior se encontraba en torno al 0,4% del PBI, lo cual tampoco obligó a Fernández a financiarse excesivamente con emisión monetaria.
A su vez, el congelamiento de las tarifas de los servicios públicos durante el primer mes de la gestión a través de la ley de solidaridad social y reactivación productiva proporcionó un techo para un rubro que durante el mes de diciembre suele experimentar aumentos tanto por el aumento de la demanda como por acomodamiento en las tarifas.
Sin embargo, el primer mes de Fernández estuvo marcado por una inflación “alta” (en comparación a otros meses del mismo año) producto de la inercia inflacionaria que arrastraban los últimos meses del gobierno de Macri, especialmente en el rubro alimentos y bebidas. En parte se explica por el salto del tipo de cambio de alrededor del 25% que hubo después de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) de ese año, que coronaron a la fórmula Fernández-fernández con el 47% de los votos y una diferencia de 15 puntos.
Sin embargo, y pese a atrasar el tipo de cambio, pisar tarifas e imponer controles de precios, Alberto Fernández concluyó su mandato con más de 1000% de inflación acumulada en sus cuatros años de gestión.
Finalmente, si bien el gobierno de Cambiemos inició su mandato con las estadísticas oficiales de inflación subestimadas a partir de la intervención del Indec, la inflación del mes de diciembre se encontraba en torno al 3,5% según el promedio de distintas estimaciones privadas.
A pesar de que la primera semana de Mauricio Macri a cargo del ejecutivo estuvo marcada por el levantamiento al cepo que había introducido Cristina Kirchner en 2011 y que supuso una depreciación del peso del 50% (pasó de $9,5 a $13), el traslado a precios no se produjo de inmediato.
Según Garay, esto puede explicarse porque “en su momento tenía una menor distorsión de precios relativos, menor inercia y un bajo stock de deuda que le permitió hacer correcciones mucho más graduales que ahora”.
Los analistas dicen que el escenario de partida de Milei es el peor de los tres
Alberto Fernández concluyó su mandato con más de 1000% de inflación acumulada
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
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