Las jubilaciones del régimen docente tendrán un reajuste del 40,62% en junio
Movilidad. Las subas de haberes de ese sistema especial son trimestrales; la Anses confirmó ayer que para quienes están en el sistema previsional general el alza mensual será de 8,83%L
Silvia Stang
Los haberes de los jubilados del régimen previsional especial de docentes tendrán en junio una recomposición del 40,62%, según afirmaron fuentes de la Anses en respuesta a una consulta de la nacion. Será el segundo reajuste de este año para las algo más de 180.000 personas incluidas en este sistema particular, que quedó –junto con otros– al margen de la regla fijada a través del DNU 274, por la cual los haberes del esquema general suben mensualmente según el índice de inflación medido por el Indec.
Para quienes se jubilaron por el régimen nacional de docentes no universitarios del decreto 137 de 2005, las subas son trimestrales y se rigen por la variación de un índice de salarios de la actividad, llamado Ripdoc.
En marzo estos ingresos habían tenido un reajuste de 27,57%, por lo cual al sexto mes del año acumularán un incremento nominal de 79,4%. Es un índice que se ubica por debajo de la inflación que se registraría en el período y que, según diferentes proyecciones de economistas, sería de entre 85% y 90%.
Más allá de esa comparación, lo cierto es que este grupo de jubilados se ve perjudicado por la mayor distancia entre un reajuste y otro, respecto de la frecuencia mensual con la cual, desde abril último, se reciben las recomposiciones en el régimen previsional general de la Anses.
En abril y mayo, de hecho, los ingresos de los jubilados docentes no variaron y, en consecuencia, al cuarto mes del año acumularon una pérdida de poder adquisitivo de 22,7% respecto de diciembre de 2023, y de 32% si la comparación se hace con abril del año pasado.
El régimen de jubilaciones docentes tiene un haber medio de $651.100, según datos de la Subsecretaría de Seguridad Social correspondientes a marzo último. Los ingresos de este segmento de beneficiarios no están alcanzados por los bonos que percibe un grupo de jubilados del sistema general: es decir, más allá de cuál sea el monto de lo cobrado, el hecho de tratarse de un régimen especial ya define que se esté al margen del cobro de refuerzos. Esto es así desde el inicio mismo de la política de bonos, que se perciben de manera continua desde septiembre de 2022 (en el caso de quienes cobran solo un haber mínimo del sistema general que gestiona la Anses), y que implican un reconocimiento de la insuficiencia de la movilidad para mantener el poder adquisitivo de los ingresos.
Si se considera el período de 12 meses finalizado en abril último, las prestaciones previsionales docentes se incrementaron nominalmente un 164,98%, mientras que la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) fue de 289,4%, según el informe difundido ayer por el Indec. Esa brecha determinó que con lo percibido en el cuarto mes de este año se pudo comprar casi un tercio menos (32%, específicamente) que lo que podía adquirirse con los ingresos del cuarto mes de 2023. Si se observa lo ocurrido en todo el año pasado, la caída del poder adquisitivo para este segmento de jubilados fue de 20,8%.
Suba de 8,8%, confirmada
A diferencia de lo que ocurre con los jubilados docentes, en el sistema general de la Anses (el más abarcativo) los haberes tendrán en junio, tal como anticipó ayer la nacion, una recomposición de 8,83%, un porcentaje equivalente a la inflación de abril informada por el Indec. El dato fue confirmado ayer por la Anses a través de un comunicado. Y eso es así por el DNU 274, que establece que desde julio los haberes se actualizarán por inflación todos los meses y que el trimestre de abril a junio es de transición entre una y otra forma de actualizar los ingresos.
Durante este lapso de tiempo, los ingresos están recibiendo también reajustes mensuales según la variación promedio de los precios, pero la diferencia es que aún no está derogada la fórmula de la ley 27.609 (sí lo estará en julio).
Por tanto, se previó que para el sexto mes del año se compare el reajuste efectivo que se haya acumulado en el trimestre con el resultado de la fórmula, para que se les otorgue un pago extra a los jubilados en caso de que el cálculo aprobado por el gobierno anterior arroje un resultado mayor. Eso, sin embargo, no va a ocurrir, tal como había anticipado este medio y tal como confirmó ayer la Anses. Y no va a ocurrir porque el aumento acumulado entre el 12,5% de “incremento extraordinario” de abril y las subas según la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) fue de 53,91%, en tanto que la fórmula de la ley vigente desde 2021 dio un índice de 41,48%.
En junio, en consecuencia, la jubilación mínima será de alrededor de $206.900 (sin considerar el bono, sobre el cual aún no hubo definiciones del Gobierno) y el haber máximo se ubicará en $1.392.100, aproximadamente. Esos montos se oficializarán en los próximo días.
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
Refugios “especializados” en la ciudad para gente que duerme en la calle
Se sumaron centros para alojar, de forma separada, a personas con adicciones, con problemas psiquiátricos y solo para familias.
Evangelina Himitian
Anoche, niños y adultos dormían a la intemperie en la Plaza de Mayo
Hay dos fotos sobre las que basa su diagnóstico el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, cuando explica las nuevas medidas que está a punto de anunciar sobre cómo se manejarán de ahora en más las intervenciones frente a personas viviendo en situación de calle. La primera es la que ve el ciudadano común cuando recorre la Capital: hay más gente viviendo y durmiendo en la calle. La segunda: también hay un incremento de situaciones violentas vinculadas con esta nueva realidad. Parte de la explicación es que, según los datos del último censo de personas durmiendo en la calle que hizo la Ciudad, seis de cada 10 personas en situación de calle tienen consumos problemáticos de sustancias o atraviesan algún trastorno psicológico severo.
Por eso, explica Macri, a partir de ahora la intervención de los equipos del Ministerio de Desarrollo Humano serán distintos. Los números del censo, que se hizo recientemente, apuntan que en la ciudad 3560 personas duermen en la calle.
El relevamiento contabilizó en una misma jornada a todas las personas que pernoctaban en los paradores públicos, además de las personas durmiendo en veredas y plazas (si se hubiera usado la metodología anterior, la cifra alcanzaría a 4009). Pero, el número podría ser mayor, ya que también hay muchas personas que de día están en situación de calle, dando vueltas, durmiendo en bancos o plazas, pidiendo, que después paran en algún otro lugar.
El gran problema con el que se encontraron al abordar el tema es que, a pesar de que existía un programa de intervención y atención para personas en esta condición, muchas veces estas se negaban a trasladarse a los paradores, por distintas razones. Entre ellas, porque estos lugares solían albergar personas en condiciones muy distintas.
Algunos temían que les robaran sus cosas; otros, si eran una familia, se negaban a que los separaran en pabellones de hombres y mujeres; y otros sufrían allí dentro el acoso de personas con consumos problemáticos o problemas psiquiátricos y preferían ante esta situación la calle. También rechazaban la ayuda aquellos que tenían una adicción y sabían que allí dentro no se les iba a permitir consumir.
Es por eso que el gobierno de Macri finalizó el programa Buenos Aires Presente (BAP), que tenía más de 20 años, y lo reemplaza por uno que se llama Red de Atención y que está a cargo de Gabriel Mraida, ministro de Desarrollo Humano.
A partir de ahora, en total habrá unos 47 paradores, con capacidad para albergar a 3300 personas. Los paradores se llamarán ahora Centros de Inclusión Social; son unidades más pequeñas y están segmentados. Así, a los centros que ya estaban en el sistema se les sumaron instalaciones que alojarán de forma diferenciada a personas que tienen adicciones, a quienes tienen problemas psicológicos o psiquiátricos. Y habrá centros destinados exclusivamente a familias. Allí habrá habitaciones individuales para el grupo familiar y áreas para que los chicos puedan estudiar o compartir actividades, de lo que en ese ministerio llama resocialización. Según se explicó, se trabaja con distintas organizaciones sociales para promover este tipo de actividades.
“Este incremento que se percibe en la cantidad de personas en situación de calle tiene varias explicaciones. Por un lado, están aquellos crónicos, que viven hace mucho tiempo y van y vienen de los paradores. Están los emergentes, que se desgranaron del sistema por la crisis. Personas que quedaron sin trabajo, que no pudieron pagar la pensión y como consecuencia de esto están viviendo en la calle”, explica Macri, en un encuentro con periodistas, en la sede de Parque Patricios.
Propuesta mejorada
“También están aquellos que la sociedad percibe como peligrosos, donde se forman ranchadas, hay consumo de distintas sustancias y aumenta la conflictividad”, agrega.
Hace algunas semanas, Macri subió a sus redes sociales dos fotos: una donde dormía una persona en un banco de plaza y la otra, después de que esa persona se fuera y se hubiera limpiado el lugar. El comentario no cayó bien y Macri decidió borrar ese mensaje y pedir disculpas.
“Es la misma política con un mal abordaje, por eso me disculpé”, dice. “Pero fue una mala comunicación de la política que estamos buscando llevar adelante, proactivamente, no para sacar o correr a la gente de la calle. Entendemos que la calle no es un lugar para dormir, queremos ofrecerles algo mejor. Y para eso, nos permitimos preguntarnos por qué lo que estábamos ofreciendo no funcionaba. Y en ese sentido queremos mejorar nuestra propuesta”, aclara.
“Hoy, con la ampliación de la capacidad de los centros, tenemos lugar prácticamente para que todas las personas en situación de calle duerman bajo techo y empiecen su reinserción social. La calle no es un lugar para dormir, para nadie. En estos días escuché testimonios muy terribles, como el de una madre que decía que no podía pegar un ojo, durmiendo en una plaza y con la mano apoyada sobre los hijos por miedo a que se los quieran sacar. Otro hombre contó que a la segunda noche que pasó en la calle empezó a consumir, porque en la calle no se podía dormir. Es muy terrible”, cuenta Macri.
Desde el gobierno porteño quieren darle un nuevo impulso a la intervención social ante estas situaciones. Lo primero, detalla Macri, es segmentar los centros o paradores, para que las distintas características de las personas que viven en la calle no sean un impedimento en la búsqueda de una forma de salir de la calle. Además de segmentar, añade Mraida, se desarrollaron distintos protocolos de intervención.
Así, por ejemplo, ante un llamado al 108 o un reporte vía el chat de BOTI, si se informa que la persona en situación de calle podría estar en una situación psicológica que amerite una intervención de especialistas, por poner en riesgo su vida o la de terceros, se habilita un protocolo del SAME Psiquiátrico: una ambulancia acolchonada, en la que acuden médicos que podrán tranquilizarlo y trasladarlo a un hospital para ser evaluado por un psiquiatra.
Por otro lado, si el reporte que reciben (son unos 800 al día) involucra a un menor de edad, se da intervención a un protocolo especial que se realiza con la asistencia del Consejo de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes.
Los nuevos centros que se habilitaron, se explica, están en los distintos barrios porteños. Hay algunos para mujeres solas, para hombres solos, para familias, para personas que presentan un alto grado de criticidad y otros, en un nivel bajo.
Hace cinco años, según datos oficiales, había unas 2016 personas viviendo en la calle. “Más de la mitad asistía a los paradores, pero había un núcleo de unos 800 que resistían recibir esa ayuda. Hoy en total son más del doble y el aumento también se da en aquellos que no quieren recibir ayuda. Por eso, el trabajo tiene que ser muy específico y bien orientado. Hace unos meses, habíamos detectado unos 40 niños viviendo en la calle. Hoy quedan dos o tres, por situaciones puntuales con los padres. Casos en los que se está trabajando junto al Consejo y a la Justicia”, afirma Macri.
“Hace unos meses hablé con el alcalde de Santiago de Chile y él me expresó la preocupación por algo que estaba ocurriendo en muchas ciudades del continente, y es que las personas en situación de calle terminan siendo utilizadas para el delito o como delivery de drogas. Esto incrementa la conflictividad y termina generando situaciones en las que las personas en calle terminan siendo víctimas o victimarios de la violencia. Tenemos que tomar medidas a tiempo para que esto no ocurra”, concluye el jefe de gobierno.
Hay dos fotos sobre las que basa su diagnóstico el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, cuando explica las nuevas medidas que está a punto de anunciar sobre cómo se manejarán de ahora en más las intervenciones frente a personas viviendo en situación de calle. La primera es la que ve el ciudadano común cuando recorre la Capital: hay más gente viviendo y durmiendo en la calle. La segunda: también hay un incremento de situaciones violentas vinculadas con esta nueva realidad. Parte de la explicación es que, según los datos del último censo de personas durmiendo en la calle que hizo la Ciudad, seis de cada 10 personas en situación de calle tienen consumos problemáticos de sustancias o atraviesan algún trastorno psicológico severo.
Por eso, explica Macri, a partir de ahora la intervención de los equipos del Ministerio de Desarrollo Humano serán distintos. Los números del censo, que se hizo recientemente, apuntan que en la ciudad 3560 personas duermen en la calle.
El relevamiento contabilizó en una misma jornada a todas las personas que pernoctaban en los paradores públicos, además de las personas durmiendo en veredas y plazas (si se hubiera usado la metodología anterior, la cifra alcanzaría a 4009). Pero, el número podría ser mayor, ya que también hay muchas personas que de día están en situación de calle, dando vueltas, durmiendo en bancos o plazas, pidiendo, que después paran en algún otro lugar.
El gran problema con el que se encontraron al abordar el tema es que, a pesar de que existía un programa de intervención y atención para personas en esta condición, muchas veces estas se negaban a trasladarse a los paradores, por distintas razones. Entre ellas, porque estos lugares solían albergar personas en condiciones muy distintas.
Algunos temían que les robaran sus cosas; otros, si eran una familia, se negaban a que los separaran en pabellones de hombres y mujeres; y otros sufrían allí dentro el acoso de personas con consumos problemáticos o problemas psiquiátricos y preferían ante esta situación la calle. También rechazaban la ayuda aquellos que tenían una adicción y sabían que allí dentro no se les iba a permitir consumir.
Es por eso que el gobierno de Macri finalizó el programa Buenos Aires Presente (BAP), que tenía más de 20 años, y lo reemplaza por uno que se llama Red de Atención y que está a cargo de Gabriel Mraida, ministro de Desarrollo Humano.
A partir de ahora, en total habrá unos 47 paradores, con capacidad para albergar a 3300 personas. Los paradores se llamarán ahora Centros de Inclusión Social; son unidades más pequeñas y están segmentados. Así, a los centros que ya estaban en el sistema se les sumaron instalaciones que alojarán de forma diferenciada a personas que tienen adicciones, a quienes tienen problemas psicológicos o psiquiátricos. Y habrá centros destinados exclusivamente a familias. Allí habrá habitaciones individuales para el grupo familiar y áreas para que los chicos puedan estudiar o compartir actividades, de lo que en ese ministerio llama resocialización. Según se explicó, se trabaja con distintas organizaciones sociales para promover este tipo de actividades.
“Este incremento que se percibe en la cantidad de personas en situación de calle tiene varias explicaciones. Por un lado, están aquellos crónicos, que viven hace mucho tiempo y van y vienen de los paradores. Están los emergentes, que se desgranaron del sistema por la crisis. Personas que quedaron sin trabajo, que no pudieron pagar la pensión y como consecuencia de esto están viviendo en la calle”, explica Macri, en un encuentro con periodistas, en la sede de Parque Patricios.
Propuesta mejorada
“También están aquellos que la sociedad percibe como peligrosos, donde se forman ranchadas, hay consumo de distintas sustancias y aumenta la conflictividad”, agrega.
Hace algunas semanas, Macri subió a sus redes sociales dos fotos: una donde dormía una persona en un banco de plaza y la otra, después de que esa persona se fuera y se hubiera limpiado el lugar. El comentario no cayó bien y Macri decidió borrar ese mensaje y pedir disculpas.
“Es la misma política con un mal abordaje, por eso me disculpé”, dice. “Pero fue una mala comunicación de la política que estamos buscando llevar adelante, proactivamente, no para sacar o correr a la gente de la calle. Entendemos que la calle no es un lugar para dormir, queremos ofrecerles algo mejor. Y para eso, nos permitimos preguntarnos por qué lo que estábamos ofreciendo no funcionaba. Y en ese sentido queremos mejorar nuestra propuesta”, aclara.
“Hoy, con la ampliación de la capacidad de los centros, tenemos lugar prácticamente para que todas las personas en situación de calle duerman bajo techo y empiecen su reinserción social. La calle no es un lugar para dormir, para nadie. En estos días escuché testimonios muy terribles, como el de una madre que decía que no podía pegar un ojo, durmiendo en una plaza y con la mano apoyada sobre los hijos por miedo a que se los quieran sacar. Otro hombre contó que a la segunda noche que pasó en la calle empezó a consumir, porque en la calle no se podía dormir. Es muy terrible”, cuenta Macri.
Desde el gobierno porteño quieren darle un nuevo impulso a la intervención social ante estas situaciones. Lo primero, detalla Macri, es segmentar los centros o paradores, para que las distintas características de las personas que viven en la calle no sean un impedimento en la búsqueda de una forma de salir de la calle. Además de segmentar, añade Mraida, se desarrollaron distintos protocolos de intervención.
Así, por ejemplo, ante un llamado al 108 o un reporte vía el chat de BOTI, si se informa que la persona en situación de calle podría estar en una situación psicológica que amerite una intervención de especialistas, por poner en riesgo su vida o la de terceros, se habilita un protocolo del SAME Psiquiátrico: una ambulancia acolchonada, en la que acuden médicos que podrán tranquilizarlo y trasladarlo a un hospital para ser evaluado por un psiquiatra.
Por otro lado, si el reporte que reciben (son unos 800 al día) involucra a un menor de edad, se da intervención a un protocolo especial que se realiza con la asistencia del Consejo de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes.
Los nuevos centros que se habilitaron, se explica, están en los distintos barrios porteños. Hay algunos para mujeres solas, para hombres solos, para familias, para personas que presentan un alto grado de criticidad y otros, en un nivel bajo.
Hace cinco años, según datos oficiales, había unas 2016 personas viviendo en la calle. “Más de la mitad asistía a los paradores, pero había un núcleo de unos 800 que resistían recibir esa ayuda. Hoy en total son más del doble y el aumento también se da en aquellos que no quieren recibir ayuda. Por eso, el trabajo tiene que ser muy específico y bien orientado. Hace unos meses, habíamos detectado unos 40 niños viviendo en la calle. Hoy quedan dos o tres, por situaciones puntuales con los padres. Casos en los que se está trabajando junto al Consejo y a la Justicia”, afirma Macri.
“Hace unos meses hablé con el alcalde de Santiago de Chile y él me expresó la preocupación por algo que estaba ocurriendo en muchas ciudades del continente, y es que las personas en situación de calle terminan siendo utilizadas para el delito o como delivery de drogas. Esto incrementa la conflictividad y termina generando situaciones en las que las personas en calle terminan siendo víctimas o victimarios de la violencia. Tenemos que tomar medidas a tiempo para que esto no ocurra”, concluye el jefe de gobierno.
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.