viernes, 22 de diciembre de 2023

LA MARCHA PIQUETERA


Los activistas buscaron eludir los controles
Los organizadores cambiaron la forma de movilizarse para esquivar las inspecciones policiales en los accesos a la ciudad
Federico González del SolarEn Diagonal Norte hubo forcejeos entre los manifestantes y la policía
Los movimientos piqueteros, sociales y políticos que ayer marcharon hacia la Plaza de Mayo apelaron al ingenio para evadir el cerco policial con el que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, apuntaba a desarticular, antes de que comenzara, la primera gran movilización contra el nuevo gobierno.
Evitando movilizarse en grupo y sin consignas ni elementos partidarios visibles, la gran mayoría de los manifestantes consultados reconocieron que habían llegado a la plaza en transporte público. “Cada uno vino por la suya”, señaló un militante del Partido Socialista de los Trabajadores. La pechera que llevaba puesta, junto con todas las banderas que invadieron la Plaza de Mayo, llegaron en flete, la principal estrategia para sortear el protocolo. “Todo en la camioneta trajimos”, afirmó.
“Qué boludos, qué boludos, ahora al protocolo se lo meten en el c...”, se cantó a lo largo de toda la tarde, en cada rincón de la marcha, en abierto desafío a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, blanco constante de los cánticos de los manifestantes.
“Me la dieron acá”, confesó uno de los militantes consultados, en alusión a la bandera que sostenía con una mano al tiempo que señalaba con la cabeza la columna del Movimiento Socialista de los Trabajadores, que pasadas las 18 desconcentraba por la Diagonal Sur. Es que durante toda la tarde se observaron camionetas con las cuales las distintas organizaciones lograron llevar las banderas a la Plaza de Mayo. “No, esto en el bondi no”, señaló, también en referencia a la bandera que exhibía. “Ahora supongo que nos la pedirán de vuelta”, cerró.
Dos horas antes de que las dos grandes columnas convergieran en la plaza histórica, una camioneta repleta de banderas del MST desembarcaba por Diagonal Norte, una de las arterias donde concentraron los manifestantes.
Una hora más tarde, con Vilma Ripoll a la cabeza, apareció el primer grupo de manifestantes del partido. “Llegamos a CABA en tren, en colectivo y en subte. Viendo y previendo los imprevistos que podían darse, porque en las estaciones estaban”, confió un dirigente de una de las principales organizaciones, en alusión al operativo que la policía montó en distintas terminales del transporte público. “Igualmente teníamos una red de abogados importante. Fue acto tranquilo”, describe. Su organización no registró detenciones ni desmanes con la policía.
Los controles los obligaron a modificar su estrategia para trasladarse.
“Soy un laburante”, fue la respuesta que un manifestante sin identificaciones partidarias visibles le dio al policía que lo detuvo camino a la movilización y le preguntó hacía dónde se dirigía.
“No me podían parar. Aparte es un derecho constitucional”, subrayó a LA NACION.
“El balance es contradictorio. Por un lado pudimos llegar a la plaza, pudimos hacer el acto, pero hubo situaciones de violaciones de los derechos y libertades”, argumentó Eduardo Belliboni, el líder del Polo Obrero, al finalizar el acto.
Tensión con la policía
Es que pese a que las organizaciones lograron burlar el operativo diseñado por la ministra Bullrich, no faltaron denuncias de detenciones “arbitrarias” de la policía. “Han detenido a otro compañero del Polo Obrero”, le avisaba una asistente al líder piquetero.
“Son tres los detenidos. Otra arbitrariedad más, totalmente ilegal”, enfatizó, aunque el Ministerio de Seguridad informó que eran dos los detenidos y que un policía había resultado con heridas por golpes de los miembros de la marcha. En cambio, hubo manifestantes que denunciaron haber recibido golpizas de la policía de la ciudad. “Cuando llegué, a mí y a mis compañeros nos tiraron a la calle. Íbamos por la vereda y empezaron a achicar, empezaron a empujar y cuando me di cuenta me agarraron”, cuenta Diego Amarilla, integrante del Movimiento Ana María Villarreal.
“Me pegaron patadas, piñas, con el palo”, dijo con el rostro ensangrentado. “Le decimos a Patricia Bullrich que la esperamos en la calle”, cerró, desafiante, un vocero del MST, en medio de la desconcentración de la marcha.

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Una jornada sin caos en puentes, rutas y accesos en el país
La Gendarmería levantó un piquete en el sur y detuvo a un ómnibus con militantes en Pilar
El tránsito fue normal en el Puente Pueyrredón
Los accesos a la ciudad de Buenos Aires, a diferencia de lo que ocurrió en los últimos cuatro años durante las marchas piqueteras, no se vieron afectados en la jornada de ayer, cuando se llevó adelante la primera protesta de organizaciones de izquierda en contra del gobierno de Javier Milei.
La clásica postal de cientos de integrantes de organizaciones sociales copando el Puente Pueyrredón, que separa el sur del conurbano bonaerense con la ciudad de Buenos Aires, estuvo ausente en lo que fue la prueba de fuego del protocolo antipiquetes lanzado por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
Un adelanto de lo que ocurriría durante las horas de protesta se dio antes de las 10 de la mañana, cuando oficiales de la Gendarmería Nacional detuvieron a un micro escolar, en el peaje del ramal Pilar de la autopista Panamericana, en momentos en que se dirigía en sentido a la ciudad.
Fuentes oficiales consultadas informaron que la detención y requisa del transporte público se debió a que estaba en infracción. Tras frenar la unidad, se identificó a sus 30 pasajeros como “posibles manifestantes” que al ser consultados hacia dónde se dirigían no supieron explicarlo.
Si bien se dejó ir al vehículo, las personas que se encontraban en él tuvieron que descender y continuar viaje por sus propios medios.
“El servicio carecía de contrato y llevaba gente parada y sin lista de pasajeros”, detallaron desde Gendarmería. En la Argentina, los micros escolares están habilitados para cumplir el fin de trasladar estudiantes. En caso de brindar un servicio diferente para el que fueron autorizados, el mismo debe quedar registrado. Fue en esta falta en la que se montaron los uniformados de las fuerzas federales para impedir que siguieran su camino.
Piquete disuelto
La Gendarmería levantó ayer un piquete, pero no fue en los accesos a la ciudad, sino en el puente que separa las ciudades de Cipolleti y Neuquén. La manifestación era llevada a cabo por organizaciones sociales de la zona.
“Gendarmería Nacional levantó el corte en el puente, que realizaba el Movimiento Darío Santillán, permitiendo la normalización del tránsito en la zona”, informó ayer pasado el mediodía en un comunicado la cartera que encabeza Patricia Bullrich.
“En coordinación con la Fiscalía Federal y el Juzgado Federal de Río Negro, así como con la participación del personal de la Gendarmería Nacional, se ha ejecutado un operativo de prevención en cabeceras de puentes interprovinciales, con la afectación de efectivos para garantizar la seguridad y el orden en la región”, precisó el comunicado.
La cartera de Seguridad explicó asimismo que “por instrucciones del doctor Zanona, fiscal federal de Río Negro, y siguiendo la orientación del doctor Villanueva, juez federal de Neuquén, se ha dispuesto la permanencia de los efectivos en el Puente Cipolletti-Neuquén”.
La movilización hacia ese paso había sido organizada por el Frente Darío Santillán, en reclamo de asistencia a más de 40 comedores y merenderos de la región.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

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