El dólar blue cayó $20 y la brecha cambiaria se achicó a un 21%
Siguió la reacción favorable tras la corrección del tipo de cambio oficial; el BCRA compró US$727 millones en la semana; bonos y acciones cayeron
Melisa Reinhold
Tras el shock inicial que significó una devaluación del 54% del dólar oficial, el mercado cambiario respondió de forma positiva. Ayer, tanto el blue como los tipos de cambio financieros registraron algunas caídas, lo que redujo la brecha a niveles del 21%, valores que no se observaban desde comienzos de 2020.
En la última rueda de la semana, el tipo de cambio paralelo se vendió a $970 en las cuevas de la Ciudad de Buenos Aires. Fue una caída de $20 frente al cierre anterior (-2%).
“Parece consolidarse una brecha cambiaria en torno al 25%-30% en el corto plazo de la mano del cambio de expectativas basado en el paquete fiscal de 5,1% del PBI, la refinanciación de la deuda de importadores y renovadas apuestas por otros activos, como bonos atados a la inflación, entre otros”, dijeron desde Delphos Investment.
El dólar contado con liquidación (CCL) cotizó a $993,16, una caída de $22,4 en comparación con el cierre anterior (-2,1%). En este caso, la cotización se vio favorecida por una mayor oferta de dólares, luego de que el Ministerio de Economía abriera la posibilidad de que los exportadores liquiden un 80% al tipo de cambio oficial y el 20% restante, al CCL. La tendencia también se observó en el dólar MEP mediante la compraventa de bonos AL30, herramienta que permite a los argentinos dolarizarse legalmente sin cepo cambiario. Ayer, se vendió a $1005,65, unos $6 menos que el jueves (-0,6%).
“En las primeras ruedas post devaluación, sigue siendo muy positiva la respuesta por parte de los principales termómetros, estos son una brecha desplomada hasta niveles del 21% y la acumulación de reservas. Dentro de dicho proceso es de destacar la tranquilidad con que vienen respondiendo los dólares financieros, que incluso han cedido terreno hacia los $ 1000”, dijo Gustavo Ber, economista del estudio homónimo.
Por su parte, el Banco Central logró volver a comprar reservas ayer:
Us $207 millones. en la semana totalizó compras por US$727 millones yen el mes acumula US$243 millones.
El futuro del crawling
El tipo de cambio oficial mayorista subió ayer $0,60 y cotizó a $801,10. El Ministerio de Economía adelantó que se moverá a un ritmo del 2% mensual, al menos en el corto plazo. Así, la brecha frente al blue sigue en torno al 21%.
“Inicialmente, el dólar oficial sostendrá un crawling de 2% mensual, intentando incentivar las liquidaciones de exportaciones en meses en los cuales la estacionalidad de las mismas no juega a favor. No obstante, en el contexto de inflación en piso del 20% mensual, no parece haber tanto margen para extenderlo mucho en el tiempo”, advirtieron desde la consultora económica LCG.
Por otro lado, la Bolsa porteña cotizó en las 925.657 unidades, una caída del 6,5% frente a la rueda anterior. Las mayores bajas se observaron entre las acciones de Aluar (-10,1%), Central Puerto (-8,9%) y el BBVA (-8,8%).
Los números en rojo también se presentaron entre las acciones argentinas que cotizan en la Bolsa de Nueva York (ADR), en línea con la tendencia que reinó a nivel global. Los papeles del Grupo Financiero Galicia retrocedieron un 5,9%, seguidos por el Banco Supervielle (-4,6%) y el BBVA (-4,4%).
En cuanto a los bonos del último canje de deuda, ayer operaron en terreno negativo en el exterior. Los Bonar registraron bajas del 2,15% (AL30D) y los Globales, del 3,09% (GD30D y GD41D). Esto impactó de forma directa en el riesgo país, que terminó el día en los 1854 puntos básicos, un alza diaria de 26 unidades (+1,42%).ß
El dólar oficial se moverá a un ritmo del 2% mensual, según Economía
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El BCRA fijó su estrategia ante una deuda de US$62.000 millones con importadores
El lunes se abrirá el padrón para que se anoten las empresas afectadas; se auditarán los montos
Tras el shock inicial que significó una devaluación del 54% del dólar oficial, el mercado cambiario respondió de forma positiva. Ayer, tanto el blue como los tipos de cambio financieros registraron algunas caídas, lo que redujo la brecha a niveles del 21%, valores que no se observaban desde comienzos de 2020.
En la última rueda de la semana, el tipo de cambio paralelo se vendió a $970 en las cuevas de la Ciudad de Buenos Aires. Fue una caída de $20 frente al cierre anterior (-2%).
“Parece consolidarse una brecha cambiaria en torno al 25%-30% en el corto plazo de la mano del cambio de expectativas basado en el paquete fiscal de 5,1% del PBI, la refinanciación de la deuda de importadores y renovadas apuestas por otros activos, como bonos atados a la inflación, entre otros”, dijeron desde Delphos Investment.
El dólar contado con liquidación (CCL) cotizó a $993,16, una caída de $22,4 en comparación con el cierre anterior (-2,1%). En este caso, la cotización se vio favorecida por una mayor oferta de dólares, luego de que el Ministerio de Economía abriera la posibilidad de que los exportadores liquiden un 80% al tipo de cambio oficial y el 20% restante, al CCL. La tendencia también se observó en el dólar MEP mediante la compraventa de bonos AL30, herramienta que permite a los argentinos dolarizarse legalmente sin cepo cambiario. Ayer, se vendió a $1005,65, unos $6 menos que el jueves (-0,6%).
“En las primeras ruedas post devaluación, sigue siendo muy positiva la respuesta por parte de los principales termómetros, estos son una brecha desplomada hasta niveles del 21% y la acumulación de reservas. Dentro de dicho proceso es de destacar la tranquilidad con que vienen respondiendo los dólares financieros, que incluso han cedido terreno hacia los $ 1000”, dijo Gustavo Ber, economista del estudio homónimo.
Por su parte, el Banco Central logró volver a comprar reservas ayer:
Us $207 millones. en la semana totalizó compras por US$727 millones yen el mes acumula US$243 millones.
El futuro del crawling
El tipo de cambio oficial mayorista subió ayer $0,60 y cotizó a $801,10. El Ministerio de Economía adelantó que se moverá a un ritmo del 2% mensual, al menos en el corto plazo. Así, la brecha frente al blue sigue en torno al 21%.
“Inicialmente, el dólar oficial sostendrá un crawling de 2% mensual, intentando incentivar las liquidaciones de exportaciones en meses en los cuales la estacionalidad de las mismas no juega a favor. No obstante, en el contexto de inflación en piso del 20% mensual, no parece haber tanto margen para extenderlo mucho en el tiempo”, advirtieron desde la consultora económica LCG.
Por otro lado, la Bolsa porteña cotizó en las 925.657 unidades, una caída del 6,5% frente a la rueda anterior. Las mayores bajas se observaron entre las acciones de Aluar (-10,1%), Central Puerto (-8,9%) y el BBVA (-8,8%).
Los números en rojo también se presentaron entre las acciones argentinas que cotizan en la Bolsa de Nueva York (ADR), en línea con la tendencia que reinó a nivel global. Los papeles del Grupo Financiero Galicia retrocedieron un 5,9%, seguidos por el Banco Supervielle (-4,6%) y el BBVA (-4,4%).
En cuanto a los bonos del último canje de deuda, ayer operaron en terreno negativo en el exterior. Los Bonar registraron bajas del 2,15% (AL30D) y los Globales, del 3,09% (GD30D y GD41D). Esto impactó de forma directa en el riesgo país, que terminó el día en los 1854 puntos básicos, un alza diaria de 26 unidades (+1,42%).ß
El dólar oficial se moverá a un ritmo del 2% mensual, según Economía
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El BCRA fijó su estrategia ante una deuda de US$62.000 millones con importadores
El lunes se abrirá el padrón para que se anoten las empresas afectadas; se auditarán los montos
Sofía Diamante
La nueva gestión del Banco Central (BCRA), presidida por Santiago Bausili, puso en marcha un nuevo instrumento financiero que permitirá a la entidad comenzar a resolver dos herencias: la deuda comercial de importadores con proveedores del exterior y los pasivos generados por las Leliq y los pases.
Se trata de los Bonos para la Reconstrucción de una Argentina Libre (Bopreal), que próximamente serán subastados para las empresas que tengan importaciones pendientes de pago.
Uno de los mayores desequilibrios que dejó el gobierno anterior es la deuda comercial que acumularon los importadores con sus proveedores del exterior.
Si bien siempre hay una deuda que se genera por los plazos entre el envío del producto o servicio y los tiempos de pago, las obligaciones se duplicaron en apenas dos años, forzando las relaciones comerciales con el exterior. En octubre, por caso, se pagó solo el 48% del total de importaciones realizadas, según la consultora Invecq.
La nueva gestión del Banco Central encontró una deuda comercial de US$50.000 millones en bienes y de US$12.000 millones en servicios.
Del total de US$62.0000 millones, alrededor de la mitad equivale a un crecimiento de las deudas generadas en los últimos dos años.
La Argentina importa en general el equivalente a US$4500 millones por mes. en años donde hubo sequía y, por lo tanto, menos ingreso de dólares, las importaciones disminuyeron a US$4000 millones/mes. Sin embargo, en la entidad monetaria dicen que en los últimos meses se autorizaron importaciones por entre US$5500 y US$6000 millones al mes. “Se aprobaron más de las que se podía pagar”, dijeron.
Pese a que el BCRA no vendía los dólares a las empresas, igualmente terminó con reservas netas negativas en más de US$10.000 millones.
Solucionar este problema no solo era de urgencia para las empresas importadoras, que ya enfrentan dificultades para negociar con sus proveedores del exterior, sino que era prioridad también para el equipo económico porque permitirá desarmar en parte los pasivos remunerados que tiene el Banco Central.
Una rueda compleja
Al no poder pagar las importaciones, las empresas colocaban los pesos asignados a esas obligaciones en el sistema bancario, que a su vez tiene invertido ese dinero en Leliq o pases del Banco Central.
La solución que diseñaron Bausili y el ministro de Economía, Luis Caputo, es ofrecer bonos emitidos por el Banco Central (Bopreal) a distintos plazos, que las empresas importadoras que tienen deudas con el exterior pueden comprar en pesos.
“La idea es hacer un swap: traer a hoy dólares del futuro y llevar pesos del presente. Con este instrumento no se incorpora deuda nueva, sino que los compromisos ya estaban con los importadores. Y si las empresas compran los títulos, al mismo tiempo se cancelan pasivos remunerados del Banco Central”, justificaron en la entidad monetaria.
Según la comunicación 7918 del Banco Central, solo pueden suscribirse a los bonos “importadores de bienes y servicios por hasta las importaciones que tengan pendientes de pago”. Eso sí, deberán anotarse en un padrón que se abriría por 6 o 7 días a partir de pasado mañana para que ingresen losmont os pendiente de pago incluyendo un detalle de si parte de esa deuda o el total resultó ya cancelado mediante el dólar contado con liquidación (CCL) o desde el exterior.
El bono con mayor plazo es hasta el 31 de octubre de 2027 y pagará una tasa de interés anual en dólares de 5%. Los importadores podrán venderlos en un mercado secundario si necesitan liquidez de dólares para pagar al exterior.
“Cualquier decisión iba a tener un costo, dado que el gobierno anterior acumuló US$30.000 millones impagos, habiendo prometido que iba a dar los dólares y dejaron reservas netas negativas en US$10.000 millones. Si los dejabas salir al tipo de cambio oficial, no hay dólares para hacerlo; no se podía. Si los dejabas salir por el contado con liquidación (CCL), la brecha se iba a ir muy arriba y el programa no iba a funcionar. Ahora se les da un bono, que permite venderlo en el mercado secundario. De esta forma se baja la presión cambiaria inicial y les permite que se queden con un título para que no salgan corriendo al mercado paralelo todos juntos”, explicó el economista Santiago Bulat, de la consultora Invecq.
El riesgo que tiene esta medida, dice bulat, es que el bono en el mercado paralelo no tenga mucha demanda, porque es emitido en ley local y sin garantía. “No hubo muchas experiencias del BCRA dando títulos en dólares. Eso haría que las empresas terminen comprando un dólar importador mucho más caro porque el valor del bono cae y haría que el programa no funcione”, advirtió.
El economista Leandro Mora Alfonsín, por su parte, explicó por qué “es bastante forzado señalar como estatización de deuda” el bono Bopreal a importadores. “Da cobertura a un problema que generó el propio BCRA al estirar pagos de importaciones. El problema es otro: proveedores extranjeros perdieron paciencia. Básicamente, es una manera de vender dólares que hoy no tenés, a un tipo de cambio más alto, para cubrir deudas que se acumularon (más de US$30.000 millones), con fuerte componente de insumos para seguir produciendo”, dijo el exdirector nacional de Desarrollo Regional y Sectorial de Producción.
“En teoría, esos bonos se van a poder liquidar por el CCL y así pagar, pero para eso deberían derogar las trabas de los importadores para acceder al CCL. Con lo cual esto es un paso, pero no aún la solución. ¿Qué está pasando hoy? Hay proveedores extranjeros que ya decidieron dejar de embarcar insumos a empresas nacionales (ejemplo: varias de electrodomésticos ). Esto pone una tensión enorme (además del ajuste anunciado) a la producción y el empleo”, agregó el economista en la red social X (antes Twitter).
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La CAF dio un crédito al país para que le pague al FMI
Son US$960 millones para cancelar vencimientos de este mes
La nueva gestión del Banco Central (BCRA), presidida por Santiago Bausili, puso en marcha un nuevo instrumento financiero que permitirá a la entidad comenzar a resolver dos herencias: la deuda comercial de importadores con proveedores del exterior y los pasivos generados por las Leliq y los pases.
Se trata de los Bonos para la Reconstrucción de una Argentina Libre (Bopreal), que próximamente serán subastados para las empresas que tengan importaciones pendientes de pago.
Uno de los mayores desequilibrios que dejó el gobierno anterior es la deuda comercial que acumularon los importadores con sus proveedores del exterior.
Si bien siempre hay una deuda que se genera por los plazos entre el envío del producto o servicio y los tiempos de pago, las obligaciones se duplicaron en apenas dos años, forzando las relaciones comerciales con el exterior. En octubre, por caso, se pagó solo el 48% del total de importaciones realizadas, según la consultora Invecq.
La nueva gestión del Banco Central encontró una deuda comercial de US$50.000 millones en bienes y de US$12.000 millones en servicios.
Del total de US$62.0000 millones, alrededor de la mitad equivale a un crecimiento de las deudas generadas en los últimos dos años.
La Argentina importa en general el equivalente a US$4500 millones por mes. en años donde hubo sequía y, por lo tanto, menos ingreso de dólares, las importaciones disminuyeron a US$4000 millones/mes. Sin embargo, en la entidad monetaria dicen que en los últimos meses se autorizaron importaciones por entre US$5500 y US$6000 millones al mes. “Se aprobaron más de las que se podía pagar”, dijeron.
Pese a que el BCRA no vendía los dólares a las empresas, igualmente terminó con reservas netas negativas en más de US$10.000 millones.
Solucionar este problema no solo era de urgencia para las empresas importadoras, que ya enfrentan dificultades para negociar con sus proveedores del exterior, sino que era prioridad también para el equipo económico porque permitirá desarmar en parte los pasivos remunerados que tiene el Banco Central.
Una rueda compleja
Al no poder pagar las importaciones, las empresas colocaban los pesos asignados a esas obligaciones en el sistema bancario, que a su vez tiene invertido ese dinero en Leliq o pases del Banco Central.
La solución que diseñaron Bausili y el ministro de Economía, Luis Caputo, es ofrecer bonos emitidos por el Banco Central (Bopreal) a distintos plazos, que las empresas importadoras que tienen deudas con el exterior pueden comprar en pesos.
“La idea es hacer un swap: traer a hoy dólares del futuro y llevar pesos del presente. Con este instrumento no se incorpora deuda nueva, sino que los compromisos ya estaban con los importadores. Y si las empresas compran los títulos, al mismo tiempo se cancelan pasivos remunerados del Banco Central”, justificaron en la entidad monetaria.
Según la comunicación 7918 del Banco Central, solo pueden suscribirse a los bonos “importadores de bienes y servicios por hasta las importaciones que tengan pendientes de pago”. Eso sí, deberán anotarse en un padrón que se abriría por 6 o 7 días a partir de pasado mañana para que ingresen losmont os pendiente de pago incluyendo un detalle de si parte de esa deuda o el total resultó ya cancelado mediante el dólar contado con liquidación (CCL) o desde el exterior.
El bono con mayor plazo es hasta el 31 de octubre de 2027 y pagará una tasa de interés anual en dólares de 5%. Los importadores podrán venderlos en un mercado secundario si necesitan liquidez de dólares para pagar al exterior.
“Cualquier decisión iba a tener un costo, dado que el gobierno anterior acumuló US$30.000 millones impagos, habiendo prometido que iba a dar los dólares y dejaron reservas netas negativas en US$10.000 millones. Si los dejabas salir al tipo de cambio oficial, no hay dólares para hacerlo; no se podía. Si los dejabas salir por el contado con liquidación (CCL), la brecha se iba a ir muy arriba y el programa no iba a funcionar. Ahora se les da un bono, que permite venderlo en el mercado secundario. De esta forma se baja la presión cambiaria inicial y les permite que se queden con un título para que no salgan corriendo al mercado paralelo todos juntos”, explicó el economista Santiago Bulat, de la consultora Invecq.
El riesgo que tiene esta medida, dice bulat, es que el bono en el mercado paralelo no tenga mucha demanda, porque es emitido en ley local y sin garantía. “No hubo muchas experiencias del BCRA dando títulos en dólares. Eso haría que las empresas terminen comprando un dólar importador mucho más caro porque el valor del bono cae y haría que el programa no funcione”, advirtió.
El economista Leandro Mora Alfonsín, por su parte, explicó por qué “es bastante forzado señalar como estatización de deuda” el bono Bopreal a importadores. “Da cobertura a un problema que generó el propio BCRA al estirar pagos de importaciones. El problema es otro: proveedores extranjeros perdieron paciencia. Básicamente, es una manera de vender dólares que hoy no tenés, a un tipo de cambio más alto, para cubrir deudas que se acumularon (más de US$30.000 millones), con fuerte componente de insumos para seguir produciendo”, dijo el exdirector nacional de Desarrollo Regional y Sectorial de Producción.
“En teoría, esos bonos se van a poder liquidar por el CCL y así pagar, pero para eso deberían derogar las trabas de los importadores para acceder al CCL. Con lo cual esto es un paso, pero no aún la solución. ¿Qué está pasando hoy? Hay proveedores extranjeros que ya decidieron dejar de embarcar insumos a empresas nacionales (ejemplo: varias de electrodomésticos ). Esto pone una tensión enorme (además del ajuste anunciado) a la producción y el empleo”, agregó el economista en la red social X (antes Twitter).
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La CAF dio un crédito al país para que le pague al FMI
Son US$960 millones para cancelar vencimientos de este mes
Rafael Mathus Ruiz CORRESPONSAL EN EE.UU.
WASHINGTON .– El Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe(caf)ap robó por unanimidad un préstamo puente por 960 millones de dólares para la Argentina que será utilizado por el gobierno de Javier Milei para cubrir el pago de intereses de diciembre con el Fondo Monetario Internacional (FMI), una línea de oxígeno para el país ante la escasez de reservas.
“La operación aprobada servirá de financiamiento puente para que la Argentina pueda continuar con la implementación del Acuerdo de Facilidades Extendidas pactado con el FMI en beneficio de sus políticas fiscales, monetarias y cambiarias, así como en favor de la diversificación y ejecución de la estrategia de deuda pública”, indicó el banco en un comunicado.
La operación, realizada en consulta y coordinación con el FMI y otros bancos multilaterales, implica que es la segunda vez que el CAF sale al rescate de la Argentina para evitar un retraso en los pagos al Fondo, “arrears”, en la jerga, un escenario que dificultaría todavía más la situación financiera del país y entorpecería además la negociación de un nuevo acuerdo con el organismo. La última vez que el CAF aportó un préstamo puente fue durante la gestión de Sergio Massa en el Palacio de Hacienda.
El ministro de Economía, Luis Caputo, aún debe conseguir los dólares para los próximos vencimientos de capital con el Fondo. Además de estos 900 millones de dólares, la Argentina debe cancelar otros más de 3000 millones de dólares en pagos al organismo.
Una vez que Caputo termine de renegociar el programa vigente, la Argentina debe estar al día en sus pagos al Fondo para elevar el acuerdo con el staff al directorio ejecutivo del FMI.
“El personal técnico del FMI respalda el apoyo a corto plazo de @Agendacaf a la balanza de pagos de Argentina anclado en los esfuerzos de las nuevas autoridades para restablecer la estabilidad económica”, dijo el Fondo en un mensaje en X, antes Twitter.
El crédito obtenido por Caputo a través de la CAF, que fue confirmado por el organismo multilateral, permite ganar tiempo para encarrilar las discusiones con el Fondo, reciclar el programa vigente, y conseguir el año próximo los giros remanentes para fortalecer las reservas del Banco Central y hacer frente a los pagos de la deuda. La Argentina todavía tiene, en total, desembolsos previstos por 6500 millones de dólares en el programa actual del Fondo.
Caputo mantiene líneas abiertas con el staff del Fondo, y además se reunió esta semana en Buenos Aires con un funcionario clave del gobierno de Joe Biden, el asesor Adjunto de Seguridad Nacional para Economía Internacional de la Casa Blanca, Mike Pyle. Luego de esa reunión, la Casa Blanca dijo en un comunicado que Pyle “analizó los planes del presidente Milei para la economía de la Argentina y subrayó la importancia de sentar las bases para el crecimiento económico
WASHINGTON .– El Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe(caf)ap robó por unanimidad un préstamo puente por 960 millones de dólares para la Argentina que será utilizado por el gobierno de Javier Milei para cubrir el pago de intereses de diciembre con el Fondo Monetario Internacional (FMI), una línea de oxígeno para el país ante la escasez de reservas.
“La operación aprobada servirá de financiamiento puente para que la Argentina pueda continuar con la implementación del Acuerdo de Facilidades Extendidas pactado con el FMI en beneficio de sus políticas fiscales, monetarias y cambiarias, así como en favor de la diversificación y ejecución de la estrategia de deuda pública”, indicó el banco en un comunicado.
La operación, realizada en consulta y coordinación con el FMI y otros bancos multilaterales, implica que es la segunda vez que el CAF sale al rescate de la Argentina para evitar un retraso en los pagos al Fondo, “arrears”, en la jerga, un escenario que dificultaría todavía más la situación financiera del país y entorpecería además la negociación de un nuevo acuerdo con el organismo. La última vez que el CAF aportó un préstamo puente fue durante la gestión de Sergio Massa en el Palacio de Hacienda.
El ministro de Economía, Luis Caputo, aún debe conseguir los dólares para los próximos vencimientos de capital con el Fondo. Además de estos 900 millones de dólares, la Argentina debe cancelar otros más de 3000 millones de dólares en pagos al organismo.
Una vez que Caputo termine de renegociar el programa vigente, la Argentina debe estar al día en sus pagos al Fondo para elevar el acuerdo con el staff al directorio ejecutivo del FMI.
“El personal técnico del FMI respalda el apoyo a corto plazo de @Agendacaf a la balanza de pagos de Argentina anclado en los esfuerzos de las nuevas autoridades para restablecer la estabilidad económica”, dijo el Fondo en un mensaje en X, antes Twitter.
El crédito obtenido por Caputo a través de la CAF, que fue confirmado por el organismo multilateral, permite ganar tiempo para encarrilar las discusiones con el Fondo, reciclar el programa vigente, y conseguir el año próximo los giros remanentes para fortalecer las reservas del Banco Central y hacer frente a los pagos de la deuda. La Argentina todavía tiene, en total, desembolsos previstos por 6500 millones de dólares en el programa actual del Fondo.
Caputo mantiene líneas abiertas con el staff del Fondo, y además se reunió esta semana en Buenos Aires con un funcionario clave del gobierno de Joe Biden, el asesor Adjunto de Seguridad Nacional para Economía Internacional de la Casa Blanca, Mike Pyle. Luego de esa reunión, la Casa Blanca dijo en un comunicado que Pyle “analizó los planes del presidente Milei para la economía de la Argentina y subrayó la importancia de sentar las bases para el crecimiento económico
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