Ley Bases | El papel de los tres indecisos que definen el resultado, las gestiones del Gobierno y el fantasma de un empate
La sesión está convocada para el miércoles, a las 10; el oficialismo cuenta con 35 voluntades a favor y 34 en contra; el radical Maximiliano Abad y los santacruceños Carambia y Gadano no muestran sus cartas
Delfina Celichini
Arrancó el tiempo de descuento para el oficialismo en el Congreso. A seis meses de haber asumido, el Senado deberá definir esta semana si le otorgará o no a Javier Milei la Ley Bases y el paquete fiscal. Para ello, los libertarios deberán reunir un mínimo de 37 legisladores, necesarios para iniciar el debate y aprobar las iniciativas. No obstante, por ahora solo tienen aseguradas 35 voluntades, mientras que del lado del rechazo conviven 34. El radical Maximiliano Abad y los dos santacruceños, José Carambia y Natalia Gadano, son los tres senadores que navegan entre ambas orillas, y que serán decisivos para sellar la suerte de las propuestas del Poder Ejecutivo.
Sin el piso de 37 avales, el Gobierno se arriesga a llegar al recinto con la posibilidad cierta de que los proyectos fundacionales de Milei no puedan convertirse en ley en lo que resta del año. Así lo determina la Constitución Nacional respecto de cualquier iniciativa desechada totalmente por una de las cámaras. Este escenario sacudiría a la administración libertaria y desnudaría su debilidad política frente a los mercados, que ya reaccionaron ante la dificultad del Gobierno de exponer gobernabilidad. En cambio, si el Senado le da luz verde a las propuestas del Ejecutivo, se garantizará su sanción a pesar de que tengan que ser devueltas a Diputados para su revisión. La Cámara baja deberá insistir con la redacción original o ratificar los cambios, pero en cualquier caso una versión de la Ley Bases se materializará.
Los 34 apoyos que el Gobierno tiene afianzados en el Senado son aportados por un sector mayoritario de la UCR, Pro, provinciales y peronistas dialoguistas. En la vereda de enfrente se encuentran los 33 integrantes de Unión por la Patria (UP) y el radical Martín Lousteau, quien defenderá un dictamen propio. A pesar de que, como ya ocurrió con el rechazo al DNU 70/23, votará a contramano del resto de su bloque, en el entorno del presidente del Comité Nacional negaron que haya una negociación con el kirchnerismo para voltear la ley.
Los tres senadores que todavía se resguardan en la zona de la indefinición pueden inclinar indistintamente la votación. Abad fue el único radical que no acompañó ningún dictamen y abrió una incógnita respecto de su posición en el recinto. La misma actitud tomó frente al DNU 70/2023, cuando optó por la prescindencia. En este escenario, su abstención podría ser letal para el oficialismo dado que robustecerá al espacio del “no”.
“Vamos a ver qué pasa en los próximos días”, se limitaron a decir cerca del senador bonaerense. Los negociadores de la Casa Rosada, comandados por el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, buscaron seducirlo. Lo mismo el jefe del bloque libertario, Ezequiel Atauche. No obstante, Abad cultiva un muy buen vínculo con Victoria Villarruel, con quien habla regularmente y hasta compartió un recorrido por su ciudad natal, Mar del Plata. La vicepresidenta es una de las figuras de La Libertad Avanza (LLA) que podría convencer al radical, aunque su rol en las negociaciones por la Ley Bases todavía sufre los embates de las internas oficiales.
Los senadores por Santa Cruz: Cecilia Gadano, Alicia Kirchner y José María CarambiaSecretaria de Medios, SantaLos dos santacruceños se mueven con pies de plomo. A pesar de que Carambia acompañó con disidencias el dictamen del oficialismo, lo hizo después de obtener el incremento del 3% al 5% de las regalías mineras. “Se abre una nueva etapa”, deslizó a el senador sobre la llegada de los proyectos del Ejecutivo al recinto. Es decir, a pesar de su apoyo en comisiones, su voto a favor no está garantizado en la sesión. La misma lectura se puede hacer de Gadano, con quien trabaja en sintonía.
Si bien ambos llegaron a la Cámara alta con el andamiaje político del gobernador de su provincia, Claudio Vidal, se mueven con independencia. Por eso, las gestiones políticas de Francos, que lograron excluir a la empresa Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT) de la privatización total en la Ley Bases, encontraron un límite. Tanto Carambia como Gadano provienen de ciudades petroleras y votarán en contra de cualquier perjuicio al sector. De hecho, es probable que rechacen la reimposición de la cuarta categoría del impuesto a las ganancias, incluso con el diferencial del 22% para los patagónicos. Según contó en el oficialismo dan por perdido este artículo, aunque buscarán insistir en Diputados.
Complicaciones por el viaje de Milei
A este complejo escenario se le suma la posibilidad de que Villarruel deba dejar a cargo de la sesión al libertario Bartolomé Abdala, presidente provisional del cuerpo. Será para ocupar la presidencia cuando Milei se ausente del país para participar de la cumbre del G7 en Italia. Viajará el miércoles por la noche, el mismo día en que está prevista la discusión de la Ley Bases en el recinto. Si bien la convocatoria oficial está hecha a las 10, se esperan más de 10 horas de debate y es probable que se solapen.
A su vez, Abdala será el miembro informante de la sesión por la Ley Bases. Es decir, una suerte de vocero de la sesión, que comunica cómo y qué se vota, y acepta o rechaza los cambios propuestos. De suplantar a Villarruel en la presidencia del recinto, deberá él mismo ser reemplazado por el jujeño Ezequiel Atauche. En un proyecto con más de 200 artículos, es condición imprescindible que quien esté a cargo de esta tarea sepa manejar muy bien el pulso del recinto para retener el control de lo que se somete a votación y evitar que ingresen las balas de la oposición.
Ezequiel Atauche y Bartolomé Abdala, con el radical Eduardo Vischi (de pie) durante la reunión en comisión por la Ley de BasesSe espera que el kirchnerismo insista con deliberar cada coma de las iniciativas. La semana pasada, Unión por la Patria pidió una sesión especial para el mismo día en que se discutirá la Ley Bases con el fin de someter a debate un pedido de interpelación a la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, atravesada por denuncias penales, renuncias y conflictos políticos. Se especula con que los bloques liderados por Juliana Di Tullio y José Mayans intenten esta semana volver a forzar esta solicitud en el hemiciclo.
Por lo pronto, en la reunión de Labor Parlamentaria de ayer el kirchnerismo logró imponer su criterio y los proyectos de Ley Bases y la reforma fiscal se tratarán por separado. Es decir que primero se agotará la discusión y se votará una iniciativa, la Ley Bases, antes de pasar a discutir el paquete fiscal. Más allá de que este esquema estirará el tiempo que demandará la sesión, el oficialismo podría correr el riesgo de perder el quorum una vez terminado el primer debate. Una cuestión muy factible si se tiene en cuenta que la discusión de la Ley Bases podría demandar cerca de siete horas antes de su votación
¿Un empate?
Si la votación no arroja un ganador, el desempate quedará en manos de Villarruel. En el caso de que estuviera reemplazando a Milei en el sillón presidencial, la última palabra quedará en manos de Abdala, quien emitirá su voto como senador y, además, el definitorio. Podrá ser a viva voz o a través del tablero electrónico. En cualquier caso, este desenlace tendrá un resultado favorable para el Gobierno, pero abriría una controversia de fondo, ya que la Constitución Nacional no prevé la doble votación de un senador (”Cada senador tendrá un voto”, dice el artículo 54), como sí lo hace el reglamento del Senado (en su artículo 33).
Victoria Villarruel y Guillermo FrancosLo que está en juego
Además de aprobar su primera ley y dar una señal de robustez al mundo, el gobierno de Javier Milei busca con la Ley Bases y el paquete fiscal instalar una segunda ronda de reformas estructurales, si se cuentan las ya incluidas en el DNU 70/23. Se trata de un compendio menor al inicialmente propuesto en la ley ómnibus, que contenía 664 artículos: el proyecto aprobado en Diputados contiene 232, que incluyen la declaración de emergencias administrativa, económica, financiera y energética por el plazo de un año, la privatización de nueve empresas: Aerolíneas Argentinas, Enarsa, Radio y Televisión Argentina e Intercargo, de manera total, y AySA, Correo Argentino, Belgrano Cargas, Ferrocarriles (SOFSE) y Corredores Viales, de manera parcial. También contiene el Régimen de Incentivos para las Grandes Inversiones (RIGI), con beneficios fiscales, aduaneros y cambiaros para inversiones superiores a US$200 millones.
Por su parte, el paquete fiscal reinstala la cuarta categoría de Ganancias para aquellos salarios superiores al $1,8 millones de pesos para los trabajadores solteros y 2,2 millones para los trabajadores casados con dos hijos; un blanqueo de capitales sin penalidades para montos inferiores a US$100.000 y con alícuotas crecientes para el resto; una fuerte baja en Bienes Personales; una moratoria laboral, aduanera y tributaria, y un aumento en las escalas del monotributo.
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Mondino pierde poder y no irá a la gira con Milei
El futuro del gabinete La canciller no acompañará al Presidente en su viaje a Italia; Karina Milei absorbió la ex Fundación Exportar, una agencia de inversiones que hasta ayer manejaba la Cancillería
Jaime Rosemberg
A pesar de los cambios, en el Gobierno aseguran que la canciller mantendrá su cargo
En medio de los cuestionamientos en torno a su figura, el Gobierno confirmó ayer que la canciller Diana Mondino no participará de la Cumbre del G-7, a la que viajará mañana el presidente Javier Milei.
Casi al mismo tiempo, se conoció que Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, sumará en su órbita a la ex Fundación Exportar, una agencia de promoción de inversiones y comercio exterior que hasta ahora dependía de la Cancillería.
En medio de los cuestionamientos en torno a su figura, la canciller Diana Mondino no participará de la cumbre del G-7, a la que viajará mañana el Presidente, informaron fuentes oficiales a “Va Karina”, dijeron cerca del primer mandatario.
Casi al mismo tiempo, se conoció que el tándem que componen Karina Milei y el asesor presidencial todoterreno Santiago Caputo sigue sumando funciones y competencias en el organigrama oficial. La hermana del Presidente tomará a su cargo, en la Secretaría General de la Presidencia, a la ex Fundación Exportar, una agencia de promoción de inversiones que hasta ahora dependía de la Cancillería.
Desde el Gobierno le bajaron el tono a la decisión de no sumar a Mondino a la delegación oficial en el G-7.
“Al Presidente le resulta más cómodo ir solo, eludir el protocolo, ver a quien él quiere ver; no es por Diana en especial”, afirmaron cerca del primer mandatario para explicar la ausencia en la gira.
Además sumaron argumentos a favor de incluir en la comitiva a Demian Reidel, del equipo de asesores.
De todos modos, algunos tropiezos discursivos de la cabeza de la diplomacia argentina –se recuerda cuando, luego de su paso por China, afirmó que “los chinos son todos iguales”– generaron un desgaste de la figura de Mondino.
Más allá de la situación puntual de Mondino, una economista sin formación diplomática, en el Gobierno descuentan que la ofensiva de la secretaria general sobre “todas” las áreas recién comienza.
En el Boletín Oficial de ayer se publicó el traspaso de la Fundación Argentina para la Promoción de Inversiones y Comercio Internacional (ex Fundación Exportar), creada hace tres décadas. La decisión, firmada por el presidente Javier Milei y el resto del gabinete, supone un peldaño más en la avanzada de la secretaria general y hermana del Presidente en su control de la administración. Esta vez, el avance es sobre la canciller Mondino, pero habrá otros, según anticiparon.
En cuanto a los próximos viajes presidenciales, fuentes de la Cancillería ratificaron que la ministra no estará en Italia para la reunión del
G-7. Confirmaron que Mondino irá a Suiza, a la cumbre por la paz en Ucrania que organiza el presidente de ese país, Volodimir Zelensky, y a la que el Presidente desistió de concurrir. El martes 18 tiene previsto asistir, en Nueva York, a la reunión del Comité de Descolonización de la ONU.
La decisión de cambiar en el organigrama a la ex Fundación Exportar se tomó a través del decreto 511/24, en el que el Gobierno esgrimió que “por razones de gestión resulta necesario suprimir la competencia” para “su posterior inclusión entre los objetivos de la Secretaría General de la Presidencia de la Nación”.
En otro de sus argumentos, el decreto establece que “las modificaciones a la ley de ministerios resultan impostergables para la gestión de gobierno”.
La fundación está a cargo, hasta el momento, del diplomático Julián Cohen, nombrado por Mondino, y es la heredera de la Fundación Exportar, que durante años condujo el consultor Marcelo Elizondo.
Más eficiencia
“El cambio se hace porque creemos que así va a ser más eficiente, estando a cargo de la Secretaría General. La Marca País, vender Argentina al mundo, tiene que depender de Presidencia”, explicó por la mañana el portavoz presidencial, Manuel Adorni. Pareció una crítica indirecta a la labor de Mondino, quien sin embargo trabajó en las últimas semanas para corregir algunos cortocircuitos generados por choques verbales del Presidente, como su pelea con el colombiano Gustavo Petro y el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez. También consiguió, a través de diálogos con su par de Brasil, Mauro Vieira, asegurar la provisión de gas en negociaciones con Petrobras.
Uno de los diplomáticos con competencia en el área afirmó que a lo largo del tiempo esa agencia cambió de lugar. “[Mauricio] Macri la llevó al Ministerio de Producción, [Alberto] Fernández la posó en la Cancillería y ahora va a la Secretaría General”, sostuvo la fuente, en defensa de la medida.
“El tema es que le den instrumentos. Y que desarrollen gestión, con servicios a empresas”, acotó la fuente. Otro referente diplomático, hoy fuera del Gobierno, explicó que los objetivos de la agencia son “la atracción de inversiones y la promoción de exportaciones”. Para atraer inversiones, explicó, “necesitás un país confiable, cuelgue de donde cuelgue en el organigrama”. Hoy, en manos de Karina Milei, la agencia necesitará sí o sí del apoyo de las embajadas argentinas en los distintos países, plafón desde donde buscar las ansiadas inversiones.
Fuentes del Gobierno coincidieron, además, en que la medida demuestra la intención de acumular “poder para Karina” y la debilidad de la canciller Mondino, golpeada por distintas crisis diplomáticas en lo que va de su gestión.
El portavoz presidencial negó ayer un supuesto enojo de Milei con la canciller, que representó al Gobierno en una reunión con dirigentes de la comunidad islámica y representantes diplomáticos de países árabes, el viernes pasado, en el centro cultural y mezquita Rey Fahd, del barrio de Palermo.
Estaba anunciado que Milei participaría de ese acto, al que finalmente no asistió.
En medio de los cuestionamientos en torno a su figura, el Gobierno confirmó ayer que la canciller Diana Mondino no participará de la Cumbre del G-7, a la que viajará mañana el presidente Javier Milei.
Casi al mismo tiempo, se conoció que Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, sumará en su órbita a la ex Fundación Exportar, una agencia de promoción de inversiones y comercio exterior que hasta ahora dependía de la Cancillería.
En medio de los cuestionamientos en torno a su figura, la canciller Diana Mondino no participará de la cumbre del G-7, a la que viajará mañana el Presidente, informaron fuentes oficiales a “Va Karina”, dijeron cerca del primer mandatario.
Casi al mismo tiempo, se conoció que el tándem que componen Karina Milei y el asesor presidencial todoterreno Santiago Caputo sigue sumando funciones y competencias en el organigrama oficial. La hermana del Presidente tomará a su cargo, en la Secretaría General de la Presidencia, a la ex Fundación Exportar, una agencia de promoción de inversiones que hasta ahora dependía de la Cancillería.
Desde el Gobierno le bajaron el tono a la decisión de no sumar a Mondino a la delegación oficial en el G-7.
“Al Presidente le resulta más cómodo ir solo, eludir el protocolo, ver a quien él quiere ver; no es por Diana en especial”, afirmaron cerca del primer mandatario para explicar la ausencia en la gira.
Además sumaron argumentos a favor de incluir en la comitiva a Demian Reidel, del equipo de asesores.
De todos modos, algunos tropiezos discursivos de la cabeza de la diplomacia argentina –se recuerda cuando, luego de su paso por China, afirmó que “los chinos son todos iguales”– generaron un desgaste de la figura de Mondino.
Más allá de la situación puntual de Mondino, una economista sin formación diplomática, en el Gobierno descuentan que la ofensiva de la secretaria general sobre “todas” las áreas recién comienza.
En el Boletín Oficial de ayer se publicó el traspaso de la Fundación Argentina para la Promoción de Inversiones y Comercio Internacional (ex Fundación Exportar), creada hace tres décadas. La decisión, firmada por el presidente Javier Milei y el resto del gabinete, supone un peldaño más en la avanzada de la secretaria general y hermana del Presidente en su control de la administración. Esta vez, el avance es sobre la canciller Mondino, pero habrá otros, según anticiparon.
En cuanto a los próximos viajes presidenciales, fuentes de la Cancillería ratificaron que la ministra no estará en Italia para la reunión del
G-7. Confirmaron que Mondino irá a Suiza, a la cumbre por la paz en Ucrania que organiza el presidente de ese país, Volodimir Zelensky, y a la que el Presidente desistió de concurrir. El martes 18 tiene previsto asistir, en Nueva York, a la reunión del Comité de Descolonización de la ONU.
La decisión de cambiar en el organigrama a la ex Fundación Exportar se tomó a través del decreto 511/24, en el que el Gobierno esgrimió que “por razones de gestión resulta necesario suprimir la competencia” para “su posterior inclusión entre los objetivos de la Secretaría General de la Presidencia de la Nación”.
En otro de sus argumentos, el decreto establece que “las modificaciones a la ley de ministerios resultan impostergables para la gestión de gobierno”.
La fundación está a cargo, hasta el momento, del diplomático Julián Cohen, nombrado por Mondino, y es la heredera de la Fundación Exportar, que durante años condujo el consultor Marcelo Elizondo.
Más eficiencia
“El cambio se hace porque creemos que así va a ser más eficiente, estando a cargo de la Secretaría General. La Marca País, vender Argentina al mundo, tiene que depender de Presidencia”, explicó por la mañana el portavoz presidencial, Manuel Adorni. Pareció una crítica indirecta a la labor de Mondino, quien sin embargo trabajó en las últimas semanas para corregir algunos cortocircuitos generados por choques verbales del Presidente, como su pelea con el colombiano Gustavo Petro y el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez. También consiguió, a través de diálogos con su par de Brasil, Mauro Vieira, asegurar la provisión de gas en negociaciones con Petrobras.
Uno de los diplomáticos con competencia en el área afirmó que a lo largo del tiempo esa agencia cambió de lugar. “[Mauricio] Macri la llevó al Ministerio de Producción, [Alberto] Fernández la posó en la Cancillería y ahora va a la Secretaría General”, sostuvo la fuente, en defensa de la medida.
“El tema es que le den instrumentos. Y que desarrollen gestión, con servicios a empresas”, acotó la fuente. Otro referente diplomático, hoy fuera del Gobierno, explicó que los objetivos de la agencia son “la atracción de inversiones y la promoción de exportaciones”. Para atraer inversiones, explicó, “necesitás un país confiable, cuelgue de donde cuelgue en el organigrama”. Hoy, en manos de Karina Milei, la agencia necesitará sí o sí del apoyo de las embajadas argentinas en los distintos países, plafón desde donde buscar las ansiadas inversiones.
Fuentes del Gobierno coincidieron, además, en que la medida demuestra la intención de acumular “poder para Karina” y la debilidad de la canciller Mondino, golpeada por distintas crisis diplomáticas en lo que va de su gestión.
El portavoz presidencial negó ayer un supuesto enojo de Milei con la canciller, que representó al Gobierno en una reunión con dirigentes de la comunidad islámica y representantes diplomáticos de países árabes, el viernes pasado, en el centro cultural y mezquita Rey Fahd, del barrio de Palermo.
Estaba anunciado que Milei participaría de ese acto, al que finalmente no asistió.
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