Las dudas que dejó el relato de Gianni sobre los contratos de la OEI
Hubo vaguedades y aparentes contradicciones en la ratificación de la denuncia que la funcionaria de Pettovello realizó contra De la Torre
Federico González del Solar......
Leila Gianni SUBSECRETARIA LEGAL DEL MINISTERIO DE CAPITAL HUMANO
La subsecretaria legal de Capital Humano, LeilaGian ni, ratificó la semana pasada en la Justicia la denuncia por las presuntas irregularidades en las contrataciones que la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia hizo a través de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI). Sin embargo, en la declaración judicial de Gianni hubo vaguedades y aspectos que generan dudas respecto de cuán al tanto estaba ella –funcionaria de suma confianza de la ministra Sandra Pettovello– de este sistema de contrataciones.
Fragmentos de su relato parecen indicar que Gianni conocía el mecanismo, pero muchos otros sugieren lo contrario, y eso resulta llamativo dado que Ariel Romano, su mano derecha en las denuncias del ministerio y quien oficia como abogado patrocinante del Estado en muchas de ellas, es uno de los tantos contratados a través de la OEI.
Tras la declaración de Gianni, el fiscal federalRam ir oGonzález ordenó una serie de medidas de prueba para tener más claro el panorama. Anoche preparaba otras medidas, informaron fuentes judiciales.
En la audiencia con el fiscal, la semana pasada, Gianni indicó que se puso al corriente de ciertas “irregularidades” a partir de informes periodísticos. Aseguró, además, que la OEI efectuaba las contrataciones por expreso pedido de la secretaría entonces a cargo de Pablo de la Torre. Siempre según su declaración, cuando Gianni tomó conocimiento de esto, convocó a una reunión al funcionario Federico Fernández –presunto artífice de estos contratos– para esclarecer los hechos.
El fiscal González evalúa citar a Fernández como testigo. Por el momento –dijo un funcionario que trabaja en la causa–, el caso no tiene imputados y así se lo hizo saber la fiscalía a un abogado que pretendió presentarse como defensor de uno de los mencionados.
Fernández –señala Gianni en su declaración– concurrió a una reunión en la que, entre otras personas, estaba presente el abogado Romano, a quien Gianni califica como “asesor”, obviando el hecho de que también se encuentra contratado por la OEI. En aquella reunión, afirmó la subsecretaria, Fernández relató que Agustín Sánchez Sorondo, Lucila Raskovsky y Maximiliano Keczeli, todo ellos exfuncionarios del ministerio, le contaron que habían sido “habilitados” a contratar personal a través de la OEI. Ni Gianni ni Fernández precisaron quién “habilitó” dicha contratación, aunque, acto seguido, Fernández indicó –siempre según Gianni– que fue Keczeli quien “autorizó” a los otros dos funcionarios a realizarlas.
La afirmación podría volverse en contra de la propia ministra, ya que Keczeli era el secretario de Coordinación Legal y Administrativa del Ministerio de Capital Humano, señalado entonces como la mano derecha de Pettovello. Además, tras la polémica, se conoció que los contratos con la OEI se extendían a otras áreas de Capital Humano y de otros ministros de Javier Milei.
Tras ello, Gianni llegó al nudo de su relato. “[Fernández] Nos cuenta que había muchas personas que por temas impositivos no podían facturar. Entonces buscaron a otras que facturaran en su nombre”. Tal como lo reconstruye la subsecretaria a través de Fernández, algunos de los empleados que trabajaban en el área social del ministerio no podían facturar ante la OEI, motivo por el cual decidieron tercerizar la facturación. Es decir que los empleados del ministerio habrían cobrado su sueldo por interpósitas personas.
Luego, Gianni describió un movimiento muy confuso en el que parece que los funcionarios cambiaron pesos a dólares. “Los consultores –es decir, los que facturaban– cobraban en pesos, los sacaban de la cuenta y los cambiaban a dólares a fin de reducir el volumen de billetes a entregar. Este dinero se lo entregaban a algunos funcionarios, que cambiaban el dinero a dólares y luego lo distribuían. Una parte se la entregaban a De la Torre”.
Más adelante en su declaración, la subsecretaria respondió una serie de preguntas. En una de ellas, Gianni se refirió al funcionario Fernández como el recaudador de “estos sobresueldos”. En rigor, según el relato de Gianni –supuestamente basado en el de Fernández–, no existía ningún esquema de “sobresueldos”, sino de empleados que, imposibilitados de facturar por sus propios medios, recurrían a terceros para recibir su salario.
En otra respuesta, Gianni afirmó que los consultores externos era elegidos por la secreta ría que comandaba De la Torre .¿ Era también el caso de Romano, quien trabaja con ella?
Por último, la funcionaria dijo que “todas las gestiones” realizaron contratos a través de OEI. Lo curioso es que más adelante, en otra aclaración que Gianni creyó pertinente hacer, señaló: “Ni la ministra ni nosotros estábamos al tanto de esta situación”. No quedó claro si se refería a las “irregularidades” del esquema de contratación o del mecanismo en su conjunto. En ese “nosotros” Gianni pareció incluir a Romano.
Denuncias que no prosperaron
Capital Humano recibió un nuevo revés judicial. El fiscal Franco Picardi solicitó desestimar una de las tantas denuncias que Pettovello, apalancada en Gianni y Romano, impulsó contra funcionarios de la gestión anterior. En este caso, la denuncia de la ministra se erigió sobre la sospecha de desvíos de fondos para los centros de primera infancia.
Para el fiscal Picardi, la denuncia que activaron los letrados del Ministerio de Capital Humano no solo “adolece de defectos o errores materiales y formales, sino que también contiene información parcial y segmentada de los casos analizados”. Picardi advirtió en su solicitud que los hechos denunciados son sustraídos de manera textual de expedientes administrativos: “En cuanto al contenido, resultan ser copias textuales uno del otro, lo que denota un confuso copy & paste, dejando en evidencia que se trató de una deficiente labor realizada para la confección de una denuncia penal”. El fiscal señaló que el propio Romano reconoció durante la ratificación de la denuncia la “duplicación de los hechos denunciados”.
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La Iglesia prepara una misa en La Matanza para pedir por los comedores
Mariano de Vedia
Los curas de villas y barrios populares afirmaron que es “escandaloso” discutir sobre el reparto de comida, en medio de las denuncias que investiga la Justicia sobre los alimentos retenidos en depósitos por parte del Ministerio de Capital Humano, en perjuicio de familias de alta vulnerabilidad social.
El equipo de sacerdotes anunció, por tal motivo, la celebración de una misa en La Matanza para pedir por las madres que con esfuerzo atienden comedores y merenderos comunitarios.
La misa se oficiará el miércoles 19, a las 11, en el Santuario de la Virgen de Caacupé de Ciudad Evita, en el partido de La Matanza, y será celebrada por el obispo de San Isidro y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Oscar Ojea.
“Jamás imaginamos que tendríamos que seguir discutiendo sobre el reparto de comida. Es escandaloso. Nos duele mucho. ¡No es posible morirse de hambre en la tierra bendita del pan!”, dijeron los curas de las villas y barrios populares, en un mensaje titulado “¡Con la comida, no!”, dado a conocer en proximidades del Día de la Bandera.
La iniciativa de la Iglesia es llevada adelante en el contexto de una fuerte preocupación por las últimas mediciones del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina, que reflejan un 55% de pobreza y un 18% de indigencia. “No podemos pensar que el problema de la comida es psicológico o ideológico. No se combate con relatos y redes. Los problemas de asistencia alimentaria tienen que acompañar la realidad que estamos viviendo y actualizarse con la inflación”, señala el comunicado.
“Todas las mañanas, cuando todavía está oscuro, se encienden luces tenues en nuestros comedores. Son las madres de nuestra patria que responden también a quien les dijo: ‘Tuve hambre y me diste de comer’”, afirmó el equipo de sacerdotes.
La subsecretaria legal de Capital Humano, LeilaGian ni, ratificó la semana pasada en la Justicia la denuncia por las presuntas irregularidades en las contrataciones que la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia hizo a través de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI). Sin embargo, en la declaración judicial de Gianni hubo vaguedades y aspectos que generan dudas respecto de cuán al tanto estaba ella –funcionaria de suma confianza de la ministra Sandra Pettovello– de este sistema de contrataciones.
Fragmentos de su relato parecen indicar que Gianni conocía el mecanismo, pero muchos otros sugieren lo contrario, y eso resulta llamativo dado que Ariel Romano, su mano derecha en las denuncias del ministerio y quien oficia como abogado patrocinante del Estado en muchas de ellas, es uno de los tantos contratados a través de la OEI.
Tras la declaración de Gianni, el fiscal federalRam ir oGonzález ordenó una serie de medidas de prueba para tener más claro el panorama. Anoche preparaba otras medidas, informaron fuentes judiciales.
En la audiencia con el fiscal, la semana pasada, Gianni indicó que se puso al corriente de ciertas “irregularidades” a partir de informes periodísticos. Aseguró, además, que la OEI efectuaba las contrataciones por expreso pedido de la secretaría entonces a cargo de Pablo de la Torre. Siempre según su declaración, cuando Gianni tomó conocimiento de esto, convocó a una reunión al funcionario Federico Fernández –presunto artífice de estos contratos– para esclarecer los hechos.
El fiscal González evalúa citar a Fernández como testigo. Por el momento –dijo un funcionario que trabaja en la causa–, el caso no tiene imputados y así se lo hizo saber la fiscalía a un abogado que pretendió presentarse como defensor de uno de los mencionados.
Fernández –señala Gianni en su declaración– concurrió a una reunión en la que, entre otras personas, estaba presente el abogado Romano, a quien Gianni califica como “asesor”, obviando el hecho de que también se encuentra contratado por la OEI. En aquella reunión, afirmó la subsecretaria, Fernández relató que Agustín Sánchez Sorondo, Lucila Raskovsky y Maximiliano Keczeli, todo ellos exfuncionarios del ministerio, le contaron que habían sido “habilitados” a contratar personal a través de la OEI. Ni Gianni ni Fernández precisaron quién “habilitó” dicha contratación, aunque, acto seguido, Fernández indicó –siempre según Gianni– que fue Keczeli quien “autorizó” a los otros dos funcionarios a realizarlas.
La afirmación podría volverse en contra de la propia ministra, ya que Keczeli era el secretario de Coordinación Legal y Administrativa del Ministerio de Capital Humano, señalado entonces como la mano derecha de Pettovello. Además, tras la polémica, se conoció que los contratos con la OEI se extendían a otras áreas de Capital Humano y de otros ministros de Javier Milei.
Tras ello, Gianni llegó al nudo de su relato. “[Fernández] Nos cuenta que había muchas personas que por temas impositivos no podían facturar. Entonces buscaron a otras que facturaran en su nombre”. Tal como lo reconstruye la subsecretaria a través de Fernández, algunos de los empleados que trabajaban en el área social del ministerio no podían facturar ante la OEI, motivo por el cual decidieron tercerizar la facturación. Es decir que los empleados del ministerio habrían cobrado su sueldo por interpósitas personas.
Luego, Gianni describió un movimiento muy confuso en el que parece que los funcionarios cambiaron pesos a dólares. “Los consultores –es decir, los que facturaban– cobraban en pesos, los sacaban de la cuenta y los cambiaban a dólares a fin de reducir el volumen de billetes a entregar. Este dinero se lo entregaban a algunos funcionarios, que cambiaban el dinero a dólares y luego lo distribuían. Una parte se la entregaban a De la Torre”.
Más adelante en su declaración, la subsecretaria respondió una serie de preguntas. En una de ellas, Gianni se refirió al funcionario Fernández como el recaudador de “estos sobresueldos”. En rigor, según el relato de Gianni –supuestamente basado en el de Fernández–, no existía ningún esquema de “sobresueldos”, sino de empleados que, imposibilitados de facturar por sus propios medios, recurrían a terceros para recibir su salario.
En otra respuesta, Gianni afirmó que los consultores externos era elegidos por la secreta ría que comandaba De la Torre .¿ Era también el caso de Romano, quien trabaja con ella?
Por último, la funcionaria dijo que “todas las gestiones” realizaron contratos a través de OEI. Lo curioso es que más adelante, en otra aclaración que Gianni creyó pertinente hacer, señaló: “Ni la ministra ni nosotros estábamos al tanto de esta situación”. No quedó claro si se refería a las “irregularidades” del esquema de contratación o del mecanismo en su conjunto. En ese “nosotros” Gianni pareció incluir a Romano.
Denuncias que no prosperaron
Capital Humano recibió un nuevo revés judicial. El fiscal Franco Picardi solicitó desestimar una de las tantas denuncias que Pettovello, apalancada en Gianni y Romano, impulsó contra funcionarios de la gestión anterior. En este caso, la denuncia de la ministra se erigió sobre la sospecha de desvíos de fondos para los centros de primera infancia.
Para el fiscal Picardi, la denuncia que activaron los letrados del Ministerio de Capital Humano no solo “adolece de defectos o errores materiales y formales, sino que también contiene información parcial y segmentada de los casos analizados”. Picardi advirtió en su solicitud que los hechos denunciados son sustraídos de manera textual de expedientes administrativos: “En cuanto al contenido, resultan ser copias textuales uno del otro, lo que denota un confuso copy & paste, dejando en evidencia que se trató de una deficiente labor realizada para la confección de una denuncia penal”. El fiscal señaló que el propio Romano reconoció durante la ratificación de la denuncia la “duplicación de los hechos denunciados”.
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La Iglesia prepara una misa en La Matanza para pedir por los comedores
Mariano de Vedia
Los curas de villas y barrios populares afirmaron que es “escandaloso” discutir sobre el reparto de comida, en medio de las denuncias que investiga la Justicia sobre los alimentos retenidos en depósitos por parte del Ministerio de Capital Humano, en perjuicio de familias de alta vulnerabilidad social.
El equipo de sacerdotes anunció, por tal motivo, la celebración de una misa en La Matanza para pedir por las madres que con esfuerzo atienden comedores y merenderos comunitarios.
La misa se oficiará el miércoles 19, a las 11, en el Santuario de la Virgen de Caacupé de Ciudad Evita, en el partido de La Matanza, y será celebrada por el obispo de San Isidro y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Oscar Ojea.
“Jamás imaginamos que tendríamos que seguir discutiendo sobre el reparto de comida. Es escandaloso. Nos duele mucho. ¡No es posible morirse de hambre en la tierra bendita del pan!”, dijeron los curas de las villas y barrios populares, en un mensaje titulado “¡Con la comida, no!”, dado a conocer en proximidades del Día de la Bandera.
La iniciativa de la Iglesia es llevada adelante en el contexto de una fuerte preocupación por las últimas mediciones del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina, que reflejan un 55% de pobreza y un 18% de indigencia. “No podemos pensar que el problema de la comida es psicológico o ideológico. No se combate con relatos y redes. Los problemas de asistencia alimentaria tienen que acompañar la realidad que estamos viviendo y actualizarse con la inflación”, señala el comunicado.
“Todas las mañanas, cuando todavía está oscuro, se encienden luces tenues en nuestros comedores. Son las madres de nuestra patria que responden también a quien les dijo: ‘Tuve hambre y me diste de comer’”, afirmó el equipo de sacerdotes.
http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA
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