viernes, 12 de julio de 2024

ESTRENO DE CINE... " TORNADOS " Y "LA OTRA CARA DE LA LUNA"


Mas efectos especiales que aventura humana
Marcelo Stiletano

estados unidos/2024). dirección:
Lee Isaac Cheung. Guión: Mark Smith.
FotoGraFía: Dan Mindel. Música: Benjamin Wallfisch. edición: Terilyn Shropshire. elenco: Daisy Edgar-Jones, Glen Powell, Anthony Ramos, Maura Tierney, Brandon Perea. duración: 122 minutos. Calificación: solo apta para mayores de 13 años.

La conexión directa entre Tornados y su espléndida predecesora empieza y termina en el prólogo de esta nueva incursión que Hollywood hace de lleno en el cine catástrofe, con plena conciencia de su impacto. Twister (Jan de Bont, 1996), película que no perdió en estos 20 años nada de su encanto, su intensidad y su espíritu de gran aventura, empieza con la descripción del momento en que la pequeña Jo sufre en medio de un devastador tornado el trauma y la dolorosa pérdida que marcarán su vida adulta, una vez que aquella niña se convierte en experta meteoróloga que desafía a la naturaleza. En el comienzo de esta flamante secuela que se debate todo el tiempo entre asumir y rechazar el vínculo directo con su predecesora, Kate Cooper (la británica Daisy Edgar-Jones, cambiando su acento natural por el de una chica del Midwest) ya se muestra como la más aguerrida integrante de un grupo autotitulado “domadores de tornados” y creadora a la vez de un dispositivo con el que trata de morigerar el efecto de estos devastadores fenómenos naturales. En esa búsqueda, determinada por una experiencia simétrica a la que vivió Jo dos décadas atrás, aparece la única línea que conecta directamente este relato con el de Twister, aunque sin mencionar ni a uno solo de sus recordados personajes.
Planteadas así las cosas, Tornados es el nuevo capítulo de un relato que retoma unos cuantos elementos y alguna localización específica (Oklahoma, la región de la geografía estadounidense que más los sufre) del film de 1996. Pero ingresa en el mismo terreno como si quisiera escribir todo de nuevo. La actualización incluye referencias veladas al cambio climático, grupos humanos en los que la diversidad funciona como un mandato y cuestionamientos a la cultura corporativa. Uno de los protagonistas llegará a decir que los tornados se clasifican de acuerdo a la magnitud del daño que provocan. El villano de esta película es un desarrollador inmobiliario que se aprovecha de la situación límite de quienes perdieron todo para hacerse de sus tierras a precio vil.
Esa es la realidad que Cooper quiere corregir con la ayuda de su antiguo compañero de doma Javi (Anthony Ramos, menos expresivo que de costumbre), con quien comparte más de un equívoco. En esas cosas de cazar tornados del modo más temerario también anda Tyler Owens, un experto meteorólogo y cowboy contemporáneo personificado por Glen Powell, el chico de moda en Hollywood, dueño de una genuina y seductora presencia de estrella que abusa, al menos en este caso, de la pose canchera y arrogante.
Con sus excesos y carencias, los tres son personajes de acción, nobles, decididos y siempre resueltos. Alrededor de ellos se podría tranquilamente elaborar una historia de ribetes tan clásicos y distinguidos como Twister. Pero esta continuación retrocede respecto de la original, una historia en la que el drama humano y la responsabilidad profesional de sus protagonistas adquirían pleno sentido (y plena emoción) en una misión compartida: atender y resolver serias cuestiones climáticas.
Aquí, en cambio, los tornados dejan de ser representaciones muy adecuadas de conflictos planteados a la escala de la conducta humana para transformarse en algo muy parecido a las superproducciones de cine catástrofe con temática atmosférica firmadas por Roland Emmerich.
La narración siempre fluye, los conflictos son creíbles y las vastas extensiones rurales de Oklahoma embellecen la imagen, además de darle un apropiado marco al relato. Pero lo que termina imponiéndose como fin en sí mismo es la portentosa maquinaria digital aplicada en este caso a mostrar cómo un tornado puede dejar en segundos tierra arrasada en cualquier parte. Aquella dimensión humana que se impuso hace casi 20 años en Twister ahora se subordina, con una temática similar, a todo lo que hoy es capaz de ofrecer el mejor departamento de efectos visuales de Hollywood.

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&


Scarlett Johansson y Channing Tatum hacen comedia en La otra cara de la lunaPaula Vázquez PrietoWoody Harrelson y Scarlett Johansson en una historia marcada por el contexto histórico UIP-Sony
(estados unidos/2024). dirección:
Greg Berlanti. Guion: Keenan Flynn, Bill Kirstein, Rose Gilroy. FotoGraFía: Dariusz Wolski. edición: Harry Jierjian. elenco: Scarlett Johansson, Channing Tatum, Woody Harrelson, Ray Romano, Jim Rash, Anna Garcia, Nick Dillenburg, Donald Elise Watkins, Noah Robbins. caliFicación: Apta para todo público. duración: 132 minutos.

Cuando se estrenó Sintonía de amor, de Nora Ephron, guionista conocida por el éxito de Cuando Harry conoció a Sally, muchos fueron los desilusionados. La primera había sido terrenal y mundana, centrada en la compleja relación entre amor y amistad, signada por las vicisitudes del tiempo y la “guerra” de los sexos. En cambio, Sintonía de amor parecía tener el espíritu melancólico de Algo para recordar y las imágenes del Empire State, un amor gestado en ausencia y cristalizado como proyección de un imaginario cinematográfico. Era la película que retrataba el amor, no como ocurría en la realidad, sino en el cine.
La otra cara de la Luna parte de la misma idea, un romance que puede ocurrir en cualquier tiempo y espacio, aun en el corazón del alunizade je, y que nace de la ficción, creación que a menudo se amalgama con lo que conocemos como realidad. Por eso estamos en pleno año 1969, con sus colores pasteles y sus últimos destellos de inocencia.
Los Estados Unidos acaba de atravesar Vietnam y los asesinatos políticos de los Kennedy, el crepúsculo del ‘flower power’ y la disputa con la Unión Soviética por conquistar el espacio exterior y las cabezas de los terrícolas. ¿Qué mejor idea que vender la carrera espacial como una meta compartida por la nación? No parece tan fácil pero hacia allí se dirige Moe Berkus (Woody Harrelson), artífice del poder en las sombras, quien contrata a la mejor en el rubro para una tarea difícil: Kelly Jones (Scarlett Johansson) es la reina de la publicidad de la avenida Madison, una mujer que se hizo a sí misma, capaz de vender lo imposible y dueña de una autoestima envidiable.
Su destino será Florida, donde el proyecto del Apolo 11 busca sortear las desgracias pasadas y unir al país bajo una misma bandera. Aunque esté flameando en la Luna. Mientras tanto, en Cocoa Beach, el ingeniero Cole Davis (Channing Tatum) debe lidiar con los contratiempos del trabajo en la NASA: la apretada cuenta regresiva hacia el despegue, la falta de presupuesto y la desconfianza de los senadores de lo imprescindible esa gesta para sus votantes. Cole es el modelo del héroe norteamericano, un cowboy de los aires signado por una herida en su corazón, tan literal como simbólica. Lo que sigue es el choque de esos opuestos, con todas las consecuencias imaginables para la misión -vender relojes con la cara de Neil Armstrong para obtener fondos-, y también para el devenir de la comedia romántica, que adapta sus arquetipos a los aires de Cabo Cañaveral y la discusión política de los 60. Lo que importa, en definitiva, es menos el por qué del amor -de hecho el encuentro inicial recoge la impronta del flechazo-, sino cómo los tiempos sociales afectan los sentimientos y en qué medida para entender la realidad se necesita del amuleto de la ficción. Dirigida por Greg Berlanti (Yo soy Simón) con más oficio que virtuosismo, bañada con el brillo de Scarlett Johansson y enfundada en el traje clásico que le gusta vestir a Channing Tatum, la película utiliza el artificio del romance para deconstruir el mito de la carrera a la Luna como una gesta nacional cuyos motivos tenían más que ver con la Tierra que con el espacio exterior. En ese juego de mentiras y verdades que se entrelazan, el amor se construye entre ambas, a veces demasiado edulcorado que empalaga, otras con el toque ácido necesario para su reflexión.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.