viernes, 10 de mayo de 2024

HISTORIA DEL ARTE




Un recorrido de lujo por el espectacular departamento de Retiro de dos coleccionistas
Coleccionistas y mentores comprometidos con el desarrollo del arte argentino, Abel Guaglianone y Joaquin Rodríguez nos reciben en su fascinante departamento del barrio de Retiro.
Daniela Rusak...Maia Croizet
“Con Joaquín nos conocimos hace 25 años, por casualidad, cruzando Plaza San Martín. Nos sentamos en un banco a charlar y nunca más nos separamos”, recuerda Abel Guglianone, al frente de Edipo Antiques, su reconocida galería dedicada exclusivamente al arte de la mesa. “En ese entonces yo ya tenía el anticuario, y Joaquín trabajaba en una importadora. Le gustaba el arte, pero nunca se había dedicado profesionalmente”.
Joaquín Rodríguez (de pie) estudió Curaduría y Gestión de Arte, y llegó a ser el Vicedirector del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires. Además de ser el alma mater Edipo Antiques, Abel Guaglianone preside la Asociación Amigos del Museo Sívori.
“Quisimos tener un proyecto común que nos hiciera crecer como pareja, y nos decidimos por el arte contemporáneo. Empezamos de a poco, recorriendo galerías, comprando lo que más nos gustaba, involucrándonos en el mundo artístico. Fuimos aprendiendo con el tiempo”. En ese proceso, Joaquín se convirtió en curador (hoy es profesor de la materia Mercado del Arte en el ESEADE, donde estudió) y pasaron de coleccionar a colaborar con artistas e instituciones. Ya convertir su casa en un santuario de esta pasión que comparten.
El arte de la mesa
“Fundé Edipo Antiques hace 55 años; tenía 17 años y empecé con un puesto en la feria de San Telmo. Por entonces, estudiaba Bellas Artes y me venía bien trabajar sólo los domingos. Puedo decir con orgullo que tengo el primer y único anticuario de la Argentina dedicado al arte de la mesa. Solo vendo vajilla, copas, juegos de cubiertos. Tengo piezas desde fines del siglo XVIII hasta los años 2000″, dice Abel, que con ellas presenta una muestra anual, “La mesa, todo un arte”, desde hace 4 años.
Dos grande dibujos de Amparo Viau enmarcan la mesa de comedor. En los ángulos, dos esculturas de Luciano Garbati sobre sendos rinconeros franceses del siglo XVIII.

“En casa, las mesas están súper preparadas y elijo la vajilla en función de la comida y el motivo de la comida. No sé cocinar pero esa es mi manera de mostrar afecto a los invitados. Por ejemplo, esta mesa que preparé es fresca y dinámica, con mucho color y luz para las fotos. Elegí estas frutas hechas de cristal de Murano que combinan con el mantel. Cada mesa que preparo es personal, única y diferente y se completa con la mantelería y los centros de mesa”.
La muestra anual que Abel realiza con las piezas de su galería se llama “La mesa, todo un arte”, y este año tendrá su cuarta edición.
Abel combinó un juego de platos ingleses de mediados del siglo XIX, cubiertos franceses de plata y marfil, copas de cristal inglés y frutas de cristal de Murano. "No me cuesta desprenderme de las cosas. Cuando mis clientes me invitan y las veo en sus mesas, me da un enorme placer
"Mi lugar favorito de la casa es el comedor, donde puedo preparar estas mesas que resumen la historia de nuestras vidas. Siempre la comida acompaña los momentos importantes."
Abel Guaglianone, fundador de Edipo Antiques y dueño de casa
El hallazgo del departamento
“Vivíamos a pocas cuadras y, en camino a Edipo, que está acá al lado, siempre mirábamos con ganas este edificio, que es una obra maravillosa del racionalismo local”, recuerda Joaquín. “Un día, unos amigos nos avisaron que vendían un departamento. Abel vino a verlo y me avisó que ya había decidido comprarlo. Tuve que confiar en él”, se ríe. “Mas allá el edificio, que es maravilloso, nos enamoró el jardín central; un enorme pulmón de manzana con árboles añosos al que da nuestro balcón”.
En la antesala del comedor, obras de Marisol San Jorge, Miguel Rothschild, y Chiachio y Giannone
“En casa tenemos lo que nos gusta, no hay una línea curatorial. Buscamos seguir disfrutando lo que disfrutamos siempre, que es descubrir y compartir artistas”, continúa Joaquín. “Antes cambiábamos dos veces por año las obras del departamento, pero ahora, varias de las más grandes ya encontraron su lugar. Solo hacemos algunos ajustes”.
Sobre una de las paredes del living, una inmensa obra de Pablo Rosales acompaña a la colección de bronces de artistas argentinos de 1920 hasta hoy. Araña de Murano y alfombra china antigua.
Convertirse en coleccionista
“Creemos que ser amantes del arte es mucho más que coleccionar: es comprometerse con el sector y ayudar a que crezca. Por ejemplo, durante la cuarentena, buscamos referentes en distintas provincias y, gracias a la generosidad de muchos amigos, logramos conformar el “Fondo En Obra”, que acercó ayuda económica a unos 40 artistas en distintas provincias aquejados por el cese de actividades. De esa experiencia, sumada al crecimiento de ferias de arte en distintas ciudades del país, surgió el premio “IN SITU”, para artistas y galerías jóvenes, que tiene por objetivo difundir y apoyar esas escenas artísticas en diferentes puntos de nuestro país”.
Juego de sofás de Nosten, diseñados por Cristián Mohaded; conjunto de obras en papel de grandes maestros del siglo XX junto a artistas contemporáneos argentinos; y sobre la chimenea, una colección de antiguas piezas francesas en porcelana
Joaquín: La idea es que los artistas puedan seguir trabajando en sus lugares de origen sin tener que venir a la capital. De ahí el nombre. Nosotros viajamos para que galerías y artistas nos cuenten sus proyectos y elegimos quien gana. El premio se otorga en el marco de las ferias de arte de cada provincia. De esta forma, buscamos fomentar la difusión del arte en todo el territorio argentino.
Son algo así como mecenas
Abel: No me gusta ese título. Lo que hacemos es de corazón. Creemos que, mas allá de contribuir con el arte desde el coleccionismo, es importante colaborar para que el arte en nuestro país crezca.
Vaso de porcelana de Sèvres con monturas de plata y flor de papel realizada por Luciana Lobreto. Colección turquesa de cerámicas art déco francesas y porcelanas chinas.
Paso al estudio
Sobre el vano, toda una sorpresa: una serie de dibujos de Gustav Klimt. Escultura de Gustavo Piñero y dibujo de Tobías Dirty. Cómoda francesa con chinoiserie y colección de cerámicas art déco francesas y porcelanas chinas.
En el escritorio, la colección de esculturas africanas. A la izquierda, dos óleos de Gastón Urdampilleta.
“Mi lugar preferido es el escritorio, donde tengo todos mis libros y paso mucho tiempo estudiando. Aquí también ubicamos gran parte de nuestra colección de arte africano, el antecedente directo del arte moderno occidental”, dice Joaquín
Yelmo africano que perteneció a Nicolás García Uriburu. A la izquierda, dos dibujos de Fernando Allievi y a la derecha dos óleos de Gastón Urdampilleta.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/INDECQUETRABAJA

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