jueves, 22 de agosto de 2024

EL ANÁLISIS Y ANULAR LOS DNU DE GASTOS RESERVADOS


Tensión extrema en la cima del poder
Joaquín Morales SoláMilei y Villarruel
Tal vez toda la crisis en la cúpula misma de las instituciones la inició el futbolista de la selección Enzo Fernández. Esta no es, desde ya, una crónica deportiva. Refiere, en cambio, a la extrema tensión que existe en la relación entre el Presidente y su vicepresidenta, Victoria Villarruel. Funcionarios del Senado, donde tiene sus oficinas la vice, y de la Casa Rosada, cuyo principal inquilino es Javier Milei, coinciden en señalar que el tuit de julio de Villarruel en defensa de Enzo Fernández descerrajó acontecimientos que sacaron definitivamente esa relación de la normalidad.
El futbolista había protagonizado cánticos racistas y homofóbicos contra la selección de Francia. El propio deportista reconoció luego el error y pidió disculpas. El tuit de Villarruel en defensa de Fernández y con duras recriminaciones históricas a Francia no fue una buena idea –ni mucho menos–, pero lo que sucedió después fue la escenificación pública de una sobreactuada rabieta mileísta contra la vicepresidenta.
Es cierto que el Presidente tenía programado un viaje a París para pocos días después y que proyectaba una reunión bilateral con el presidente francés, Emmanuel Macron.
El tuit de Villarruel, en verdad, no coincidió con los intereses presidenciales. La misma noche del tuit de Villarruel, Karina Milei, la poderosa hermanísima, se presentó en la embajada de Francia para pedir disculpas en nombre del gobierno de su hermano por los dichos de Villarruel. El propio Javier Milei dijo que el tuit de la vicepresidenta “no fue feliz” en una reportaje con Alejandro Fantino realizado dos días después, y contó que se crearon “problemas diplomáticos” por un “tema deportivo”.
Es probable que el gobierno de Francia se haya sentido ofendido por el tuit de Villarruel, pero Milei debe reconocer que él no se priva de crear problemas diplomáticos con otros países por su afición a incursionar en cuestiones políticas internas de naciones extranjeras. El caso más iridiscente fue el de Brasil, cuando viajó para asistir a un acto de Jair Bolsonaro, el enemigo número uno del presidente brasileño, Lula da Silva. Hizo lo mismo con Donald Trump en los Estados Unidos mientras su gobierno le pedía a la administración de Joe Biden que le hiciera favores en el Fondo Monetario.
La crisis que comenzó entonces con el cántico de Enzo Fernández (la vicepresidenta se consideró desautorizada) concluyó en estos días con la exclusión de Villarruel del acto de entrega de sables a las nuevas conducción militares, una de las más importantes ceremonias castrenses del año. Villarruel siempre recuerda que ella es hija de un héroe de Malvinas y que, además, es nieta de militares.
El día del acto estuvo esperando, con un equipo de prensa y de fotógrafos que la acompañarían, hasta casi las 18 a que le llegara la invitación. A esa hora se resignó: no habría invitación. Y no la hubo.
El desplazamiento de la vicepresidenta de cualquier influencia en temas de seguridad y defensa comenzó en los días inaugurales del gobierno de Milei. Fue cuando el Presidente decidió que la ministra de Seguridad sería Patricia Bullrich y que el titular de Defensa sería Luis Petri; el equipo en la sombra que venía armando Villarruel debió quedarse en casa.
Tales hechos podrían figurar en artículos deportivos o ser parte de la chismografía de programas del espectáculo si no fuera porque afectan gravemente la gobernabilidad del país. Ayer, Villarruel se pronunció claramente contra la candidatura del juez federal Ariel Lijo para ser miembro de la Corte Suprema de Justicia. Lo hizo durante un almuerzo en el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires; dijo que Lijo “no cuenta con los pergaminos suficientes” para ser juez de la Corte. Imposible pedirle más acierto en la descripción. Pero ¿por qué no existió antes la oportunidad para que la vicepresidenta le contara su opinión al Presidente? ¿Por qué Milei se cierra ante cualquier influencia de Villarruel? Se sabía que Villarruel no estaba de acuerdo con Lijo, porque este ocuparía una vacante que dejó una mujer y porque como juez federal resolvió que el asesinato del sindicalista José Ignacio Rucci, perpetrado por los Montoneros en los años 70, no era un crimen de lesa humanidad. Pero nunca había sido tan clara y enfática, como lo fue ayer, en su oposición a la postulación de Lijo. ¿Respuesta a la exclusión del acto militar? Quizás.
Mal día para el juez con ambiciones a ascender a la cresta misma del Poder Judicial. Ayer también, el presidente del bloque de senadores peronistas, el cristinista José Mayans, adelantó que su bloque considera que la designación de un juez de la Corte debe surgir de un acuerdo político y que con ellos no habló nadie del Gobierno.
El bloque peronista no votará, por lo tanto, el despacho de la Comisión de Acuerdos del Senado que tratará hoy el pliego de Lijo. Es posible, por lo tanto, que no haya un despacho a favor de Lijo. Sin ese bloque, los dos tercios de los votos senatoriales que necesita Lijo para su acuerdo se convierten en una misión imposible.
Mayans contó algo que venía formando parte de la rumorología del Senado: la candidatura de Lijo está siendo autogestionada. El actual juez federal se reunió con varios senadores para pedirles su voto a favor, pero ningún senador recuerda nunca que alguien importante del Poder Ejecutivo (Guillermo Francos o Mariano Cúneo Libarona, por ejemplo) haya hablado con el Senado para negociar el acuerdo de Lijo. Solo hizo algunos escarceos el viceministro de Justicia, Sebastián Amerio, con escasas insignias para los senadores.
Estos trámites son siempre parte de una negociación con intercambios de favores entre el gobierno nacional y los gobernadores. Según algunos senadores, la propuesta del juez de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti para que Lijo fuera miembro del máximo tribunal fue una oferta “llave en mano”. Esto es: si Milei aceptaba la idea de Lorenzetti, serían este y Lijo quienes asegurarían los votos del Senado. La suposición surge de la constatación de que nadie del Ejecutivo se ocupó de Lijo en el Senado. Mayans confirmó ayer esa versión. Villarruel, crítica de Lijo, se preocupó menos todavía de esa candidatura.
Los servicios de inteligencia
Martín Lousteau es desde ayer presidente de la Comisión Bicameral de Seguimiento de los Servicios de Inteligencia. Mala noticia para el Gobierno. Esa comisión puede ser un lugar aburrido e inofensivo, como lo fue en los últimos 40 años de democracia, o puede ser un bloque fastidioso, entrometido e inoportuno.
Lousteau, que accedió al cargo con el apoyo del kirchnerismo, será seguramente un presidente que volcará la comisión hacia la segunda alternativa más que a continuar con el sopor de las últimas décadas. El acceso de Lousteau es consecuencia de una gestión enrevesada y contradictoria entre el Gobierno y Villarruel.
Como lo hace siempre, la vicepresidenta se recostó en el bloque de Pro (“¿con quién si no voy a trabar alianzas?”, suele preguntarse) y seleccionó al senador misionero de Pro Martín Goerling futuro presidente de esa comisión. Goerling contaba también con el apoyo de Patricia Bullrich.
Pero el Gobierno metió la cola apoyando al senador peronista entrerriano Edgardo Kueider, un legislador que votó la Ley Bases de Milei, pero que ni siquiera tiene un gobernador cercano a él. El nuevo gobernador de Entre Ríos es Rogelio Frigerio, de Pro. La división entre los candidatos de Milei y de Villarruel promovió la designación de Lousteau, el radical más crítico de Milei y el que más veces votó en contra de los proyectos del Presidente. Las malas noticias suelen venir juntas: Lousteau será secundado por Leopoldo Moreau como vicepresidente y por Oscar Parrilli como secretario. Afuera el mileísmo y Pro. Más cristinismo es imposible.
Suele ser habitual en el paranoico universo de la política escuchar que la culpa es del poderoso asesor presidencial Santiago Caputo, quien integra la mesa chica del poder con Karina Milei y el propio Presidente. Sin embargo, los entornos presidenciales son la elección de los presidentes y no de sus asesores.
Estos suelen tener las características políticas y personales que les gustan a los presidentes. Bueno o malo, Santiago Caputo –como la propia Karina Milei– toca la melodía política que le gusta escuchar al jefe del Estado. Para el caso actual, fue Milei el que prefirió que fuera Kueider en lugar de Goerling; Caputo fue, en todo caso, un instrumentador del deseo presidencial, ciertamente impolítico.
Esa política terminó por entregarle una comisión bicameral clave (integrada por senadores y diputados) a la más frontal oposición del radicalismo y el peronismo.
Las dietas
El último episodio de la discordia entre el Presidente y su vice fue el aumento de salarios de los senadores, que pasarían a cobrar un salario bruto de 9 millones de pesos (el sueldo neto es mucho menos), aunque es probable que ese aumento quede en nada.
La semana pasada, Villarruel les hizo decir a los senadores que aprovecharan la reunión del cuerpo del jueves último para desengancharse de los aumentos a los empleados del Senado porque ella estaba por dar uno al personal cumpliendo con lo acordado en la última paritaria. Los senadores miraron para otro lado.
Sucedió el aumento a los empleados y la consiguiente suba para los salarios de los senadores. El escándalo estalló. Lo promovió el propio Presidente, sin aclarar que ese aumento no comprendía el salario de la vicepresidenta, que no cobra como miembro del Poder Legislativo, sino como integrante del Poder Ejecutivo. El sueldo de Villarruel, quien llegó a denunciar públicamente que es perseguida por los trolls oficialistas en las redes sociales, ronda los tres millones de pesos, muy por debajo de los senadores.
Milei apuró su tremendismo y calificó el aumento de los senadores de una “traición al pueblo argentino”; de paso, dejó que se instalara la idea de que la despilfarradora era Villarruel, cuando ella había intentado impedir la suba y el escándalo.
El Presidente aprovechó para dar rienda suelta a nueva ronda de improperios contra los senadores. “Regalados son caros”, les asestó. Los mismos senadores a los que después les piden que apoyen al Gobierno. Pero es cierto, de todos modos, que es la política (senadores incluidos) la que debe dar una señal de austeridad en el océano de inopia económica que aqueja a una inmensa mayoría social.
En la bicameral de Inteligencia, Lousteau será secundado por Leopoldo Moreau y por Oscar Parrilli como secretario. Más cristinismo es imposible
Milei instaló la idea de que en el Senado la despilfarradora era Villarruel, cuando ella había intentado impedir la suba

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SIDE: la oposición busca declarar nulo el decreto sobre gastos reservados y el Gobierno presiona a las provincias
El organismo de inteligencia gastó en tiempo récord el 80% de los fondos reservados; en Diputados los opositores quieren dejar sin efecto esa erogación y que la partida vuelva a rentas generales
Laura Serra
Nicolás Massot propone declarar nulo de nulidad absoluta el DNU sobre gastos reservados a la SIDE
El Gobierno y la oposición en la Cámara de Diputados ingresaron en las últimas horas en una pulseada frenética por la suerte del decreto presidencial 656/24, por el que se aumentó en $100.000 millones los gastos reservados para el sistema de inteligencia. Mientras los opositores más críticos del Gobierno buscaban sumar voluntades para rechazar dicho decreto –este miércoles al mediodía, en sesión especial–, el Gobierno redobló la presión sobre los gobernadores, para que su tropa de legisladores no dé quorum en el recinto.
Ante el peligro cierto de que los opositores rechacen el polémico DNU en el recinto, en las últimas 72 horas el Gobierno aceleró pagos con el 80% de esos fondos reservados, lo que exasperó todavía más a la oposición. Los promotores de la sesión especial confiaban, este martes por la noche, en que los números para alcanzar el quorum estaban ajustados, por lo que no se atrevían a cantar victoria por anticipado.
La clave está puesta en cuántos votos aportará la bancada más numerosa, la de Unión por la Patria; desde la conducción de ese bloque se muestran confiados, aunque admiten que habrá algunas defecciones, en parte por la presión de la Casa Rosada sobre algunos mandatarios provinciales. Es el caso de Raúl Jalil, de Catamarca. En el radicalismo, en tanto, sus conductores anticipaban que una quincena de legisladores bajará al recinto; no estará presente el jefe de bloque, Rodrigo De Loredo, de viaje por Estados Unidos: según pudo saber este diario, el cordobés intentó hasta último momento, con llamadas desde San Francisco, convencer a la tropa a que no dé quorum.
Rodrigo de Loredo
También darán el presente la mayoría de los diputados que integran los bloques Encuentro Federal –que conduce Miguel Pichetto–, la Coalición Cívica, Por Santa Cruz y la izquierda. En cambio, los legisladores radicales que responden a los gobernadores Alfredo Cornejo, Gustavo Valdés y Leandro Zdero, no parecían entusiasmados con bajar al recinto, aunque de alcanzarse el quorum votarían por el rechazo, según trascendió.
Tampoco darían quorum Francisco Morchio (que responde al gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio), ni los diputados enlistados detrás del tucumano Osvaldo Jaldo. El oficialismo también se aseguró el faltazo del bloque Innovación Federal, que preside la salteña Pamela Caletti (que responde al gobernador Gustavo Sáenz).
La sesión especial se realizará luego de que la Comisión Bicameral de Inteligencia designara al senador radical Martín Lousteau como su presidente. Lousteau, en abierta confrontación con De Loredo, instó a la tropa de diputados radicales a que dé quorum.

Martín Lousteau, al salir de la comisión bicameral de inteligencia
“En un tiempo récord [el Gobierno] ha hecho una asignación de fondos reservados de nada menos que de 100.000 millones de pesos, de los cuales ya se han devengado y pagado el 80% –advirtió el senador y jefe de la UCR–. Y esto, esta urgencia, esta creación y asignación de estos fondos por DNU, ocurre en el medio de un montón de carencias donde se dice que no hay dinero. No hay dinero para los jubilados, no hay dinero para otras cosas, pero aparentemente para utilizar muy rápido gastos reservados dentro de la Secretaría de Inteligencia, sí. Y es parte de lo que tenemos que controlar”.
No es fácil encontrar un organismo del Estado que haya gastado tan velozmente, en poco más de tres semanas, casi toda su partida presupuestaria como la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE). Presidida por Sergio Neiffert pero digitada, en los hechos, por Santiago Caputo, el asesor del presidente Javier Milei, la SIDE recibió el 19 de julio $100.000 millones para gastos reservados; desde entonces hasta el miércoles pasado devengó –es decir, comprometió desembolsos– por $81.054,87. Desde la Coalición Cívica, el diputado Maximiliano Ferraro pegó el grito en el cielo; los voceros de la Casa Rosada, en un intento de relativizar sus acusaciones, hicieron trascender que esos fondos no fueron efectivamente erogados.
Santiago CaputoAlejandro Santa Cruz 
Lejos de dar marcha atrás, y mientras negaba el gasto, el Gobierno aceleró a fondo y, al fin de la semana pasada, ejecutó los pagos correspondientes. Así figura en el portal Presupuesto Abierto que publica el Ministerio de Economía. La oposición interpretó que semejante apuro responde a un objetivo: que la SIDE consuma todos sus gastos reservados antes de que el Congreso voltee el DNU que los sustenta.
Sin embargo, nada asegura que esta jugada finalmente prospere. Hay un detalle que podría hacerla fracasar: que el decreto sea declarado “nulo de nulidad absoluta”. Si esto ocurriese, los actos administrativos provocados por el decreto –esto es, la ejecución de la partida– volverían a fojas cero, es decir, los fondos deberían ser transferidos de vuelta a la Secretaría de Hacienda.
Esto es lo que buscarán los promotores de la sesión especial: no solo rechazar el decreto en cuestión sino declarar nulos sus efectos administrativos. Para que esto se cristalice no bastará solo el pronunciamiento de una cámara, en este caso, la de Diputados. La ley 26.122 establece que ambas cámaras –es decir, también el Senado– debería pronunciarse de idéntica manera.

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA

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