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jueves, 21 de junio de 2018

XUL SOLAR; MÁGICO Y ONÍRICO


El eterno retorno de Xul Solar
Museo de arte contemporáneo con obras del artista argentino Xul Solar, ubicado en su antigua vivienda.
Dirección: Laprida 1212, C1425EKF CABA
Horario:
Cerrado ⋅ Horario de apertura: mar. 12:00
Teléfono: 011 4824-3302

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En una antigua casa del siglo XIX, sobre la porteña calle Laprida, dos hombres juegan por la noche a un misterioso juego, similar al ajedrez. Tan misterioso es que cuando retoman la partida, al día siguiente, las reglas ya han cambiado.
Ese es el relato que solía hacer Jorge Luis Borges sobre uno de sus cotidianos encuentros con Xul Solar (Oscar Agustín Alejandro Schulz Solari), su gran amigo desde 1924. Ambos habían regresado ese año a Buenos Aires desde Europa, y se conocieron en el circuito cultural que imantaba la revista Martín Fierro. Borges visitaba muy seguido a Xul en aquella casa, que aún se conserva intacta. En la invaluable biblioteca, con unos 3500 libros ordenados por tamaño, se pueden encontrar decenas de ejemplares con anotaciones del escritor.
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Aunque solo se puede acceder a ese espacio íntimo por invitación de la Fundación Pan Klub, debajo de la vivienda funciona el Museo Xul Solar, inaugurado hace un cuarto de siglo, que acaba de presentar una nueva mirada sobre la obra del artista, a cargo de la curadora Cecilia Rabossi. El orden cronológico fue reemplazadado por algunos de los temas que apasionaban a Xul: la arquitectura, la música, el lenguaje, la espiritualidad.
Sobre todo eso y mucho más solían hablar durante horas, días, los dos amigos. Xul tenía conocimiento de unos veinte idiomas e inventó otros dos: la panlengua, universalista, pensada para el futuro, y el neocriollo, creado en la década de 1920 para los habitantes de América. Esta última era una combinación de español y portugués, con términos en inglés, alemán, francés, latín y griego.
En aquellas reuniones, siempre había espacio para la recreación. Xul incluso había pensado en la posibilidad de transformar un juego tan tradicional como el fútbol. "Su idea era duplicar la cantidad de jugadores y que cada uno llevara una letra en la espalda. Los goles se marcarían cuando los jugadores del mismo equipo, al correr, formaran una palabra", recuerda Teresa Tedín, del Museo Xul Solar. "Tenía muchas visitas -agrega-, habrá sido muy divertido esto".
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Hasta que llegó Lita. Y, según Tedín, "puso orden en la casa, incluso con los horarios". Lita era Micaela Cadenas, quince años menor que Xul y su esposa desde 1946. La pareja se mudó en la década siguiente a una casa de Villa La Ñata, en Tigre, restaurada y abierta al público el año pasado. Allí murió el artista, en 1963. Según indicaciones dejadas por su marido, Lita creó la fundación en 1986, junto con el marchand Natalio Povarché; hoy la dirige la viuda del galerista, Elena Montero Lacasa.
El proyecto de remodelación del edificio de Laprida 1212, iniciado en 1987 por el arquitecto Pablo Beitía, se inspiró en la obra del artista y obtuvo importantes premios. La construcción original, de autor desconocido, era de 1870. Tenía dos plantas y estaba compuesta por cuatro viviendas; Xul vivía en una de ellas y alquilaba las restantes.
Beitía respetó la fachada original, conservó intacto el hogar de Xul y transformó el resto en un gran espacio de tres niveles, donde se exhiben las pinturas, objetos y documentos de su archivo personal. Entre ellos, por ejemplo, el piano de Lita reformado por Xul, como todo lo que llegaba a sus manos. Además de suprimir las teclas negras, agregó a las demás colores y relieves.
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El museo se inauguró el 13 de abril de 1993, treinta años después de la muerte de Xul, con obras que había dejado seleccionadas el propio artista. "Hombre versado en todas las disciplinas -escribió Borges sobre él en 1949, en el prólogo a una de las tantas muestras de su amigo-, curioso de todos los arcanos, padre de escrituras, de lenguajes, de utopías, de mitologías, huésped de infiernos y de cielos, autor panajedrecista y astrólogo perfecto en la indulgente ironía y en la generosa amistad, Xul Solar es uno de los acontecimientos más singulares de nuestra época."
C. CH.

viernes, 9 de junio de 2017

BORGES Y XUL SOLAR....NO LO PIERDAS


Xul Solar "interviene" a Borges
La edición facsimilar de un ejemplar del libro El idioma de los argentinos ilustrada por el artista revive los fulgores de la vanguardia rioplatense de 1920
Es cierto que las vanguardias pretendieron, como se dijo más de una vez, destruir la institución arte. Podría agregarse que una de las vías privilegiadas para lograrlo fue la disolución de los límites entre un arte y otro. Si se parte de esa presunción, hay que concluir que la vanguardia, en cuanto tal, no puede pensarse de manera tabicada, como si se dijera: la literatura por acá, la pintura por allá, la música por otro lado. No: la vanguardia es transversal. Trae consigo una incisición que divide y, a la vez, une.
Las viñetas de Xul nunca se vieron con tanta belleza.

La vanguardia literaria rioplatense de la década de 1920 tenía sus raíces y su justificación en el ultraísmo y, en ese sentido, le competen las generales de la misma ley. Por eso, aunque sus materiales fueran diferentes, Jorge Luis Borges y Xul Solar participaron durante un tiempo de un proyecto estético idéntico. De ahí que el segundo se prestara a "ilustrar" con viñetas los libros de ensayos iniciales del primero, y que el primero respirara poéticamente en la obra visual del segundo.
Hasta que María Kodama decidió volver a publicarlo en 1994, el libro de ensayos El idioma de los argentinos -lo mismo que Inquisiciones y El tamaño de mi esperanza- era inhallables, pasto de fotocopias de los estudiantes de Letras.
La historia fue la siguiente. La primera edición de El idioma de los argentinos apareció con el sello Gleizer en 1928 y, más adelante, Borges excluyó ese título, igual que los otros dos, de las Obras completas que Emecé publicó en 1974. Pero la inclusión de algunos de esos textos, autorizada por Borges, en la edición francesa de la Bibliothèque de la Pléiade permitió una nueva vida también en español.
A esa edición de El idioma de los argentinos de los años 90 se suma ahora otra nueva, recién publicada por el Museo Nacional de Bellas Artes, la Fundación Internacional Jorge Luis Borges y la Fundación Pan Klub: la reproducción facsimilar de un ejemplar de la primera edición del libro, parte de la biblioteca personal de Xul Solar, intervenido por el propio artista, con una nueva cubierta, lomo y contratapa pintada al óleo, e interiores a la acuarela. El ejemplar original forma parte de la muestra Xul Solar. Panactivista, que puede visitarse hasta el 18 de junio en el Bellas Artes.
Tiempo de prefiguraciones
En El idioma de los argentinos aparecen tópicos que Borges devanará más adelante, en las dos décadas siguientes, y todos ellos se concentran acaso en el capítulo "Dos esquinas". Los escritos que lo integran, "Sentirse en muerte" (hay que ver la calavera y el reloj de arena que incrusta Xul arriba del título) y "Hombres pelearon", revelan dos líneas del trabajo de Borges: la metafísica deudora de Schopenhauer del que muere para sí mismo y se convierte en sujeto puro de conocimiento, y la del coraje orillero del cuchillo.
Cuando Borges escribió su breve presentación de Xul Solar (recogida ahora en Textos recobrados), se habían extinguido ya los fulgores vanguardistas. Fue en 1949, mucho después de las viñetas de los años 20. Sin embargo, un pasaje de ese escrito encierra todavía la definición más exacta de su poética. "Hombre versado en todas las disciplinas, curioso de todos los arcanos, padre de escrituras, de lenguajes, de utopías, de mitologías, huésped de infiernos y de cielos, autor panajedrecista y astrólogo, perfecto en la indulgente ironía y en la generosa amistad, Xul Solar es uno de los acontecimientos más singulares de nuestra época". Lo que unía a Borges y a Xul era la invención, entonces, de una vanguardia de inflexión local: la línea que une el "criollismo" borgeano con el "neocriollo" y la "panlengua" de Xul. "Vivimos una hora de promisión -dice Borges en la conferencia «El idioma de los argentinos»-. Que alguien se afirme venturoso en lengua española, que el pavor metafísico de gran estilo se piense en español tiene su algo y también su mucho de atrevimiento". Después de todo, el problema entero de la vanguardia pertenece al orden del lenguaje.
El coleccionista se emociona cuando revisa este facsímil impecable de El idioma de los argentinos. Ya el sólo ejemplar publicado por Gleizer, sin las intervenciones ulteriores de Xul, bastaría para provocar un temblor. ¿Por qué volvemos a las vanguardias? Porque, como observa Beatriz Sarlo, vamos hacia un pasado cuyo interés todavía conecta con nosotros, y si conecta con nosotros es porque esas tentativas de principios de siglo tuvieron una supervivencia en el arte contemporáneo. Buscamos todavía esa conmoción que sobrevive como temblor: un temblor que no es del coleccionista ni de lo coleccionado, sino de lo que ambos quisieran mantener con vida.

Descubrimiento de una joya
El idioma de los argentinos
Autor: Jorge Luis Borges

Editorial: Museo Nacional de Bellas Artes,

Fundación Internacional Jorge Luis Borges y Fundación Pan Klub.

Páginas: 206

Constelación

La edición facsimilar de la primera edición de El idioma de los argentinos (1928) con ilustraciones de Xul forma parte de la muestra Xul Solar. Panactivista, que se puede visitar hasta el 18 de junio en el Bellas Artes. El ejemplar original se exhibe en la muestra.
Inhallable

Hasta que María Kodama autorizó su publicación en 1994, El idioma de los argentinos -junto con Inquisiciones y El tamaño de mi esperanza- sólo podía consultarse en bibliotecas. Borges, lejos de ese temprano "criollismo", lo había excluido de la edición de sus Obras completas.
P. G.

viernes, 10 de marzo de 2017

TODO XUL SOLAR


Xul Solar, "panactivista": la vuelta del inventor y de un arte total
El Museo Nacional de Bellas Artes abre el martes su temporada con una muestra que coincide con los 130 años del nacimiento del artista; los temas de una obra inagotable
Se exponen 180 piezas entre acuarelas, témperas y numerosos documentos.
Cada tanto en la historia aparecen seres excepcionales como Xul Solar. Un alma libre, de curiosidad y creatividad infinitas, capaz de imaginar nuevas lenguas como el neocriollo y la panlengua, diseñar notaciones musicales y un juego de ajedrez, soñar de ciudades utópicas, lo mismo que de sus propias cartas de tarot y su versión del I Ching. En su libreta de enrolamiento se definió como pintor y músico. Fue uno de los artistas más maravillosos del repertorio nacional.



Más de 180 obras, entre acuarelas, témperas, objetos, máscaras, manuscritos, ilustraciones y documentos personales, se podrán ver desde el martes en el Museo Nacional de Bellas Artes en la muestra Xul Solar. Panactivista, a propósito de los 130 años del nacimiento de este referente de la vanguardia argentina del siglo XX. Es su tercera retrospectiva en el museo mayor. Desde 2005, cuando fue la última muestra en el Malba, no se veía una tan completa. Curada por Cecilia Rabossi, reúne piezas pertenecientes al Bellas Artes, la Fundación Pan Klub-Museo Xul Solar y colecciones particulares, y recorre las múltiples dimensiones que atraviesan toda la producción.

Reciben en el Pabellón de Exposiciones Temporarias una serie de retratos del artista reconcentrado y taciturno en un juego de gestos y manos, su carta natal ampliada y la frase con la que él mismo se describió en 1957 como artista, músico, "escribidor" y catrólico (una palabra suya, síntesis de cabalista, astrológico, liberal y coísta o cooperador). Para él, todo estaba por inventarse. Rabossi se sumergió en el enorme archivo de la Fundación Pan Klub para recrear todas sus facetas en seis núcleos: "Arte y literatura: Xul y sus amigos", "Músico visual" (concepto tomado de la investigación de la musicóloga Cintia Cristiá), "El mundo de las lenguas", "Espacios habitables", "Lo místico, lo esotérico y lo oculto" y "Grafías plastiútiles. Una escritura plástica". Su carta astral se expande en todos esos aspectos, con astros indicados en cada sector.
No sólo hay pinturas y dibujos que se disfrutan en muchos casos sin marcos de por medio, agrupados en exhibidores minimalistas, sino también se escucha su voz, se ve su letra en los apuntes de una conferencia, está su dulcitone -armonio que adaptó con tres hileras de teclas coloridas- y sus partituras, y un ejemplar del El idioma de los argentinos, libro de Borges intervenido por él con acuarelas (el original en una vitrina, pero un facsímil está a disposición de los visitantes).
Se ilustra su fuerte amistad con Pettoruti en un cartón que se expone en un dispositivo que permite ver las dos caras: de una, Xul pintó un retrato y de la otra, Pettoruti realizó un paisaje. Se ven rarezas como sus máscaras y títeres dispuestos teatralmente, sus cartas astrales de personajes célebres, su panajedrez y un extraño mural con budas flotantes hecho por encargo. "La hizo para una hermandad en la que participaba como el «hermano nulo», como un panel para meditar, por eso el cambio de escala y las cuestiones figurativas", explica Rabossi. Hay también bocetos y carpetas de recortes de construcciones que le interesaban, videos que ponen en contextos sus ocurrencias como la Vuel Villa, de 1936 (la ciudad flotante que pintó dos años después del paso de un zepelín por Buenos Aires) y proyecciones en el piso de las dos caras de las cartas de la panlengua.



La base de esta exposición fue el catálogo razonado de la obra de Xul Solar realizado por Patricia Artundo, luego de seis años de investigación, documentación, registro y estudio en torno a la obra del artista. Son dos tomos que analizan casi 1900 piezas realizadas entre 1913 y 1963. "Me permitió introducir obras que no se han exhibido y pensar otros problemas", dice Rabossi. "Todos los teóricos que analizaron su obra plantean que no se puede escindir el plano esotérico de la producción de Xul. En esta muestra, aparte de esa clave de lectura, el carácter utópico de todos sus planteos es una característica que quise reflejar: esa necesidad de meterse en todos los sistemas de conocimiento para perfeccionarlos", explica la curadora. Xul vivía pensando en un mundo mejor. "En mi calidad de ciudadano del mundo sueño con una vida mejor que nos acerque y nos torne más felices a todos los hombres del mundo sin distinción de credos ni de razas", se lee en la compilación que realizó Artundo, Xul Solar. Entrevistas, artículos y textos inéditos, (Corregidor, 2005). "Un panactivismo declarado que pone en práctica a lo largo de su vida y le permite adentrarse en todas las disciplinas", explica Rabossi y señala sonriente un texto que se lee en una pared: "Usted anda innovándolo todo -le advirtió-. Primero el idioma de los argentinos, después la etnografía nacional, ahora la música. ¡Ojo! Ya lo veo con una llave inglesa en la mano, queriendo aflojar los bulones del Sistema Solar". Es un pasaje de Adán Buenosayres, la novela de Leopoldo Marechal en la que Xul está representado por el astrólogo Schultze, al que el Ingeniero Valdez describe bien en esa frase.
"Todas sus creaciones, en su búsqueda permanente de perfeccionamiento, permanecieron en un constante cambio que dificultó su puesta en práctica. Pareciera que sólo su obra pictórica constituye la excepción", escribe la curadora en el catálogo.
Con deleite se recorren sus obras de colores brillantes y formas originalísimas, que en pequeños formatos condensan universos. "Sus pinturas son documentos del mundo ultraterreno, del mundo metafísico en que los dioses toman la forma de la imaginación que los sueña", Borges señaló. En un sector hay una banqueta para escuchar una de las tantas conferencias que el escritor le dedicó en 1975.
"Para Xul, como para William Blake, la imaginación creadora es una función visionaria que no se limita a plasmar formas deslumbrantes, estéticamente apreciables, sino que aspira a descubrir realidades superiores, sutiles, angélicas, en última instancia divinas -analiza Bernando Nante, decano de la Facultad de Filosofía, Letras y Estudios Orientales de la Universidad del Salvador, que dará una charla en el marco de la muestra-. Inspirándose en varias tradiciones orientales y occidentales, gnósticas, teosóficas, cabalísticas, entre otras, Xul Solar «recrea» (no «inventa», según sus palabras) obras plásticas, juegos, lenguas, grafías, instrumentos musicales, con el propósito de indagar en la trama oculta de la realidad y lograr su transfiguración.
Tal anhelo metafísico se conjuga con su compromiso con la humanidad y, en particular, con los pueblos latinoamericanos y sus raíces precolombinas. Asimismo, el humor de Xul es metafísico pues intenta liberarnos de nuestra miopía espiritual y propicia la experiencia metafísica, la experiencia de lo real". La muestra es una puerta abierta para aventurarse en esa dimensión
Para agendar
Bellas Artes
La muestra estará abierta hasta el 18 de junio en el MNBA (Av. del Libertador 1473) de martes a viernes,de 11 a 20, y sábados y domingos, de 10 a 20. Gratis

Visitas guiadas
Desde el 14, de martes a domingo, a las 16, y viernes y domingo, a las 18. Los sábados a las 18, se realizará un recorrido por la exposición seguido de una propuesta plástica para jóvenesy adultos

Ciclo de charlas
A las 19 en el Auditorio de la Asociación Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes (Avda. Figueroa Alcorta 2280). Asistencia gratuita con inscripción en info@aamnba.org.ar

Bonus
La Biblioteca Nacional inaugurará el 13 una exhibición en la Sala del Tesoro con ediciones y ejem­plares de revistas de vanguardia, con textos de Borges ilustrados por Xul
M. P. Z.


Una aventura única en el siglo XX
La historia de una vida que no puede separarse de su arte



Xul Solar: pintor del misterio
Autor: Álvaro Abós
Editorial: Sudamericana
Relaciones
En esta biografía, que vuelve a las librerías después de su primera edición en 2004, Abós estudia el universo en el que se fue forjando el mundo de Xul y, sobre todo, sus amistades e influencias. Aparecen así Emilio Pettoruti, Jorge Luis Borges y Leopoldo Marechal, pero también de Rudolf Steiner y de la antroposofía
Audacias
Abós señala ya en el principio de su libro la originalidad de Xul: "Además de virtuoso acuarelista, fue dibujante, astrólogo, inventor, metafísico, lingüista, titiritero, arquitecto, diseñador, creador de un mundo plástico inclasificable, cruzado por enigmas cabalísticos y esotéricos. Uno de los grandes artitas que produjo la Argentina, también fue un personaje clave para la cultura de Buenos Aires"

domingo, 19 de febrero de 2017

XUL SOLAR EN EL BELLAS ARTES

Museo Nacional de Bellas Artes - Argentina

El Bellas Artes presenta, desde el 7 de marzo, la exposición "Xul Solar. Panactivista", a 130 años del nacimiento del artista.
Curada por Cecilia Rabossi, la exposición analiza el carácter místico y utópico que atraviesa toda la producción del artista. Desplegada en seis núcleos temáticos, "Xul Solar. Panactivista" reunirá más de 160 obras, entre acuarelas, témperas, objetos, máscaras, manuscritos, ilustraciones y documentos personales, pertenecientes al Museo Nacional de Bellas Artes, la Fundación Pan Klub - Museo Xul Solar y colecciones particulares.
Podrá recorrerse en el Pabellón de exposiciones temporarias del Museo, del 8 de marzo al 17 de junio, con entrada libre y gratuita.

| Alejandro Xul Solar | "Paisaje" | 1932 | Colección María Luisa Bemberg. Museo Nacional de Bellas Artes | Gentileza Fundación Pan Klub - Museo Xul Solar |

jueves, 26 de enero de 2017

XUL SOLAR EN EL MUSEO NACIONAL DE BELLAS ARTES


Obra en construcción: Xul Solar, registros de una aventura espiritual
En marzo se inaugurará en el Museo Nacional de Bellas Artes una muestra con 158 piezas del maestro que excedió todos los límites
Impromptu de Chopin: realizada en 1949, perteneció a la colección de María Luisa Bemberg e integra el acervo del MNBA.
Cuando Jorge Luis Borges escribió su breve presentación de Xul Solar, ya se habían extinguido para él y para todos los fulgores vanguardistas. Fue en 1949, mucho después de que su amigo ilustrara con viñetas en los años 20 El tamaño de mi esperanza y El idioma de los argentinos. Sin embargo, un pasaje de ese escrito encierra todavía la definición más exacta de su poética. "Hombre versado en todas las disciplinas, curioso de todos los arcanos, padre de escrituras, de lenguajes, de utopías, de mitologías, huésped de infiernos y de cielos, autor panajedrecista y astrólogo, perfecto en la indulgente ironía y en la generosa amistad, Xul Solar es uno de los acontecimientos más singulares de nuestra época."
Reparemos en un detalle de este pasaje enumerativo de Borges: en ningún momento se predica de él la condición de "artista" o de "pintor". En esa ausencia está todo el acierto de la definición. Xul es más y menos que un artista; es, precisamente, "un acontecimiento". Es posible que, si se dejan de lado por un momento sus invenciones, el reflejo vanguardista más persistente de Xul Solar haya sido la renuncia a la condición de "artista", y ésta es la razón por la que cualquier perspectiva unilateral de su trabajo incurriría en una injusticia. La muestra Xul Solar. Panactivista, que conmemorará desde el 8 de marzo en el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) los 130 años de su nacimiento, adoptó este supuesto como un verdadero punto de partida.

Xul Solar
La curaduría de Cecilia Rabossi propone un recorrido que se organiza en una serie de núcleos: "Arte y literatura: Xul y sus amigos" revive los años europeos, la vanguardia rioplatense y la amistad con Emilio Pettoruti y con Borges; "Músico visual" es una idea de la musicóloga Cintia Cristiá en su libro crucial sobre Xul, y es el umbral para entender sus aventuras en la invención de instrumentos (el piano de colores) y de notaciones musicales; "el mundo de las lenguas" se concentra en el neocriollo y la panlengua; "Espacios habitables" exhibe sus imaginaciones urbanas; "Lo místico, lo esotérico y lo oculto" incluye desde luego la astrología, pero se desborda al panajedrez y a su teatro de títeres para adultos; por último, la escritura plástica tiene su espacio en "Grafías platiútiles".
"Es cierto que en el caso de Xul no se puede escindir ninguna de sus partes -explica Rabossi-. La intención es entonces mostrar la modificación de todos los sistemas que él quiso cambiar, ya sea la escritura, la lengua, los juegos, la notación musical. Básicamente estarán sus acuarelas y témperas, muchos dibujos, documentos y escritos. Obviamente también va a haber objetos, como los instrumentos musicales, las cartas y el panajedrez. Pero también videos y audios". Serán en total 158 piezas.
Místicos, 1924.
Una enciclopedia visual
Toda esa aventura artística, que para Xul era en realidad una aventura espiritual, precipitó ahora de manera ordenada en la publicación en dos tomos del monumental Catálogo razonado de la obra completa del artista, que se presentará al público en el marco de la muestra. Patricia M. Artundo, la directora del proyecto, explica en la introducción que, en una tarea que consumió seis años, se identificaron en total 1897 piezas. La conclusión que resulta de la investigación es clara: "El universo de obras de Xul Solar es mucho más rico de lo que se manejó hasta ahora".
El vínculo entre ese catálogo que publicó el Museo Xul Solar/Fundación Pan Klub y la próxima muestra en el Bellas Artes es mucho más estrecho de lo que podría pensarse. Según Rabossi, "el catálogo ayudó a pensar la muestra desde otro lugar y aportar obras que no habían sido exhibidas". Un caso es la primera muestra de Xul, en Milán, a instancias de su amigo Pettoruti: fue sólo a partir del catálogo razonado que se pudo saber exactamente qué obras se exhibieron entonces y recuperarlas para esta muestra en el MNBA.
Catálogo razonado, editado en dos tomos por la Fundación Pan Klub.
Hablamos de "obras" aunque, ya se dijo, las pinturas eran una parte más -sólo una- de una curiosidad que no se resignaba a la fijeza de la tela o el papel. Igual que se pudo afirmar mucho más adelante sobre John Cage, Xul fue también un inventor, en el sentido de que se dio cuenta de que los nuevos tiempos reclamaban no sólo nuevas formas, sino también nuevos objetos. Nacieron así el panajedrez (o ajedrez criollo), una lengua nueva (la panlengua), el piano de colores y los juegos de cartas.
Antes del catálogo, Artundo había preparado ya el volumen Entrevistas, artículos y textos inéditos, en el que se incluía, como parte de una de las entrevistas, una definición de la "panlengua": "Actualmente trabajo en una lengua monosilábica, sin gramática, que se escribe tal como se pronuncia, de raíces básicas, unívocas e invariables, combinables a voluntad, de fonética fácil, musical y en la que todos los sonidos pronunciables están registrados". Esta utopía lingüística debe entenderse en el horizonte mayor de la utopía artística, una especie a su vez de "panvanguardia".
Piai, 1923.
Música visual
Pero es probable que de todas las curiosidades de Xul la más emblemática haya sido la música; emblemática porque en ella convergen preocupaciones que de otro modo estarían dispersas. Hacia la mitad del segundo tomo de Alturas, tensiones, ataques, intensidades, el compositor Juan Carlos Paz registra un encuentro con Xul. "A Macedonio [Fernández] se lo veía mucho, especialmente en compañía de Xul Solar. Una noche nos encontramos los tres en una disquería de la calle Corrientes." Paz transcribe sólo la conversación que mantuvo con Macedonio, por lo que se infiere que Xul escuchaba.
En el libro Xul Solar. Un músico visual, Cristiá estudió en profundidad las ramificaciones y continuidades que existían para Xul entre un arte y otro. Para Cristiá, la música parecía ser para él tanto "fuente de inspiración" como "medio de trascendencia", y alega en ese sentido un testimonio de Luis Falcini según el cual, tocando su armonio, "Xul accedía al Olimpo de sus ensoñaciones". Amaba a Wagner, pero la llave de esas ensoñaciones era El clave bien temperado de Bach. Ahí están las marcas con lápiz en la Fuga n°10 en mi menor, pero también en la n° 7 en mi bemol mayor y en la n° 16 en sol menor.
Xul aprendió de la música lo mismo que Paul Klee: la simultaneidad de voces admite una representación en la simultaneidad del plano. Quien considere Impromptu de Chopin (1949) sabrá lo que esto quiere decir. Entre los documentos que se verán en el Bellas Artes están las cartas astrales de Chopin y de Paz. Lo trascendido en el plano, el tiempo, es indicio de una trascendencia existencial.

sábado, 17 de diciembre de 2016

XUL SOLAR...DENTRO DE POCO EN EL DE BELLAS ARTES

En un nuevo aniversario de su nacimiento, recordamos al artista argentino Oscar Agustín Alejandro Schulz Solari, más conocido bajo el seudónimo Xul Solar, con algunas piezas que forman parte de la colección del Bellas Artes.

El Museo prepara para principios de 2017 una muestra que recorre la obra del artista en sus distintas facetas y sus conexiones con el lenguaje, el sistema musical, la escritura, los juegos astrológicos, lo religioso y lo místico, el pensamiento esotérico.

 Se exhibirán acuarelas, témperas, objetos, manuscritos, ilustraciones y documentos personales.