sábado, 11 de mayo de 2024

LICITACIÓN Y EN 1ª PERSONA


Resucitó el Bopreal III, tras ser opción para pagar dividendos
Se colocó el 97% del cupo total por emitirse gracias a los pedidos de compra de bancos y empresas con ese propósito
Javier Blanco
Tal como se preveía, la ampliación de la demanda potencial a empresas que buscan regularizar –aunque de un modo sui generis– el pago de dividendos adeudados por la rigidez que mantiene desde hace años el cepo cambiario hizo renacer ayer el hasta ahora apagado apetito por el Bono para la Reconstrucción de una Argentina Libre (Bopreal) serie III, el título de deuda emitido y diseñado por el Banco Central (BCRA) para los importadores, hasta casi completar el cupo total de US$3000 millones ofrecido.
Así lo oficializó el ente monetario al comunicar el resultado de la séptima licitación convocada para la colocación de este papel. Tras tener pedidos de compra que rondaron en promedio los US$100 millones en las últimas cuatro convocatorias previas, los de ayer escalaron hasta el equivalente a US$1709 millones, cuando quedaba un remanente de US $1803 millones por ser adjudicado.
Esto equivale a decir que hubo un salto en la demanda superior a 16,9 veces, que consumió de un saque el 96,77% del amplio cupo remanente que quedaba, algo impulsado básicamente por la participación en la subasta autorizada la semana pasada a personas jurídicas que quisieran distribuir utilidades y/o dividendos a accionistas no residentes.
El BCRA lo detalló en su comunicado al explicar que recibió posturas por el equivalente a US$69 millones “de empresas con deudas por importaciones” y por otros US$1640 millones “para giro de utilidades”.
Es decir, la “nueva” demanda autorizada explicó casi el 96% de la colocación del día, algo que no sorprende, dado que habían sido numerosas las empresas que habían acercado al BCRA el pedido para ser autorizadas a cursar pagos con ese objetivo mediante este instrumento, en especial, tras comprobar que tenían una posibilidad cierta de descarga por el mercado secundario, donde estos papeles ya se negocian con cierta fluidez.
En algunos casos, son impulsos de ejecutivos locales de empresas globales en un intento por tratar de destrabar inversiones que sus casas matrices tienen planificadas en el país y que se demoran por la vigencia del cepo y la imposibilidad de girar utilidades al exterior.
En otros caso los pedidos fueron formalizados por bancos que, en el pasado incluso, ya habían saldado estos compromisos usando bonos de la deuda en dólares con cotización en los mercados. Hay que recordar que entidades como Santander, Galicia, Macro y BBVA ya habían informado a la Bolsa que tenían el OK para distribuir utilidades por un total de $1,1 billones, señaló días atrás en un informa la consultora 1816. Con lo resuelto la semana pasada por el BCRA sus accionistas no residentes ya podían optar por cobrar en una cuota suscribiendo el Bopreal, título que paga el impuesto PAIS.
“Era fija. Alguno dijo permití esto y entramos. Y ahí lograron que camine lo que quedaba de Bopreal serie 3, fuente de unos poco menos de $300.000 millones extras para la recaudación tributaria de mayo 2024”, hizo notar el economista Gabriel Caamaño, director de Ledesma.
Con la adjudicación del día de ayer el BCRA ya consumió el 96,6% de la Serie 3 del Bopreal, dado que el total acumulado de la especie ya asignado alcanzó los US$2905 millones, según detalló.
Si se toma el total emitido de las tres series se llega a los US$9905 millones, el 90,5% del total de US$10.000 millones que comenzó a ofrecer desde comienzo de año, en principio, solo a los importadores que habían registrado compromisos impagos con proveedores del exterior en el padrón abierto a tal efecto y luego ampliado a las deudas de importadores en general.
Hastaahorael BCRA solo confirmó oficialmente que la semana próxima “realizará una nueva subasta de la Serie 3 por el remanente de US$95 millones” que le queda. Y no respondió 
El BCRA recibió posturas por US$1640 millones para los giros
las consultas de respecto la posibilidad de ampliar las emisiones si recibiera nuevas sugerencias de empresas para hacerlo.
Pero en el comunicado emitido ayer la entidad destaca que con este instrumento –que califican de “novedoso”– viene logrando “reducir significativamente las deudas pendientes con el exterior” y a la vez “absorber una cantidad importante de pesos en circulación, contribuyendo a la reducción de la emisión endógena de dinero”.


&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&


Política cambiaria: en 2024, “tablita” no, por favor
Juan Carlos de Pablo

Desde que asumieron sus funciones Milei-Caputo-Bausili, en números redondos, el dólar blue se mantuvo constante y los precios se duplicaron. En cuanto al dólar oficial, apenas se movió en términos nominales, pero el Banco Central (BCRA) no hace otra cosa que comprar, las brechas cambiarias no paran de disminuir y el riesgo país no deja de caer.
Esto tiene claras implicancias para cualquier productor local que compite con las importaciones y también para aquel que, no llegando a fin de mes con sus ingresos corrientes, no tiene más remedio que vender dólares para financiar sus gastos en pesos
Todo lo cual lleva a algunos colegas a pronosticar que el problema se resolverá vía un nuevo salto devaluatorio. Pienso, por el contrario, que esta no es una buena base decisoria. Porque esa medida estropeará los logros inflacionarios (¿se imagina un aumento de los precios al consumidor de 20% en junio?) y, que se sepa, ninguno de los tres funcionarios citados se quiere suicidar
Tampoco es una buena base decisoria pensar que el gobierno nacional aflojará su política fiscal –reduciendo impuestos– para compensar el aumento de los gravámenes provinciales y municipales derivados del cierre de las canillas discrecionales, que hasta el anterior gobierno nacional enviaban fondos a las jurisdicciones subnacionales.
Bajar la inflación
Pero no nos pasemos al otro lado. El entendible afán por seguir reduciendo la tasa de inflación no debería llevar a este gobierno a introducir un ancla cambiaria como la que se puso en práctica a comienzos de 1979. La actual política cambiaria puede enfrentar la comodidad de aumentar poco el tipo de cambio oficial con respecto a la inflación, pero se puede revertir rápidamente frente a un cambio en las circunstancias. La fijación unilateral del tipo de cambio plantea otro tipo de compromisos (y, por favor, nadie espera que, anclado de esta manera el tipo de cambio, el resto de los funcionarios ajusten sus políticas de manera automática).
Rechazar el facilismo no implica ignorar el problema, sino todo lo contrario. Lo que está ocurriendo en la Argentina 2024 deriva de la parcial recuperación de la credibilidad. El aumento de los costos locales frente a la importación es un tema de difícil solución porque es un problema real (por oposición a monetario), que tiene múltiples causas y ningún funcionario que se sienta a cargo. Peor combinación, difícil de imaginar; pero ¿quién dijo que la vida es fácil?
¿Se imagina un aumento de los precios al consumidor de 20% en junio?

http://indecquetrabajaiii.blogspot.com.ar/. INDECQUETRABAJA



No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.