ANDR脡S RIVERA, EL ESCRITOR POL脥TICO
UNA INTENSA INVESTIGACI脫N EXPLORA LA NARRATIVA DEL AUTOR QUE INDAGA EN LA MEMORIA INDIVIDUAL Y COLECTIVA Gustavo Grazioli—
Los contextos sociopol铆ticos son parte de la materia prima de un mapa literario que agrupa autores que hicieron de su obra una lucha de ideas. Uno de los tantos destacados, que comienza a divulgarse en la d茅cada del 90, ha sido Andr茅s Rivera (Marcos Ribak). Un escritor que trabaj贸 su prosa, atravesado por la relaci贸n entre literatura e historia, y se entrever贸 en los trasfondos del poder, la violencia, la crueldad, el proletariado y el gremialismo. Con m谩s de una veintena de libros publicados, entre novelas y cuentos, el autor de La revoluci贸n es un sue帽o eterno, El amigo de Baudelaire, El farmer o Punto final, entre otros, ha conseguido reconocimiento de escritores y cr铆ticos destacados, de la talla de Ricardo Piglia, Juan Jos茅 Saer, Beatriz Sarlo.
Revisar su obra es abrir una caja de herramientas que contiene recursos est茅ticos que irradian experiencias hist贸rico-pol铆tica, donde aparece una juventud vinculada al escenario sindical, su trabajo como obrero textil, interrogantes con la historia oficial y procedimientos que construyen una voz potente. Su instrumento son las palabras y se acompa帽a de una correcci贸n obsesiva para dar con un artefacto narrativo que golpea en la mand铆bula de la quietud y la pereza intelectual, que se afinca en el sonido de los silencios, la repetici贸n y dialoga con textos de Roberto Arlt, William Faulkner, V铆ctor Hugo y Norman Mailer.
Graciela Simonit (Resistencia,1965), profesora de Letras y doctora en Literatura Hispanoamericana, decidi贸 abordar el universo Rivera para su tesis doctoral y despu茅s de conseguir el diploma, el trabajo acad茅mico se convirti贸 en su libro Las palabras y lo hechos. La narrativa de Andr茅s Rivera. El motor de su investigaci贸n se centr贸 en su corpus narrativo, en la interrogaci贸n hist贸rica, la memoria, el poder y la materia autobiogr谩fica. “En el 2000 me fui a vivir a Espa帽a, me puse a estudiar un doctorado y en esos a帽os estaba fascinada con la lectura de Rivera. Hab铆a empezado por La revoluci贸n es un sue帽o eterno e inmediatamente le铆 3 o 4 obras m谩s –comenta Simonit–. Desde entonces no dej茅 de leerlo, me fascin贸 y me impresion贸 su escritura sobre esos temas. Al escribir una tesis, pod铆a optar por otros escritores m谩s reconocidos o consagrados, pero hab铆a que elegir autores que no se conocieron tanto y me enter茅 que de Rivera en Espa帽a solamente se hab铆a publicado La revoluci贸n… entonces dije, hay que divulgarlo, hay que hacerlo conocer. Mi directora de tesis que es de C贸rdoba, pero desde la dictadura vive en Espa帽a, me pregunt贸 si me animaba a trabajar con Rivera y enseguida acept茅. Me parece que puede llegar a ser 煤til este trabajo para reivindicar su obra”.
Simonit sit煤a tres momentos de escritura en Rivera y para describirlos, habla de una etapa de confluencia entre historia y literatura, en el que construye un texto heterog茅neo, donde la verdad del relato oficial queda suspendida. Por otro lado, describe una parte autobiogr谩fica, en donde el narrador se distancia del presente para meterse en su pasado y revisar la genealog铆a de una familia jud铆a y obrera, educada con la liturgia de izquierda y un claro concepto claro de la cultura: “instrumento de emancipaci贸n”. Y, por 煤ltimo, aparece el escritor pol铆tico que recupera el siglo XIX, rom谩ntico y liberal, para confrontar esas ideas a trav茅s del presente.
“Empec茅 por analizar la relaci贸n entre literatura-historia, literatura y pol铆tica, pero me hicieron notar que fui tomando otro camino, que me qued茅 con la ret贸rica, con los procedimientos ret贸ricos, porque en definitiva a los que trabajamos en literatura nos interesa esto: c贸mo escribe un autor, cu谩l es la forma. Me qued茅 ah铆, me focalic茅 en esas cuestiones que me parecen m谩s interesantes de poder ver y descubrir – explica sobre la cocina de este trabajo que emprendi贸 hace m谩s de 20 a帽os– Cu谩les son las herramientas del escritor y c贸mo fue ese proceso”.
Sobre la tentaci贸n de encorsetar a Rivera en la etiqueta del subg茅nero narrativo de novela hist贸rica, parte otro de los interrogantes a resolver y la discusi贸n recorre otros autores que han sabido justificar ese pretendido encasillamiento. “Las novelas de Rivera no son novelas hist贸ricas. No interesa eso. Est谩 en las ant铆podas de eso, no tiene nada que ver. Quien pretenda aprender historia que no lea a Andr茅s Rivera, tiene un mont贸n de profesores de historia que van a poder ilustrarlo. Andres Rivera es un escritor con may煤scula. Eso es lo que importa. Tiene su propia m煤sica, su propio tono”, supo decir Eduardo Belgrano Rawson.
“Part铆 de esa idea de no leerlo as铆, pero el g茅nero est谩, no hay que desde帽ar el hecho de que se aproxime bastante a la novela hist贸rica, lo que no hay que confundir es la mala literatura con la buena. En el mercado hay una oferta muy amplia de novelas hist贸ricas, de biograf铆as, que sobre todo se focalizan en los romances de los pr贸ceres, hay que separar esas aguas. Pero no se puede leer como si no fuera historia –explica Simonit–.De hecho, tuve que estudiar historia argentina”.
Debatir las problem谩ticas
En la conclusi贸n de su trabajo habla de una confrontaci贸n con el discurso pol铆tico y est茅tico del siglo XIX, “siglo de la configuraci贸n y apogeo de los grandes relatos modernos y de la construcci贸n de la Naci贸n Argentina –detalla–. Al asumir la postura de escritor pol铆tico, recupera el pasado decimon贸nico, rom谩ntico y liberal, para debatir las problem谩ticas de su presente, y lo hace, adem谩s, reelaborando g茅neros caracter铆sticos de ese siglo: la novela hist贸rica y la autobiograf铆a. En este sentido, el lector de estas ficciones no puede eludir la materia ni el discurso historiogr谩fico”.
–Se puede pensar que la voz de Rivera cambia cuando tambi茅n incorpora otras lecturas que se hab铆a prohibido por cuestiones ideol贸gicas. Por ejemplo, lo que signific贸 la lectura de Jorge Luis Borges.
–En su primera etapa que publica El precio y despu茅s una serie de cuentos que remite a la vida sindical, a la pol铆tica, que empieza en 1957, cambia, hay un realismo social en esas obras. Y en el 72, Piglia lo anuncia. Hace una rese帽a de Ajuste de cuentas y dice que hay un cambio bastante notable en Rivera y es a partir de esos cuentos, donde se advierten nuevos procedimientos. La lectura de Borges es fundamental, 茅l reconoce que aprendi贸 much铆simo. Hay procedimientos que tienen que ver con lo cinematogr谩fico, vanguardistas, y ese realismo se opaca en beneficio de la forma. Es interesante ese trabajo y me encantan esos libros y me encantar铆a que en alg煤n momento se reediten.
–En el proceso de reescritura de Rivera, destaca que “recupera materiales narrativos originarios para reelaborarlos en nuevas creaciones”. ¿En esta b煤squeda qu茅 otras cosas le llam贸 la atenci贸n?
–La escritura en sus cuadernos, despu茅s los pasaba a m谩quina, nunca us贸 la computadora, no quer铆a, entonces era un trabajo muy meticuloso de correcci贸n, incluso es notable como un cuento “As铆 todav铆a” lo transforma en “Estaqueados” en el 2008 y lo corrige y corrige estas cuestiones, incluso corrige como se leer铆a ese cuento en 2008, por eso el t铆tulo “Estaqueados”, la referencia a Malvinas, la referencia a los desaparecidos es tambi茅n muy atento a ese contexto lector.
–Su v铆nculo con lo sindical y gremial es muy fuerte y adem谩s de la formaci贸n cultural, y si se quiere intelectual, tambi茅n parece haber sido una especie de laboratorio para empezar a escribir…
–脡l dice que aprendi贸 a escribir porque ayudaba a su padre en los actos gremiales, en las reuniones. Se convirti贸 en el escriba de su padre, por eso en el periodismo escribe notas gremiales tambi茅n. Esas notas period铆sticas las rescatan Mart铆n Latorraca y Juan Ignacio Or煤e en su libro Andr茅s Rivera. El obrero de la literatura que public贸 editorial Sudestada. Y a su vez, desde el periodismo conoci贸 y pudo conectarse con la pol铆tica y conocer a muchos personajes que despu茅s va a incluir en sus cuentos. Es un intelectual, pero no es un intelectual de participaci贸n muy activa en el campo literario, siempre en la pol铆tica.
“En los textos autobiogr谩ficos emplea los mismos dispositivos –describe Simonit en el texto–. En ellos, Rivera invierte la direcci贸n del proceso reflexivo: del presente se distancia para inmiscuirse en su pasado. En este proceso tiene cabida el ejercicio pleno de la memoria individual y colectiva, zonas de autenticidad. La historia, en su escritura lac贸nica, se articula con la memoria mediante el anacronismo. Incluso la voz narradora deja la huella de la memoria y su intento arduo por reconstruir la genealog铆a familiar, pol铆tica, literaria, para reivindicar la voz del Otro, o de quienes no tienen voz”.
–Jorge Ribak, hijo de Rivera, hace poco acu帽贸 una frase de su padre como radiograf铆a de la actualidad pol铆tica: “que la esperanza no se escriba en el agua”. A casi 8 a帽os de su partida, ¿Qu茅 dir铆a Rivera hoy?
–Hubiera dicho que ya est谩 todo plasmado, al menos en su literatura nos hubiera dicho “yo les avis茅 que esto iba a pasar”. Se hubiera asombrado mucho, porque es muy particular lo que sucede, los personajes parecen inventados, si a uno se le ocurre escribir sobre esto, es inveros铆mil.
–¿Ves alg煤n continuador de la prosa pol铆tica de Rivera?
–Est谩 todo muy cooptado por el mercado, por modas. En la literatura, si pensamos quienes ser铆an disc铆pulos de Rivera hoy, cuesta reconocerlos. Por ah铆, Mar铆a Teresa Andruetto que hac铆a taller con Rivera o Perla Suez, en C贸rdoba. O Leopoldo Brizuela que falleci贸 muy joven y segu铆a en esa ruta. Me parece que la discusi贸n es pobre, lo veo mucho a Kohan en ese rol de hablar un poquito de pol铆tica o retomar estos discursos cuando hay un evento importante, como el discurso de (Liliana) Heker en la apertura de la Feria del libro.
–Este libro, adem谩s de mantener vigente la voz de Rivera, ¿Es una forma de reivindicarlo?
–La tesis se public贸 digitalmente y el a帽o pasado, a 40 a帽os de la democracia, pens茅: hace tiempo que no oigo hablar de Rivera y me parece que hay que hacerle un homenaje. La tesis solo la leen los interesados y dije es el momento de homenajear a este hombre y no olvidarnos de las grandes obras que ha escrito. Por eso el libro.
NovelasEl precio, Editorial Platina, Buenos Aires, 1957, ©1956
Los que no mueren, Nueva Expresi贸n, Buenos Aires, 1959
Nada que perder, CEAL, 1982
En esta dulce tierra,Folios Ediciones, Buenos Aires, 1984 (Alfaguara, 1995)
Apuestas, novela breve, Per Abbat, Buenos Aires, 1986
La revoluci贸n es un sue帽o eterno, novela breve sobre los a帽os finales de Juan Jos茅 Castelli, Grupo Editor latinoamericano (GEL), Buenos Aires, 1987 (Alfaguara, 1993)
Los vencedores no dudan, novela breve, (GEL), 1989 (reedici贸n corregida en 2002 bajo el t铆tulo de Para ellos, el para铆so)
El amigo de Baudelaire, novela breve, Alfaguara, Buenos Aires, 1991
La sierva, novela breve, Alfaguara, 1992
El verdugo en el umbral, Alfaguara, 1994
El farmer, novela breve sobre los a帽os finales de Juan Manuel de Rosas, Alfaguara, 1996
El profundo sur, novela breve, Alfaguara, Buenos Aires, 1999 (Veintisiete Letras, Madrid, 2007)
Tierra de exilio, novela breve, Alfaguara, 2000
Hay que matar, Alfaguara, 2001
Ese manco Paz, novela breve, Alfaguara, 2002
Esto por ahora, novela breve, Seix Barral, Buenos Aires, 2005
Punto final, , Seix Barral, 2006
Traslasierra, Seix Barral, 2007
Guardia blanca, Seix Barral, 2009
Kadish, Seix Barral, 2011
Cuentos[
Sol de s谩bado, Editorial Platina, Buenos Aires, 1962. Contiene 9 textos:«Sol de s谩bado»; «El ap贸stol»; «La marea»; «P谩gina de diario»; «Otro adi贸s»; «D铆a de fiesta»; «32 grados»; «Los libertadores»; y «El que siempre llega»
Cita, Ediciones La Rosa Blindada, Buenos Aires, 1965. Contiene 3 textos:«Cita»; «Alejandro» y «Junio»
El yugo y la marcha,Editorial Merl铆n, 1968. Contiene 5 textos:«En la noche»; «Medias lunas y caf茅 con leche»; «El hombre de la radio a transistores»; «Trasbordo»; y «El yugo y la marcha»
Ajuste de cuentas, cuentos policiales, Centro Editor de Am茅rica Latina (CEAL), Buenos Aires, 1972
Una lectura de la historia,Libros de Tierra Firma, Buenos Aires, 1982
Mitteleuropa, Alfaguara, 1993
La lenta velocidad del coraje, Alfaguara, 1998
Cuentos escogidos, Alfaguara, 2000. Con pr贸logo de Guillermo Saavedra; contiene veintinueve textos de Rivera, divididos en cuatro apartados:Una lectura de la historia: «Bial茅»; «La paz que conquistamos»; «Pescados en la playa»; «El pa铆s de los ganados y las mieses»; «Un tiempo muy corto, un largo silencio»; «Una lectura de la historia»
Mitteleuropa: «Campo en silencio»; «Willy»; «Mitteleuropa»; «El perro del hogar»; «Tr谩nsitos»
La lenta velocidad del coraje: «La lenta velocidad del coraje»; «Eso es lo que vale»; «Un asesino de Cristo»; «Tres tazas de t茅»; «C贸mplices»; «Tual茅»; «Un largo pasillo iluminado»; «En la mecedora»; «Con un esqueleto bajo el brazo»
Preguntas: «Lento»; «Los hijos del Mes铆as»; «La espera»; «Preguntas»; «Puertas»; «Apetitos»; «Visa para ning煤n lado»; «El corrector»; «La peque帽a enfermera del Privado»'Para ellos el para铆so' y otras novelas, Alfaguara, 2002. Contiene 4 textos:Cita (1965), Apuestas (1986), Para ellos, el para铆so (reedici贸n corregida de Los vencedores no dudan, 1989) y Guido (2002)
Cr铆a de asesinos, Alfaguara, 2004
Por la espalda, Seix Barral, 2007
Estaqueados, Seix Barral, 2008. Contiene 8 textos:«Country»; «Estaqueados» (reedici贸n con nuevo t铆tulo de «As铆, todav铆a»); «La se帽o»; «Diente de oro»; «Estela Canto: un retrato»; «¿Qui茅n come en esta mesa?»; «Reinserci贸n»; y «Pir铆»
Filmograf铆a
2004: Marcos Ribak alias Andr茅s Rivera, documental biogr谩fico dirigido por Eduardo Montes Bradley, Argentina2010: "La Revoluci贸n es un sue帽o eterno" Ficci贸n hist贸rica dirigido por Nemesio Ju谩rez, Argentina
Reparto: Lito Cruz, Luis Mach铆n, Juan Palomino, Ingrid Pelicori Sinopsis: Despu茅s de una dura campa帽a al frente del Ej茅rcito del Norte, Juan Jos茅 Castelli cae en desgracia como revolucionario y muere, solo y empobrecido. Mientras est谩 enfermo, rememora los momentos claves de su vida y los hechos hist贸ricos en los que su presencia fue decisiva. Basada en la novela de Andr茅s Rivera. ‧
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